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Educación sexual: una guía para adultos

Después de los 50, necesitamos algunos trucos nuevos para mantener el fuego encendido.

Dos pares de pies en una cama

Getty Images

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¿Cuán sexi son tus cincuenta y pico?

Si piensas que el sexo es territorio de los jóvenes, estás equivocado. El nivel de actividad sexual de las personas de entre 20 y 30 años está en su nivel más bajo, según indican los estudios, y es posible que tu seas tan o más activo sexualmente que el milénico promedio. Una encuesta reveló que alrededor de un tercio de nosotros tenemos sexo varias veces a la semana.

Y la mayoría todavía somos sexualmente activos: el 91% de los hombres y el 86% de las mujeres de entre 50 y 60 años reportan tener actividad sexual, si bien los niveles de actividad varían grandemente. Por lo tanto, no hay una cantidad “normal” de actividad sexual para las personas de nuestra edad. Lo más importante es que tú y tu pareja estén satisfechos con su vida sexual. Los hombres y las mujeres envejecen en forma diferente, y algunos estudios indican que el interés sexual también disminuye en forma diferente. Al combinar eso con los asuntos emocionales y físicos, es posible que tú y tu pareja no estén en la misma sintonía cuando se trata de sexo. 


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Las ventajas, sin embargo, van mucho más allá de nuestro deseo de intimidad, placer y conexión. La actividad sexual refuerza el sistema inmunitario, mejora la autoestima, reduce la depresión y la ansiedad, alivia el dolor, promueve el sueño, reduce el estrés y mejora la salud cardíaca. (En un estudio, los hombres que tenían actividad sexual al menos dos veces por semana fueron un 50% menos propensos a morir de una enfermedad cardíaca que sus pares menos activos). Otra ventaja: quemas más calorías haciendo el amor que mirando The Great British Baking Show en televisión.

No solamente hay mucha ciencia sobre el tema de la actividad sexual de las personas mayores, sino que también hay una gran gama de productos y medicamentos que pueden ayudar. Sigue estos pasos para revitalizar tu vida sexual.

1. Conéctate emocionalmente

Según revelan las investigaciones, las mujeres son dos veces más propensas que los hombres a perder el entusiasmo por el sexo en relaciones duraderas. El problema no siempre es la disminución del estrógeno, sino la ausencia de proximidad emocional. En estos casos, trata de escuchar más, elogiar más y mostrar más afabilidad. La terapia individual, de pareja o sexual también puede ayudar. Busca un terapeuta sexual certificado por la Asociación Estadounidense de Educadores, Consejeros y Terapeutas Sexuales (AASECT, enlace en inglés). 

2. Resuelve la sequedad vaginal

Este es uno de los mayores impedimentos para la actividad sexual entre las mujeres mayores: el 34% de las mujeres de entre 57 y 59 años experimentan sequedad y molestia durante el acto sexual, según indica un estudio. Prueba algunos de los remedios de venta libre antes y durante el sexo: lubricantes a base de agua (K-Y Jelly y Astroglide), lubricantes a base de aceite (aceite de oliva, de coco o para bebé) y humectantes (Replens y Revaree). Úsalos varias veces a la semana, incluso si no tienes actividad sexual.

3. Pon énfasis en el juego preliminar

“Independientemente del nivel de sequedad, todas las mujeres tienen que ser preparadas con juegos eróticos preliminares antes del acto sexual”, dice la Dra. Elizabeth Kavaler, uróloga y uroginecóloga en Total Urology Care of New York. Otro consejo: si la mujer tiene un orgasmo primero, aumenta la humectación para el acto sexual y una nueva penetración.

4. No dejes que la disfunción eréctil te acobarde

La mitad de los hombres de entre 50 y 60 años experimentan disfunción eréctil, y el tratamiento por excelencia son medicamentos recetados. Entre las opciones inocuas y eficaces se cuentan Viagra (con efectos que duran entre 4 y 6 horas), Levitra (4 horas), Cialis (hasta 18 horas) y Stendra (hasta 6 horas). Para la minoría de hombres que no pueden depender de una píldora, hay otros métodos alternativos, como el aprostadil (un fármaco que se autoinyecta en el pene) y Muse (un supositorio que se desliza dentro del pene). Las bombas de vacío usan la succión para lograr una erección. Entre los tratamientos nuevos se cuenta la terapia de plasma rico en plaquetas (PRP), que puede regenerar los nervios y mejorar la circulación de la sangre.

5.  No ignores otros trastornos

Todo problema que afecte la salud general puede interferir con el placer sexual. “Los trastornos cardiovasculares, como la presión arterial elevada, y la diabetes pueden afectar en forma negativa el flujo de sangre”, lo que no es bueno para la excitación sexual, observa la Dra. Alyssa Dweck, obstetra y ginecóloga de Nueva York y coautora de The Complete A to Z for Your V. “Y la depresión o la ansiedad pueden reducir el deseo o la capacidad de tener sexo”. ¿El problema? Los medicamentos que tratan esos trastornos pueden afectar también el deseo y la respuesta sexual. Habla con tu médico sobre los efectos secundarios y la posibilidad de cambiar de medicamento o ajustar la dosis o el tiempo de administración.


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6. Considera el estrógeno

Las mujeres a quienes los lubricantes de venta libre no les dan resultado pueden considerar la terapia de reemplazo de estrógeno, que combate los sofocones y la sequedad vaginal. Las formas más comunes de administración son cremas y píldoras (puedes aplicarte tú misma Estrace y Premarin con un aplicador o tomar estos fármacos en pastilla), tabletas insertables (con Vagifem, usas un aplicador para deslizar una pequeña tableta dentro de la vagina) y un anillo (Estring, que lo inserta el médico —o puedes insertarlo tú misma— y debe ser reemplazado cada tres meses). La terapia de reemplazo de estrógeno no se recomienda para quienes han tenido o tienen cáncer de seno ni para las mujeres que tienen cáncer de endometrio recurrente o actual, hemorragias vaginales anormales, coágulos sanguíneos recurrentes o activos, o antecedentes de derrame cerebral.

7. Piensa en los láseres

Un tratamiento llamado terapia con láser fraccionado puede ayudar a reducir la sequedad vaginal sin estrógenos. Funciona así: un láser crea diminutas quemaduras superficiales en el canal vaginal. A medida que el área cicatriza, estimula colágeno fresco y aumenta el flujo de sangre, lo que hace que el área se vuelva más elástica y sensible, explica Kavaler. (Y advierte contra la cirugía de rejuvenecimiento vaginal, que es un procedimiento estético: “Puede reducir la sensibilidad del área y dificultar aún más los orgasmos, y en algunos casos puede hacer que el acto sexual resulte permanentemente doloroso”).

8. Aborda los problemas de incontinencia

En una encuesta nacional de más de 1,000 mujeres (en inglés), casi la mitad de las encuestadas mayores de 50 años dijeron tener pérdida de orina durante el sexo. El motivo principal es que la estimulación sexual pone presión sobre la vejiga y la uretra. Si piensas que tendrás sexo en las próximas horas, no consumas bebidas ni alimentos con cafeína, como café o chocolate; la cafeína estimula la vejiga y actúa como diurético (las frutas y los jugos cítricos también son diuréticos). Los hombres a quienes se les ha extraído la próstata también pueden experimentar incontinencia durante la actividad sexual. Este trastorno, conocido como climacturia, puede tratarse de muchos modos, con o sin intervención quirúrgica. Además, medicamentos como Ditropan o Vesicare pueden disminuir la frecuencia urinaria.

9. Reduce la testosterona

Hacia fines del 2020, el American College of Physicians anunció que se debería suspender el reemplazo de testosterona como tratamiento para la libido lenta (la testosterona puede tener efectos secundarios graves, incluido un mayor riesgo de anormalidades de la próstata). El Dr. David Sobel, un urólogo de Denver, ofrece tres simples alternativas: “dormir, reducir el estrés y, la más importante, hacer ejercicio”. Y lo que es aún mejor: hacer ejercicio con tu pareja. El 71% de los corredores dicen que correr con su pareja desempeña un papel saludable en su vida sexual, según una encuesta del 2021 (en inglés).

10. Combate los dolores de la artritis

Alrededor de 58 millones de personas en Estados Unidos sufren de artritis, y más de la mitad tienen menos de 65 años, según informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. La artritis puede limitar tu capacidad para tener sexo. Además, una pareja empática puede evitar el sexo para no crear malestar. Una opción es pedirle a tu pareja que experimenten con posiciones más cómodas. Además, la Arthritis Foundation recomienda considerar la actividad sexual para el momento en que te sientes mejor (el dolor de la artritis reumatoide por lo general es más agudo por la mañana). Tomar un baño caliente, en forma individual o juntos, puede ayudar a relajar las articulaciones antes de hacer el amor. Si el dolor es intenso, prueba algún medicamento de venta libre, como el ibuprofeno, antes de la actividad sexual, o habla con tu médico sobre medicamentos recetados.

Robin Westen es coautora del libro sobre la salud sexual The Complete A to Z for Your V.