Skip to content

Es el momento de reevaluar tu cobertura de Medicare: Revisa esta guía sobre el período de inscripción abierta.

 

Los cuidadores están preocupados por el regreso a la oficina tras la pandemia

Según un estudio de AARP, el 75% de los cuidadores se preocupan por equilibrar el trabajo y las tareas de prestación de cuidados.

Mujer con máscara protectora facial luciendo preocupada en la oficina.

oolpicture/Getty Images

In English | Durante los últimos 18 meses —desde que las oficinas en todo el país cerraron a causa de la COVID-19— Michail Sklansky ha sido cuidador de sus dos padres de 90 años.

Pero después de que lo despidieron temporalmente de su trabajo a tiempo parcial como coordinador editorial de la Filarmónica de Los Ángeles, Sklansky, de 63 años, está a punto de volver a trabajar en la orquesta y tal vez necesite dejar que el Servicio Familiar Judío de Los Ángeles asuma más de las responsabilidades necesarias para cuidar a sus padres.

Tiene suerte. Por el momento, la Filarmónica le permite continuar trabajando desde casa. Pero sabe que eso podría cambiar, y su vida se complicará si lo hace. Su padre tiene una enfermedad cardíaca grave, demencia avanzada y pérdida auditiva; su madre tiene vértigo.

Berta y Yasha Sklansky (padres de Michail Sklansky).

Cortesía de Michail Sklansky

Berta y Yasha Sklansky (padres de Michail Sklansky).

Los sentimientos de ansiedad de Sklansky son comunes. Un nuevo estudio de AARP, “Working Caregivers’ Concerns and Desires in a Post-Pandemic Workplace” (Las preocupaciones y los deseos de los cuidadores que trabajan, en un lugar de trabajo pospandemia - enlace en inglés), revela que la mayoría de los cuidadores familiares encuestados que trabajan dicen que la presión causada por la pandemia de COVID-19 ha aumentado sus niveles de estrés, especialmente ahora que muchos lugares de trabajo vuelven a abrir.

Miedo renovado, estresores

“A medida que los cuidadores regresan a la oficina, tienen nuevas inquietudes que enfrentar”, concuerda Bob Stephen, vicepresidente de Salud y Cuidado Familiar de AARP.

Estas nuevas preocupaciones son variadas, y muchas se centran en cómo les irá a sus seres queridos sin que su cuidador familiar esté cerca. La COVID-19 causó mucha enfermedad y devastación, pero tuvo un efecto positivo: cambió la manera en que muchos empleadores ven el trabajo a distancia y los hizo mucho más sensibles, si no comprensivos, en cuanto al cuidado familiar.

“Escuchamos que los cuidadores familiares que trabajaban no se sentían cómodos diciéndoles a sus superiores que cuidaban de alguien”, dice Stephen. “Durante la pandemia, se hizo más normal hablar sobre el cuidado de un ser querido. [Hubo] mayor aceptación entre los empleadores y más conciencia sobre la prestación de cuidados”.

Un panel en línea y una encuesta telefónica de 800 cuidadores adultos en todo el país, realizados en julio, mostraron que los cuidadores que deben regresar al trabajo en persona están experimentando innumerables preocupaciones, desde culpa y miedo de dejar desatendidos a sus seres queridos, hasta el temor de contraer el coronavirus en el trabajo y potencialmente llevarlo a casa e infectar a la persona a quien cuidan.

Algunos de los hallazgos clave del informe sobre las preocupaciones de los cuidadores familiares que trabajan:

  • Los niveles de estrés son alarmantes. Unos 8 de cada 10 cuidadores dicen que la pandemia ha aumentado su nivel general de estrés. Después de todo, unos 6 de cada 10 cuidadores dicen que son trabajadores por hora, lo que por lo general dificulta que muchos de ellos trabajen desde casa. Casi 7 de cada 10 cuidadores dicen que su trabajo es “esencial”.
  • Las responsabilidades están aumentando. A dos tercios de los cuidadores les preocupa tener problemas para lidiar con sus responsabilidades en los próximos 12 meses. Alrededor del 75% dicen que les preocupa manejar dobles responsabilidades una vez que regresen a la oficina. Y el 20% dicen que esperan tener “grandes dificultades” para manejar sus responsabilidades.
  • La flexibilidad en el lugar de trabajo es fundamental. Más de la mitad de los cuidadores dicen que tuvieron horarios flexibles —y pudieron trabajar desde el hogar al menos a tiempo parcial— desde la pandemia. Y más de 4 de cada 10 dicen que considerarían buscar un nuevo empleo si su empleador revierte estos beneficios.
  • El miedo a la exposición es implacable. Los cuidadores que trabajan están muy preocupados por exponer a la persona a quien cuidan al coronavirus o por dejarla desatendida en casa mientras van al trabajo.

El informe llega incluso cuando las pautas de COVID-19 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) están evolucionando. Los CDC ahora recomiendan que las personas completamente vacunadas comiencen a usar mascarillas en interiores de nuevo en lugares con altas transmisiones de COVID. Esta guía actualizada se presenta antes del otoño, cuando se espera que la variante delta cause otro aumento en los nuevos casos de coronavirus, y muchos empleadores grandes planean llevar a los trabajadores de regreso a la oficina.

Haz preguntas sobre cualquier beneficio nuevo para los cuidadores

Para los cuidadores, dice Stephen, de AARP, la pandemia fue un arma de doble filo, porque incluso a medida que propagaba tanta enfermedad y caos, también permitió que muchos cuidadores trabajaran desde casa con sus seres queridos. Ahora que muchos cuidadores regresan al lugar de trabajo, “tienen que volver a la manera en que las cosas solían ser, manejando el equilibrio y la navegación de los cuidados”.

Stephen sugiere que los cuidadores familiares que regresan al lugar de trabajo se tomen el tiempo para sentarse con sus gerentes y hablar sobre lo que funciona para ellos. Dice que vale la pena preguntar si hay beneficios para cuidadores que el empleador ofrece ahora y que quizás no hayan estado disponibles antes de la COVID-19, o si hay una manera de tener más flexibilidad para que puedas responder mejor a las demandas concurrentes.

Mientras tanto, Sklansky también tiene opciones. Sabe que si tiene que regresar a su horario laboral de lunes a viernes en su oficina de Hollywood Bowl, también puede volver a cuidar de sus padres los fines de semana en vez de entre semana.

Pero mientras tanto, tiene miedo de que la creciente variante delta cierre muchas de las mismas oficinas que están empezando a abrir, incluida la suya.

“Nadie lo sabe”, dice. En cualquier caso, se siente consolado de tener un plan claro de cuidados familiares en caso de que el virus vuelva a empeorar.

Nota: Estamos en proceso de reemplazar nuestro servicio de comentarios para usuarios. De este modo, es posible que los comentarios previos tomen algunos días en aparecer. Inicia sesión o regístrate gratis con AARP.org para compartir tus comentarios.