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¿Estás preparado para abandonar tu dieta baja en grasas? No te apresures

Reconocido cardiólogo discrepa en debate sobre la ingesta de más grasas.

Dean Ornish

Winni Wintermeyer

Medicare y otros planes de seguro cubren el programa de Dean Ornish, un programa intensivo de intervención del estilo de vida, de 72 horas de duración, para revertir las cardiopatías.

In English l Un nuevo libro que desafía la idea de que los alimentos de alto contenido graso son malos para la salud ha captado mucha atención en la prensa, a la vez que ha generado visiones de filetes, pizza y helados en las mentes de aquellos que luchan por mantener buenos hábitos alimenticios. Sin embargo, el reconocido cardiólogo Dean Ornish, autor de un programa de intervención del estilo que incluye una dieta baja en grasas estricta, ejercitación regular y reducción del estrés, advierte que, a la hora de comer sano, si suena demasiado bien para ser verdad, probablemente lo sea.

“Me encantaría poder decirle a la gente que puede comer lo que quiera y que así va a vivir una larga y saludable vida, pero eso, sencillamente, no es verdad”, dice Ornish, con un toque de exasperación. Comenzó con Bob Atkins y luego Gary Taubes (quien escribió el muy vendido Good Calories, Bad Calories), y, ahora, Nina Teicholz (autora del recientemente publicado The Big Fat Surprise: Why Butter, Meat and Cheese Belong in a Healthy Diet). A la gente le encantaría escuchar que la Manteca y el filete son alimentos saludables, pero no lo son. Sencillamente, no lo son”.

Ornish se pasó la vida investigando —y promocionando sus beneficios para la salud— su programa de intervención del estilo de vida, un régimen más bien austero que incluye que el individuo obtenga no más del 10% de sus calorías de grasas, se ejercite 30 minutos diarios, reduzca el estrés a través del yoga o la meditación, y mejore sus relaciones personales.

El último estudio, realizado conjuntamente con la ganadora del Premio Nobel Elizabeth Blackburn y que fuera publicado hace unos pocos meses en la revista Lancet Oncology, halló que los hombres que siguieron el programa de Ornish aumentaron significativamente la longitud de sus telómeros, que son pequeñas regiones de ADN que se encuentran en los extremos de los cromosomas y que regulan el envejecimiento de la célula. “Este fue el primer estudio que mostró que cualquier intervención puede, de hecho, aumentar la longitud de los telómeros, lo que, en un sentido, revierte el envejecimiento a nivel celular”, según Ornish.

Estudios previos mostraron que el programa puede revertir cardiopatías, diabetes tipo 2 e incluso cáncer de próstata en estadios tempranos.

De hecho, Medicare y muchos planes de seguros de salud privados ahora cubren el programa del Dr. Dean Ornish para revertir cardiopatías (Dr. Dean Ornish's Program for Reversing Heart Disease), un programa de intervención del estilo de vida, de 72 horas de duración, para pacientes cardíacos. Un motivo: el costo de someter a un paciente al programa de Ornish —alrededor de $7,344— es insignificante en comparación con los ahorros logrados. Highmark Blue Cross Blue Shield dio a conocer recientemente datos que muestran que el programa Ornish le permitió ahorrar a la compañía $17,600 por paciente en tres años.  Aunque eso no ha detenido los intentos de los críticos de Ornish de descalificarlo.

“Dean Ornish es absolutamente pasional respecto de lo que cree, pero la ciencia no lo respalda”, dice Teicholz, quien en su libro sostiene que la gente fue engañada para que crea que la grasa saturada es mala y que una dieta basada en plantas es buena. “La ciencia muestra que, verdaderamente, una dieta de alto contenido graso es lo más saludable que hay”.

Ornish no tiene remordimientos. “Nina no ha investigado. Atkins tampoco investigó. Yo investigué, y mi estudio muestra claramente que las personas que comen de la manera en que comen ellos no son sanas”. Dean cita un informe del 2009, publicado en New England Journal of Medicine, que muestra en detalle las arterias de un ratón que siguió una dieta baja en grasas y las compara con las de otro ratón al que se le suministró una dieta de alto contenido graso y proteico. En el último, la placa recubre la superficie interior de las arterias, reduciendo casi completamente el flujo sanguíneo.

“Nuestro cuerpo tiene una extraordinaria capacidad de comenzar a curarse”, agrega, “si tan solo dejamos de hacer lo que está ocasionando el problema, es decir, tomar malas decisiones en cuanto a nuestro estilo de vida”.

7 consejos para vivir saludablemente

¿Qué pequeños cambios puedes implementar para sentirte y vivir mejor? Considera los consejos de Ornish:

1. No hay alimentos buenos ni malos

Sin embargo, algunos alimentos son más saludables que otros. “Una dieta basada en plantas, baja en azúcares” es mejor.

2. Un poco de ejercicio ayuda

“Treinta minutos de caminata por día es algo sostenible, pero otras pequeñas cosas también suman, como usar las escaleras en lugar del elevador, por ejemplo”.

3. No es “todo o nada”

“Lo más importante es tu manera integral de comer y vivir. Si un día te das un gusto, eso no significa que hiciste trampa, ni que eres una mala persona, ni que fracasaste. Solo trata ser más saludable al día siguiente”.

4. La manera en que comas es tan importante como lo que comas

“Si puedes comer con conciencia, obtendrás más placer con menos calorías”.

5. La meditación alarga tu mecha

“El solo hecho de centrar tu conciencia en algo tranquiliza tu mente y te permite experimentar esa sensación de paz interior. Incluso un minuto de meditación te permitirá sobrellevar el día”.

6. La familia y los amigos tienen una importancia fundamental

“Un estudio tras otro han demostrado que las personas que están solas y deprimidas son de tres a 10 veces más propensas a morir que las que tienen conexiones fuertes”.

7. El voluntariado salva vidas

“Mostrar compasión por los demás es sanador”.

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