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Muchos más adultos mayores se van a la bancarrota

Los crecientes números apuntan a problemas generalizados de dinero, según un estudio.

Pareja mayor en una sala viendo unos papeles.

GETTY IMAGES

In English | El número de personas de la tercera edad en quiebra ha aumentado en los últimos años, una señal de dificultades financieras generalizadas y una reducción en la red de protección social, según un estudio de investigación publicado esta semana.

La tasa de adultos de 65 años o más que se han declarado en bancarrota se ha más que duplicado desde 1991, y la proporción de personas mayores sumidas en el sistema de bancarrota de Estados Unidos se ha quintuplicado, informaron los investigadores.

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Para un número cada vez mayor de personas de la tercera edad, sus años dorados están plagados de riesgos económicos, y el resultado suele ser la bancarrota", concluyeron los investigadores, basándose en su análisis de los datos de Consumer Bankruptcy Project, una iniciativa de investigación académica con una larga trayectoria.  

La explosión de bancarrotas refleja una imagen mucho más amplia de las dificultades financieras entre las personas mayores, dijeron, en gran parte debido a los cambios que aumentan la presión que las personas tienen para ahorrar durante sus años de trabajo para pagar por su jubilación.

"Los riesgos asociados con el envejecimiento, la reducción de los ingresos y el aumento de los costos de atención médica se han descargado en las personas mayores", escribieron en un resumen de sus hallazgos, publicado por Social Science Research Network. "Al mismo tiempo, las personas mayores son cada vez más propensas a declararse en quiebra, y su representación entre los que se encuentran en bancarrota nunca ha sido tan alta".

"Muchas personas no están preparadas para financiar 30 años de jubilación", dijo Lori A. Trawinski, directora de Banca y Finanzas del Instituto de Política Pública de AARP. "No es sorprendente ver un aumento en las solicitudes de bancarrota por parte de personas mayores".  

Además, Trawinski dijo: "El porcentaje de personas mayores que tienen deudas cuando se jubilan ha aumentado en las últimas tres décadas. El monto de las deudas también ha aumentado, en gran parte como resultado del aumento de la cantidad de deuda hipotecaria. Los saldos de las tarjetas de crédito también han aumentado para las familias mayores. Dado que muchas familias viven con un ingreso fijo durante sus años de jubilación, la carga de la deuda a menudo se vuelve inmanejable. El aumento de los costos de la atención médica y la vivienda, y los eventos inesperados, como la muerte de un cónyuge, a menudo extienden los presupuestos ya de por sí ajustados".

La desaparición de las pensiones y el aumento gradual en la edad mínima para recibir los beneficios completos del Seguro Social, de 65 a 67 años, han debilitado la capacidad de muchos adultos mayores para mantenerse a sí mismos durante largos períodos de jubilación, encontró el estudio.

Las pensiones han sido reemplazadas en gran medida por cuentas de jubilación individuales con impuestos diferidos y planes de ahorro en el trabajo, que generalmente incluyen fondos de contrapartida de los empleadores. Pero otros estudios han encontrado que muchas personas no tienen acceso a los planes en sus trabajos o no los usan al máximo.

El aumento de los costos de salud y la reducción de los beneficios, mientras tanto, han obligado a muchas personas a pagar más de su bolsillo por los gastos médicos. Las bajas tasas de interés sobre el ahorro generaron ganancias mínimas. Los salarios estancados dejaron a los trabajadores con menos dinero para guardarlo para la jubilación. Y el alto desempleo junto con un creciente número de ejecuciones hipotecarias durante la Gran Recesión y las consecuencias de la misma tuvieron un impacto duradero.

"Se puede manejar bien hasta que haya un pequeño tropiezo", le dijo al New York Times Deborah Thorne, profesora asociada de sociología en la University of Idaho y autora del estudio. "Ni siquiera toma una gran cosa".

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