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Cómo mantenerte sano este verano con el ascenso de las temperaturas

Estrategias para evitar la insolación y otras enfermedades en los días muy calurosos.

Una mujer toma agua mientras se ejercita al aire libre

POLLYANA VENTURA/GETTY IMAGES

In English | Las olas de calor recientes en el país —y en otras partes del mundo— han venido acompañadas de temperaturas abrasadoras y de un aumento en el riesgo de enfermedades asociadas con el calor.

A medida que llega el verano, desde California hasta Maine, e incluso en la remota Siberia ártica (donde las temperaturas alcanzaron los 100 grados recientemente), personas de todas las edades tratan de encontrar maneras de evitar la insolación, la deshidratación y otras enfermedades relacionadas con el calor durante esta temporada.

Ron Citorik, de 60 años, residente de Burlington, Vermont, donde las temperaturas recientes rondaron los 90 grados, es un ávido jugador de golf y ciclista. Él dice que en días calurosos intenta hacer ejercicio temprano por la mañana o al anochecer para evitar el calor asfixiante y la exposición directa al sol. “Lo más importante para mí es la hidratación”, explica Citorik, que sufrió un ataque cardíaco hace tres años y se ha comprometido a mantenerse en la mejor forma física. "Me aseguro de beber mucha más agua".


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El riesgo de enfermar es especialmente elevado para las personas mayores de 65 años, según indican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los cuales determinaron que el 36% de las muertes en el país relacionadas con el calor estaban en ese rango de edades. A medida que envejecemos, nuestros cuerpos no se adaptan bien a los cambios repentinos en la temperatura, y los medicamentos recetados y las enfermedades crónicas pueden afectar la respuesta al calor.

"El calor puede ser muy peligroso para los adultos mayores”, dice Christine E. Kistler, médica en el Departamento de Medicina Familiar y de la División de Medicina Geriátrica de la Facultad de Medicina de University of North Carolina. “El calor que podrías haber tolerado cuando tenías entre 30 y 40 años no es algo que puedas soportar fisiológicamente a partir de los 80".

Además, los diuréticos, sedantes, betabloqueantes y otros medicamentos para la presión arterial alta y para las enfermedades cardíacas dificultan la capacidad de las personas de reducir su temperatura corporal. Consulta con tu médico si los medicamentos que tomas podrían contribuir al sobrecalentamiento.

Qué debes evitar

La insolación y el agotamiento causado por el calor encabezan la lista y pueden ser muy peligrosos, afirma Kistler. Si te encuentras aletargado, aturdido, mareado o sientes náuseas después de pasar tiempo al aire libre, presta atención a tu cuerpo. Permanece en la sombra y encuentra espacios con aire acondicionado. Tomar una ducha refrescante o mojarte las muñecas, los tobillos y la parte posterior del cuello con agua fría también puede ayudar a bajar la temperatura del cuerpo, explica Kistler.

Si usas una mascarilla debido a la pandemia del coronavirus, asegúrate de quitártela para que puedas respirar sin dificultad. Si sigues experimentando malestar después de refrescarte e hidratarte, busca atención médica. Kistler dice que le preocupa que las personas se resistan a obtener atención médica este verano debido al brote de COVID-19, pero no hacerlo en el caso de la insolación puede ser peligroso.

La deshidratación es un problema grave para las personas mayores. Es muy importante mantener un consumo adecuado de líquidos cuando hace calor, indica Krystal Culler, experta en salud conductual que trabaja con programas comunitarios para adultos mayores y programas de cuidado diurno para adultos. Culler dice que las estrategias conductuales, como beber un vaso lleno de agua con las vitaminas o los medicamentos, en lugar de tomarlas con un solo sorbo, puede animar a las personas a consumir más líquidos. “Te ayudará si lo incorporas a algo que ya forme parte de tu rutina diaria”, dice ella.

La guía de los CDC para proteger a los adultos mayores en el calor advierte que las personas no deben esperar a estar sedientas para beber líquidos. La Academia Nacional de Medicina sugiere que los hombres beban 15.5 vasos de líquidos al día y las mujeres beban alrededor de 11.5 vasos al día.

Culler dice que ha descubierto que las personas mayores suelen beber más si usan vasos pequeños que puedan llenar frecuentemente, en lugar de usar vasos enormes de 30 onzas, que pueden ser visualmente intimidantes.

Además, debes evitar el alcohol y la cafeína, ya que estos pueden ser deshidratantes.

Prevenir las quemaduras solares va más allá de asegurarte de que tu piel no se enrojezca ni se pele al punto en que ocasione malestar, indica Kistler. Los adultos mayores corren un mayor riesgo de padecer cáncer de piel, así que debes usar protector solar de amplio espectro, un sombrero de ala ancha y gafas de sol.

Si te expones al sol puedes desarrollar una erupción cutánea llamada miliaria, que causa picazón y escozor. Usar ropa de color claro y suelta, hecha de un tejido respirable, puede ayudarte a mantenerte fresco y evitar erupciones.


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Estrategias para permanecer fresco

Permanece adentro en los días más cálidos. Busca espacios con aire acondicionado. Si no tienes aire acondicionado en casa, algunas comunidades ofrecen centros climatizados durante las olas de calor. También hay programas de asistencia energética para hogares de bajos ingresos si tienes dificultad para pagar tu factura de electricidad. Comunícate con la oficina más cercana del Programa de Asistencia Energética para Hogares de Bajos Ingresos (LIHEAP) para obtener más información.

Date un chapuzón. Eso podría ser nadar o flotar en una piscina o en un lago, pero también puedes darte una ducha fría o salpicarte con el agua de un rociador de riego en el jardín (con o sin los niños).

Busca la sombra. Da una caminata por áreas en las que haya árboles en lugar de seguir un camino a pleno sol, o trabaja en el jardín bajo la sombra de un árbol. Si necesitas ir a algún lugar, cambia tu horario para salir a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando el sol es menos intenso y puedes encontrar más sombra.

Bebe más agua. Habitúate a tomar sorbitos constantemente. Dar sabor al agua con frutas e incluso con verduras como el pepino, puede hacerla más apetecible, explica Culler, y algunas botellas de agua reutilizables incluyen un depósito que puedes llenar con pedazos de limón, manzana o fresa. Algunas frutas tienen un alto contenido de agua, así que cuando te apetezca un refrigerio elige mejor la sandía o las uvas.

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