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Impulsa tu carrera

Considera estas rutas poco comunes hacia tu nuevo comienzo, un nuevo trabajo.

Personas mayores en una clase

Istock

Después de lograr una certificación muchas personas han encontrado un nuevo trabajo.

In English | Has formado parte de la fuerza laboral por más de 25 años, y ahora sientes que apenas te mantienes a flote. Sabes que es hora de reactivar tu carrera, pero no estás seguro de cómo hacerlo.

Muchos trabajadores mayores han descubierto segundas oportunidades en sus vidas laborales y han encontrado maneras creativas para desarrollar sus carreras en torno a sus pasiones. Tú también puedes hacerlo. A continuación, unas cuantas formas no tradicionales de lograrlo.

Programas de certificación

Disponibles en institutos comunitarios de educación superior, colegios comerciales y hasta universidades selectas como Harvard, los trabajadores están adoptando estos programas como forma de impulsar sus carreras. "En la actualidad son más numerosos que los programas universitarios de cuatro años", dice Anthony Carnevale, director del Georgetown University Center on Education and the Workforce (Centro de educación y  fuerza laboral de Georgetown University).

Los programas, que están diseñados para que puedas especializarte en materias particulares, abarcan desde especialización como asistente médico, en la ciencia de datos y la recaudación de fondos hasta los estudios de museos y la elaboración de cerveza artesanal. Las clases frecuentemente se pueden completar dentro de unos meses hasta dos años. La matrícula cuesta desde unos cientos hasta varios miles de dólares, según la institución y la certificación.

Octavio Espinosa, de 56 años, trabajó como investigador científico en la industria de la biotecnología en San Diego por casi 25 años antes de decidir seguir "la chispa que sentía cuando pude unirme a mis colegas empresariales en ventas y mercadotecnia".

Hizo una inversión de unos $5,000 en un programa de certificación de nueve cursos, que él acredita con haberlo ayudado a reinventar su carrera. Hoy en día es vicepresidente de ventas y mercadotecnia para una empresa de equipos de laboratorio. "La inversión se pagó sola", dice.

Para Lily Cheng, de 55 años, una certificación le ofreció la manera de volver a integrarse a la fuerza laboral después de haber pasado unos 19 años como madre y ama de casa en Filadelfia. Recibió una certificación en codificación médica y consiguió empleo antes de terminar el programa de dos meses.

"Quisiera haberlo hecho antes. Simplemente me faltaba confianza", dice ella. "Mientras más tiempo pasaba fuera de la fuerza laboral, más difícil se me hacía".

Antes de inscribirte en un programa, investiga. No inviertas tu tiempo y dinero si hay escasas probabilidades de conseguir empleo al terminarlo. Comienza por investigar en internet en Indeed.com para verificar la demanda en tu comunidad para la carrera que estás considerando, dice Paul McDonald, director ejecutivo principal con la empresa de contratación Robert Half en Menlo Park, California. Habla con un reclutador acerca de las oportunidades de empleo.

Evalúa la institución. ¿Tiene una buena reputación? ¿Practican los instructores en la industria, para poder brindar experiencias del mundo real a los estudiantes, además de oportunidades para establecer contactos? ¿Te ayudan a conseguir empleo después de recibir la certificación? Averigua qué están haciendo los antiguos alumnos del programa. ¿Están trabajando en el campo para el que se capacitaron? Para más información sobre los programas de certificación y otras posibilidades profesionales, visita LearningAdvisor.com, un recurso en internet creado por la iniciativa Life Reimagined de AARP y Kaplan, un proveedor de servicios educativos y profesionales.

Prácticas profesionales

Estos empleos, en los que aprendes mientras ganas un sueldo, están experimentando un resurgimiento en Estados Unidos. Las prácticas duran de dos a cuatro años, durante los que los trabajadores con frecuencia pasan cuatro días a la semana en el trabajo y un día asistiendo a clases. La remuneración es de un 40% a 60% del sueldo de un profesional especializado. Al final, los aprendices terminan sus prácticas con credenciales que certifican sus habilidades y, normalmente, un puesto permanente con el empleador.

Algunos de los empleadores que ofrecen prácticas profesionales tienen su sede en Europa – donde este tipo de programa nunca pasó de moda—y los están ofreciendo en sus oficinas estadounidenses. Entre ellos se encuentra Siemens, una compañía de ingeniería eléctrica con sede en Alemania, y el Grupo Bühler, una empresa suiza de tecnología.

La administración del presidente Obama el año pasado estableció una meta para aumentar las prácticas profesionales registradas en el país a 750,000 en un espacio de cinco años, de las 421,000 actuales. Aproximadamente un 6% de los aprendices cuyos programas están registrados con el Department of Labor (DOL, Departamento de Trabajo federal) tienen 50 años o más.

Entre las empresas estadounidenses comprometidas a aumentar el número de prácticas profesionales: CVS espera doblar el número de aprendices a 1,500 en el espacio de cinco años, mientras que UPS ha prometido crear 2,000 puestos de prácticas profesionales para conductores para el 2018. Campbell Soup Company espera contratar a más de 4,000 aprendices en los próximos tres años.

La mayoría de las prácticas profesionales se encuentran en las industrias de la construcción y la manufactura, pero también se están popularizando en el campo de la atención médica, los seguros y la informática. BlueCross BlueShield de Carolina del Sur, por ejemplo, ha contratado a cientos de aprendices de informática. Y Zurich Insurance Group, de Suiza, está desarrollando prácticas profesionales en reclamaciones y suscripciones en sus oficinas de Estados Unidos.

Marcia Nelson de Columbia, Carolina del Sur, comenzó sus prácticas en gestión de proyectos de informática con BlueCross hace varios años. Ella tuvo la oportunidad de ascender, aumentar su sueldo y crecer profesionalmente, dice Nelson, que antes trabajaba para la misma compañía en el área de contabilidad. "Siempre estoy al tanto de la próxima oportunidad", dice ella. "¿Cuál debería ser mi siguiente paso?".

Una vez se inscribió en el programa, gran cantidad de sus compañeros se animaron también a hacerlo, a pesar de que los otros aprendices eran más jóvenes, dice Nelson. "No solo abres nuevos caminos tras graduarte de la universidad", dice ella. "Puedes empezar a hacerlo a los 40, y a los 50".

Revisa DOL.gov/apprenticeship para encontrar prácticas profesionales en tu área.

Sé tu propio jefe

Las personas de 45 años o más están iniciando empresas a un a paso más acelerado que los de menos edad, informa la Kauffmann Foundation, una fundación que se centra en las iniciativas empresariales.

Este aumento en el número de empresarios mayores comenzó durante la Gran Recesión, cuando hubo un aumento en el número de despidos y los trabajadores experimentados no lograban encontrar empleo, dice Elizabeth Isele, fundadora de Senior Entrepreneurship Works, una organización sin fines de lucro dedicada a la educación y a la defensa de derechos.

Lynn Zuckerman Gray, de 66 años, es una de estas empresarias mayores. Perdió su empleo como administradora principal en Lehman Brothers cuando la empresa financiera se derrumbó en el 2008. Uno de los aspectos que más le gustaban de ese puesto había sido la contratación de recién graduados para la división de bienes raíces de Lehman. Pensando que otras empresas también estaban despidiendo a sus reclutadores, Gray "percibió una oportunidad".

Tomó un curso intensivo en el desarrollo de iniciativas empresariales y, seis meses tras haber perdido su trabajo en Wall Street, inició Campus Scout desde su apartamento en Nueva York. Su compañía recluta candidatos a empleos en las universidades para clientes, mayormente compañías de servicios financieros. Financió a Campus Scout de su propio bolsillo, y la empresa se volvió lucrativa después de un par de años. "Este ha sido el riesgo más grande que he corrido en mi vida", dice ella, y agrega que nunca se ha sentido tan feliz.

Ejemplos de empresarios mayores que han tenido éxito están animando a otras personas a que intenten dirigir sus propias empresas, dice Isele. A pesar de este alto nivel de interés, debes tener en cuenta que aproximadamente la mitad de todas las iniciativas empresariales fracasan. Isele ofrece estos tres consejos para tener éxito:

  • Elige algo que te apasione, porque la empresa consumirá tu tiempo y energía.
  • Aprovecha toda la información gratuita que puedes encontrar en internet, tales como los principios de contabilidad y cómo crear un sitio web.
  • Para financiar la empresa, no pongas en riesgo tu seguridad a largo plazo al utilizar los ahorros de tu cuenta 401(k) u otros ahorros para la jubilación. En su lugar, utiliza los fondos de un préstamo personal o extensión de tu crédito, o recauda pequeñas sumas a través de la financiación colectiva en internet. Y no pidas prestado más de lo que necesites.

Para los empresarios mayores, el acceso al capital no es el mayor obstáculo, dice Isele. "El mayor desafío es confiar en que tienen la capacidad para lograrlo".

Reinventa tu propia carrera

Podrías inventar una nueva carrera para ti mismo. Según la United Inventors Association (Asociación de Inventores Unidos), por lo menos un 60% de sus miembros son de 50 años o mayores.

No es necesario gastar mucho dinero ni tampoco pasar años antes de lanzar tu idea al mercado. Puedes vender tus invenciones a compañías, tales como Edison Nation, que te ayudan a viabilizar tu producto. Edison Nation cobra $25 por evaluar cada idea que se les envía en internet. Si aprueba la idea, Edison comercializará y fabricará el producto o encontrará a un socio minorista que lo haga.

Por su parte, los inventores pueden recibir tanto como un 7.5% de las ventas, menos los gastos. Eric Huber, de 50 años, de San Juan Capistrano, California, considera la invención como parte de su plan para la jubilación. Huber, que se gana la vida diseñando parques de juegos, ha creado 120 invenciones.

"A algunas personas les agrada tejer o hacer edredones. A mí se me ocurren ideas. Es solo un pasatiempo", dice él. Por ejemplo, cuando ayudó a mudar a su hija se inspiró para diseñar una línea de muebles para apartamentos que caben en los maleteros de los automóviles, sin necesidad de herramientas.

Algunas de sus ideas las han aceptado Edison y otras empresas, pero hasta ahora, sigue a la espera del gran éxito. El producto de más éxito comercial que ha tenido: la lona Flex & Protect, que se puede doblar y pegar como papel de aluminio. Ha generado regalías de "cinco cifras altas".

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