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La vacuna contra la COVID-19: ¿Dónde vacunarte? Encuentra información en tu estado

 

Últimas actualizaciones sobre el coronavirus

Más del 95% de las personas fallecidas a consecuencia de la COVID-19 tenían 50 años o más.

Últimos detalles

In English

  • La FDA autoriza la vacuna de Pfizer-BioNTech para algunos niños. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) ha autorizado la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19 para niños de 12 a 15 años. Esta vacuna de dos dosis ya está disponible para personas de 16 años o más a través de una autorización de uso de emergencia que la agencia ha modificado, lo que la convierte en la primera vacuna disponible en Estados Unidos para este grupo de edad. Moderna está llevando a cabo un ensayo para niños de 12 a 17 años y se espera que divulgue sus resultados en las próximas semanas. Los funcionarios de la FDA dijeron que un ensayo clínico demostró que la vacuna es por lo menos tan eficaz para este grupo de edad más joven como para los adultos, y tal vez incluso más. Entre los participantes del ensayo que recibieron la vacuna, no se informó de ningún caso de COVID-19. La FDA también dice que los niños de este grupo de edad pueden recibir la misma dosis de la vacuna de manera segura que los adultos. Los efectos secundarios de estos niños fueron coherentes con los que experimentaban los adultos: dolor en el lugar de la inyección, fatiga, dolor de cabeza, escalofríos, dolor muscular, dolor en las articulaciones y fiebre. 
  • Uber y Lyft ofrecen viajes gratuitos a los sitios de vacunación. Como parte del esfuerzo para facilitar la vacunación contra la COVID-19, el presidente Joe Biden anunció el martes que entre el 24 de mayo y el 4 de julio, Lyft y Uber ofrecerán viajes gratuitos a los sitios de vacunación, esperarán allí a que las personas se vacunen y las llevarán nuevamente a su casa. Biden ha establecido el objetivo de vacunar al menos al 70% de la población adulta para el 4 de julio. Al 10 de mayo, poco más del 58% de las personas de 18 años o más habían recibido al menos una inyección, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Biden también anunció que la Administración está trabajando conjuntamente con universidades comunitarias en todo el país para establecer clínicas para los estudiantes, el personal y otras personas en la comunidad. El Gobierno federal también está otorgando dinero a los Gobiernos estatales y locales para que proporcionen educación sobre las vacunas, establezcan citas y organicen clínicas de vacunación temporales en los lugares de trabajo.
  • Los CDC actualizan sus orientaciones sobre el modo de propagación del COVID-19. Las autoridades sanitarias han actualizado sus orientaciones sobre cómo se propaga el coronavirus, haciendo más hincapié en la transmisión por vía aérea. La agencia afirma que la enfermedad puede propagarse "cuando una persona infectada exhala gotitas y partículas muy pequeñas que contienen el virus". Éstas pueden ser inhaladas por otras personas "o caer en sus ojos, nariz o boca", dicen los CDC. En algunos casos, estas partículas y gotitas pueden contaminar las superficies y transferirse por contacto. Aun así, las mejores formas de evitar el COVID-19 son vacunarse, llevar mascarilla, lavarse las manos con frecuencia, evitar los espacios interiores abarrotados y mal ventilados y mantenerse al menos a 1,80 metros de distancia de los demás, sostiene la agencia.
  • Pfizer solicita la aprobación de la FDA más allá de la "autorización de uso de emergencia" para la vacuna contra la COVID-19. Pfizer y BioNTech piden a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) la aprobación oficial de su vacuna contra la COVID-19, que hasta ahora se ha administrado a más de 134 millones de personas en el país bajo la autorización de uso de emergencia. Las personas en Estados Unidos continuarán recibiendo la vacuna bajo la autorización de uso de emergencia hasta que la FDA actúe sobre esta solicitud.
  • El número de muertes por COVID-19 podría ser mucho mayor que las estimaciones actuales. Un nuevo análisis del Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME) de la Universidad de Washington muestra que el número de muertes por COVID-19 en EE.UU. podría acercarse a las 905,000, cifra muy superior a las 580,000 muertes estimadas actualmente. A nivel mundial, el IHME estima que el COVID-19 ha causado aproximadamente 6,9 millones de muertes, más del doble de lo que indican las cifras oficiales. Los autores del informe, que analiza el exceso de mortalidad, señalan algunas razones para la discrepancia, como la variada capacidad de análisis y las muertes no registradas a lo largo de la pandemia.
  • Los casos de COVID-19 podrían caer en picado este verano. Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), hay menos personas en Estados Unidos que contraen infecciones por coronavirus y menos terminan en el hospital para recibir tratamiento contra la COVID-19 en comparación con las semanas anteriores. Las muertes por COVID-19 también han disminuido, y estas tendencias podrían continuar, según un informe reciente de los CDC. El estudio de modelación publicado el 5 de mayo halló que, con el aumento de los esfuerzos de vacunación y la adhesión a otros métodos de prevención —el uso de mascarillas, el distanciamiento físico y otros—, el país podría ver una marcada disminución de los casos de COVID-19 para julio. “Los resultados nos recuerdan que tenemos el camino para salir de esto”, dijo la directora de los CDC, Rochelle Walensky. Sin embargo, los modelos también sirven como recordatorio: “Se proyecta que las condiciones locales y las variantes emergentes están poniendo a muchos estados en riesgo de aumentos en los casos de COVID-19, especialmente si no aumentamos la tasa de vacunación y no mantenemos nuestras estrategias de mitigación actuales hasta que tengamos la mayor cantidad posible de personas vacunadas”, agregó Walensky. 
  • Datos del mundo real confirman que las vacunas contra la COVID-19 brindan una fuerte protección a los adultos mayores. Un nuevo informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) revela que los adultos de 65 años o más completamente vacunados con las vacunas de Moderna o de Pfizer-BioNTech tuvieron un 94% menos de probabilidades de ser hospitalizados a causa de la COVID-19 que las personas de la misma edad que no estaban vacunadas. Las personas de 65 años o más parcialmente vacunadas (es decir, recibieron una de las dos dosis por al menos dos semanas) tuvieron un 64% menos de probabilidades de ser hospitalizadas con COVID-19 que las personas que no recibieron la vacuna. “Estos hallazgos son noticias alentadoras y bienvenidas para las dos terceras partes de las personas de 65 años o más que ya están completamente vacunadas”, dijo en un comunicado la directora de los CDC, Rochelle Walensky. “Las vacunas contra la COVID-19 son muy eficaces, y estos hallazgos del mundo real confirman los beneficios que se observaron en los ensayos clínicos: previenen las hospitalizaciones entre los más vulnerables”.
  • Los CDC revisan las orientaciones sobre las mascarillas para las personas vacunadas. Los estadounidenses que están totalmente vacunados ya no necesitan llevar mascarilla al aire libre, ni siquiera en pequeñas reuniones al exterior ni cuando cenen en un restaurante al aire libre con amigos, según anunciaron el martes los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Sin embargo, se sigue recomendando el uso de mascarillas en eventos multitudinarios al aire libre, como conciertos, desfiles y eventos deportivos. Las personas vacunadas también deben seguir usando máscaras para actividades en interiores, como ir al cine, asistir a la iglesia o cenar dentro de un restaurante o bar. Los CDC sostienen que "es importante considerar su propia situación personal y el riesgo personal, para la  familia y la comunidad antes de aventurarse a salir".
  • Reportan casos poco comunes de infección luego de la vacuna. Más de 5,800 personas —entre 75 millones— que se vacunaron completamente contra la COVID entre el 14 de diciembre y el 13 de abril recibieron un resultado positivo de infección por coronavirus, según los CDC. "Las vacunas contra la COVID-19 son eficaces y también son una herramienta fundamental para controlar la pandemia. Sin embargo, ninguna vacuna tiene una eficacia del 100% en la prevención de la enfermedad", declaró la agencia. Las infecciones que ocurrieron después de vacunarse se reportaron en personas de todas las edades; casi la mitad (45%) de los casos se presentaron en adultos de 60 años o más. En el 29% de estas infecciones posvacunación no se presentaron síntomas; el 7% de las personas vacunadas que contrajeron COVID-19 fueron hospitalizadas y el 1% fallecieron. "Estos casos ocurren únicamente en un pequeño porcentaje de personas vacunadas. Hasta la fecha, no se han identificado patrones inesperados en cuanto a las estadísticas demográficas o las características de la vacuna entre las personas vacunadas que se infectaron", dijeron los CDC.

Lo que necesitas saber sobre el coronavirus.

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¿Los adultos mayores tienen un mayor riesgo de contraer una enfermedad?  

Los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas subyacentes tienen más probabilidades que las personas más jóvenes y saludables de experimentar complicaciones severas a causa de la COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus. No hay una edad específica en la que el riesgo aumenta. Por el contrario, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dicen que "el riesgo aumenta en forma constante con la edad", y el mayor riesgo de enfermar gravemente corresponde a las personas de 85 años o más. El 95% de las muertes a causa de la COVID-19 en EE.UU. han sido de personas de 50 años o más

Parte de la razón por la que el riesgo aumenta con la edad es que las personas son más propensas a tener otros problemas de salud con el paso de los años, y las enfermedades subyacentes son un impulsor importante de complicaciones a causa de la COVID-19. Un informe de los CDC publicado en junio halló que las hospitalizaciones de personas con COVID-19 fueron seis veces más numerosas entre pacientes con problemas de salud crónicos en comparación con personas sanas, y las muertes entre el primer grupo fueron doce veces más elevadas.

Según los CDC, las personas con los siguientes trastornos tienen un mayor riesgo de enfermar gravemente a causa de la COVID-19:

  • Cáncer
  • Enfermedad renal crónica
  • Enfermedades pulmonares crónicas, incluidos la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma (moderada a grave), enfermedad pulmonar intersticial, fibrosis quística e hipertensión pulmonar
  • Demencia u otros trastornos neurológicos
  • Diabetes (tipo 1 o tipo 2)
  • Síndrome de Down
  • Trastornos cardíacos (como insuficiencia cardíaca, enfermedad arterial coronaria, cardiomiopatías o hipertensión)
  • Infección del VIH
  • Un estado inmunodeprimido (sistema inmunitario debilitado)
  • Enfermedad hepática
  • Sobrepeso y obesidad (definido como un índice de masa corporal de 25 o más)
  • Embarazo
  • Enfermedad de células falciformes o talasemia
  • Fumar, en el pasado o en la actualidad
  • Trasplante de un órgano sólido o de células madre sanguíneas (incluidos los trasplantes de médula ósea)
  • Derrame cerebral o enfermedad cerebrovascular, que afecta el flujo sanguíneo al cerebro
  • Trastorno por consumo de sustancias (como alcohol, opioides o cocaína)

Infórmate sobre la COVID-19

Vacunas, tratamientos, fraudes y más.

¿Qué pueden hacer los adultos mayores para reducir el riesgo? 

Vacúnate

La FDA ha emitido autorización para el uso de emergencia de tres vacunas contra la COVID-19 elaboradas por Pfizer-BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson (J&J). Las tres vacunas son inocuas y eficaces para prevenir la enfermedad grave, según los estudios.

Las personas que están completamente vacunadas pueden comenzar a flexibilizar algunas de las precauciones que hemos estado tomando desde el año pasado. Por ejemplo, pueden reunirse en espacios cerrados con otras personas completamente vacunadas sin necesidad de usar mascarilla o mantener seis pies de distancia. Los CDC también dicen que no es necesario usar una mascarilla al aire libre, excepto en ciertos lugares concurridos.

Sin embargo, todavía se recomienda el uso de mascarillas en espacios públicos cerrados, incluso para las personas vacunadas, ya que “probablemente se desconozca el estado de vacunación de otras personas o si corren un mayor riesgo de enfermar gravemente de COVID-19”, dicen los CDC. 

Evitar las multitudes y el contacto cercano con los demás

Si no has recibido la vacuna, la mejor manera de no contraer una infección de coronavirus es evitar la exposición al virus. Limita lo más posible las interacciones con personas que no viven en tu hogar, mantén una distancia de al menos 6 pies de otras personas y lávate las manos con agua y jabón frecuentemente (o usa un desinfectante de manos a base de alcohol si no hay agua y jabón disponible).

Usar mascarilla

Los CDC recomiendan usar mascarillas en espacios cerrados (con excepción de tu hogar, siempre que no haya una persona infectada con el virus) y también al aire libre cuando no se pueda mantener una distancia de al menos 6 pies de otras personas. La mascarilla ayuda a proteger a quien la usa contra infecciones de coronavirus, además de ayudar a proteger a los demás de ser infectados por quien la lleva puesta.

Usar una mascarilla quirúrgica por debajo de una mascarilla de tela mejora en forma significativa la protección contra el coronavirus al crear un calce más ajustado sobre el rostro, según los resultados de un estudio de los CDC publicado el 10 de febrero. El estudio reveló que cuando se usa una mascarilla de tela sobre una mascarilla quirúrgica, se bloquean el 92.5% de las partículas generadas al toser, en comparación con solo aproximadamente el 42% cuando se usa una sola mascarilla (ya sea quirúrgica o de tela). 

El estudio de los CDC también halló que la eficacia de las mascarillas quirúrgicas se puede mejorar atando las tiras del lazo de la oreja en el punto en que se unen a la mascarilla, y doblando hacia adentro y aplastando el borde de la mascarilla. Los investigadores dijeron que los resultados demuestran la importancia de asegurar que la mascarilla se ajuste bien, sin huecos ni espacios alrededor de los bordes.

¿Y los viajes? 

Antes de hacer planes de viaje, verifica todas las reglas que se aplican a tu lugar de destino y al medio de transporte. Varios países y estados tienen restricciones de viaje o normas que pueden afectar tu viaje. Lo mismo ocurre con las aerolíneas. AARP tiene una lista de restricciones relacionadas con el coronavirus y una guía de los reglamentos de cuarentena para viajeros según cada estado.

Los CDC dicen que los viajeros vacunados y los no vacunados aún deben seguir estas recomendaciones para viajar de forma segura:

  • Usa una mascarilla que cubra la nariz y la boca. Se requiere el uso de mascarilla en aviones, autobuses, trenes y otros tipos de transporte público, y en centros de transporte en EE.UU. (como aeropuertos y estaciones).
  • Mantente a 6 pies de los demás y evita las multitudes
  • Lávate las manos con frecuencia o usa desinfectante de manos

Pautas de viaje para las personas completamente vacunadas. Los CDC dicen que las personas que están completamente vacunadas pueden viajar "con poco riesgo para ellas", pero de todas formas deben usar mascarilla, evitar las multitudes, mantener el distanciamiento social y lavarse las manos con frecuencia. Ellas pueden salir del país sin hacerse una prueba de COVID-19 a menos que su lugar de destino exija la prueba, y no tienen que hacer cuarentena al retornar a Estados Unidos a menos que así lo exija una jurisdicción local. 

No obstante, todavía se requiere que las personas vacunadas tengan resultado negativo en una prueba de COVID-19 antes de abordar un vuelo internacional con destino a Estados Unidos, dijeron los CDC, y deberán hacerse otra prueba entre tres y cinco días después de su retorno. Las personas están completamente vacunadas dos semanas después de la segunda dosis de las vacunas contra la COVID-19 que requieren dos dosis, o dos semanas después de recibir la vacuna de Johnson & Johnson, de dosis única. 

Pautas de viaje para las personas no vacunadas. Los CDC recomiendan posponer los viajes hasta que estés completamente vacunado, ya que viajar aumenta tus probabilidades de contraer y propagar la COVID-19. 

Una prueba de detección puede ayudarte a viajar de manera más segura, dicen los CDC. Los CDC recomiendan que te hagas una prueba viral de uno a tres días antes de tu viaje. Lleva una copia de los resultados de tu prueba durante el viaje; es probable que te la pidan.

Si viajas al extranjero, antes de abordar un vuelo para regresar a EE.UU., necesitas presentar un resultado negativo de una prueba viral de COVID-19 no más de tres días antes de viajar, o presentar documentación de que te recuperaste de la COVID-19 en los últimos tres meses.

Después de viajar, hazte una prueba viral de tres a cinco días después de tu viaje, y permanece en tu hogar y autoaíslate por siete días completos después del viaje, dicen los CDC, incluso si tu prueba es negativa. Si no te haces la prueba, quédate en casa y autoaíslate por 10 días después del viaje. 

AARP tiene información sobre advertencias de viaje específicas, cargos por cambio de las aerolíneas y más sobre cómo mantenerte seguro cuando viajas.

¿Cómo se está propagando el coronavirus?

Los CDC actualizaron sus pautas y dicen que la COVID-19 se propaga “cuando una persona infectada exhala gotitas y partículas muy pequeñas que contienen el virus” y otra persona las inhala, razón por la cual los expertos advierten contra la congregación de personas en espacios mal ventilados. Estas gotitas y partículas también pueden aterrizar en los ojos, la nariz o la boca de una persona y “en ciertas circunstancias, pueden contaminar las superficies que tocan”.

Sin embargo, los expertos en salud se centran menos ahora en la transmisión por contacto que en los primeros meses de la pandemia, ya que “la evidencia actual sugiere marcadamente que la transmisión por contacto con superficies contaminadas no contribuye sustancialmente a nuevas infecciones”, dicen los CDC. Limpiar las superficies con jabón o detergente es suficiente para prevenir la propagación del coronavirus en la mayoría de las situaciones.

Finalmente, es importante mencionar que las personas pueden propagar la COVID-19 antes de presentar síntomas (personas presintomáticas) o incluso si nunca presentan síntomas (personas asintomáticas). Un estudio publicado el 7 de enero en JAMA Network Open halló que las personas asintomáticas representan alrededor del 59% de toda la transmisión de COVID-19. El estudio subraya por qué es importante usar mascarilla, practicar el distanciamiento social, evitar las multitudes y tomar otras precauciones, ya sea que tengas síntomas o no.

¿Cuáles son los síntomas?

Las personas con COVID-19 han reportado una amplia variedad de síntomas que típicamente aparecen de dos a 14 días luego de la exposición al virus. Esta es la lista más reciente de los síntomas, según los CDC.

  • Fiebre o escalofríos
  • Tos
  • Falta de aire o dificultad para respirar
  • Fatiga
  • Dolor corporal o muscular
  • Dolor de cabeza
  • Nueva pérdida del sentido del gusto o del olfato
  • Dolor de garganta
  • Congestión o secreción nasal
  • Náuseas o vómitos
  • Diarrea

Los CDC reconocen que esta lista no es exhaustiva; las erupciones o lesiones en la piel también pueden ser una señal del virus.

Los expertos en salud les solicitan a aquellas personas con síntomas que llamen a su proveedor de cuidados de salud o a su departamento de salud local para instrucciones sobre qué hacer antes de acudir a un centro y transmitir gérmenes a otras personas. Quienes se sienten enfermos y no están seguros de sus síntomas pueden también verificar la guía interactiva de los CDC (en inglés), que ofrece consejos sobre la atención médica adecuada.  

Sin embargo, si presentas señales de advertencia de emergencia: dolor o presión en el pecho, desorientación o confusión, color azulado en el rostro o los labios, dificultad para respirar o incapacidad para despertarte o permanecer despierto, busca atención médica de inmediato, advierten los funcionarios de salud. 

Los CDC también tienen consejos sobre qué hacer en caso de recibir un diagnóstico de COVID-19.

¿Cuál es el tratamiento para la COVID-19?

Los investigadores continúan estudiando posibles tratamientos eficaces para la COVID-19 y ha habido varios avances prometedores. Estas son algunas opciones de tratamiento:

Remdesivir: Este fármaco es el primer tratamiento contra la COVID-19 —y hasta ahora, el único— autorizado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA). Las investigaciones muestran que puede ayudar a los pacientes hospitalizados con COVID-19 a recuperarse más rápidamente de la enfermedad.

Dexametasona y otros corticosteroides: El 2 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas pautas que recomiendan enfáticamente el uso de la dexametasona (junto con otros corticosteroides comunes asequibles, como la hidrocortisona) para el tratamiento de pacientes "con casos graves y críticos de COVID-19". En los ensayos clínicos se encontró que los corticosteroides reducen el riesgo de muerte en los pacientes hospitalizados a raíz de la enfermedad.

Bamlanivimab y etesevimab: Este tratamiento, de la empresa farmacéutica Eli Lilly, combina dos fármacos de anticuerpos monoclonales. La combinación recibió la autorización de uso de emergencia de la FDA el 9 de febrero para el tratamiento de casos leves a moderados de COVID-19 en pacientes que presentan un alto riesgo de enfermar gravemente, incluidas las personas de 65 años o más y las que tienen enfermedades crónicas. El medicamento bamlanivimab, usado por sí solo, ya no está autorizado como tratamiento. Los medicamentos no están aprobados para el tratamiento de pacientes hospitalizados o que necesitan oxígeno.

Casirivimab e imdevimab: El cóctel de anticuerpos monoclonales de Regeneron es otro tratamiento con anticuerpos que recibió la autorización para uso de emergencia el 21 de noviembre para el tratamiento de COVID-19 leve a moderada en pacientes no hospitalizados que tienen un alto riesgo de enfermar de gravedad, incluidas las personas de 65 años o más y las que padecen enfermedades crónicas.

Plasma de convaleciente: El plasma sanguíneo de los pacientes que se han recuperado de una infección por coronavirus contiene anticuerpos que pueden acelerar la recuperación cuando se administra a pacientes hospitalizados con COVID-19. La FDA emitió una autorización para el uso de emergencia del plasma de convaleciente el 23 de agosto. Un estudio publicado el 6 de enero en la revista New England Journal of Medicine reveló que las infusiones de plasma en pacientes de 65 años o más con síntomas leves de COVID-19 en un lapso de pocos días a partir de la aparición de los síntomas redujo en forma significativa la necesidad de utilizar oxígeno.

¿Qué debes saber sobre las vacunas?

La FDA ha emitido autorizaciones de uso de emergencia para tres vacunas: de Pfizer-BioNTech, de Moderna y de Johnson & Johnson.

Las tres vacunas son seguras y eficaces para prevenir enfermedades graves, según los estudios, y las reacciones adversas han sido muy infrecuentes.

Las vacunas de Moderna y de Pfizer-BioNTech requieren dos dosis, administradas con intervalos de 21 días (Pfizer) o 28 días (Moderna). De no ser esto posible, los CDC han dicho que las dosis pueden espaciarse hasta por seis semanas.

La vacuna de Johnson & Johnson requiere solo una dosis.

Es posible que experimentes efectos secundarios temporales después de vacunarte; estos incluyen dolor en el brazo, dolor de cabeza, fatiga, dolor muscular o en las articulaciones, náuseas, fiebre o escalofríos. Estos son una señal de que la vacuna está surtiendo efecto.

Se te considera completamente vacunado dos semanas después de recibir la vacuna de Johnson & Johnson o después de la segunda inyección de las vacunas que requieren dos dosis.

Las poblaciones de alto riesgo —trabajadores de la salud, residentes en centros de cuidados a largo plazo, adultos de 65 años o más y personas con trastornos médicos que aumentan su riesgo de enfermar de gravedad a causa de la COVID-19— fueron de los primeros grupos aptos para la vacunación. Todos los adultos cumplirán los criterios de vacunación a partir del 19 de abril. 

Otras dos vacunas se encuentran en ensayos clínicos de fase 3 en el país. Un ensayo clínico de fase 3 es cuando los investigadores estudian la seguridad y eficacia de las candidatas a vacunas cuando se comparan con un placebo en una población amplia.

AARP tiene más información sobre cuándo las personas mayores en el país podrán recibir la vacuna, qué esperar cuando recibas la vacuna y guías de todos los estados para la distribución de las vacunas.

 

 

 

¿Puedo cuidar de un amigo enfermo?

Los funcionarios de la salud enfatizan que es importante cuidar de nuestros amigos y vecinos enfermos en la comunidad, y que hay una manera segura de hacerlo. Si llevas comida a un vecino, considera dejarla en la puerta.

Mantén tu distancia si cuidas de alguien que tiene COVID-19. Lávate las manos a menudo, limpia las superficies que reciben mucho contacto y recuérdale a la persona enferma que utilice una mascarilla. Se recomienda que quien proporciona los cuidados también use una mascarilla. De ser posible, ofrece ayuda para comprar alimentos y hacer mandados. 

Por último: debes estar atento a las señales de alerta de enfermedades severas. Llama al médico si el estado de la persona empeora, y busca atención médica inmediata si tiene problemas para respirar, dolor o presión en el pecho, signos nuevos de confusión, inhabilidad para despertarse o mantenerse despierto, o un color azulado en los labios o la cara. 

¿Qué debo saber sobre las variantes del coronavirus?

Los funcionarios de salud pública han detectado nuevas cepas de coronavirus que son más contagiosas, por lo que a los expertos les preocupa un posible aumento en los casos de COVID-19 precisamente cuando la administración de las vacunas están en proceso.

La primera cepa, conocida como B.1.1.7., se descubrió en el Reino Unido, pero ya circula en más de 45 países, incluido Estados Unidos. Según estudios, puede conllevar un mayor riesgo de muerte.

Los datos iniciales indican que es probable que las vacunas actuales contra la COVID-19 sean eficaces contra la variante británica.

Otras variantes que causan preocupación incluyen la que se identificó primero en Sudáfrica (B.1.351) y otra (P.1) que se descubrió en Brasil. Los CDC también están efectuando el seguimiento de dos variantes que se están propagando en California y la ciudad de Nueva York. 

Estudios preliminares indican que las vacunas actuales contra la COVID-19 podrían ser menos eficaces contra algunas de esas cepas, si bien ofrecerían igualmente cierta protección. 

Los fabricantes de las vacunas contra la COVID-19 ya anunciaron que están trabajando para modificar sus fármacos —y posiblemente crear dosis de refuerzo— para brindar una mayor protección contra las variantes.

¿Algunas personas tienen síntomas persistentes? 

Muchos sobrevivientes de COVID-19 luchan contra síntomas persistentes durante semanas o meses después de la infección. Tienen mareos, insomnio, confusión, taquicardia o una serie de otros efectos duraderos que les impiden reanudar su vida normal.

Un estudio publicado el 8 de enero en la revista The Lancet halló que más del 75% de los pacientes que habían sido hospitalizados con COVID-19 aún sufrían de al menos un síntoma seis meses después. El estudio reveló que la fatiga, la debilidad muscular y las dificultades para dormir eran los síntomas más comunes después de la enfermedad, pero los pacientes también señalaron sentir ansiedad, depresión, pérdida del gusto o el olfato, palpitaciones y pérdida del cabello. 

Los expertos recomiendan que los pacientes que tuvieron COVID-19 y tienen síntomas persistentes procuren la atención de un proveedor médico. Muchos hospitales del país han establecido clínicas especiales para sobrevivientes y ya han adquirido muchos conocimientos sobre las mejores formas en las que pueden ayudar. 

¿Qué debo saber sobre las pruebas?

Los CDC dicen que debes considerar hacerte una prueba de COVID-19 si:

  • Tienes síntomas de COVID-19.
  • Has estado en contacto cercano (a menos de 6 pies por un total de 15 minutos o más) con alguien que haya tenido un diagnóstico confirmado de COVID-19. (Las personas completamente vacunadas que no tienen síntomas de COVID-19 y las personas que han dado positivo a una prueba de COVID-19 en los últimos 3 meses no necesitan hacerse una prueba después de ser expuestas).
  • Has participado en actividades que te exponen a un mayor riesgo de COVID-19, como viajar, ir a reuniones sociales grandes o en masa, o estar en entornos cerrados concurridos
  • Tu proveedor de atención médica o el Departamento de Salud de tu estado o local te han pedido que te hagas la prueba.

Las pruebas de COVID-19 más precisas usan un método llamado reacción en cadena de la polimerasa, o PCR. Las pruebas PCR requieren que tu muestra se envíe a un laboratorio, por lo que el resultado puede tardar unos días. 

La FDA también otorgó una autorización de uso de emergencia para las pruebas rápidas que utilizan la tecnología de antígenos. Las pruebas de antígenos son más rápidas porque las muestras no necesitan enviarse a un laboratorio, pero los estudios muestran que son menos precisas, especialmente si eres asintomático. 

La FDA también aprobó cinco pruebas de COVID-19 para hacer en el hogar que arrojan resultados en tiempo real; entre ellas, una será de venta libre, sin necesidad de receta. Se espera que lleguen al mercado este año.  

Esta historia se actualizará periódicamente con nuevos desarrollos sobre el brote global. Consulta regularmente esta página.

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