Skip to content
 

Diversos estudios señalan las brechas raciales y étnicas en los ahorros para la jubilación

Los trabajadores negros e hispanos tienen menor acceso a los planes de ahorro en el lugar de empleo.

Garaje de camiones donde una despachadora le da instrucciones a un conductor

GETTY IMAGES

In English

Los trabajadores negros e hispanos, en comparación con sus homólogos blancos, tienen mucho menos acceso a los planes de jubilación patrocinados por su empleador, lo cual agrava las inequidades económicas y hace más difícil que las personas de color gocen de seguridad financiera en la vejez, según los investigadores. 

Entre los empleados del sector privado de entre 18 y 64 años, más del 53% de los afroamericanos y alrededor del 64% de los latinos carecen de acceso a un plan de jubilación vinculado al empleo, en comparación con aproximadamente un 42% de los trabajadores blancos y un 45% de los asiático-estadounidenses. Así lo reveló un informe publicado en julio del 2022 (en inglés) por el Instituto de Política Pública de AARP.

Las disparidades raciales y étnicas son "muy marcadas", señala David John, asesor sénior de política estratégica de AARP y coautor del estudio sobre la participación de los trabajadores del país en planes de jubilación. 


Oferta especial de la membresía de AARP durante la Semana Cibernética. Únete a AARP - Solo $9 al año cuando te inscribes por un período de 5 años.


El informe abarca no solo los "planes de beneficios definidos" —como las pensiones tradicionales financiadas por el empleador, que ofrecen beneficios garantizados—, sino también los "planes de aportes definidos", como los planes 401(k) o 403(b), en los cuales los aportes del empleado y, en muchos casos, los aportes proporcionales del empleador se invierten en acciones y bonos, con impuestos diferidos. La mayoría de los jubilados necesitarán contar con algún tipo de ahorros para la jubilación, a fin de complementar sus beneficios del Seguro Social, según el informe.

En investigaciones anteriores de AARP se ha revelado que las personas de este país tienen 15 veces más probabilidades de acumular ahorros para la jubilación si cuentan con un plan vinculado al empleo, y tienen 20 veces más probabilidades de hacerlo si realizan aportes automáticos a dicho plan. Estas opciones son especialmente importantes para las personas de color, que, según diversos estudios, dependen de manera desproporcionada del Seguro Social para sus ingresos en la jubilación y, además, tienen menos posibilidades de recibir apoyo financiero en la vejez por medio de herencias u otras transferencias de patrimonio familiar.

Los trabajadores negros e hispanos "tienen que acumular más de sus propios ahorros para compensar esta desigualdad en cuanto a la riqueza intergeneracional", afirmó Dania Francis, profesora adjunta de Economía en University of Massachusetts Boston, en un panel reciente sobre las desigualdades raciales en el ámbito de los ahorros para la jubilación, patrocinado por el Pension Action Center de dicha universidad. "Sin embargo, vemos que los trabajadores de color suelen tener sueldos más bajos, lo cual hace más difícil que cierren esa brecha".

La brecha de ingresos amplía la brecha de la jubilación

Las investigaciones recientes se han centrado en los planes de aportes definidos, ya que estos se han convertido en el tipo predominante de los planes de ahorro patrocinados por el empleador: solo un 15% de los trabajadores del sector privado cuentan con un plan de beneficios definidos, según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos.  

Según datos preliminares obtenidos por un equipo de economistas de MIT, Harvard, Yale y la Oficina del Censo de Estados Unidos, existen amplias disparidades raciales y étnicas en los aportes a planes 401(k) y 403(b), incluso entre empleados de la misma empresa que cuentan con opciones similares en cuanto a planes e incentivos para los ahorros.

En lo que se refiere a las cuentas de jubilación vinculadas al empleo, los trabajadores blancos realizan aportes que superan ampliamente los realizados por los empleados negros e hispanos. Además, los afroamericanos son mucho más propensos que sus compañeros blancos a efectuar retiros anticipados, según lo determinado en esta investigación aún inédita. 

"Si se tienen en cuenta el incentivo fiscal [de los aportes] y los aportes proporcionales del empleador, la brecha entre blancos e hispanos es aún más amplia", afirmó Taha Choukhmane, profesor adjunto de Finanzas en la Facultad Sloan de Administración de Empresas de MIT, cuando hablaba de los hallazgos de su equipo en el panel celebrado en el Pension Action Center.

Por el hecho de recibir sueldos muy inferiores, en promedio, a los de los trabajadores blancos, incluso los trabajadores negros e hispanos que tienen acceso a un plan de ahorros para la jubilación obtienen rendimientos más bajos, según John. "Los saldos que se obtienen al ahorrar un 5% de un ingreso más bajo son inferiores a los que se logran con la misma proporción de un ingreso mayor", señala.

Los conocimientos financieros también entran en juego, afirma Rodney A. Brooks, columnista de finanzas personales (en inglés) para Senior Planet, de AARP, y autor de los libros Fixing the Racial Wealth Gap y Is One Million Dollars Enough?: A Guide to Planning for and Living Through a Successful Retirement

"Muchísimas familias negras de clase media me han comentado que sus padres nunca les hablaron de temas financieros", dice Brooks. "Eso no una crítica contra sus padres, ya que estos tampoco tenían conocimientos sobre estos temas".

Los estados promueven la acumulación de ahorros

AARP ha abogado por diversos instrumentos para que los trabajadores tengan más opciones para ahorrar. Una de las principales prioridades, según John, es la ampliación de los programas de ahorro para la jubilación promovidos por los estados.

Estos programas, también conocidos como cuentas IRA automáticas, típicamente obligan a los empleadores del sector privado que superen cierto tamaño (por ejemplo, con un mínimo de cinco empleados) y que no ofrezcan un plan de ahorros para la jubilación, a inscribir a sus empleados en un programa patrocinado por el estado.

En 16 estados y dos ciudades se han implementado —o están en vías de implementarse— cuentas IRA automáticas u otros programas de ahorro similares. En lo que va del año, los legisladores de más de 20 estados han presentado proyectos de ley para establecer o analizar tales programas, según John.

"Para que las personas tengan mayor seguridad en la jubilación, primero hay que facilitar la acumulación de ahorros", dice. "AARP reconoce que el primer paso esencial es hacer posible que cada persona tenga acceso en su empleo a un programa de ahorros para la jubilación".


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


Otra herramienta es el crédito por aportaciones a cuentas de ahorro para la jubilación; se trata de una beneficio fiscal para los trabajadores de bajos o medianos ingresos que realizan aportes a una cuenta de jubilación. El llamado "crédito del ahorrador" ha existido desde inicios de la década del 2000, pero muchas personas lo desaprovechan, según John, en parte porque exige la presentación de un documento poco conocido del IRS, el formulario 8880 (en inglés), junto con la declaración de impuestos 1040.

"La mayoría de las personas que reúnen los requisitos para recibir el crédito no lo aprovechan", señala John. "En el formulario 1040 modificado, no se menciona ni el crédito del ahorrador ni el formulario [8880], a diferencia de lo que sucede con otros créditos. Si una persona no está ya enterada del crédito del ahorrador, no sabrá que tiene que presentar el formulario".
 

Jacqueline Salmon fue escritora del Washington Post y es editora y coautora de los libros Playground Politics y The Four-Thirds Solution: Solving the Child-Care Crisis.