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Lo que revela de ti la manera que tienes de empacar

Organizado o exagerado, lo que va en tu maleta es una ventana a tu alma.

Mujer empaca ropa en una maleta de viaje.

Getty Images

In English | Cuando te estás preparando para un viaje, en el momento justo antes de cerrar tu maleta, piensa en esto: acabas de empacar tu verdadero yo dentro del equipaje. Así como tu caligrafía revela mucho de ti y tu voz es tan única como una huella dactilar, tu estilo de empacar es una ventana hacia tu alma. 

Como periodista de viajes, he observado a personas empacar y desempacar en lugares de todo el mundo y he sido testigo de varios estilos de empaque que me han permitido conocer a esa persona que empaca. Veamos algunos casos:

1. El que se preocupa

Sabes que eres propenso a experimentar un nerviosismo antes del viaje, por lo que organizas todo en tu mente, empacas una semana antes del viaje y sigues pensando en los detalles de último minuto. Evitas empacar ropa brillante; de hecho, tu vestuario es de tonos cálidos y colores neutros. Exiges mucho de ti mismo y eres autocrítico. También eres inteligente, sensible y observador. Intentas complacer a la gente y tienes buen corazón. Una vez que estás en el viaje, se te pasan los nervios y ocasionalmente, quizás después de una copa de vino, te olvidas de la precaución, cambias algunos planes, pruebas cosas nuevas y te ríes de ti mismo cuando cometes errores. Viajar es muy curativo para ti.

2. El que busca consenso

Empacar es un esfuerzo grupal para ti, e involucra pedir consejo a tu pareja, amigos y familiares. ¿Esta camisa se ve bien? ¿Y el traje de baño? ¿Cuántos pantalones debes llevar? ¿Deberías considerar usar todo negro por la noche? Puedes proyectar un aire de confianza en ti mismo en algunas áreas de tu vida, pero también necesitas cuidado y atención, y no siempre estás tan seguro de ti mismo como puede parecer. Eres un buen amigo de los demás y un gran compañero de viaje porque tomas decisiones por consenso. Debido a que estás abierto a las sugerencias de los demás sobre qué ver y hacia dónde ir, cosecharás el beneficio de placeres deliciosos e imprevistos mientras viajas.

3. El que empaca y "resuelve"

Tienes un equipaje de mano para un viaje de dos semanas y todavía tienes espacio en tu maleta para los regalos que compras mientras estás fuera. Te las arreglas para verte bien todos los días, y te cambias los zapatos y usas ropa nueva todas las noches. Eres una persona organizada y sensata a la que no le gusta mucha interferencia externa y quieres tener el control de tu vida. Eres inteligente, competente y no te gusta que te agarren desprevenido. Planificas qué monumentos, museos y atracciones naturales deseas ver. Tus sentimientos son tan organizados como tu equipaje, pero a veces se niegan a ser empacados cuidadosamente. Cuando eso sucede, te sorprendes a ti mismo abriéndote a cosas que no has planeado con anticipación y tu capacidad de experimentar la alegría y el descubrimiento como un niño.

4. El que empaca a última hora

Sufres de ansiedad y pospones el empaque hasta el último minuto posible. Empacar te pone ansioso y el posponerlo te pone aún peor, pero no puedes evitarlo. El caos gobierna cuando organizas al último minuto e intentas recordar qué tipo de calzado rellenaste con que medias. La ropa no es importante para ti, pero la gente sí; los atraes fácilmente y te gusta ser el centro de atención. Cuando viajas, invariablemente sientes que has empacado la ropa equivocada y terminas usando solo la mitad o dos tercios de ella. Te pones lo que sea más fácil de agarrar de tu maleta. Eres encantador, simpático y tus experiencias de los viajes tienen profundidad debido a tu curiosidad ilimitada, espontaneidad y capacidad de ignorar tu itinerario planificado y conectarte con las personas que conoces.  

5. La crème de la crème

Empacar no es algo que haces tú. Es algo que otros hacen por ti. En realidad, cuando estás planeando un viaje, no inviertes tiempo empacando porque vas a ir a una de tus varias casas, y todo lo que necesitas ya está allí. No te gusta la palabra "no". Eres generoso y algo controlador y quieres impresionar a los demás. Gastas libremente el dinero y crees que puede comprar cualquier cosa que necesites. Eres inteligente, ingenioso y un poco conservador. Cuando viajas a lugares donde no posees una casa, esperas y disfrutas de lo mejor de todo: hoteles, restaurantes y experiencias personalizadas. Encuentras que caminar en la naturaleza es relajante y, a menudo, viajas con alguien que piensa primero con el corazón y es alguien con quien te sientes cómodo.

6. El exagerado

Si pudieras poner un asa en el costado de tu casa y llevarla, lo harías. Tu estilo es exagerado, literalmente, y tienes que sentarte en tu maleta para cerrarla. Eres imaginativo, creativo, desconfiado y no te gusta que te digan qué hacer. Eres muy divertido, a veces extravagante, y presentas una cara despreocupada al mundo. Pero debajo, piensas y vuelves a pensar las cosas, eres indeciso y te hieren o te lastiman fácilmente. Tienes mucha energía cuando viajas y tienes una apreciación amplia de lo que aprendes y experimentas. Encuentra cosas maravillosas e inusuales cuando compras y buscas nuevas experiencias. Necesitas tiempo para reponerte cuando vuelves a casa.