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Preguntas para hacerse antes de regresar a estudiar Skip to content
 

6 preguntas para hacerse antes de regresar a estudiar

El conocer cuál es el proceso y qué vendría para el futuro podrían influir en tu decisión final.

Greg Wang, de 51 años (con su hija Claire), es ahora estudiante de enfermería.

John Loomis

Greg Wang, de 51 años (con su hija Claire), es ahora estudiante de enfermería.

In English |  Cada año, cientos de miles de estudiantes mayores de 50 años regresan a estudiar. Obtienen títulos para cambiar de carrera, avanzar en la que comenzaron hace varios años o explorar pasiones que tenían desde hace mucho tiempo.

Caryl Gobel tenía un poco más de 50 años y trabajaba en un casino de Las Vegas tomando apuestas cuando decidió regresar a estudiar para hacer una maestría en trabajo social. Ahora, a los 69 años, trabaja con veteranos con discapacidades y sin hogar en el Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos en Phoenix. “Tengo un trabajo que paga mejor y que realmente disfruto”, afirma.

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Sheelah Brown tenía 64 años cuando recibió su doctorado en educación. Su salario aumentó y tuvo la satisfacción de contribuir con investigaciones importantes en el campo de la enseñanza de lectura correctiva. Ahora tiene 83 años y anunció recientemente que se jubilará de su cargo como subdirectora.

Algunas veces la recompensa es más personal que financiera. Gail Markland, de 52 años, peluquera de Chapel Hill, Carolina del Norte, recibió su título universitario en el 2015. Tiene la opción de dedicarse a la docencia, pero por ahora su diploma está colgado en una de las paredes de su salón de belleza, lo que le da confianza y orgullo.

Por supuesto, regresar a estudiar suele conllevar riesgo económico. No hay garantía de que un título aumente lo suficientemente el salario como para justificar el gasto. Si estás considerando hacerlo, debes hacerte estas seis preguntas.

1. ¿El campo que deseas estudiar tiene un mercado laboral dinámico con muchas vacantes bien remuneradas?

No querrás sorprendente con escasez de trabajo o salarios más bajos de lo esperado, advierte Barbara Vacarr, directora de la iniciativa de educación superior de Encore.org, una organización sin fines de lucro dedicada a ocupar a adultos mayores en trabajos satisfactorios.

Esto fue lo que le sucedió a Mary Donahue, de 54 años, una trabajadora social de Washington. Después de su despido como asistente administrativa a principios de la década del 2000, regresó a estudiar para obtener un título universitario en educación para la primera infancia y luego una maestría en trabajo social. En su consultorio privado de psicoterapia, actualmente gana alrededor de $60,000 al año (dice que es menos de lo que probablemente ganaría si hubiera continuado como asistente administrativa). También debe $120,000 en préstamos estudiantiles.

2. ¿Planeas seguir trabajando por muchos años (al menos 10) después de graduarte?

Lydia Frank, vicepresidenta de PayScale, una compañía de datos sobre salarios con sede en Seattle, indica que las personas mayores que regresan a estudiar necesitan considerar si les quedará tiempo para pagar el programa en los años que planean continuar trabajando (y también ver un rendimiento económico importante). Si tu deuda por préstamos estudiantiles sobrepasa los $50,000, dice, es probable que “no te queden suficientes años en tu carrera laboral para pagar lo que gastaste en el programa”.

3. ¿Tienes suficientes ahorros para pagar la mayoría de gastos que implica regresar a estudiar?

Si no los tienes, hay subsidios y becas que pueden ayudarte a cubrir los gastos y a reducir la deuda al mínimo. La página Fastweb facilita la búsqueda de becas para estudiantes mayores. Algunas instituciones académicas estatales, como la University of Delaware, ofrecen matrículas gratuitas o reducidas para los estudiantes mayores. Si debes obtener un préstamo, primero consulta los préstamos estudiantiles federales, que ofrecen intereses más bajos que los préstamos privados.

Para protegerte de que pase lo peor, “busca una entidad de crédito que te exima del resto de los pagos en caso de muerte o discapacidad”, sugiere Ellen Roberts, vocera de Sallie Mae, una entidad de crédito estudiantil. Algunos empleadores también ofrecen subsidios educativos o planes de repago de préstamos.

Sheelah Brown, 83,  subdirectora de la escuela Miller-Driscoll, Wilton, CT., con algunos estudiantes

Robyn Twomey

Sheelah Brown, de 83 años, subdirectora (con estudiantes de la Miller-Driscoll School en Wilton, Connecticut), obtuvo su doctorado en educación a los 64 años.

4. ¿Hay algún programa de certificado a bajo costo disponible en tu área?

Claire Keyles, de 61 años, participó en el Encore Transition Program de Pace University de Nueva York para pasar de una exitosa carrera como abogada corporativa a una posición de medio tiempo como encargada adjunta de cumplimiento en una organización sin fines de lucro que ayuda a personas que han estado presas.

El programa de Pace cuesta aproximadamente $800 y consiste en tres talleres nocturnos diseñados para ayudar a los adultos mayores a hacer la transición para trabajar en organizaciones sin fines de lucro. “No solo las personas no pueden permitirse jubilarse, pero muchas no desean hacerlo, por lo que buscan formas de permanecer activas y comprometidas”, dice Joan Tucker, directora del programa.

Hay muchos programas parecidos en todo el país. El Encore Hartford Program de la University of Connecticut es uno de ellos y prepara a profesionales y gerentes con experiencia para hacer la transición al sector sin fines de lucro, al ofrecer cursos y becas de ampliación de estudios de ocho semanas en organizaciones anfitrionas por aproximadamente $3,000. Según los datos estadísticos del programa, nueve de cada diez graduados de las clases del 2010 al 2014 están empleados y el 70% tienen trabajo a tiempo completo. (AARP forma parte de los patrocinadores del programa).

5. ¿De verdad te encanta el tema?

Greg Wang, de 51 años, que trabajaba como cabildero y cuyos antecedentes laborales incluyen un período en AARP, se enamoró de la prestación de cuidados cuando fue el cuidador principal de un familiar. “De verdad me gustó ser esa persona”, afirma Wang de Bethesda, Maryland. Se ofreció de voluntario para el escuadrón local de técnicos de primeros auxilios y envió la solicitud para un programa de enfermería, en el cual fue aceptado. Planea seguir trabajando como enfermero hasta los 75 años.

6. ¿Tu familia está lista para apoyarte?

Regresar a estudiar puede tener un enorme efecto en otros miembros de tu familia, tanto económicamente como en términos de manejo de la vida diaria. Wang estaba preocupado por cómo iba a encontrar un equilibrio entre sus estudios y sus responsabilidades familiares, incluso el cuidado de sus dos hijas en casa, que tienen 12 y 13 años. Pero cuando habló con ellas sobre esto, fueron muy comprensivas. “Hacen chistes sobre mí como enfermero de su escuela”, dice Wang. Esto lo ayudó a confirmar su decisión de regresar al salón de clases.

¿Contestaste afirmativamente a la mayoría de las preguntas anteriores? Si es así, probablemente estés listo para regresar a estudiar.

Kimberly Palmer es la autora de los libros de finanzas personales "Smart Mom, Rich Mom: How to Build Wealth While Raising a Family", y "The Economy of You: Discover Your Inner Entrepreneur and Recession-Proof Your Life".

 

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