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Cómo las enfermedades crónicas complican las infecciones por coronavirus

La diabetes y las enfermedades cardíacas aumentan el riesgo de la población del país de enfermarse de gravedad por la COVID-19.

Hombre mayor haciendo una prueba de azúcar en un dedo.

SCIENCE PHOTO LIBRARY/GETTY IMAGES

In English | Los expertos en salud pública han advertido durante semanas que los adultos mayores son más propensos a experimentar síntomas severos de la COVID-19, la enfermedad respiratoria causada por el coronavirus. Y mucho tiene que ver con "el deterioro gradual del sistema inmunitario" que sucede cuando envejecemos, dice Nancy Messonnier, directora del Centro Nacional de Vacunación y Enfermedades Respiratorias, el cual forma parte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Pero las personas de todas las edades que padecen de enfermedades crónicas comunes —como diabetes y cardiopatía— también están en peligro de enfermarse de gravedad si contraen el virus que se está propagando en todo el mundo.


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¿La razón de este riesgo elevado? Todos los órganos del cuerpo "trabajan conjuntamente" para mantener todo en funcionamiento y luchar contra infecciones, explica Stephen Kopecky, cardiólogo y profesor en el Departamento de medicina cardiovascular en Mayo Clinic. Y "a medida que se empieza a estresar una parte del sistema, la otra parte tiene más problemas", añade.

Controlar la diabetes es esencial durante el brote

Con el paso del tiempo, los altos niveles de azúcar en la sangre, una característica distintiva de la diabetes, pueden dañar los vasos sanguíneos del cuerpo, comenta George Rutherford, médico y epidemiólogo en University of California, San Francisco. Y cuando se dañan los vasos sanguíneos se puede poner en peligro la función pulmonar, lo que podría hacer "más susceptible a complicaciones", a alguien que padezca una infección respiratoria, como COVID-19, agrega.

Las enfermedades crónicas y la COVID-19

Nuevos datos (en inglés) publicados por los CDC el 31 de marzo indican que las personas en el país con enfermedades crónicas enfrentan un riesgo mayor de sufrir trastornos severos a causa de la COVID-19. Esta información guarda coherencia con informes anteriores publicados por China e Italia. Los investigadores evaluaron más de 7,000 casos en Estados Unidos donde había datos disponibles sobre enfermedades subyacentes y otros factores potenciales de riesgo, y halló lo siguiente:

  • Entre las personas hospitalizadas por COVID-19, cerca del 71% tenían por lo menos una enfermedad subyacente.
  • Entre las personas hospitalizadas en una unidad de cuidado intensivo a causa de la COVID-19, cerca del 78% tenían una enfermedad subyacente.
  • Cerca del 27% de las personas con al menos una enfermedad subyacente no requirieron hospitalización a causa de la COVID-19.
  • Las enfermedades más comúnmente reportadas entre las personas enfermas de COVID-19 estaban la diabetes, enfermedades pulmonares y del corazón.

Las personas con enfermedades subyacentes que tengan síntomas de COVID-19, como fiebre, tos y dificultad respiratoria, deben comunicarse de inmediato con sus proveedores de cuidados de salud, dicen los CDC en su informe.

Las infecciones virales también pueden incrementar los niveles de inflamación en las personas con diabetes y elevar el riesgo de enfermedades potencialmente fatales en las que la sangre se vuelve muy ácida, indica la American Diabetes Association. Ambos pueden ser potencialmente mortales.

La clave, según expertos, es mantener la diabetes bajo control. Si se controla, el riesgo de una persona diabética de enfermarse de gravedad por una infección de coronavirus es similar al del resto de la población, según la ADA.

Es por eso que es sumamente importante que las personas con diabetes —tanto tipo 1 como tipo 2— tengan suficientes suministros de insulina y otros medicamentos para la diabetes a la mano para limitar los viajes extra a la farmacia durante la propagación del virus. La ADA también recomienda tener provisiones de carbohidratos simples (gaseosa regular, miel, mermelada, caramelos, etc.) "para mantener elevado tu nivel de azúcar en la sangre si estás en riesgo de que baje demasiado y estás muy enfermo como para comer".

"Con la diabetes, los altos niveles de azúcar en la sangre dañan a muchos sistemas diferentes del cuerpo, entre ellos el sistema inmunitario", comenta Pinchas Cohen, decano de la Facultad de Gerontología Leonard Davis en University of Southern California e integrante del consejo asesor para el Milken Institute Center for the Future of Aging. "Es por eso que mantener la diabetes bajo control lleva a una mejor función inmune. No controlar la diabetes es lo que te pone en riesgo de infecciones secundarias, como el coronavirus".

Los pacientes con problemas cardíacos podrían enfrentar complicaciones

Las enfermedades cardíacas subyacentes pueden empeorar la seriedad de cualquier infección, entre ellas la COVID-19. Eso se debe a que cuando alguien ha tenido un ataque cardíaco o sufre de presión arterial alta crónica también es posible que tenga débil el músculo del corazón, explica Kopecky, de Mayo Clinic.

Y cuando alguien con esas enfermedades contrae una infección, puede causar "daño doble", comenta Kopecky. En el caso del coronavirus, la infección podría afectar al corazón y los pulmones. El músculo del corazón tiene que trabajar más porque es posible que los pulmones, los principales afectados por el virus, no puedan llevar suficiente oxígeno al corazón.

Todo esto puede estresar al corazón, lo que podría causar un efecto dominó en los otros órganos, como los riñones, e incluso causar la falla de múltiples órganos.

La diabetes y las enfermedades cardíacas no son los únicos trastornos subyacentes que pueden complicar la infección del coronavirus. Las personas con un sistema inmunitario comprometido también tienen más probabilidades de enfermarse de gravedad si contraen la infección. Lo mismo ocurre con aquellos con enfermedades renales y pulmonares.

Cómo reducir tu riesgo

En el caso de la población que corre un mayor riesgo, lo más importante es practicar el aislamiento social y mantenerse alejados de las personas enfermas, dice Cohen. Continúa ejercitándote en casa, de ser posible, y atiende tus problemas de salud principales, "en especial la diabetes", enfatiza.

Los expertos en salud pública también recomiendan tomar precauciones diarias para reducir el riesgo de enfermarse de gravedad a causa del coronavirus: lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos y usar un desinfectante para manos a base de alcohol cuando el jabón no esté disponible. Además, limpiar las áreas que se tocan frecuentemente, evitar tocarse la cara, la nariz y los ojos.

Nota del editor: este artículo, publicado originalmente el 20 de marzo, ha sido actualizado para incluir información nueva.

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