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Músicos con enfermedad mental participan en una orquesta

Con frecuencia marginados, ahora pueden tocar sin que los juzguen.

El director Ronald Braunstein

CORTESÍA DE ME2/ORCHESTRA

El conductor de orquesta Ronald Braunstein, quien padece trastorno bipolar, fundó la Me2/Orchestra.

In English | Nancy-Lee Mauger es cornista y sufre del trastorno de identidad disociativo, que se caracteriza por alternar entre distintas personalidades.

Tras graduarse del conservatorio, comenzó a tocar profesionalmente, pero tuvo que abandonarlo en el año 2013 porque a veces una de sus personalidades —la que no sabe tocar el corno francés— se presentaba cuando estaba ensayando o interpretando en un concierto.

En el 2018, un año después de retomar su instrumento, que había extrañado enormemente, se unió a la Me2/Orchestra, la única organización de música clásica del mundo creada para músicos que viven con enfermedades de salud mental y las personas que los apoyan.

No se exigen audiciones. Los músicos de todos los niveles pueden participar.

"Padecer una enfermedad mental complica la vida”, comenta Mauger, de 58 años, residente de Needham, Massachusetts.

La Me2/Orchestra le ayuda a aliviar esa carga porque le permite dedicarse a su pasión sin que la juzguen. Aunque Mauger se siente “más afianzada” estos días, nunca sabe cuándo se va a presentar su otra personalidad que no puede tocar el corno francés.

"Y en esta orquesta, eso no es problema”, dice ella. “Nadie te juzga".

Nancy-Lee Mauger

Kate King Photography

Nancy-Lee Mauger, que padece de un trastorno de identidad disociativo, toca en la Me2/Orchestra.

Sin música, la vida no tiene sentido

En el 2011, el director musical y conductor Ronald Braunstein, de 65 años, y su esposa, Caroline Whiddon, de 51, fundaron la Me2/Orchestra. Braunstein sabía lo que era ser discriminado por una enfermedad mental: una vez lo despidieron de su cargo de conductor de orquesta por haber revelado su trastorno bipolar.

Él y su esposa querían que la orquesta estuviera abierta a todos. Se admiten a músicos de todos los niveles y no se exige un diagnóstico de salud mental. De todos modos, muchos de los músicos enfrentan desafíos.

La Me2/Orchestra, dirigida por Braunstein, da conciertos en hospitales psiquiátricos, clínicas de recuperación, centros correccionales y establecimientos de rehabilitación para eliminar el estigma relacionado con la enfermedad mental. La Me2/Orchestra tiene afiliadas en Burlington, Vermont; Manchester, Nuevo Hampshire; y Boston.

La historia de la orquesta se relató en un documental llamado Orchestrating Change, en el cual los músicos hablan con franqueza de lo difícil que es vivir con trastorno bipolar, esquizofrenia, depresiónansiedad y adicción.

El documental de 90 minutos sigue a la orquesta en sus ensayos, funciones musicales y al prepararse para un concierto importante en el mismo escenario donde Braunstein condujo su último concierto profesional.

Los más de 150 músicos que integran la Me2/Orchestra están dirigidos por una experta batuta. En 1979, a los 23 años, Braunstein se convirtió en el primer estadounidense en ganar el primer premio y la medalla de oro del Concurso Internacional de Dirección Herbert von Karajan en Berlín, donde logró derrotar a unos 600 competidores de todo el mundo.

Durante lo profundo de la pandemia, la orquesta no pudo congregarse por las restricciones de distanciamiento social. Ahora que la mayoría de los músicos de la Me2/Orchestra están completamente vacunados, han comenzado los ensayos adentro con formato reducido. Los músicos mantienen el distanciamiento social y, salvo por los instrumentos de viento madera y de viento metal, usan mascarilla. La orquesta filmó un breve concierto que se exhibió durante el Congreso Anual sobre Salud Mental en Estados Unidos en junio, y espera poder llevar a cabo las dos funciones programadas para octubre con la orquesta plena.

"Durante la pandemia sentí que parte de mí había muerto”, comenta Braunstein, quien reside en Melrose, Massachusetts. “Ahora que hemos reanudado los ensayos, me siento vivo otra vez. Sin música, mi vida no tiene sentido".

Con el tiempo se han formado grupos afiliados de la Me2/Orchestra en toda la región de Nueva Inglaterra y en Portland, Oregón, y hay uno que se acaba de iniciar en Aarhus, Dinamarca. Los planes de expansión incluyen conjuntos de música de cámara en Pensilvania, Georgia y Maine.

Volver a reunirnos es necesario para este grupo, explica la cofundadora Whiddon, de 51 años, quien en la orquesta toca un “viejo cacharro de corno inglés” pegado en algunas partes con cinta adhesiva.

"Aun en los momentos en que te quedas sin palabras, llenas ese espacio con música”, señala. “Te estás conectando no solo con la persona junto a ti sino con la que está del otro lado de la orquesta en otra sección y es como un enorme organismo viviente. Se genera un diálogo sin palabras".


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Dar prioridad a la ‘conexión humana'

Beth Langan, 68, que toma medicamentos para la depresión clínica y se está recuperando de una adicción, se enteró sobre la orquesta en el 2019 durante una fiesta.

En ese momento se acababa de jubilar de profesora de gramática y enfrentaba desafíos emocionales. Había perdido sus rutinas, sus amigos trabajaban todo el día y se sentía sola. Esa nueva vida no era lo ideal para su personalidad "incorregiblemente sociable".

Aunque tocaba música tradicional y folclórica en el violín desde hacía una década, Langan decidió probar el violín clásico, en particular porque no había audiciones para la Me2/Orchestra.

"Quería participar por placer y la pura idea de enriquecer la vida”, explica Langan, de Boston, quien ha tocado como segundo violín en la orquesta desde septiembre del 2019. “En la orquesta todos queremos que cada músico pueda dar lo mejor de sí y disfrutar. Priorizan la conexión humana y la aceptación sobre todo lo demás".

Ese apoyo también lo brindan por igual aquellos sin un diagnóstico.

"La música tiene una cualidad que nos hace a todos exactamente iguales”, comenta Dave Hancock, de 77 años, de Malden, Massachusetts, quien toca el fagot. “Yo no sé quién tiene un diagnóstico y quién no. Somos un grupo de músicos aficionados que disfruta de estar juntos".

Robin L. Flanigan colabora con artículos sobre salud mental, educación y temas de interés humano para varias publicaciones nacionales. Trabajó como reportera para diversos periódicos y sus escritos también se publicaron en PeopleUSA Today y Education Week. Es autora del libro infantil M is for Mindful.