Javascript is not enabled.

Javascript must be enabled to use this site. Please enable Javascript in your browser and try again.

Mariposa-María Conchita Alonso - AARP Everywhere Everywhere Everywhere Skip to content
 

Mariposa

María Conchita Alonso

Como una de ellas, María Conchita Alonso está entrando en una nueva y vibrante etapa de la vida. Abre la puerta de su casa en Beverly Hills vistiendo un largo vestido veraniego. Y descalza, un signo de la personalidad excéntrica que exuda en el escenario y en persona. Muestra sensualidad: a sus 49 años, fue recientemente nombrada uno de los 50 Más Bellos de People en español.

Hoy, se ve segura de sí misma y alegre, pero ha recorrido —literal y figuradamente— un largo camino para llegar a este estado. Ahora está lista para charlar sobre la actriz, la cantante y la compositora que es, y sobre el abandono de casi una década que hizo de su carrera.

Nacida en Cuba y criada en Venezuela, Alonso ganó reconocimiento en América Latina cuando fue elegida Señorita Mundial Teenager y, más tarde, Señorita Venezuela. A eso siguió una corta carrera como una de las modelos latinoamericanas más reconocidas y varios papeles en telenovelas. Autodenominada “rocanrrolera” de corazón, tiene grabados varios éxitos, y sus álbumes en español e inglés han ganado discos de oro y de platino, así como nominaciones a los premios Grammy.

Pero son sus papeles en el cine los que hicieron que su nombre fuera reconocido en los hogares de Estados Unidos, adonde vino para intentar hacer carrera en Hollywood. Películas como Colors, con Robert Duvall, y The House of the Spirits, con Jeremy Irons, la catapultaron al estrellato poco después de llegar a este país, en 1982.

En 1995, la actriz también hizo historia en Broadway al convertirse en la primera latina nacida fuera de Estados Unidos en tener el papel principal en el Great White Way, en Kiss of the Spider Woman.

Fue entonces, en la cima del éxito, cuando Alonso dice que simplemente “se hartó de todo”. Mientras se acomoda sobre un sofá blanco grande y mullido, explica que aunque amaba su carrera, odiaba los juegos necesarios para crecer en ella. “Estaba decepcionada con la industria: la envidia, los celos, el poder —dice—. Comencé a perder mi felicidad y opté por desaparecer por un tiempo”.

A medida que Alonso se ocultó lentamente de Hollywood, “un tiempo” se transformó en siete u ocho años. “No quería ver a nadie ni ser vista”, dice. Pasó el tiempo viajando, pintando y, muchas veces, haciendo nada. “No quería tomar medicamentos ni ver a un médico; sólo crecí en mi interior… Aprendí qué era realmente importante en mi vida”.

La expresión “fuera de la vista, fuera del recuerdo” se hizo realidad para ella. Las ofertas de trabajo dejaron de llegar. Pero la necesitada pausa cambió la vida de Alonso, y el potencial de su carrera.

“Yo no veo este regreso como un renacimiento. Mi espíritu recobró su fortaleza; las cosas están sucediendo nuevamente. Estoy saliendo, siendo vista. Gracias a Dios, estoy envejeciendo bellamente”, dice, riendo.

Pero Alonso no confía sólo en su aspecto. “Ser bonita no es malo —dice—, pero siempre habrá alguien más joven, más linda, más delgada e inteligente. Lo único a lo que uno puede realmente aferrarse es al talento”.

Y talento es algo que Alonso está mostrando. A principios de año, volvió como invitada a la televisión en cadena haciendo un papel en la exitosa serie Desperate Housewives. Representó a Lucía, la madre confabuladora de Gabrielle (Eva Longoria).

Muchas de sus apariciones en películas son sorprendentemente distintas de sus papeles  previos. Representó a la reina Isabel en Richard III, una mirada moderna al clásico de Shakespeare. “Nunca fui una de esas actrices que siempre quisieron interpretar a Shakespeare —comenta—, pero cuando me hicieron el ofrecimiento, decidí aceptarlo”.

Las transformaciones físicas son clave en películas a estrenarse. En El Muerto —una fantasía de suspenso, en inglés, con Wilmer Valderrama—, el personaje de Alonso, la Hermana Rosa, es una monja que camina rengueando. En Material Girls —cuyo estreno está previsto para agosto— Alonso interpreta a Inez, la madre sustituta colombiana de sus co-estrellas, Hilary y  Haylie Duff.

“Me transformé para parecer un poco más regordeta, con rellenos en el pecho, las caderas y el trasero —explica—. Mi agente dijo: ‘El público no te ha visto por un tiempo, y vuelves en estos papeles poco glamorosos. Van a pensar que así te ves ahora’. Pero yo no pienso en eso. Sólo miro al personaje como cualquier actor lo haría”.

Esta actitud impresiona a los directores. El papel de Inez, una mujer cuya fortaleza, valor y belleza interior transforman a los de su entorno, le cabe perfectamente a  Alonso, según la directora de Material Girls, Martha Coolidge: “María está maravillosa en la película. Es divertida e inteligente, y le da vida a un personaje que es fuerte y maternal. Su actuación nos hace apreciar la contribución que las latinas hacen a nuestra cultura”.

Alonso sigue contribuyendo. En octubre, comienza a filmar la serie A Dangerous Love para MyNetworkTV. Está negociando fechas de conciertos para presentar su próximo álbum. Y está lanzando una nueva línea de prendas llamada Soy —en la primavera de 2007—, diseñada para que las mujeres de todas las edades se sientan femeninas y sensuales. Muestra un exhibidor con creaciones exóticas de brillantes colores.

“Dado que estamos hablando de dar algunos conciertos —manifiesta—, pensé en mostrar la línea de vestir durante la gira”.

¿El logotipo? Una mariposa. “Son libres, llenas de vida. Así es como me siento, como una mariposa que quiere experimentar todo”, expresa.

Y comienza a bailar por toda la sala.

¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTÍCULO