Skip to content

Es el momento de reevaluar tu cobertura de Medicare: Revisa esta guía sobre el período de inscripción abierta.

 

¿USB? ¿USB-C? ¿Lightning? Cómo entender los conectores

La Comisión Europea pide un modelo uniforme para los teléfonos, las tabletas y los juegos.

En la imagen se ven: un conector u s b, un conector lightning, un conector micro u s b y un conector u s b c

Basak Gurbuz Derma/Getty Image

In English 

Esta es la verdad sin enredos acerca de los cables que usas para cargar tus dispositivos: un extremo se conecta al cargador y el otro se conecta a tu teléfono, computadora u otro dispositivo.

¡Ojalá fuera tan simple! Tal vez no distingas entre un cable USB-C y un conector Lightning. Y tal vez te preguntes si todos esos cables y adaptadores de dispositivos más antiguos que tienes guardados en el cajón funcionarán con los últimos productos tecnológicos. Esa pregunta está más que justificada dado que el enchufe o el adaptador que enchufas en la pared ya viene integrado en los últimos teléfonos.

Los dispositivos de Apple usan una variedad de conectores 

Un adaptador Lightning a USB utilizado en los productos Apple

John Crowe / Alamy Stock Photo

Conector USB-A (o simplemente USB) a la izquierda, con un conector Lightning, de Apple.

La respuesta simple es “tal vez”, y depende del dispositivo. Si tienes un iPhone, la respuesta podría ser “sí”, ya que los teléfonos aún usan el conector Lightning patentado por Apple, que ha sido un componente básico en los teléfonos de la empresa desde el lanzamiento del iPhone 5 en el 2012 (cuando Apple reemplazó el conector de 30 clavijas que usaban los modelos anteriores).

Pero la respuesta también puede ser “no”. Con los últimos iPhones, Apple incluye un cable con conexión Lightning a USB-C. El cada vez más popular conector USB tipo C, delgado y de forma ovalada, se está viendo en todo tipo de dispositivos. Pero la caja del producto no incluye un adaptador de corriente. Y el USB-C, más pequeño, no debe confundirse con el conocido puerto USB-A rectangular que puede tener tu antiguo adaptador de corriente, lo que significa que el cable que viene en la caja del dispositivo nuevo no encajará en ese adaptador. El USB-A se conoce más como USB o USB común, sin el sufijo “A”.

Si tienes un iPad, tal vez tenga un puerto Lightning. Pero en algunas tabletas recientes, Apple colocó un USB-C en vez del Lightning, lo que significa que un extremo del cable se conecta con el puerto USB-C, y el otro con un adaptador de corriente con entrada USB-C, que todavía se incluye en la caja.

No es tan simple con los Android

Dos conectores u s b: uno de Apple en color blanco y otro de Android de color negro

Chris Wilson / Cronislaw / Alamy Stock Photo

Conectores USB-C.

Este rompecabezas de conectores y cables también afecta a los dispositivos Android. Muchos teléfonos Android, incluso los que apenas tienen unos cuantos años, cuentan con cables y puertos mini-USB o micro-USB, y si bien ambos son más pequeños que los USB comunes, son diferentes entre sí. Pero en la mayoría de los últimos teléfonos Android de primer nivel se ha comenzado a usar USB-C, aunque no sucede lo mismo con los teléfonos más económicos (esta situación debería cambiar a medida que disminuya el costo del USB-C). Por ahora, la empresa de investigación global Omdia, de Londres, señala que el USB-C se utiliza en casi la mitad de los teléfonos inteligentes. Es importante tener en cuenta que, si bien el cable USB-C es compatible con otras variedades anteriores de USB, la diferencia en la forma de conexión implica que se necesita una llave (“dongle”) o adaptador para conectarlo a uno de esos puertos.

También están las computadoras

Con las computadoras portátiles sucede algo similar, ya que últimamente se está dando preferencia a los puertos USB-C y no a los puertos USB comunes que han usado los dispositivos por años. Según Omdia, el 82% de las computadoras portátiles utiliza el formato USB-C. Asimismo, si todavía usas los USB comunes para conectar impresoras, lectores de tarjetas de memoria y accesorios más antiguos, tal vez sea necesario un adaptador o una estación de acoplamiento.

Para ayudar con el cambio de sistema,  algunas computadoras portátiles están equipadas con puertos USB-C y USB-A. Se trata de un avance bien recibido, ya que por años las fábricas de computadoras portátiles han impuesto a los usuarios modelos (para cargar electricidad) patentados e incompatibles. El inevitable cambio de diseño hará que estos equipos no sean los más delgados ni los más livianos.

Aun así, la sopa de letras de conectores USB y de otro tipo es, a veces, suficiente para enloquecer hasta a los más expertos en tecnología.

Iniciativa de unificación

Hay intentos de unificación. Las fábricas están adoptando el formato USB-C en todo el mundo. Para aliviar la frustración de los consumidores y ayudar a reducir los residuos electrónicos, la Comisión Europea pidió recientemente que se disponga a hacer del USB-C “el puerto uniforme para todos los teléfonos inteligentes, tabletas, cámaras, auriculares, altavoces portátiles y consolas de videojuegos portátiles” en la Unión Europea en un plazo de 24 meses a partir de la fecha de aprobación de la propuesta, suponiendo que se apruebe.

La Comisión Europea señala que, durante el año pasado, en la Unión Europea se vendieron unos 420 millones de teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos portátiles, y los consumidores tienen un promedio de tres cargadores de teléfonos móviles, de los cuales, utilizan dos habitualmente. Casi 4 de cada 10 personas reportan haber tenido problemas al menos una vez por no poder cargar su teléfono debido a la incompatibilidad de los cargadores. La incógnita: ¿se acoplará Apple a la idea y diseñará un iPhone con USB-C en vez del Lightning?

“Apoyamos esta iniciativa de la Unión Europea y consideramos que tendrá un impacto positivo, tanto en la practicidad para el consumidor como en la reducción de los residuos electrónicos”, dice Steven Yang, fundador y director ejecutivo de Anker Innovations, una marca mundial de sistemas de carga. Y añade que se calcula que los residuos de cargadores y cables de móviles descartados ascienden a 300,000 toneladas anuales.

Problemas que aún deben resolverse

• ¿Por qué el formato USB-C está emergiendo como la opción moderna para muchos teléfonos y computadoras portátiles? En primer lugar, por la versatilidad y la conveniencia. Al igual que el Lightning, el USB-C tiene un conector simétrico que se puede enchufar de cualquier lado. “Eso es excelente para todos, pero especialmente para quienes ya no tienen tanta destreza con las manos”, advierte Avi Greengart, presidente de Techsponential, una empresa de investigación de tecnología con sede en Nueva Jersey.

Por lo general, el USB-C también es más veloz. Y dado que se está adoptando para teléfonos, computadoras y otros dispositivos, es de esperar que se pueda usar un solo cargador para todos estos.

“Lo complicado de la cuestión es que el USB-C puede admitir una mayor velocidad de carga y de transferencia de datos”, explica Greengart, “pero no todos los cables USB-C son iguales, y no hay modo de saber lo que puede hacer un cable con tan solo mirarlo”. Además, el USB-C no es compatible con el formato USB-A anterior, a menos que se use una llave o un adaptador.


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


¿Está en buenas condiciones el cable?

• ¿Cómo sé si un cable es bueno? No es fácil darse cuenta, según Greengart. En general, se tiene que comprar cables de fabricantes de equipos y marcas de accesorios de renombre, como las empresas Anker y Belkin. Los cables más económicos que puedes encontrar en internet o en  tiendas de conveniencia pueden ser frágiles o cargar con lentitud. Pero todos los cables son sensibles a los continuos tirones que les damos.

Los fabricantes suelen destacar un posible indicador de la calidad y los materiales del cable denominado “bend life span”, que se refiere a la cantidad de dobleces que puede soportar un cable hasta deteriorarse. En teoría, cuantas más veces se pueda doblar el cable, debería durar más. Por ejemplo, Anker ofrece cables que tienen una vida útil de 10,000 a 40,000 dobleces. 

Si necesitas un cargador para un iPhone, los cables o accesorios con certificación MFI (fabricado para iPhone/iPod/iPad) designan productos que cuentan con el visto bueno de Apple y deberían ser confiables. Los cables que no cuentan con la certificación MFI pueden calentarse durante la carga y pueden dañar el teléfono, la tableta, la computadora portátil u otro dispositivo y, en el peor de los casos, provocar un incendio, según un representante de Anker. También puedes buscar en el estuche o en el mismo cable un logotipo de certificación de USB-IF, una organización sin fines de lucro formada por empresas que crearon la especificación del sistema USB (Universal Serial Bus).

La longitud del cable es importante si deseas que se extienda desde un conector en la consola del automóvil hasta el teléfono de un pasajero en el asiento trasero, por ejemplo, o que llegue a un tomacorriente alejado. Presta atención a los materiales del cable y de la parte que rodea el cabezal que se conecta a un puerto, que pueden ser de metal o de plástico. Algunos cables de nailon trenzado pueden ofrecer más protección que el plástico liso, y los cables recubiertos de silicona son más suaves al tacto y no se enredan, en comparación con otros materiales.

Si tu teléfono tiene un estuche, asegúrate de que el cable que piensas usar se pueda insertar por completo. Si bien los diversos materiales pueden favorecer la durabilidad de un cable, no deberían afectar la velocidad de suministro de energía y de transferencia de datos del cable.

Pero no te preocupes demasiado por el cable en sí. “Lo más importante es la potencia en vatios de la fuente de alimentación”, explica Wayne Lam, director sénior de investigación para las Américas de CCS Insight en Los Ángeles, una empresa londinense de investigación de mercado especializada en telefonía móvil. Por ejemplo, con un adaptador de corriente de 5 vatios, el teléfono se cargará con cierta lentitud, señala. Apple vende un adaptador USB-C de 20 vatios por $20 que, según dice, carga más rápido el iPhone 8 (o posterior), el iPad Pro y el iPad Air.

Los dispositivos más grandes, como las computadoras portátiles, generalmente requieren más electricidad para cargarse. Tanto el cargador como el cable tienen que tener la capacidad de admitir la mayor potencia que requiera el dispositivo, sugiere Anker.

Las nuevas llaves no van a desaparecer

• ¿Tendremos que seguir usando llaves mucho más tiempo? Parece que sí. Las llaves y las estaciones de acoplamiento portátiles con conectores adicionales pueden no ser la solución más elegante, pero si necesitas conectar dispositivos USB antiguos a una computadora que tiene USB-C, por ejemplo, tal vez sean tu única opción. Las estaciones de acoplamiento para computadoras compatibles con USB-C pueden contar con otros puertos necesarios, incluso ranuras para tarjetas de memoria, cables Ethernet y conectores HDMI o de pantalla necesarios para conectar un monitor externo.

También es posible que se necesite una llave o un adaptador de Lightning o USB-C si todavía usas auriculares con cable, ya que está por desaparecer el conector para auriculares de 5 mm que alguna vez fue estándar en los teléfonos.

• ¿Cuánto tiempo más necesitaremos cables? ¿No usamos acaso cada vez más conexiones inalámbricas? Sin duda hay un gran empeño en eliminar los cables por completo. Lo vemos con los auriculares y con la carga inalámbrica. Los teléfonos insignia más nuevos admiten un estándar de carga inalámbrica conocido como Qi, aunque todavía no lo tienen todos los teléfonos. También está la cuestión de la velocidad. “Los cargadores inalámbricos suelen ser muy prácticos, pero son mucho más lentos y consumen más energía”, según Greengart. “Probablemente continuaremos teniendo conexiones por cable para el teléfono durante al menos un par de años más”.

• ¿Qué sucede con los conectores de los automóviles? Es muy probable que tu automóvil tenga uno o más puertos USB-A que usan los pasajeros para cargar dispositivos, y la gente acostumbra dejar un cable de carga en el vehículo. Pero solo unos pocos modelos nuevos tienen USB-C.

“A diferencia de la electrónica de consumo, en la que los productos tienen un ciclo de vida relativamente corto, los automóviles tienden a circular durante casi una década, por lo que este problema no se resolverá pronto”, afirma Lam. “Tendremos que vivir con esta locura de cables durante algún tiempo antes de que las cosas mejoren con la convergencia a USB-C”.

Edward C. Baig es un escritor que colabora con artículos sobre tecnología y otros temas del consumidor. Trabajó en USA Today, BusinessWeek, U.S. News & World Report y Fortune; también es autor de Macs for Dummies y coautor de iPhone for Dummies y iPad for Dummies.