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13 cosas que deberías botar hoy mismo

La tendencia del minimalismo consiste en conservar tan solo los objetos que aporten valor a tu vida.

Pila de ropa vieja para desechar o guardar

etty Images

In English | Kim Livengood, como ella se define a sí misma, es una compradora compulsiva.

"He guardado todas mis revistas Seventeen y Vogue desde los catorce años", admite. "Me cuesta deshacerme de los objetos sentimentales, y también de la ropa".

Pero hace poco ella y su marido vendieron su casa de 3,500 pies cuadrados y se mudaron a un apartamento de 900 pies cuadrados, lo que los obligó a reducir sus pertenencias. A raíz de la mudanza, dice Livengood, aprendió a adoptar un estilo de vida sin acumular objetos.

Livengood, profesional de las relaciones públicas de 52 años de Sarasota, Florida, empezó tirando las revistas viejas y luego, como desafío, guardando solamente la ropa que cupiera en su armario. Luego pasó a deshacerse de los accesorios de cocina y las toallas. Ya no había quien la parara.

"En cuanto empecé a regalar y a reciclar mis cosas, me quité un peso de encima", afirma Livengood. Y si ella fue capaz de reducir la cantidad de cosas que poseía, asegura que "¡puede hacerlo cualquiera!".

El minimalismo gana terreno

Livengood no es la única. En los últimos años, y especialmente durante la pandemia, ha habido una tendencia en aumento hacia el minimalismo.

"La gente pasa más tiempo en casa y se encuentra cara a cara con todas esas cosas", dice Ryan Nicodemus, cofundador de Minimalists (cuya misión es ayudar a los demás a reducir sus posesiones) y coautor de Love People, Use Things: Because the Opposite Never Works. "Y esa gente empieza a preguntarse qué es lo que realmente aporta valor a su vida".

Su colega, Joshua Fields Millburn, añade que el minimalismo no consiste en vivir en una casa vacía con las paredes desnudas y sin muebles, sino en conservar lo que le da más valor a tu vida y deshacerte de lo que no.

"Si vinieras a mi casa, no dirías: 'Dios mío, este tipo es un minimalista'. Dirías: 'Caramba, ¿acaba de limpiar?'", explica Fields Millburn.

Y es así porque no acumula "cosas" en exceso, sino que hace un esfuerzo consciente por guardar tan solo aquello que sirva para algo o que le aporte alegría.

Fields Millburn y Nicodemus aseguran que, en Estados Unidos, el hogar promedio contiene la enorme cantidad de 300,000 objetos. El minimalismo, dice Nicodemus, es lo que ayuda a la gente a descartar entre todo eso.

El desorden se ha vinculado al estrés y la ansiedad, e incluso puede llevar a abusar de la comida basura y a procrastinar (en inglés). De hecho, añade Fields Millburn, puede tener un impacto negativo en muchos ámbitos de la vida.

Porque acumular objetos no solo ocupa espacio, afirman los Minimalists. Comprar algo cuesta dinero, y eso puede generar estrés financiero y la necesidad de trabajar más para seguir comprando. Además, los objetos requieren almacenamiento y espacio, lo que puede generar estrés mental y psicológico. Y aunque el primer impulso de mucha gente es dominar el exceso comprando productos para organizarlo, los Minimalistas aseguran que esa no es la respuesta.

"Organizar no deja de ser un acaparamiento bien planificado", dice Fields Millburn. La mejor manera de "organizar tus cosas", según los expertos, es al conservar tan solo aquello que aporte valor a tu vida y deshacerte de todo lo demás.

¿Estás preparado para empezar a deshacerte de cosas y dejar espacio para lo que más importa? Esta guía elaborada por expertos te dirá exactamente qué debes botar.

1. Cosas que no aportan valor

Fields Millburn te propone que te preguntes: "¿cómo podría mejorar mi vida con menos cosas?". Esta reflexión, dice, puede ayudarte a entender por qué te conviene deshacerse de cosas. Esa motivación es algo sumamente individual. Por ejemplo, algunas personas quieren dejar el hábito de comprar para contar con dinero extra o mejorar las finanzas, otras quieren tener menos objetos de los que preocuparse y más tiempo para pasar con la familia y los amigos.

"Entender el porqué de la simplificación nos da el impulso necesario para empezar a deshacernos de las cosas superfluas y nos ayuda a entender qué es el exceso", explica Fields Millburn.

2. Objetos que guardas "por si acaso"

Para los minimalistas, el concepto de "por si acaso" tiene sus riesgos. "Si echas un vistazo a tu casa, es probable que te encuentres con miles de objetos que conservas por si acaso los necesitas en un futuro hipotético e inexistente", dice Fields Millburn. Por lo general, y en caso necesario, esos objetos podrían sustituirse por menos de $20 y en menos de 20 minutos. Las excepciones, señala Fields Millburn, son los artículos de emergencia, como los botiquines de primeros auxilios, que definitivamente debes tener a mano.

3. Fotos y papel

"Se trata de guardar menos cosas", dice Courtney Carver, autora de Be More With Less y creadora del reto de moda minimalista Proyecto 333 (en inglés). Deshazte de fotos duplicadas, parecidas o borrosas, de cupones y folletos que no usas, de facturas y estados de cuenta que puedes obtener por internet, de revistas y periódicos viejos, y de todos los recortes de revista.

Nicodemus escanea las fotos y se deshace de las copias físicas, y Dana White, fundadora de A Slob Comes Clean, toma fotos de sus fotos para crear versiones digitales.


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4. Auténtica basura

White comienza su proceso de despejar la casa al botar toda la basura. "Es un buen primer paso porque no tienes ningún apego emocional con la basura. Es una forma ideal de ponerse en marcha, que te permite reducir el volumen general del desorden y empezar a ver los objetos de forma individualizada", dice. Vacía las papeleras, tritura los montones de papeles que llevas tiempo queriendo triturar y deshazte del correo basura acumulado en la encimera de la cocina.

5. Objetos dañados

¿Sigues aferrándote a esa taza favorita astillada o a ese collar descompuesto? Es hora de decirles adiós. "Revisa las cosas que están dañadas o rotas y bótalas", recomienda White, aun cuando tuvieras intención de venderlas. "Si está roto, lo más probable es que no tenga el valor que esperabas que tuviera".

Lo mismo puede decirse de las cosas a las que les faltan piezas. Por ejemplo, White propone que guardes los Tupperware con las tapas colocadas, y si a alguno le falta la tapa, que lo botes en el contenedor de reciclaje.

6. Extras y duplicados

"Siempre usas tus favoritos, pero sigues teniendo extras por varias razones", dice Carver. Puede que algo esté de oferta, o que pienses que deberías tener más de cierto artículo, pero en última instancia quien determina qué cantidad es suficiente eres tú. Los artículos que entran en esta categoría, dice, pueden ser tazas de café, cucharas y tazas de medir, utensilios de madera, batidores de alambre, bolsos, gafas de sol y bolígrafos.

7. Cosas que nunca usas

"Si te aferras a la idea de que 'no le hacen daño a nadie', cambia la perspectiva y pregúntate cómo te ayudan y si contribuyen a tu vida", sugiere Carver. "Si no es así, no tienes espacio para ellas". Esto suele incluir cosas como especias y salsas diversas, zapatos incómodos, marcos y recipientes vacíos, libros que ya leíste o que nunca piensas leer, objetos del cajón de cachivaches (o el cajón entero), baratijas y regalos que te han hecho, pero que no te gustan.

8. Una afición abandonada

Sé realista: piensa en las aficiones que has abandonado y bota todos los materiales que ya no utilizas. "A lo mejor coleccionabas cosas para tejer. Y lo intentaste una vez, pero no te gustó", dice White. En ese caso, ha llegado el momento de regalar el hilo. Y si, al toparte con materiales de una afición, te da ganas de terminar algún proyecto, adelante. Pensar en terminar un proyecto como parte del proceso de deshacerte de las cosas superfluas "es un cambio de mentalidad realmente útil", dice White. Sin embargo, no lo es cuando guardas pinceles para una afición por la pintura que no la tienes o nunca la tuviste.

9. Objetos de una etapa pasada

Si ya no tienes perro ni piensas volver a tener, puedes deshacerte de la cama, el plato y la correa. Si estás jubilado, deshazte de la mayor parte de tu ropa profesional y del material de oficina. Así, dice White, tendrás más espacio para artículos útiles durante la fase de la vida en la que te encuentras.

Kim Livengood parada frente a su closet

CORTESÍA DE ROB LIVENGOOD

Kim Livengood aprendió a deshacerse de los objetos no deseados cuando se mudó a una casa más pequeña.

10. Todo lo que esté caducado

Eso incluye medicamentos, comida y maquillaje. Si no encuentras la motivación necesaria para deshacerte de nada por ese motivo, hazlo por tu salud, dice Julie Coraccio, organizadora profesional y autora de Clear Your Clutter Inside & Out. "¿Sabías que el maquillaje en mal estado puede provocar conjuntivitis, una inflamación que puede causar enrojecimiento, bultos, sarpullidos o incluso ampollas e hinchazón?", advierte. Deshazte correctamente de los medicamentos caducados y también de la comida pasada por tu seguridad.

11. Cosas que te traen malos recuerdos

Si un objeto no te hace sentirte bien, quítatelo de encima. "Bota las fotos desfavorecedoras, el regalo de ese que ya no es tu amigo o los recuerdos de un ex", sugiere Coraccio. "Despeja tu espacio vital para poder dar cabida a nuevas experiencias y personas en tu vida". Sitios como Facebook Marketplace, Craigslist y Offer Up son formas sencillas de publicar anuncios para vender o regalar cosas.

12. Ropa que ya no te queda

"Muchos guardamos jeans ajustados o camisetas de cuando estábamos en secundaria que ya no nos quedan. Y ver estas prendas, estemos conscientes de ello o no, supone un recordatorio desagradable", dice Coraccio. En tu armario deberías tener solo prendas que desees ponerte; no dejes que se convierta en un lugar donde desechas lo que sabes que no te vas a poner.

13. Acumulación digital

La acumulación digital también existe, dice Carver. Anula la suscripción a los pódcast que no escuchas y borra de iTunes toda la música que ya no disfrutas. Bota a la papelera todos esos documentos que guardas, pero que ya no abres nunca, y los correos electrónicos que no necesitas. Anula suscripciones de correo electrónico que ya no utilices y deshazte de las personas a las que ya no quieres seguir en las redes sociales. Deshazte de las aplicaciones que consumen tu tiempo y energía, y las plataformas de redes sociales que no te interesan.

Nicole Pajer es una colaboradora que cubre temas de salud, cultura y entretenimiento. También ha escrito para The New York Times, Parade, Woman's Day y Wired.