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5 señales de que tu matrimonio atraviesa dificultades (y qué hacer al respecto)

Las parejas mayores pueden volver a encaminar su relación con algunas estrategias.

Una mujer y un hombre discuten

Monkey Business Images/Getty Images

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El matrimonio no es fácil. No importa si se trata de una unión a largo plazo o de recién casados en la madurez, muchas parejas enfrentan problemas de comunicación y estrés, o se distraen con las redes sociales o las vidas ajetreadas. A pesar de una base sólida de amor y respeto, para una pareja puede ser difícil reparar los conflictos.

En mi trabajo como terapeuta sexual y de relaciones veo con regularidad a parejas en mi consultorio que tratan de hallar soluciones para sentirse más unidas. A menudo dicen que sienten que coexisten como compañeros de vivienda. Incluso cuando las parejas hablan de manera menos específica, percibo la distancia emocional y física en su tono y lenguaje corporal.

Es útil reconocer las señales de alarma que indican que la pareja comienza a distanciarse, y es mejor aún tener acceso a las herramientas necesarias para abordar estas situaciones.


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Estas son cinco señales de alarma que veo en mi consultorio:

1. Dormir en habitaciones separadas

Una vez las parejas se han dado por vencidas con respecto a su relación, a menudo uno de ellos se muda a una habitación diferente. A veces esto parece inofensivo, uno de los cónyuges atribuye la acción a los ronquidos o al síndrome de las piernas inquietas. Bien se trate de un motivo inocuo o no, una vez que los miembros de una pareja se acostumbran a dormir por separado, es mucho más difícil volver a hacerlo juntos. La frecuencia del contacto sexual, e incluso de los abrazos afectuosos, disminuye y el vínculo comienza a disolverse de manera inevitable.

Qué hacer: volver a la misma habitación. Si se detestan demasiado para compartir el dormitorio, es hora de ver a un terapeuta. Si te encuentras usando excusas médicas, halla soluciones creativas. Usa tapones para los oídos, establece una barrera con la almohada después de que se hallan acurrucado y besado para darse las buenas noches, o ve al médico para que te proporcione suplementos o medicamentos para el sueño o una máquina de CPAP para tratar la apnea del sueño. Nuestros cuerpos anhelan el contacto mientras dormimos para solidificar el vínculo como pareja. Si de veras necesitan dormir separados por razones médicas, al menos fijen citas diarias para acurrucarse juntos en la cama.

2. Disminución significativa del contacto sexual

Cuando las parejas dejan de tener contacto sexual, por lo general es debido a que concentran sus energías en otra cosa. Tal vez se concentren en el trabajo, se enfrasquen en sí mismos, enfrenten el estrés y la fatiga o dediquen atención a alguien fuera del matrimonio. Reiniciar la vida sexual es tan difícil como volver a la misma habitación, y tendemos a evitarlo porque es muy incómodo romper el hielo.

Qué hacer: romper el hielo de todos modos. Es posible que tengan que abordar esto muy despacio si se sienten realmente incómodos. Comiencen por reunirse de manera relajada sin planes definitivos de actividad sexual. Prueben a meditar cara a cara. Tomen un baño juntos. Acurrúquense en la cama. Dense un par de besos ligeros en los labios y concéntrense en abrazarse. Puede que tarden semanas o incluso meses en mantener contacto de mayor intimidad, pero no hay prisa. Siempre y cuando hagan el esfuerzo de unir sus cuerpos para el contacto de piel a piel de manera frecuente e intencional, irán por buen camino para reconstruir la relación.

3. Llamar, enviar mensajes de texto o comunicarse de manera constante con una persona que no sea el cónyuge

Tu pareja es alguien con quien creas toda una vida. Si tu primer instinto es comunicarte con otra persona para desahogarte, hallar consuelo o compartir emociones, entonces tu pareja deja de ser tu prioridad. A veces un cónyuge se comunicará con demasiada frecuencia con un hijo, o quizás con un amigo. Otros quizás eviten confiar algo a su cónyuge, porque temen encarar demasiadas opiniones negativas, críticas o vergüenza. Cuando ocurre cualquiera de estas cosas, la relación deja de ser una alta prioridad.

Qué hacer: tratar de convertir la relación en un lugar reconfortante o en un refugio. Esto quizás implique explorar primero por qué evitas a tu pareja en vez de buscarla para el contacto o la conversación. ¿Qué necesitas para sentirte emocionalmente seguro y vulnerable? Es posible que algunas parejas requieran un método estructurado de conversación si cada uno procesa la información y las emociones de manera diferente. Puede que uno de los cónyuges necesite tiempo para pensar antes de enfrascarse en conversaciones profundas. El otro quizás quiera hablar en ese mismo momento para abordar las dificultades. Lograr un método estructurado de conversación quizás signifique usar un cronómetro, de manera que un cónyuge no interrumpa al otro, o incorporar la respiración profunda cuando se sienten incomprendidos o frustrados.

Durante estas conversaciones, que pueden ser intensas y emocionales, trata de compartir tus pensamientos al enfocarte en tus propios sentimientos y eliminar la palabra “tú”, que es fácil de interpretar como una acusación. (“Me siento ignorado”, en lugar de “Siempre me ignoras”). No te avergüences de pedir ayuda a otra persona, como un terapeuta, para navegar de manera segura estas conversaciones.

4. Preferir pasar tiempo a solas

Una sutil pero peligrosa señal de alarma es cuando los miembros de una pareja dejan de pasar tiempo de calidad juntos —como salir en citas románticas, dar caminatas o tener relaciones sexuales— y prefieren pasar tiempo a solas. Esencialmente esto significa una experiencia de vida paralela donde las parejas coexisten sin el compañerismo de un matrimonio sólido.

Qué hacer: encontrar maneras nuevas y divertidas de expresarse juntos para crear experiencias compartidas. Las parejas se despojan de una capa de su existencia anterior a medida que crecen y cambian a través de los años. Si el transcurso del tiempo los ha separado más de lo que los ha unido, hallen de manera deliberada nuevos pasatiempos y actividades para crear tiempo de calidad y armonía. Algunas parejas se inscriben en clases de cocina. Otras bailan juntas. Algunas comienzan a cultivar un jardín o viajan a nuevos lugares. 


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5. Acumular secretos y resentimientos no expresados

De todas las posibles señales de alarma, esta es la más destructiva. Cuando una persona se enoja con otra, a menudo se debe a que quiere una conexión más estrecha o un tipo de relación diferente a la que se ofrece. Sin embargo, cuando las personas comienzan a acumular su ira en silencio y a llevar cuenta mental de una lista de agravios, entonces la ira puede transformarse en resentimiento profundo. El resentimiento se convierte en una forma de permiso para mantener secretos o sentirse con derecho a abandonar el matrimonio por completo.

Qué hacer: eliminar los resentimientos y tratar de reír juntos. Cuando existe este tipo de señal de alarma es de particular utilidad la ayuda de un terapeuta. Un profesional puede ayudar a aclarar los orígenes de los resentimientos y las causas de los secretos, y a facilitar la conversación delicada que a menudo se necesita si hubo una traición por parte de uno de los cónyuges o de ambos. El terapeuta ayuda a crear un nuevo patrón de interacción que no cause resentimiento por parte de ninguno de los cónyuges. Ya sea que elijas el apoyo profesional o no, asegúrate de tratar de añadir más risa en tu vida. Las parejas a menudo cometen el error de tener conversaciones difíciles sobre el estado abismal de su relación y olvidan agregar alegría y diversión al proceso de reparación. Esos momentos más agradables permiten que las sustancias químicas que generan la felicidad inunden el cerebro, el cuerpo y la relación, y de esta manera te brinden más esperanza. ¿No sabes dónde y cómo reír? Encuentra una comedia de televisión o compra entradas para un programa de comedia en vivo. 

Crédito adicional:

Piensa en el matrimonio como un verbo en lugar de un sustantivo. Mientras luchas por superar la distancia y el resentimiento, recuerda por qué elegiste a esta persona. Considera el propósito más amplio de la vida que han creado juntos. ¿Qué sueños, valores y creencias comparten? ¿Qué es extraordinario y especial sobre la vida que comparten? Recuerda que cada día brinda una nueva oportunidad para volverte hacia tu pareja, elegirla de manera deliberada y ofrecer un generoso acto de amor.

Jenni Skyler es terapeuta sexual certificada, sexóloga acreditada, y terapeuta matrimonial y familiar con licencia. Ha sido directora del Intimacy Institute for Sex and Relationship Therapy durante más de 12 años.