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Prepara tu hogar antes de una operación de reemplazo de rodilla

8 pasos que te ayudarán a concentrarte en tu salud durante la recuperación.

Hombre acostado después de una cirugía de rodilla

bymuratdeniz/Getty Images

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Si tienes programada una operación de reemplazo de rodilla, el cirujano seguramente te habrá dicho que la recuperación te llevará bastante tiempo. De hecho, es posible que pasen 12 semanas o más antes de que puedas reanudar tus actividades cotidianas normales. Para facilitar la recuperación, los expertos recomiendan tomar las siguientes medidas a fin de preparar tu casa antes de la intervención.

1. Crea un espacio para dormir en el primer piso

Es difícil subir y bajar escaleras poco después de una operación de la rodilla, señala el Dr. Geoffrey Westrich, cirujano ortopédico del Hospital for Special Surgery en la ciudad de Nueva York y profesor de la Facultad de Medicina Weill, de Cornell University.

Si tu casa tiene más de un piso y tienes que subir escaleras para llegar a tu habitación, trata de convertir el espacio del primer piso en un dormitorio durante algunas semanas. Puedes poner una cama temporalmente o dormir en un sofá o sillón reclinable. Lo ideal es que "tengas acceso a tu cama, un baño y la cocina, todos en el mismo piso", dice Westrich. 

2. Prepara un área de recuperación

Al principio, el sillón que más usas debe ser fuerte y estable, con brazos que te ayuden a levantarte, o bien un sillón reclinable que te permita elevar la pierna, explica Westrich. Además, un cojín firme colocado sobre el asiento del sillón también te ayudará a la hora de levantarte.  Si no tienes un sillón reclinable, puedes usar un reposapiés para elevar la pierna.

Coloca los artículos que te podrían hacer falta —pañuelos desechables, anteojos, el control remoto del televisor, materiales de lectura, papelera, computadora portátil— en un lugar donde los puedas alcanzar fácilmente.

Westrich también recomienda colocar sillones en lugares estratégicos de otras habitaciones, en caso de que necesites sentarte para tomar un descanso.


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3. Pide por adelantado los equipos médicos

Habla con el personal del consultorio del cirujano sobre los equipos médicos duraderos que sean necesarios para convertir tu hogar en un lugar cómodo durante tu recuperación. En muchos casos, estos consultorios cuentan con alguien que puede colaborar con el hospital para solicitar los artículos necesarios y pedir que los envíen a tu residencia, según afirma el Dr. Morey Menacker, geriatra y director médico regional de la región de Orlando, Florida, para CenterWell, una subsidiaria de Humana.

Dependiendo del centro en el que se realice la cirugía, posiblemente tengas que pedir tu propio andador, bastón o muletas. Tendrás también que alquilar o comprar una silla o banco de ducha, para que puedas sentarte cuando te laves, explica Menacker. Si el asiento del inodoro está a una altura baja, puedes usar un asiento elevador y un marco de seguridad para el inodoro, a fin de que sea más fácil sentarte y levantarte. Si no hay baño en el primer piso de tu hogar, puedes alquilar un inodoro portátil y colocarlo al lado de la cama.

Medicare y otros tipos de seguro médico generalmente cubren el costo de alquilar equipo médico duradero, pero se recomienda confirmarlo primero.

4. Prepara el baño

Menacker recomienda instalar en la ducha un cabezal de mano ajustable —con el cual podrás ducharte más fácilmente—, así como unas barras de sujeción en la bañera o ducha, y al lado del inodoro. Las barras de sujeción seguirán siendo útiles mucho tiempo después de haberte recuperado de la operación de la rodilla, ya que te ayudarán a evitar las caídas.

Una esponja de ducha con un mango largo te ayudará a lavar esas partes difíciles de alcanzar sin tener que agacharte, y un tapete de baño antideslizante mantendrá el piso seco y te ayudará a evitar los resbalones.

5. Ten a mano una buena cantidad de compresas de hielo

La aplicación de hielo a la rodilla es de suma importancia después de la cirugía, ya que se ha comprobado que reduce la hinchazón, el dolor y la inflamación, y permite una mayor amplitud de movimiento. Se puede usar el hielo normal en una bolsa plástica con cierre o bolsas de verduras congeladas, o bien se pueden comprar compresas de hielo especiales que envuelven la rodilla.

De ser posible, Westrich recomienda alquilar una máquina de terapia de hielo que también aplica compresión de forma simultánea. "Tengo pacientes que se operaron de una rodilla hace años y luego de la otra rodilla más recientemente, y muchos de ellos han dicho categóricamente que notaron una gran diferencia en su recuperación gracias a la máquina de terapia de hielo", dice Westrich.

La mayoría de los pacientes alquilan este dispositivo durante dos semanas luego de su operación, añade Westrich.

6. Ordena y limpia la casa y abastece el congelador

Observa las condiciones de tu casa y piensa en cómo puedes lograr que sea más fácil moverte con bastón, andador o muletas. Menacker aconseja retirar las alfombras pequeñas y los cables eléctricos, para que no tropieces con ellos al arrastrar el pie o con el dispositivo que te ayuda a caminar. Reubica los muebles para contar con amplio espacio para moverte.

Además, este es el momento de realizar una buena limpieza de tu casa —con trapo, aspiradora y trapeador—, ya que todo ello será difícil después de la intervención. Lava toda la ropa sucia y cambia las sábanas. Coloca las plantas de interior en una sola área para que sea más fácil regarlas, y abastece el congelador con comidas que puedan calentarse fácilmente.

7. Consigue ayuda por adelantado

Haz los arreglos necesarios para que alguien corte el césped, recoja el correo, haga las compras en el supermercado y te ayude con otras tareas después de la operación. La mayoría de los pacientes no pueden conducir durante un período de dos a ocho semanas, dependiendo de cuál de las dos rodillas haya sido operada.

Si tienes un perro, contrata a alguien para que lo saque a pasear o llévalo a un alojamiento para mascotas durante algunas semanas. "Algunos de mis pacientes se han caído mientras sacaban al perro a pasear", dice Westrich. "Incluso hay actividades sencillas, como recoger el excremento del perro, que te exigen agacharte, lo cual no es fácil poco tiempo después de la cirugía". 

Solicita servicios de entrega para que tus comestibles y otros artículos sean entregados a tu residencia.

8. Piensa en qué más necesitas

Dependiendo de la cantidad de ayuda con la que cuentes, podría ser recomendable invertir en otros artículos que facilitarán las actividades cotidianas después de la operación, dice Menacker. Puedes comprar una pinza que te ayude a alcanzar objetos que estén a una altura muy baja o muy alta. Además, puedes usar un accesorio que te facilite ponerte los calcetines, así como un calzador de mango largo que te ayude a calzarte unos zapatos sin cordones.

"Lo que necesites dependerá en gran parte de la situación que exista en el hogar y de si cuentas o no con alguien que ayude a cuidarte", dice Menacker.

Michelle Crouch es una colaboradora que ha cubierto temas de salud y finanzas personales para algunas de las principales publicaciones para consumidores del país. Su trabajo se ha publicado en Reader's Digest, Real Simple, Prevention, The Washington Post y The New York Times.