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¿Cuánto tiempo tengo que trabajar para tener derecho al SSDI?

Eso depende de la edad en la que quedes discapacitado. Los menores de 24 años pueden tener derecho al Seguro por Incapacidad del Seguro Social (SSDI) con tan solo un año y medio de haber trabajado, pero ese umbral va aumentando con la edad.

Como sucede con los beneficios por jubilación, el derecho al SSDI se mide en créditos del Seguro Social. Esos créditos se obtienen al pagar los impuestos del Seguro Social sobre los ingresos laborales. En el 2022, obtienes un crédito por cada $1,510 que ganas en un empleo "cubierto" (o trabajando por cuenta propia), hasta un máximo de cuatro créditos al año (con unos ingresos de $6,040 o superiores). La cuantía del crédito se ajusta automáticamente cada año en función de la evolución de los salarios a nivel nacional.

Para los beneficios de jubilación, la ecuación es sencilla: el trabajador tiene derecho a los beneficios a partir de 40 créditos, es decir, tras pasar 10 años trabajando y pagando impuestos al Seguro Social. Aunque los 10 años no tienen por qué ser consecutivos, la mayoría de los trabajadores alcanzan esa base mucho antes de cumplir los 62 años, la edad mínima para cobrar la jubilación.

Pero la discapacidad (definida como una enfermedad lo suficientemente grave como para impedir la actividad laboral durante al menos un año o que puede provocar la muerte) puede sobrevenir a cualquier edad. Por ese motivo, el Seguro Social ha adoptado una escala móvil para el SSDI. Para estar "asegurado" (así es como el Seguro Social se refiere a las personas que cumplen con los requisitos laborales para recibir beneficios) hay que cumplir dos requisitos relacionados con la edad y el empleo.

Prueba de trabajo reciente

En primer lugar, tienes que haber trabajado al menos de forma semirregular en el período anterior a la discapacidad. Este requisito cambia según la edad:

  • Si quedas discapacitado durante el trimestre calendario en el que cumples 24 años o antes, debes haber obtenido al menos seis créditos (equivalentes a un año y medio de trabajo) durante los tres años anteriores para superar la prueba de trabajo reciente.
  • Entre los 24 y los 31 años, tienes que haber pasado al menos la mitad del tiempo desde que cumpliste los 21 años trabajando en un empleo cubierto. Por ejemplo, si quedas discapacitado en el trimestre en que cumples 29 años, tendrás que haber obtenido 16 créditos (es decir, haber trabajado cuatro años) durante los ocho años anteriores.
  • A partir de los 31 años, el criterio son cinco años (o 20 créditos) de trabajo durante la década inmediatamente anterior a la discapacidad.

Prueba de duración del trabajo

Además de cumplir el requisito referente al trabajo reciente, deberás haber reunido un determinado número de créditos a lo largo de toda tu vida laboral para tener derecho al SSDI.

Si tienes menos de 28 años, la prueba de duración es de seis créditos, es decir, un año y medio de trabajo. A partir de ahí, el requisito sigue más o menos una fórmula: debes tener al menos tantos créditos como años cumplidos desde los 22 años.

Por lo tanto, si quedas discapacitado a los 30 años, tienes que haber trabajado al menos 2 años en total (8 créditos). A los 40 son 4.5 años (18 créditos); a los 50, 7 años (28 créditos); a los 60, 9.5 años (38 créditos).

Una vez que hayas reunido 40 créditos, pasas la prueba de duración sin importar tu edad. Eso sí, en la mayoría de los casos deberás haber realizado parte de ese trabajo en los últimos años para obtener el SSDI.

Ninguna de las dos pruebas se aplica a la Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI), el otro beneficio por discapacidad administrado por el Seguro Social. La SSI es un beneficio basado en necesidades y no se financia con los impuestos abonados al Seguro Social. Como persona discapacitada, puedes tener derecho a él independientemente de tu historial laboral siempre y cuando cumplas los criterios médicos y dispongas de ingresos y bienes limitados.


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Ten en cuenta que

  • Tu historial laboral es solo uno de los factores para poder recibir el SSDI. Además, debes demostrar, aportando datos médicos exhaustivos, que tu enfermedad te impide realmente realizar la mayoría de los trabajos remunerados.
  • La prueba de trabajo reciente se aplica al período anterior a la discapacidad, que puede ser anterior a la solicitud de beneficios. Así, un largo período sin trabajar podría no descalificarte para el SSDI si, por ejemplo, el Seguro Social determina que tu discapacidad comenzó hace años y que hasta entonces habías trabajado regularmente.
  • Si eres legalmente ciego, solo tienes que cumplir la prueba de duración de empleo. No es necesario haber trabajado recientemente.

Actualizado el 29 de diciembre del 2021