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Guía de AARP para el Parque Nacional Badlands

Los muros y las praderas color ámbar crean paisajes impactantes en Dakota del Sur.

Paisajes al atardecer en el Parque Nacional Badlands.

Joecho-16/Getty Images

In English | Atravesados por líneas amarillas, ámbar y moradas, los muros coloreados y los picos dentados del Parque Nacional Badlands se sumergen y se elevan sobre las praderas de hierba mixta: una impactante sorpresa en el remoto oeste de Dakota del Sur. El nombre “Badlands” tiene un doble significado. Por un lado, es un término geológico que denota las rocas sedimentarias que se erosionan con facilidad. Por otro, es un término derivado de “mako sica” o “tierras inhóspitas”, que es el nombre que los nativos estadounidenses lakotas le daban a la topografía debido a la escasez de agua, la dificultad para transitar picos y valles, y los climas extremos que hacen arder la tierra en verano y la congelan en invierno.

Al ser un sitio inhóspito, el parque nacional de 244,000 acres conserva un paisaje naturalmente escarpado que permite vislumbrar la historia de la Tierra. Los estratos de roca que se fueron encimando durante tres cuartos de siglo comenzaron a erosionarse hace medio millón de años, y en ellos el río Cheyenne y el río White esculpieron canales y cañones. Las colinas cubiertas de césped representan la pradera de la Era de Hielo, donde los antiguos cazadores dejaron atrás huesos de bisonte y puntas de flecha que tienen hasta 12,000 años de antigüedad.

Los paleontólogos, a quienes se observa con frecuencia trabajar en un laboratorio en el centro principal de visitantes del parque, continúan tamizando las rocas estriadas para encontrar antiguas conchas marinas: los precursores del caballo moderno y los mamíferos marinos de cincuenta pies de largo, conocidos como mosasaurios.


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Para los nativos estadounidenses, la zona era un área de caza estacional de búfalos (que hoy vuelven a habitar el parque), un territorio que parece inmóvil, pero que cobra vida si te detienes a contemplarlo. Los borregos cimarrones, los perros de las praderas y los berrendos son solo algunas de las especies endémicas de las praderas que protagonizan un safari único en el país que los visitantes pueden recorrer por su cuenta a pie o en automóvil.

Los tonos vívidos de los depósitos minerales en las rocas irradian calor al amanecer y al atardecer. Durante la noche, incontables estrellas penetran el oscuro cielo nocturno. Ya sea por la hora del día o por el paso de milenios, el cambio es un elemento central en Badlands, que sigue erosionándose por las fuerzas de la naturaleza a razón de aproximadamente una pulgada por año.

El ingreso al parque en tiempos de la COVID-19

Se encuentra abierto el centro de visitantes Ben Reifel en Cedar Pass, pero tiene un cupo limitado, y sigue cerrada la unidad South del Parque Nacional Badlands, que incluye el centro de visitantes White River. Todo el público asistente, sin importar si se encuentra vacunado o no, debe llevar mascarilla dentro de los edificios del parque nacional y en cualquier medio de transporte público. Consulta la información más actualizada en el sitio web del parque (en inglés) y mantente al tanto de las reglas vigentes en Dakota del Sur con respecto a la COVID-19 (en inglés).

Ubicación del parque: Dakota del Sur occidental

Superficie: 244,000 acres

Pico más alto: Sheep Mountain Table, de 3,300 pies

Millas y cantidad de senderos: 17.5 millas distribuidas entre ocho senderos

Atracción principal: formaciones rocosas estriadas

Costo: entrada, $30 por vehículo

Mejor forma de verlo: conducir por el camino Badlands Loop Road

Cuándo ir para evitar multitudes: en primavera

Planifica tu viaje a Badlands

La belleza —y el reto— del Parque Nacional Badlands es su ubicación remota. El parque está a solo 60 millas al sureste de Rapid City en Dakota del Sur, donde se encuentra el aeropuerto más cercano, pero a unas 375 millas al norte de Denver y 500 millas al oeste de Minneapolis, las dos ciudades que tienen más cerca los aeropuertos grandes. El viaje desde cualquiera de estas ciudades es bastante agreste y se observan campos de cultivo o praderas, lo que solo destaca el espectáculo que ofrecen las coloridas colinas erosionadas de Badlands.

El Parque Nacional Badlands recibe casi un millón de visitantes por año, la mayoría en junio, julio y agosto cuando el clima es bastante caluroso (la temperatura máxima media supera los 90 grados) y con frecuentes tormentas eléctricas. Sin embargo, la cantidad de visitantes se reduce a la mitad cuando el clima se modera en septiembre, y aún más en mayo cuando el clima es más fresco y no tendrás que programar tus caminatas para evitar el calor o las multitudes.

Las aves migratorias son otro de los motivos para visitar el lugar en primavera o en otoño. En primavera también es más probable que veas animales de la pradera, como el bisonte con sus crías, y en otoño verás el dorado de las hojas que cambian de color al cubrir los cañones y los desfiladeros. Durante los fríos y duros meses de invierno, el viento azota un paisaje que abriga escasa vegetación.

El parque está dividido en dos secciones: la unidad principal North y la unidad Stronghold (que tiene muy pocos caminos y es casi inaccesible), ubicada dentro de la reserva indígena Pine Ridge en la zona sur del parque. Una de las formas más populares de ver el parque es desde el automóvil y las rutas como Badlands Loop Road (carretera 240) están bien señalizadas. La entrada al parque cuesta $30 por automóvil o $15 si ingresas a pie o en bicicleta.

Cuando hagas tus preparativos, ten en cuenta que el Parque Nacional Badlands es un lugar remoto. Por lo general, los teléfonos celulares no funcionan en la mayor parte del parque, pero puedes acceder a la red wifi pública y gratuita en el centro de visitantes Ben Reifel. Este es el centro de visitantes principal y se encuentra a unas ocho millas desde la entrada del noreste, una de las tres entradas principales, todas ubicadas en la unidad Norte. El vecino Cedar Pass Lodge es el único centro comercial del Parque Nacional Badlands, y cuenta con un restaurante, una tienda de regalos y venta de bocadillos. Hay baños disponibles en este centro, en los dos centros de visitantes del parque, en los campamentos y en el área de picnic. El Cedar Pass Lodge, los centros de visitantes y los baños son totalmente accesibles para sillas de ruedas.

Debes llevar un abundante suministro de agua, ya que encontrarás pocos lugares para rellenar las botellas. Esto es particularmente importante si haces senderismo. El Servicio de Parques recomienda llevar dos cuartos de galón por persona por cada dos horas de caminata. También debes llevar tu propia comida, protector solar, un sombrero y gafas de sol. Las botas resistentes para senderismo te ayudarán a transitar algunos de los senderos menos firmes y también te protegerán de las espinas de los cactus y, posiblemente, las mordeduras de serpientes.

Dicho esto, no tienes que ser un experto en actividades al aire libre ni en senderismo para disfrutar del parque. Además de los recorridos panorámicos y los apartaderos, hay caminatas cortas y fáciles de menos de una milla y un sendero entablado totalmente accesible. También hay senderos entablados de madera en la mayoría de los miradores panorámicos, por lo que son accesibles a todos los visitantes.

Alojamiento y restaurantes en Badlands

Badlands no tiene un hotel icónico ni tampoco muchos servicios, pero la escasez de distracciones comerciales te permite apreciar su antiguo pasado geológico, nativo estadounidense y autosustentable.

Para estar más cerca de la naturaleza, intenta acampar. Además de la posibilidad de acampar en áreas silvestres para los expertos, el Parque Nacional Badlands tiene dos campamentos. El primitivo Sage Creek Campground en el noroeste del parque ofrece 22 sitios (gratis) por orden de llegada, letrinas, bancos para hacer picnic y senderos de bisontes. Si quieres tener agua corriente y electricidad, puedes acampar en el Cedar Pass Campground, que está ubicado junto al Cedar Pass Lodge. Allí encontrarás sitios para tu vehículo recreativo y para carpas con mesas de picnic a la sombra. Dos de los sitios son totalmente accesibles para sillas de ruedas, pero la mayor parte del terreno alrededor de los campamentos no presenta dificultades. El Cedar Pass Lodge también alquila 26 cabañas con paneles de pino que cuentan con un refrigerador pequeño, un microondas y reposeras perfectas para contemplar el cielo nocturno.

Al sur del parque hay un sitio acogedor que ofrece alojamiento y desayuno y que está ubicado en Circle View Ranch, una finca ganadera de 2,800 acres en actividad. Si quieres aventurarte más, haz una reserva en Hamm Homestad Cabin, que se construyó en 1880 en la misma finca. Todavía no tiene agua corriente ni electricidad y tendrás que traer tu propia ropa de cama, agua y suministros para el campamento, pero vivirás una experiencia a la orilla del río White que realmente te hará sentir que estás en el siglo XIX.

En el extremo norte del parque se encuentra Wall, un pueblo de acceso donde también encontrarás moteles y hoteles de cadena, como el Econo Lodge y el Best Western.

Cedar Pass Lodge opera el único restaurante del parque, que se especializa en los tacos de los indios sioux que sin duda debes probar. Vienen acompañados de pan frito cubierto con frijoles refritos, carne de búfalo y queso. Si prefieres otras opciones, deberás traer tu comida y hacer un picnic o salir del parque y dirigirte hacia Wall o hacia Interior, el pueblo de acceso al sudeste. Allí encontrarás paradores informales y tabernas como Badlands Saloon & Grille (en Wall), conocido por sus deliciosas hamburguesas.

Actividades en Badlands

Visitantes caminan por el sendero Fossil Exhibit Trail

Spring Images / Alamy Stock Photo

Sendero Fossil Exhibit Trail.

Senderismo: si bien es impresionante a cierta distancia, de cerca Badlands tiene una geología fascinante, por lo que es mejor explorar a pie. En la unidad North hay ocho senderos oficiales para hacer senderismo, y ninguno es demasiado largo. El más largo, el sendero Castle Trail al noreste del parque, tiene un recorrido moderado de diez millas de ida y vuelta. Podrás observar formaciones rocosas, cañones, cornisas, acantilados y pasos intercalados con praderas de hierba mixta. Algunos de los senderos son arduos, pero la mayoría son moderados. Otros, como el Fossil Exhibit Trail (que también está al noreste) de tres cuartos de milla, siguen un sendero entablado totalmente accesible.

El parque tiene por norma permitir caminatas libres, es decir que los visitantes pueden abandonar los senderos, y muchos lo hacen, en especial para escalar las colinas. Sin embargo, con frecuencia eso es más difícil de lo que parece, y los guardabosques les advierten a los senderistas novatos que no lo hagan, ya que bajar puede ser más difícil que subir.

Recorrido en automóvil: aunque transites los senderos a pie, deberías dar uno o dos paseos por el parque en automóvil para contemplar toda su extensión. El camino Badlands Loop Road tiene 40 millas y conecta la entrada del noreste con la entrada Pinnacles cerca de Wall mientras asciende y desciende por el contorno de Badlands. En su recorrido atraviesa pasos empinados con cerca de una docena de oportunidades para detenerte en miradores, entradas de senderos y paradas menos formales para sacar fotografías. Casi todos los miradores del camino tienen senderos entablados accesibles para sillas de ruedas.

En lugar de seguir por Badlands Loop Road y salir del parque, continúa hacia el oeste por el camino Sage Creek Rim Road. Es un camino de tierra muy firme que te ofrece la oportunidad de admirar más allá de la enorme área agreste del parque y ver animales silvestres, ya que tiene muy poca vegetación.

a pair of bison standing in the middle of the road at Badlands National Park

lavin photography/Getty Images

Contemplar la fauna silvestre: Badlands aparenta una profunda quietud, pero el paisaje cobra vida a medida que lo contemplas. Hay manadas de búfalos y berrendos que pastan en los prados, perros de la pradera que corretean alrededor de sus cuevas y borregos cimarrones que se abren camino hábilmente por los salientes de las rocas.

El mirador Pinnacles en el camino Badlands Loop Road es un buen lugar para ver borregos cimarrones. A la orilla del camino Sage Creek Rim Road, Roberts Prairie Dog Town está repleto de mamíferos excavadores y bisontes que a menudo pastan cerca. Las golondrinas de los acantilados sobrevuelan los nidos de barro construidos en las formaciones de Badlands.

Advertencia: si te encuentras con un animal silvestre en un sendero, mantente al menos a 100 pies de distancia.

Búsqueda de fósiles: los miles de años de historia geológica revelados en las erosionadas tierras de Badlands han dejado al descubierto fósiles como el mosasaurio, un lagarto marino que vivió de 75 a 69 millones de años atrás, cuando el mar cubría la zona durante la Edad Cretácica de los dinosaurios. Los cocodrilos y los caballos prehistóricos son prueba del clima subtropical que existía hace 37 a 34 millones de años, y las condiciones más secas que siguieron, entre 34 y 29 millones de años atrás, fueron favorables para los primeros precursores de los camellos, los cerdos, los conejos y los rinocerontes. El sendero Fossil Exhibit Trail tiene réplicas de fósiles y reconstrucciones de los animales extintos que alguna vez deambularon por la zona. En el centro de visitantes Ben Reifel puedes observar a los paleontólogos del parque mientras trabajan en especímenes de la zona en el laboratorio de preparación de fósiles. Después de una tormenta es más fácil encontrar fósiles por tu cuenta —para sacarles fotografías y no para llevártelos, por supuesto— ya que es más fácil distinguirlos sobre la tierra mojada.

Aprender historia: los seres humanos comenzaron a habitar Badlands hace aproximadamente 12,000 años. Los primeros fueron los antiguos cazadores y recolectores, y luego el pueblo nativo estadounidense lakota que siguió las migraciones de búfalos hasta la zona durante temporadas de caza. En 1887, la Ley Dawes despojó a los pueblos indígenas de más de 90 millones de acres de tierras tribales del país y las distribuyeron en parcelas “gratuitas” de 160 acres, según lo autorizó la Ley Homestead de 1862. Sin embargo, dado que el suelo no era rico para la agricultura, el Gobierno no distribuyó las parcelas sino hasta comienzos del siglo XX. En el mirador Homestead del camino Badlands Loop Road puedes observar una antigua región de haciendas, donde el prado encuentra los muros de roca. Los hacendados intentaban enfardar el heno que crece sobre las colinas como Hay Butte, que se puede observar desde el camino Sage Creek Rim Road.

Algo más, para vivir una experiencia más a fondo: visita la remota unidad Stronghold al sur, que está situada dentro de la reserva indígena Pine Ridge, establecida en 1889 y propiedad de la tribu oglala lakota. Durante la Segunda Guerra Mundial, el Gobierno de EE.UU. tomó más de 340,000 acres de la reserva para establecer el Aerial Gunnery Range que utilizaron los militares para el entrenamiento de bombardeo. Casi toda la unidad yace sobre el antiguo campo de bombardeo. En este lugar, a unas 20 millas en automóvil desde la unidad North, se encuentra el centro de visitantes White River que solo abre en verano, donde podrás observar muestras de la historia y la cultura del pueblo lakota. En Stronghold encontrarás pocos caminos pavimentados y el parque restringe mucho el acceso a Sheep Mountain Table, en el límite con la unidad North. La zona más alta del parque se encuentra a 3,300 pies, y puedes llegar por un camino rural para el que necesitas un vehículo con mucha altura o recorrer un sendero de 14.6 millas de ida y vuelta.


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Ciudades que colindan con Badlands 

Tal vez hayas escuchado hablar del pequeño pueblo Wall (menos de 1,000 habitantes), el punto de acceso principal al norte del Parque Nacional Badlands que recibe su nombre del muro rocoso que atraviesa el parque antes de llegar. Los letreros de la carretera interestatal 90 que ofrecen “agua helada gratis” han estado atrayendo tráfico a Wall Drug desde 1936. Wall Drug era originalmente una farmacia, y ahora se ha convertido en una atracción turística que en verano recibe hasta 20,000 visitantes por día. Tiene un parque acuático, una galería de arte occidental con restaurante y un centro comercial que vende de todo, desde botas de vaquero hasta un lebrílope montado (un animal ficticio). Es una experiencia cursi pero obligada, completa con donas caseras y tazas de café por cinco centavos.

Si quieres hacer más actividades, considera alojarte en Rapid City, la segunda ciudad más grande del estado con 75,000 residentes, situada a una hora en automóvil al noroeste del parque. También es un punto de acceso a la región Black Hills, donde se encuentra el pintoresco Parque Estatal Custer y otras tres zonas de parques nacionales. Es una ubicación conveniente entre el Parque Nacional Badlands y el monumento Mount Rushmore National Memorial.

El centro de Rapid City rinde homenaje a Rushmore con una serie de esculturas de tamaño real de 43 presidentes de Estados Unidos. La ciudad alberga un dinámico núcleo urbano que realmente se aprecia en el callejón Art Alley, cubierto de murales realizados por artistas locales. Visita el Journey Museum, donde encontrarás muchos de los fósiles que se descubrieron en Badlands.

Desde una excelente comida india y nepalesa en Everest Cuisine o italiana en Botticelli, Rapid City ofrece una escena gastronómica internacional. No te pierdas Tally’s Silver Spoon, un restaurante con corazón gourmet que se especializa en platos preparados con ingredientes locales para el desayuno (bistec de arrachera de búfalo con huevos), el almuerzo (sándwiches de jamón y foie gras) y la cena (codorniz a la parrilla).

Si bien abundan los hoteles de cadena, el antiguo Hotel Alex Johnson de la ciudad, construido en 1928, será interesante para los amantes de la historia y el estilo. El hotel lleva el nombre de su constructor, Alex Carlton Johnson, exvicepresidente del Chicago and Northwestern Railroad. Cuenta con 143 habitaciones que demuestran su amor por la cultura nativa estadounidense en las esculturas y la iconografía que adornan un gran edificio en estilo Tudor y actualizado con modernas comodidades, como un bar en la azotea y habitaciones accesibles.

El camino hacia el Parque Nacional Badlands

Al norte del parque, la hacienda Prairie Homestead conserva la casa de la familia Brown, que fue construida en 1909 con bloques de césped y en su patio habitan perros de la pradera.

Si conduces hacia el norte desde Denver (o incluso por la zona) por la carretera 18, detente en Hot Springs (en Dakota del Sur) para darte un baño en sus aguas naturalmente cálidas. Para sumergirte en el agua, las opciones abarcan desde piscinas que alcanzan 102 grados en Moccasin Springs Natural Mineral Spa hasta el parque acuático Evans Plunge Mineral Springs. También puedes sumergirte en las cálidas aguas del río Fall en los parques Brookside y Chautauqua. Luego puedes visitar el Mammoth Site, un sitio de excavación en actividad con más de 1,200 fósiles de mamuts, perros de la pradera prehistóricos y osos gigantes de cara corta.

A unas 10 millas al norte de Hot Springs se encuentra el Parque Nacional Wind Cave. Debajo de sus más de 33,800 acres de praderas y bosques yace un enorme sistema de cuevas con formaciones reticuladas que se asemejan a panales elaborados con calcita.

A partir de allí, recorrerás un paseo panorámico de media hora hacia el norte hasta el biodiverso Parque Estatal Custer, con 71,000 acres de bosques de pinos, pináculos de granito y praderas de hierbas mixtas. El recorrido de 18 millas por Wildlife Loop ofrece un safari que puedes hacer por tu cuenta, donde es probable que veas búfalos (hay cerca de 1,500 que pasean libremente por el parque), alces, borregos cimarrones, cabras montesas y perros de las praderas.

En la ciudad de Custer, al oeste del parque, recarga tus energías en Black Hills Burger & Bun, donde el personal de la cocina prepara todo casero, incluso muele la carne y hornea los bollos.

No puedes visitar la región de Black Hills sin contemplar los rostros de 60 pies de altura de los presidentes Washington, Jefferson, Theodore Roosevelt y Lincoln tallados en granito en el monumento Mount Rushmore National Memorial, a poco más de 20 millas al suroeste de Rapid City. No te pierdas su contraparte nativa estadounidense: en una colina a menos de 20 millas hacia el oeste de Mount Rushmore se encuentra el Crazy Horse Memorial, la escultura del cacique de los oglala lakota que lleva su nombre y que aún está en construcción.

Nota de redacción: este artículo fue publicado originalmente el 17 de julio. Ha sido actualizado con información actual relacionada a la COVID-19.

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