Skip to content

¿Cómo mantenerte sano durante tus viajes?: Consejos para disfrutar de las vacaciones de verano 

 

Últimas actualizaciones sobre el coronavirus

Los casos aumentan entre los no vacunados a medida que se extiende la variante delta.

Últimos detalles

In English

  • Un panel de la FDA vota a favor de las vacunas de refuerzo de Pfizer para los estadounidenses mayores. Un grupo asesor de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) recomendó por unanimidad que la agencia autorizara las inyecciones de refuerzo de la vacuna de Pfizer-BioNTech para los adultos de 65 años o más seis meses después de la serie de dos dosis. Los trabajadores de la salud y otras personas cuyos trabajos los colocan en alto riesgo de contraer la COVID-19 también están incluidos en las recomendaciones hechas este viernes. Anteriormente, el panel rechazó una propuesta para autorizar las vacunas de refuerzo para los estadounidenses más jóvenes, que tienen menos probabilidades de enfermar gravemente de una infección por coronavirus. La FDA no tiene que seguir las recomendaciones del comité, pero normalmente lo hace. A continuación, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y su comité asesor tienen que dar su visto bueno a la decisión antes de que las vacunas se pongan en marcha, lo que podría no ocurrir hasta la próxima semana. Moderna ha pedido a la FDA que revise su solicitud de vacunas de refuerzo; se espera que Johnson & Johnson lo haga pronto.
  • Un tercio de las personas con COVID-19 experimentan los síntomas prolongados de la COVID. Hasta un tercio de más de 360 personas que tuvieron la COVID-19 entre abril y diciembre de 2020 informaron de síntomas que persistieron dos meses después de dar positivo, según un nuevo informe de los CDC. Los adultos de 40 años o más eran más propensos a experimentar estos síntomas persistentes - también lo eran los estadounidenses negros, las mujeres y las personas con condiciones preexistentes. "A medida que aumenta el número de pacientes recuperados de la COVID-19, es importante vigilar la prevalencia de las secuelas post-agudas entre cohortes más amplias de diversas poblaciones, ya que puede ayudar a desarrollar esfuerzos para priorizar las estrategias de prevención y tratamiento para estas poblaciones", escriben los autores del estudio. Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) anunciaron recientemente que están realizando un estudio a escala nacional para conocer mejor los efectos a largo plazo de la COVID-19. Ha invertido casi 470 millones de dólares en el proyecto.
  • Las personas no vacunadas tienen sobre 10 veces más probabilidades de ser hospitalizadas con COVID-19. Nuevos estudios publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) el 10 de septiembre muestran que, a pesar de la dominancia de la variante delta, las vacunas contra la COVID-19 todavía mantienen a las personas fuera del hospital. En un informe, los investigadores analizaron más de 600,000 casos de COVID-19 en 13 estados esta primavera y el verano, y descubrieron que las personas no vacunadas tenían unas cinco veces más probabilidades de contraer una infección por coronavirus que las personas vacunadas. Y tenían sobre 10 veces más probabilidades de ser hospitalizadas con COVID-19 y alrededor de 11 veces más probabilidades de morir a causa de ella.
  • Un segundo estudio encontró que la eficacia general de la vacuna en la prevención de la hospitalización era de aproximadamente el 86%, incluso con la dominancia de la variante delta. Sin embargo, la eficacia fue menor entre los adultos de 75 años o más (alrededor del 76%) que entre los de 18 a 74 años (alrededor del 89%). “La conclusión es la siguiente: Tenemos las herramientas científicas que necesitamos para dejar atrás esta pandemia”, dijo la directora de los CDC, Rochelle Walensky, en una conferencia de prensa. “La vacunación funciona y nos protegerá de las complicaciones graves de la COVID-19”.
  • La Administración Biden ordena más requisitos de vacunación y otras políticas para combatir la COVID-19. El presidente Biden anunció una estrategia multifacética dirigida a controlar la propagación del coronavirus después de un aumento de casos durante el verano que continúa hasta el otoño. La medidas incluyen: Una nueva regla que obliga a las empresas con más de 100 empleados a exigir la vacunación de sus trabajadores o a someterlos a pruebas de detección semanales, y un requisito de vacunación para todos los empleados de la mayoría de los hospitales y centros de atención médica que reciben fondos de Medicare y Medicaid. Los empleados y contratistas federales también tendrán que vacunarse, dice el plan del presidente Biden. Y los empleadores con 100 o más trabajadores deben proporcionar tiempo libre remunerado para que sus empleados reciban la vacuna. 
  • Se recomienda que los grandes centros de entretenimiento, incluidos los estadios deportivos, requieran pruebas de vacunación o una prueba negativa para entrar a los  eventos. Y el plan pide a los gobernadores que requieran la vacunación de los maestros y del personal escolar. Además, las pruebas rápidas en el hogar estarán más disponibles —y más asequibles— este otoño. El presidente anunció que el Gobierno federal está ayudando a aumentar la producción de pruebas rápidas en el hogar, que han estado escaseando en los últimos meses. Estas pruebas también se venderán al costo durante los próximos tres meses en Amazon, Walmart y Kroger. Lee el plan completo del presidente aquí (en inglés).
  • Estados Unidos se prepara para las vacunas de refuerzo contra la COVID-19. El presidente Biden reiteró en una conferencia de prensa el 9 de septiembre que su Administración está lista para distribuir un amplio suministro de vacunas de refuerzo contra la COVID-19 a las personas que reúnan los requisitos una vez que los científicos y expertos en salud de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) y los CDC los autoricen y recomienden. Las vacunas de refuerzo serán gratuitas y estarán ampliamente disponibles en farmacias, consultorios médicos y centros de salud, según un plan de la Casa Blanca. Los datos emergentes muestran que la protección contra una infección por coronavirus comienza a disminuir con el tiempo después de las dosis iniciales de la vacuna. “Y, junto con el dominio de la variante delta, estamos comenzando a ver evidencia de una menor protección contra las enfermedades leves y moderadas”, han dicho las autoridades de salud.[NR1]  Concluyen que “se necesitará una vacuna de refuerzo para maximizar la protección inducida por la vacuna y prolongar su duración”.
  • Es menos probable que las infecciones posvacunación ocasionen síntomas persistentes de COVID-19. Según un nuevo estudio, las personas completamente vacunadas que luego contraen una infección de coronavirus tienen aproximadamente la mitad de probabilidades de experimentar síntomas persistentes de COVID-19 —conocido como COVID de largo plazo—, en comparación con las personas no vacunadas que se infectan con el virus. El informe, publicado en The Lancet Infectious Diseases, se basa en datos de la aplicación COVID Symptom Study. Se descubrió que los adultos completamente vacunados que tenían una infección grave tenían un 49% menos de probabilidades de tener síntomas que duraban al menos cuatro semanas después de la infección. La COVID de largo plazo ha afectado a millones de personas desde el comienzo de la pandemia, y muchas han reportado síntomas debilitantes. Como resultado, han surgido clínicas en todo el país para estudiar el fenómeno y ayudar a estos llamados pacientes de largo plazo a volver a la normalidad.
  • La variante delta ocasiona un aumento en las hospitalizaciones de niños. Las hospitalizaciones semanales por COVID-19 entre los niños en Estados Unidos aumentaron casi cinco veces desde finales de junio hasta mediados de agosto, según un nuevo informe de los CDC, lo que coincide con el aumento de la variante delta altamente contagiosa. A mediados de agosto, la tasa de hospitalización de niños de hasta 4 años era casi 10 veces mayor que siete semanas antes. Y entre los adolescentes que pueden recibir la vacuna (de 12 años o más), las tasas de hospitalización fueron aproximadamente 10 veces más altas en los adolescentes no vacunados que en los completamente vacunados. Según las investigaciones, los estados con baja participación en la vacuna están viendo más casos de hospitalizaciones entre los niños. En agosto, las hospitalizaciones entre niños y adolescentes aumentaron cuatro veces en estados con niveles bajos de vacunación, en comparación con los estados con niveles altos de vacunación. La directora de los CDC, Rochelle Walensky, ha alentado a los adultos que están cerca de niños pequeños que aún no son aptos para vacunación a que se vacunen "para protegerlos de manera efectiva del daño debido a la COVID".
  • Las hospitalizaciones a causa de la COVID entre personas no vacunadas están costando miles de millones al sistema de salud. Un nuevo análisis de Kaiser Family Foundation muestra que las hospitalizaciones de pacientes no vacunados con COVID-19 le costaron al sistema de salud del país alrededor de $2,300 millones en junio y julio. “Estas hospitalizaciones por COVID-19 son devastadoras para los pacientes, sus familias y los proveedores de atención médica. Las hospitalizaciones también les están costando a los programas de seguros públicos financiados por los contribuyentes, y a los trabajadores y empresas que pagan primas de seguro de salud”, indica el informe. Los autores también señalan que esta cifra no incluye el costo de la atención ambulatoria, “lo que probablemente es sustancial”. 
  • La FDA aprueba la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer. El 23 de agosto, la FDA otorgó la aprobación oficial a la vacuna ARNm de Pfizer-BioNTech para personas de 16 años o más, lo que la convirtió en la primera vacuna aprobada en la lucha contra la COVID-19. Y el 30 de agosto, los CDC la recomendaron oficialmente, tras una revisión exhaustiva de datos por parte de un panel asesor de expertos. Anteriormente, la vacuna se estaba administrando bajo autorización de uso de emergencia y seguirá estando disponible bajo esta designación para las personas de 12 a 15 años y para ciertas personas inmunocomprometidas que buscan una tercera dosis. La vacuna de Pfizer se comercializará ahora como Comirnaty. 
  • La tercera dosis de la vacuna contra la COVID recibe luz verde para algunas personas inmunocomprometidas. Ahora se recomienda que las personas cuyo sistema inmunitario está moderadamente o gravemente comprometido reciban una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer-BioNTech o de Moderna. Los funcionarios de salud dicen que todavía no hay suficientes datos para evaluar si una dosis adicional de la vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson está justificada para esta población limitada. El cambio afecta a menos del 3% de los adultos en Estados Unidos cuyo sistema inmunitario está debilitado debido a enfermedades como un trasplante de órgano sólido u otras enfermedades que tienen un efecto desestabilizador en el sistema inmunitario. Es posible que estas personas no hayan tenido una respuesta inmunitaria adecuada de dos dosis de la vacuna, y dosis adicionales podrían ayudar a aumentar la protección. Esto no es lo mismo que una vacuna de refuerzo. Los expertos y funcionarios de salud actualmente están analizando los datos para determinar si la población en general las necesitará y cuándo.

Lo que necesitas saber sobre el coronavirus.

Nota: Haz clic en el botón de “CC” y selecciona el idioma español.


¿Los adultos mayores tienen un mayor riesgo de contraer una enfermedad?  

Los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas subyacentes tienen más probabilidades que las personas más jóvenes y saludables de experimentar complicaciones graves a causa de la COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus. El riesgo aumenta para las personas de 50 años o más y continúa aumentando con la edad, informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y las personas de 85 años o más corren el mayor riesgo de enfermar gravemente. El 95% de las muertes a causa de la COVID-19 en EE.UU. han sido de personas de 50 años o más.

Parte de la razón por la que el riesgo aumenta con la edad es que las personas son más propensas a tener otros problemas de salud con el paso de los años, y las enfermedades subyacentes son un impulsor importante de complicaciones a causa de la COVID-19. Un informe de los CDC publicado en junio halló que las hospitalizaciones de personas con COVID-19 fueron seis veces más numerosas entre pacientes con problemas de salud crónicos en comparación con personas sanas, y las muertes entre el primer grupo fueron doce veces más elevadas.

Según los CDC, las personas con los siguientes trastornos tienen un mayor riesgo de enfermar gravemente a causa de la COVID-19:

Según los CDC, las personas con los siguientes trastornos tienen un mayor riesgo de enfermar gravemente a causa de la COVID-19:

  • Cáncer
  • Enfermedad renal crónica
  • Enfermedades pulmonares crónicas, incluidos la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma (moderada a grave), enfermedad pulmonar intersticial, fibrosis quística e hipertensión pulmonar
  • Demencia u otros trastornos neurológicos
  • Diabetes (tipo 1 o tipo 2)
  • Síndrome de Down
  • Trastornos cardíacos (como insuficiencia cardíaca, enfermedad arterial coronaria, cardiomiopatías o hipertensión)
  • Infección del VIH
  • Un estado inmunodeprimido (sistema inmunitario debilitado)
  • Enfermedad hepática
  • Sobrepeso y obesidad (definido como un índice de masa corporal de 25 o más)
  • Embarazo
  • Enfermedad de células falciformes o talasemia
  • Fumar, en el pasado o en la actualidad
  • Trasplante de un órgano sólido o de células madre sanguíneas (incluidos los trasplantes de médula ósea)
  • Derrame cerebral o enfermedad cerebrovascular, que afecta el flujo sanguíneo al cerebro
  • Trastorno por consumo de sustancias (como alcohol, opioides o cocaína)

Infórmate sobre la COVID-19

Vacunas, tratamientos, fraudes y más.

¿Qué pueden hacer los adultos mayores para reducir el riesgo? 

Vacunarse

La FDA ha aprobado oficialmente la vacuna de Pfizer-BioNTech y ha emitido autorizaciones de uso de emergencia para otras dos vacunas contra la COVID-19 desarrolladas por Moderna y Johnson & Johnson (J&J). Las tres vacunas son seguras y eficaces para prevenir la hospitalización y la muerte a causa de la COVID-19. De hecho, menos del 1% de las personas vacunadas han sido hospitalizadas o han muerto a causa de la COVID-19, según los CDC. 

Las personas que han sido completamente vacunadas (que hayan pasado dos semanas después de la dosis única de la vacuna de J&J, o dos semanas después de la segunda dosis en el caso de las vacunas que requieren dos inoculaciones) pueden comenzar a aflojar algunas de las precauciones que han tomado durante la pandemia. Por ejemplo, las personas completamente vacunadas no necesitan hacerse la prueba antes o después de viajar, ni permanecer en cuarentena después del viaje. Las personas vacunadas también pueden ser menos estrictas en cuanto al uso de mascarillas en algunas situaciones, aunque las autoridades de salud recomiendan usar una en espacios públicos cerrados en zonas donde los casos de coronavirus están aumentando. También se requiere el uso de mascarillas en aviones, autobuses y otras formas de transporte público. 

De lo contrario, mantén los esfuerzos de mitigación

Si no has recibido la vacuna, la mejor manera de no contraer una infección de coronavirus es evitar la exposición al virus. Limita lo más posible las interacciones con personas que no viven en tu hogar, mantén una distancia de al menos 6 pies de otras personas y lávate las manos con agua y jabón frecuentemente (o usa un desinfectante de manos a base de alcohol si no hay agua y jabón disponible). Además, evita las multitudes y los espacios mal ventilados.

Se recomienda que las personas no vacunadas usen mascarillas en lugares públicos. Las mascarillas ayudan a proteger a los usuarios contra infecciones de coronavirus, además de ayudar a proteger a los demás de ser infectados por quienes llevan una puesta.

Usar una mascarilla quirúrgica por debajo de una mascarilla de tela mejora en forma significativa la protección contra el coronavirus al crear un calce más ajustado sobre el rostro, según los resultados de un estudio de los CDC publicado el 10 de febrero. El estudio reveló que cuando se usa una mascarilla de tela sobre una mascarilla quirúrgica, se bloquean el 92.5% de las partículas generadas al toser, en comparación con solo aproximadamente el 42% cuando se usa una sola mascarilla (ya sea quirúrgica o de tela). 

¿Y los viajes? 

Antes de hacer planes de viaje, verifica todas las reglas que se aplican a tu lugar de destino y al medio de transporte. Varios países y estados tienen restricciones de viaje o normas que pueden afectar tu viaje. Lo mismo ocurre con las aerolíneas. AARP tiene una lista de restricciones por el coronavirus en todos los estados. Además, los CDC tienen recomendaciones de viaje específicas para cada país basadas en los niveles de riesgo de COVID-19. 

Los CDC dicen que los viajeros vacunados y los no vacunados aún deben seguir estas recomendaciones para viajar de forma segura:

  • Usa una mascarilla que cubra la nariz y la boca. Se requiere el uso de mascarilla en aviones, autobuses, trenes y otros tipos de transporte público, y en centros de transporte en EE.UU. (como aeropuertos y estaciones).
  • Mantente distancia de los demás y evita las multitudes
  • Lávate las manos con frecuencia o usa desinfectante de manos

Pautas de viaje para las personas completamente vacunadas. Los viajeros completamente vacunados "tienen menos probabilidades de contraer y propagar la COVID-19", dicen las autoridades de salud, pero deben estar alertas y usar mascarillas, evitar las multitudes, distanciarse socialmente y lavarse las manos con frecuencia. Ellas pueden salir del país sin hacerse una prueba de COVID-19 a menos que su lugar de destino exija la prueba, y no tienen que hacer cuarentena al retornar a Estados Unidos a menos que así lo exija una jurisdicción local.

No obstante, todavía se requiere que las personas vacunadas tengan resultado negativo en una prueba de COVID-19 antes de abordar un vuelo internacional con destino a Estados Unidos, dijeron los CDC, y deberán hacerse otra prueba entre tres y cinco días después de su retorno. Las personas están completamente vacunadas dos semanas después de la segunda dosis de las vacunas contra la COVID-19 que requieren dos dosis, o dos semanas después de recibir la vacuna de Johnson & Johnson, de dosis única. 

Pautas de viaje para las personas no vacunadas. 
Los CDC recomiendan posponer los viajes hasta que estés completamente vacunado, ya que viajar aumenta tus probabilidades de contraer y propagar la COVID-19.

Una prueba de detección puede ayudarte a viajar de manera más segura, dicen los CDC. Los CDC recomiendan que te hagas una prueba viral de uno a tres días antes de tu viaje. Lleva una copia de los resultados de tu prueba durante el viaje; es probable que te la pidan.

Se desaconsejan fuertemente los viajes internacionales para las personas no vacunadas. Las personas que necesitan viajar deben tener un resultado negativo de la prueba viral de COVID-19 no más de tres días antes de salir del país y deben tener un resultado negativo de la prueba viral de COVID-19 no más de tres días antes de regresar a Estados Unidos.

También se recomienda hacerse pruebas y ponerse en cuarentena al regresar. AARP tiene información sobre advertencias de viaje específicas, cargos por cambio de las aerolíneas y consejos sobre cómo mantenerte seguro cuando viajas.AARP tiene información sobre advertencias de viaje específicas, cargos por cambio de las aerolíneas y más sobre cómo mantenerte seguro cuando viajas.

¿Cómo se está propagando el coronavirus?

Hemos aprendido mucho sobre cómo se propaga el coronavirus desde el comienzo de la pandemia. Los expertos en salud ahora se centran menos en la transmisión por contacto: “La evidencia actual sugiere firmemente que la transmisión por superficies contaminadas no contribuye considerablemente a las nuevas infecciones”, dicen los CDC. Limpiar las superficies con jabón o detergente es suficiente para prevenir la propagación del coronavirus en la mayoría de las situaciones.

En cambio, las pautas actualizadas de los CDC dicen que la COVID-19 se propaga “cuando una persona infectada exhala gotitas y partículas muy pequeñas que contienen el virus” y otra persona las inhala, razón por la cual los expertos advierten contra la congregación de personas en espacios mal ventilados. Estas gotitas y partículas también pueden aterrizar en los ojos, la nariz o la boca de una persona y “en ciertas circunstancias, pueden contaminar las superficies que tocan”.

Finalmente, es importante mencionar que las personas propagan la COVID-19 antes de presentar síntomas o incluso si nunca presentan síntomas (personas asintomáticas). Un estudio publicado el 7 de enero en JAMA Network Open halló que las personas asintomáticas representan alrededor del 59% de toda la transmisión de COVID-19. El estudio subraya por qué es importante que las personas no vacunadas usen mascarilla, practiquen el distanciamiento social, eviten las multitudes y tomen otras precauciones, ya sea que tengan síntomas o no.

¿Cuáles son los síntomas?

Las personas con COVID-19 han reportado una amplia variedad de síntomas que típicamente aparecen de dos a 14 días luego de la exposición al virus. Esta es la lista más reciente de los síntomas, según los CDC.

  • Fiebre o escalofríos
  • Tos
  • Falta de aire o dificultad para respirar
  • Fatiga
  • Dolor corporal o muscular
  • Dolor de cabeza
  • Nueva pérdida del sentido del gusto o del olfato
  • Dolor de garganta
  • Congestión o secreción nasal
  • Náuseas o vómitos
  • Diarrea

Los CDC reconocen que esta lista no es exhaustiva; las erupciones o lesiones en la piel también pueden ser una señal del virus.

Cualquier persona que tenga síntomas debe llamar a su proveedor de atención médica y hacerse la prueba. Quienes se sienten enfermos y no están seguros de sus síntomas pueden también verificar la guía interactiva (en inglés) de los CDC, que ofrece consejos sobre la atención médica adecuada.  

Sin embargo, si presentas síntomas alarmantes —dolor o presión en el pecho; desorientación o confusión; piel, labios o lechos ungueales pálidos, grisáceos o azulados; dificultad para respirar; o incapacidad para despertarte o permanecer despierto— debes buscar atención médica de inmediato. 

Los CDC también tienen consejos (en inglés) sobre qué hacer en caso de recibir un diagnóstico de COVID-19.

¿Cuál es el tratamiento para la COVID-19?

Los investigadores continúan estudiando posibles tratamientos eficaces para la COVID-19 y ha habido varios avances prometedores. Estas son algunas opciones de tratamiento:

Remdesivir: Este fármaco es el primer tratamiento contra la COVID-19 —y hasta ahora, el único— autorizado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA). Las investigaciones muestran que puede ayudar a los pacientes hospitalizados con COVID-19 a recuperarse más rápidamente de la enfermedad.

Dexametasona y otros corticosteroides: El 2 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas pautas que recomiendan enfáticamente el uso de la dexametasona (junto con otros corticosteroides comunes asequibles, como la hidrocortisona) para el tratamiento de pacientes "con casos graves y críticos de COVID-19". En los ensayos clínicos se encontró que los corticosteroides reducen el riesgo de muerte en los pacientes hospitalizados a raíz de la enfermedad.

Bamlanivimab y etesevimab: Este tratamiento, de la empresa farmacéutica Eli Lilly, combina dos fármacos de anticuerpos monoclonales. La combinación recibió la autorización de uso de emergencia de la FDA el 9 de febrero para el tratamiento de casos leves a moderados de COVID-19 en pacientes que presentan un alto riesgo de enfermar gravemente, incluidas las personas de 65 años o más y las que tienen enfermedades crónicas. El medicamento bamlanivimab, usado por sí solo, ya no está autorizado como tratamiento. Los medicamentos no están aprobados para el tratamiento de pacientes hospitalizados o que necesitan oxígeno.

Casirivimab e imdevimab: El cóctel de anticuerpos monoclonales de Regeneron es otro tratamiento con anticuerpos que recibió la autorización para uso de emergencia el 21 de noviembre para el tratamiento de COVID-19 leve a moderada en pacientes no hospitalizados que tienen un alto riesgo de enfermar de gravedad, incluidas las personas de 65 años o más y las que padecen enfermedades crónicas.

Plasma de convaleciente: El plasma sanguíneo de los pacientes que se han recuperado de una infección por coronavirus contiene anticuerpos que pueden acelerar la recuperación cuando se administra a pacientes hospitalizados con COVID-19. La FDA emitió una autorización para el uso de emergencia del plasma de convaleciente el 23 de agosto del 2020. Un estudio publicado el 6 de enero en la revista New England Journal of Medicine reveló que las infusiones de plasma en pacientes de 65 años o más con síntomas leves de COVID-19 en un lapso de pocos días a partir de la aparición de los síntomas redujo en forma significativa la necesidad de utilizar oxígeno. Sin embargo, un estudio financiado por el Gobierno federal concluyó que el tratamiento no evitó la progresión de la enfermedad cuando se administró a un grupo de pacientes ambulatorios de alto riesgo en la primera semana de sus síntomas. 

¿Qué debes saber sobre las vacunas?

El 23 de agosto del 2021, la FDA aprobó la primera vacuna contra la COVID-19 (la de Pfizer-BioNTech) para personas mayores de 16 años. Otras dos vacunas están disponibles bajo autorización de uso de emergencia, incluida una de Moderna y otra de Johnson & Johnson (J&J).  Moderna ya ha solicitado la aprobación de la FDA y se espera que J&J lo haga pronto.

Las tres vacunas son seguras y eficaces para prevenir enfermedades graves, según los estudios, y las reacciones adversas han sido muy infrecuentes.

Las vacunas de Moderna y de Pfizer-BioNTech requieren dos dosis, administradas con intervalos de 21 días (Pfizer-BioNTech) o 28 días (Moderna). De no ser esto posible, los CDC han dicho que las dosis pueden espaciarse hasta por seis semanas. Los funcionarios de salud han dado el visto bueno para que algunas personas con sistemas inmunitarios comprometidos reciban una tercera dosis de las vacunas de Pfizer y Moderna para aumentar su protección contra la COVID-19. En este momento no se recomiendan dosis adicionales para las demás personas, pero podrían estar disponibles tan pronto como mediados de septiembre.

La vacuna de J&J requiere solo una dosis. El 23 de abril, las autoridades de salud agregaron una advertencia a la hoja informativa de la vacuna de Johnson & Johnson después de conocerse informes sobre un tipo raro pero grave de coágulo sanguíneo que experimentó un pequeño número de personas que habían recibido esa vacuna. La FDA y los CDC revisaron 15 casos reportados del trastorno de coagulación de la sangre, todos en mujeres de 18 a 59 años que habían recibido la vacuna de J&J, y determinaron que los beneficios de la vacuna superan cualquier riesgo conocido.

La nueva advertencia recomienda que las personas busquen atención médica de inmediato si experimentan alguno de los siguientes síntomas después de recibir la vacuna de J&J: dolor en el pecho; inflamación en las piernas; dolor abdominal persistente; dolores de cabeza intensos o persistentes; visión borrosa, o susceptibilidad a desarrollar hematomas o pequeños puntos rojos en la piel, más allá del lugar de la inyección. Entre los casos conocidos, estos síntomas ocurrieron de seis a quince días después de la inoculación, lo que los diferencia de los efectos secundarios previstos de la vacuna. También advierte a los proveedores de atención médica que la heparina —un medicamento que se usa comúnmente para descomponer coágulos— puede ser perjudicial en pacientes con este tipo poco común de coágulo. 

Otro efecto secundario raro, pero posible, está relacionado con la vacuna de J&J: El síndrome de Guillain-Barré es un trastorno neurológico en el que el sistema inmunitario ataca y daña las células nerviosas. En la mayoría de los casos reportados, el síndrome ocurrió dentro de los 42 días de recibir la vacuna de J&J. La FDA no ha modificado su autorización para el uso de emergencia de la vacuna de J&J y dice que las probabilidades de que se presente este síndrome son "muy bajas".

También se han reportado casos de inflamación leve del músculo cardíaco y los tejidos circundantes (miocarditis y pericarditis) en personas jóvenes luego de vacunarse contra la COVID-19. Las autoridades de salud determinaron que este es un "efecto secundario sumamente infrecuente" y continúan alentando la inoculación de todas las personas que pueden recibir la vacuna.

Es común que experimentes efectos secundarios temporales después de vacunarte; estos incluyen dolor en el brazo, dolor de cabeza, fatiga, dolor muscular o en las articulaciones, náuseas, fiebre o escalofríos.

¿Qué debo saber sobre las variantes del coronavirus?

Los funcionarios de salud pública han identificado varias nuevas cepas del coronavirus; algunas son más contagiosas y podrían ser más letales. Otra preocupación que tienen los expertos es que si surge una nueva variante, las vacunas no ofrezcan protección.

La variante más común, conocida como B.1.617.2 (o delta), se descubrió por primera vez en la India, pero ahora circula en varios países, entre ellos Estados Unidos, donde es la variante dominante. Es una variante sumamente contagiosa, pero los expertos dicen que las vacunas autorizadas por el Gobierno federal hasta ahora parecen proporcionar un alto nivel de protección contra enfermedades graves que puedan causar.

Otras variantes preocupantes incluyen una descubierta por primera vez en el Reino Unido (B.1.1.7., o alfa), otra identificada por primera vez en Sudáfrica (B.1.351, o beta) y una tercera hallada por primera vez en Brasil (P.1, o gamma). Las vacunas también han demostrado ser eficaces contra estas variantes.

¿Algunas personas tienen síntomas persistentes? 

Muchos sobrevivientes de COVID-19 enfrentan síntomas persistentes durante semanas o meses después de la infección, incluso si la infección inicial fue leve o asintomática. Tienen mareos, insomnio, confusión, taquicardia o una serie de otros efectos duraderos que les impiden reanudar su vida normal.

Los expertos recomiendan que los pacientes que tuvieron COVID-19 y tienen síntomas persistentes procuren la atención de un proveedor médico. Muchos hospitales del país han establecido clínicas especiales para sobrevivientes y ya han adquirido muchos conocimientos sobre las mejores formas en las que pueden ayudar.

¿Qué debo saber sobre las pruebas?

Los CDC dicen que debes considerar hacerte una prueba de COVID-19 si:

  • Tienes síntomas de COVID-19, esto se aplica tanto a las personas vacunadas como a las no vacunadas.
  • Has tenido contacto cercano con alguien con COVID-19 confirmada. 
  • Tu proveedor de atención médica o el Departamento de Salud de tu estado o local te han pedido que te hagas la prueba.

Las pruebas de COVID-19 más precisas usan un método llamado reacción en cadena de la polimerasa, o PCR. Las pruebas PCR requieren que tu muestra se envíe a un laboratorio, por lo que el resultado puede tardar unos días. 

La FDA también otorgó una autorización de uso de emergencia para las pruebas rápidas que utilizan la tecnología de antígenos. Las pruebas de antígenos son más rápidas porque las muestras no necesitan enviarse a un laboratorio, pero los estudios muestran que son menos precisas, especialmente si eres asintomático. 

Además, cinco pruebas de COVID-19 en el hogar tienen la aprobación de la FDA. Estas pruebas dan resultados en tiempo real en el hogar y se venden sin receta médica. Algunos ya están disponibles.

Esta historia se actualizará periódicamente con nuevos desarrollos sobre el brote global. Consulta regularmente esta página.

¿Qué opinas?

0 %{widget}% | Add Yours

Debe registrarse para comentar.