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Cómo leer las instrucciones en las etiquetas de medicamentos recetados

Desafortunadamente, no son tan sencillas de entender.

In English | Si la etiqueta de un medicamento dice “tomar dos veces al día”, y una segunda etiqueta indica "tomar cada 12 horas”, ¿significan lo mismo? ¿Y se pueden tomar ambos medicamentos juntos?

¿No está seguro? No es el único.

Frasco de pastillas

Brian Hagiwara/Getty Images

¿Confundido acerca de las instrucciones en las etiquetas de los medicamentos? Pregúntele a su médico.

Unos 90 millones de adultos mayores de Estados Unidos malinterpretan las etiquetas o tienen problemas para seguir sus instrucciones, según el Institute of Medicine.

Aún más problemático es en los apuros que se ven muchos adultos mayores que toman varios medicamentos recetados. Para ellos, es aun más difícil crear un simple cronograma para tomar fármacos que tienen instrucciones diferentes en sus etiquetas.

Un reciente estudio de 464 adultos de entre 55 y 74 años, realizado por Northwestern University, halló que incluso cuando las instrucciones para dos medicamentos eran básicamente idénticas —“Tomar dos veces al día” y “Tomar cada 12 horas”—, solamente alrededor de uno de cada cinco se daba cuenta de que podía tomar ambos al mismo tiempo.

Los hallazgos de la investigación, publicados el año pasado en Archives of Internal Medicine, proporcionan el último recordatorio de que las instrucciones imprecisas pueden echar a perder un tratamiento.

Para complicar el problema, se calcula que unos 80 millones de estadounidenses son particularmente vulnerables porque se les hace difícil comprender los detalles medicos, y las complejidades derivadas, debido a sus limitados conocimientos en términos de la salud. Entre los adultos mayores, específícamente, los escasos conocimientos sanitarios pueden aumentar el riesgo de una mala salud o incluso de muerte, en contraste con los que tienen conocimientos promedio, según una revisión de casi 100 estudios referidos a conocimientos sanitarios publicados en Annals of Internal Medicine.

Pero los individuos de alto nivel educativo también pueden confundirse a partir de instrucciones mal redactadas, indica el coautor del estudio Terry Davis, profesor de Medicina del Health Sciences Center de Louisiana State University, en Shreveport. Tomemos las recomendaciones de las dosis como ejemplo, indica.

“Si es ‘tres veces al día’, eso no le especifica cuándo tomarla”, comenta Davis. “¿Se considera un día de 24 horas o de 12 horas? ¿Se levanta en medio de la noche para tomarla? ¿El médico espera que lo haga?”

El año pasado, la U.S. Pharmacopeial Convention (USP, por sus siglas en ingles), que establece los estándares para los medicamentos, propuso nuevas normas de etiquetado diseñadas para aclarar las confusiones. Algunas de las recomendaciones de la USP son: Usar letra más grande para facilitar la lectura; reemplazar la terminología médica, como “hipertensión”, por un lenguaje sencillo, como “presión arterial alta”; y especificar con mayor precisión cuándo se debe tomar un medicamento.

Bajo la normativa propuesta, las instrucciones también indicarían el número específico de pastillas a tomar y el momento del día en que hay que hacerlo; por ejemplo: “Tomar dos tabletas por la mañana y dos tabletas por la noche”, en lugar de: “Tomar dos tabletas dos veces al día”.

Si la normativa se pone en práctica, podría adoptarse por las juntas farmacéuticas estatales y otras autoridades este mismo año.

Por ahora, los adultos mayores deberán llevar un cuadro resumen de toda su medicación e intentar llevar los envases consigo cuando vayan al médico. De esa forma, podrán estar seguros de que están tomando sus medicinas de manera correcta.

Los pacientes tampoco deben tener miedo de decirlo cuando les resulte complicado tomar un medicamento debido a conflictos con su horario laboral u otras restricciones que tengan que ver con su estilo de vida, sostiene la Dra. Joane G. Schwartzberg, directora de salud comunitaria y de la tercera edad de la American Medical Association. De otro modo, señala, “la gran preocupación es que se desanimarán y no intentarán tomar la medicación. O no la tomarán correctamente”.

Algunas instrucciones sobre las que vale la pena consultar al médico:

Tomar una vez (o dos veces) al día: Pregúntele al médico o farmacéutico cuándo exactamente debe tomar el medicamento, indica Davis. ‘Dos veces al día’, por ejemplo, ¿tiene que ser con 12 horas de diferencia o significa tomar la pastilla en algún momento de la mañana y en alguno de la noche? Asegúrese de verificar qué medicamentos pueden tomarse juntos, agrega. Al tomar más de un medicamento en el mismo momento, le resultará más sencillo recordar lo que tiene que hacer y cuándo hacerlo.

Tomar según la necesidad: Averigüe por qué el médico le ha brindado esta flexibilidad, indica la Dra. Lee Ann Lindquist, gerontóloga de Northwestern University Feinberg School of Medicine. Quizá sea porque un paciente al que se le recetan analgésicos cada cuatro a seis horas no necesita esperar cuatro horas si tiene dolor intenso, señala. Una precaución: no llene el envase de pastillas todas las semanas ni tome las pastillas “según la necesidad” sin pensarlo dos veces.

Tomar con comidas: Por lo general no es necesaria una comida completa, salvo que la etiqueta especifique que deba tomarse el medicamento con el desayuno o la cena, indica Bradley Williams, profesor de Farmacia y Gerontología de University of Southern California, en Los Ángeles. En su lugar, puede ingerir un envase individual de yogur u otro refrigerio relativamente abundante —algo más que unas cuantas galletas—, para protegerse contra la irritación estomacal.

Tomar con agua: Es fundamental tomar algunos medicamentos con mucha agua. Eso es verdad, por ejemplo, en el caso de los fármacos para la osteoporosis denominados biofosfonatos —como Actonel (risedronato), Boniva (ibandronato) y Fosamax (alendronato)—. Se necesitan al menos 8 onzas (226 ml) de agua para digerir la pastilla y evitar cualquier tipo de irritación esofágica, indica Williams.

Limitar la exposición solar: Algunos medicamentos, como los antibióticos Bactrim y Septra, pueden reaccionar a la luz solar, aumentando el riesgo de quemaduras de sol graves, señala Williams. Pero la advertencia “no significa que usted deba enclaustrarse”, aclara. Consulte al médico, pero las precauciones clásicas —limitar la exposición y usar ropa protectora y bloqueador solar— deberían ser suficientes.

Evitar el consumo de alcohol: Beber una copa de vino o un trago mientras se toman determinados medicamentos puede producir efectos secundarios como somnolencia, aumentando el riesgo de accidentes o caídas, indica Williams. Y hacerlo cuando se están tomando algunos narcóticos para el dolor, como Percocet o Vicodina, también puede producir náuseas y vómitos, acota. Pregúntele al médico cuánto y cuándo puede beber si la etiqueta indica "evitar el consumo de alcohol".

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