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La beneficencia durante un año difícil

La pandemia y las nuevas leyes impositivas requieren diferentes maneras de efectuar donaciones.

Gráfica de una calculadora con un rollo de papel.

CHRIS GASH

In English | En estos tiempos de enfermedad y desempleo, todos nosotros —ricos o pobres— sentimos la necesidad de ayudarnos mutuamente. Sin embargo, el porcentaje de personas que hacen donaciones a organizaciones de beneficencia en el país llegó a su nivel más bajo, según una encuesta reciente de Gallup.

La razón indiscutible es la incertidumbre que enfrentan muchos hogares. Si te cuesta poner comida en la mesa, no se puede esperar que comiences a donar dinero por aquí y por allá.

Y aun así, hay mucha necesidad. “Prácticamente todas las organizaciones se han visto obligadas a comenzar a ofrecer servicios a distancia o han visto un aumento en la demanda”, señala Stacy Palmer, redactora del Chronicle of Philantropy. “Toda ayuda es importante en este momento”.

Aunque te encuentres en una posición que te permita hacer donaciones, los cambios recientes en las leyes impositivas pueden hacerte pensar dos veces. En este momento, solo una pequeña minoría de contribuyentes pueden reducir sus impuestos al efectuar donaciones deducibles debido a que a casi todos los contribuyentes ahora les conviene más aplicar una deducción estándar que detallar las deducciones.


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De todos modos, existen estrategias que reducen el costo de las donaciones. Aquí te explicamos cómo aprovecharlas al máximo.

Usa una deducción nueva. La ley CARES (Ley de ayuda, alivio y seguridad económica contra el coronavirus), que se aprobó en marzo, permite que los contribuyentes que aplican una deducción estándar también declaren hasta $300 en deducciones benéficas. Para poder hacerlo, debes donar dinero a una institución sin fines de lucro 501(c)(3) —como un banco de alimentos o una institución religiosa, por ejemplo— y no a una campaña política ni a una asociación de propietarios. Lleva un registro de tus donaciones.

Define “organización benéfica” de forma más amplia. Aunque no puedas hacer más donaciones deducibles de impuestos, eso no es algo tan malo, señala Ross Levin, un asesor financiero de Edina, Minnesota. “Cuando se acaban las deducciones, se establece el verdadero significado de las donaciones”, advierte.

En vez de donar únicamente a organizaciones benéficas 501(c)(3), puedes donar directamente a personas que lo necesiten. Si no deduces las donaciones, para ti no tendrá importancia que no se puedan deducir. Pero para protegerte contra estafas, debes evitar las solicitudes personales que encuentres en internet de personas que no conoces y que no puedes verificar.

Usa tu cuenta IRA. Si tienes más de 70 años y medio, puedes recibir una gran exención tributaria. Puedes hacer una donación directamente desde una cuenta IRA tradicional a una organización benéfica 501(c)(3) sin tener que declarar esa suma como ingreso imponible, como lo harías si efectuaras un retiro común de esa cuenta. Asegúrate de que los cheques no se giren a tu nombre sino a nombre de la organización benéfica (que no puede ser lo que se conoce como fondo asesorado por donante). Por este año se cancelaron las distribuciones mínimas obligatorias, pero en los próximos años podrás usar las donaciones para cumplir con parte o la totalidad de toda distribución mínima obligatoria que debas retirar.

Dona bienes. En vez de efectuar una donación monetaria a una organización benéfica, ofrece hacer esa donación en acciones fraccionadas o fondos mutuos que hayan aumentado de valor desde que los adquiriste. Si has tenido las acciones durante por lo menos un año, puedes donarlas sin tener que pagar impuestos sobre las ganancias de capital. Levin señala que esta es una gran estrategia incluso para las personas que no se consideran adineradas pero que han tenido algunas acciones durante mucho tiempo.

Acumula tus donaciones. En el 2020, la deducción federal estándar que se usa en vez de las deducciones detalladas es de $24,800 para parejas y $12,400 para contribuyentes solteros (un poco más alto si tienes 65 años o más o eres invidente). Si tus posibles deducciones (como el interés hipotecario y los gastos de atención médica) ascienden a casi la deducción estándar que te corresponde, puedes hacer otras donaciones benéficas este año (y compensarlas con menos donaciones el año que viene) y obtener una mayor exención tributaria al detallar las deducciones.

Por último, si tienes suficientes ahorros y te encuentras en posición de detallar las deducciones, también obtienes un beneficio de la ley CARES. Solo durante el 2020, puedes deducir donaciones monetarias de hasta el 100% de tu ingreso bruto ajustado en vez del límite anterior del 60%. Podrías convertir este difícil 2020 en un año en el que hagas una gran obra de bien.

Pregúntale a Linda

¿Puedo retirar dinero de mi cuenta IRA que supervisa un asesor en una empresa de corretaje y transferirlo a una cuenta personal sin pagar impuestos? Acabo de cumplir 69 años y no tengo planes de retirar ninguna parte de ese dinero por ahora. Considero que es momento de administrar mi propia jubilación.

Sí, puedes transferir tus fondos a una nueva cuenta IRA que tú administres en otra institución financiera. Solo asegúrate de transferir el dinero a otra cuenta IRA y no a una cuenta común (que no sea de jubilación). Si deseas administrar tu propio dinero, usa una empresa de fondos mutuos con aranceles bajos, como Vanguard, Fidelity o T. Rowe Price, o una empresa de corretaje con descuentos, como Charles Schwab o E-Trade. La manera más fácil de transferir tu cuenta es abrir otra y pedirle a la institución que distribuya tu transferencia. Después de transferir todo el dinero y las inversiones, puedes cerrar la cuenta de corretaje tú mismo.

La anualidad de mi madre se venció y es necesario transferirla. La compró con dinero después de deducir impuestos, por lo que no puede diferir impuestos transfiriéndola a una cuenta IRA. Si transfiere el dinero de la anualidad a una cuenta de ahorros, tendrá una gran factura de impuestos. ¿Tiene alguna otra opción?

Tiene varias opciones. La empresa donde se encuentra su dinero podría transferirlo a una nueva anualidad. Tu madre también podría pedirle a la empresa que anualice los fondos y disponga un pago mensual durante toda su vida. Todavía tendría que pagar impuestos por parte de esos pagos, pero no recibiría una gran factura por adelantado. Si su asegurador actual no tiene buenas opciones para renovar o anualizar los fondos, tu madre puede transferir el dinero a otra compañía de seguros en una operación conocida como “intercambio 1035”. Para ayudar a tu madre a buscar otra anualidad, puedes visitar un sitio como AnnuityFYI.com o BlueprintIncome.com, que tiene un acuerdo de comercialización con AARP.

Envía tus preguntas sobre cuestiones monetarias a AskLinda@aarp.org

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