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Los gimnasios están reabriendo, pero ¿es seguro volver?

Los centros de acondicionamiento físico toman precauciones; solo tú puedes decidir si son suficientes.

Trotadoras en un gimnasio cerrado por el coronavirus

GETTY IMAGES

In English | Cuando el gimnasio Cooper Fitness Center (CFC) en Dallas reabrió en mayo, Cooper Stuart no lo pensó dos veces, si bien con sus 68 años está en la categoría de alto riesgo para la COVID-19. Stuart, que habitualmente va al gimnasio todos los días, dice que las clases virtuales que el centro puso en marcha al inicio del cierre por el coronavirus no pueden reemplazar el placer que obtiene de la interacción humana.

“La emoción de regresar se siente como volver a la universidad después de las vacaciones de verano”, dice. “Formas una conexión con los miembros y los empleados y esperas verlos”.


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La afiliación del CFC al Cooper Aerobics Center, reconocido a nivel nacional, y su división de medicina preventiva, la Cooper Clinic, le dio tranquilidad, dice Stuart, así como las actualizaciones regulares del gimnasio sobre las medidas de seguridad que tomaría al reabrir. Mientras que algunos estados empiezan a aprobar la reapertura de los gimnasios, entusiastas del acondicionamiento físico como Stuart, deseosos de reanudar sus rutinas regulares de entrenamiento, están debatiendo si es seguro volver, y surgen grupos a favor y en contra. 

Y con razón. Hallazgos de investigación como estos hacen que Henry Chambers, un profesor de la División de Enfermedades Infecciosas de University of California, San Francisco, se detenga a pensar seriamente: un estudio de Japón (en inglés) encontró que el riesgo de infección en el interior es casi 19 veces mayor que en el exterior, y un estudio reciente de expertos en enfermedades infecciosas de Corea del Sur sugiere que los gimnasios pueden acelerar la propagación del coronavirus (en inglés).

Antes de ir al gimnasio

Consultamos a los expertos sobre qué hay que tener en cuenta antes de volver al gimnasio. Estos son sus consejos.

1. ¿Tienes alguna enfermedad preexistente que te haga más vulnerable a las complicaciones de la COVID-19? Una persona sana de 70 años tiene menos riesgo que una persona de la misma edad con problemas de corazón o diabetes, dice Chambers.

2. Lauren Korzan, directora regional del área sudeste para la empresa de gestión de acondicionamiento físico Aquila, dice que cada gimnasio debe tener un plan de acción por si un miembro que ha estado en sus instalaciones informa que tiene COVID-19. Puede que se haya contagiado en otro lugar, pero igualmente ha ido al gimnasio, dice. ¿Se alertará a todos los miembros?

3. En caso de emergencia, en estos momentos no se debería realizar la resucitación boca a boca, dice Korzan. ¿El personal de tu gimnasio está certificado en resucitación cardiopulmonar solo con las manos? ¿O tiene un resucitador manual?

4. Si estás en un grupo de edad de alto riesgo, Jagim dice que preguntes sobre los momentos en que hay más asistentes y vayas en otros horarios.

5. Pregunta qué tipo de productos de limpieza usa el gimnasio y con qué frecuencia el personal limpia, dice Jagim. Los productos de limpieza deben cumplir con las recomendaciones de los CDC.

“Los gimnasios tienen muchos factores que los convierten en uno de los últimos lugares a los que querrías ir en estos momentos”, dice Chambers. “Tienen equipos compartidos, personas que respiran mucho (y fuerte), flujo de aire cuestionable”. Él opina que salir al exterior a hacer ejercicio es la opción más sensata, en especial si eres mayor y tienes más riesgo de complicaciones causadas por el virus.

Tracy Jennings-Hill, dueña de LiveURYoga, un estudio de 1900 pies cuadrados en Roswell, Georgia, luchó con la decisión de mantenerlo cerrado después de que el gobernador Brian Kemp diera luz verde a la reapertura de los gimnasios el 24 de abril. “Hasta que el Gobierno pueda proporcionar más orientación que seis pies de distanciamiento social, no me siento cómoda con la idea de tener estudiantes de vuelta”, explica. “Tengo tres hijos y no quiero que ellos o mis estudiantes se enfermen”.

A pesar de los riesgos, Andrew Jagim, director de investigación en medicina deportiva de Mayo Clinic Health System en La Crosse, Wisconsin, señala que el ejercicio regular es crucial para el bienestar físico y mental. No todo el mundo está lo suficientemente motivado para hacer ejercicio en casa, y el autoaislamiento puede llevar a la depresión, que puede conducir a la inactividad, afirma.

“El aspecto social del gimnasio proporciona más motivación y responsabilidad”, dice. Por estas razones, cree que hacer ejercicio bajo las nuevas pautas de seguridad en un gimnasio es mejor que no hacer ejercicio en absoluto.

Pero Stuart no está solo en su entusiasmo por volver al gimnasio. Jeff Zwiefel, el director de operaciones de Life Time, dice que la compañía envió una encuesta en mayo a sus más de 2 millones de miembros y dos tercios respondieron que estaban listos para volver.

Mike Weeks, un miembro de Life Time de 66 años, parcialmente jubilado, fue uno de los primeros en volver a su gimnasio de Oklahoma City cuando reabrió en mayo.

“Mi estado físico estaba empeorando al solo hacer tablas y flexiones”, cuenta. “Desde que volví, he notado una diferencia en mi estado de ánimo y en la calidad de mi sueño. Poder ir al gimnasio hace que todo parezca más normal”.

Lo que los gimnasios están haciendo para reducir el riesgo

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades revisaron su sitio web para enfatizar que tocar superficies contaminadas no parece ser la principal forma de propagación del virus. Igualmente, los gimnasios están tomando precauciones, desde comprar pulverizadores electrostáticos para asegurar que cada milímetro de superficie sea desinfectado hasta deshacerse de equipos porosos, como los rodillos de espuma.

Algunos de los cambios clave que los gimnasios de todo el país están haciendo para minimizar el riesgo incluyen:

1. Nuevos procedimientos de registro

Casi todos los gimnasios han implementado un proceso de registro sin contacto y algunos tienen escáneres de temperatura. Cooper Fitness Centers tiene uno de los protocolos de control más completos. Antes de que se les permita entrar al club, los miembros ahora deben responder ciertas preguntas, entre ellas si tienen algún síntoma parecido a los de la gripe o si alguien en su casa está actualmente en cuarentena por COVID-19. Luego se les toma la temperatura y se les da una pulsera para indicar al personal que pasaron el examen de salud.

2. Mascarillas y guantes para el personal

Los expertos médicos creen que el virus se propaga principalmente de persona a persona a través de las gotas respiratorias que se producen cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. Casi todos los gimnasios exigen que el personal use mascarillas y guantes. En lugar de mascarillas, los instructores de spinning llevan protectores faciales transparentes que se adaptan mejor a los micrófonos sin dejar de proporcionar una barrera de protección. Los miembros no están obligados a usar mascarillas, aunque Zwiefel estima que uno de cada diez miembros que regresan a Life Time lo hacen.

David Flench, director del Hancock Wellness Center, un centro de acondicionamiento físico integrado en Greenfield, Indiana, dice que, basándose en la opinión del director médico de Hancock Health, su gimnasio ha decidido no exigir a nadie que hace ejercicio vigoroso que use una mascarilla. A las personas que hacen ejercicios de bajo impacto se las anima a usar una.

3. Distanciamiento físico

Los gimnasios están implementando estrictamente los seis pies de distancia social sugeridos por los CDC, espaciando todo, desde el equipo de cardio hasta los casilleros, y animando a los miembros a compartir un pulgar hacia arriba en lugar de “chocar los cinco”. El personal de Crunch Fitness realizó clases de acondicionamiento físico en grupo para probar el distanciamiento social y asegurarse de que los gráficos del suelo mantuvieran a las personas a una distancia de seis a ocho pies.

Por ahora, los gimnasios han dejado de lado los deportes de contacto, como el baloncesto, y los que tienen piscinas abiertas están limitando su uso a la natación en un solo carril. Unos pocos establecimientos han reanudado el entrenamiento personal, pero están asegurando el distanciamiento social, y los ajustes que antes se hacían con contacto directo ahora se hacen con indicaciones verbales. Hancock Wellness Center incluso ha nombrado embajadores que recorren las instalaciones y controlan el distanciamiento físico.


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4. Clases más pequeñas y sin equipos compartidos

Algunos gimnasios han decidido continuar ofreciendo solo clases virtuales de acondicionamiento físico grupal en la primera fase de reapertura. Los establecimientos que reanudaron las clases presenciales han reducido la cantidad de participantes para garantizar el distanciamiento físico. Inscribirse con antelación es muy recomendable y, en algunos casos, obligatorio.

CFC está ofreciendo más de cien clases de ejercicios, pero ha reducido la capacidad máxima de cada estudio para permitir 100 pies cuadrados o más por persona durante cada clase. Por ejemplo, spinning ahora acomoda a ocho personas más un instructor, en lugar de 35. Crunch también ha cambiado su formato para las clases de HIIT (entrenamiento de intervalos de alta intensidad) de cuatro grupos de cuatro personas a ocho grupos de dos personas.

5. Limpieza duplicada

El olor a sudor y a calcetines está siendo sustituido por el olor a desinfectante y desinfectante de manos a medida que los gimnasios aumentan la cantidad de estaciones de limpieza con productos aprobados por la EPA. En todos los establecimientos se les pide a los miembros que limpien el equipo (cintas de correr, mancuernas, pesas rusas, etc.) antes y después de usarlo, y el personal patrulla regularmente los pisos del gimnasio llevando a cabo limpiezas frecuentes. También se ha agregado tiempo extra entre las clases grupales de acondicionamiento físico para poder limpiar los estudios antes y después de cada clase. Life Time ha ajustado las horas de gimnasio para permitir una limpieza profunda durante la noche. Y los gimnasios de 24 horas estarán abiertos inicialmente para sesiones de 60 minutos durante el día, seguidas de un cierre de 30 minutos para la limpieza entre sesiones.

6. Servicios limitados

Se han deshabilitado los bebederos de agua, y las toallas se ofrecen a petición. Muchos gimnasios mantienen cerradas las duchas, las saunas y las salas de vapor por ahora. Los baños siguen disponibles. Life Time está bloqueando cada dos duchas y cada tres casilleros, y limitando cada grupo de casilleros a cuatro personas.

7. Promoción de las horas con menos demanda

El promedio de las instalaciones de Crunch es de 25,000 pies cuadrados, y como a la mayoría de los gimnasios solo se les permite reabrir inicialmente con el 25 al 40% de su capacidad normal, a los miembros se les garantizan 1,000 pies cuadrados por persona, incluso durante las horas no pico. Si tu gimnasio no es tan espacioso, pregunta en qué horario hay menos gente.

Life Time publica un gráfico en línea que muestra el uso promedio del club para ayudar a los miembros a evitar los períodos más ocupados. Una ventaja para los clientes de más edad: algunos clubes de 24 horas ofrecen un horario de entrenamiento exclusivo para personas de 50 años o más.

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