Skip to content
 

Reduce tu ritmo para estar saludable el próximo año

Decidir tomarte las cosas con más calma puede ser una manera más saludable de vivir.

Tortuga y tres relojes

Victor Prado

Bájale la velocidad a la vida y mejora tu salud de inmediato.

In English | Gandhi dijo alguna vez: “En la vida hay cosas más importantes que aumentar la velocidad”. Es un sentimiento bonito, pero el Mahatma no tenía un teléfono inteligente que lo mantuviera conectado las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

La verdad es que hoy en día, todo tiene que ver con la velocidad. Ya sea que preparemos una comida, hagamos ejercicio o hasta veamos al médico, la vida puede desarrollarse tan rápido que nos arriesgamos a sacrificar la eficacia y el placer por la eficiencia.

Lo positivo: la ciencia (y el sentido común) nos demuestra que a veces es mejor bajar el ritmo. De hecho, descubrimos varias circunstancias en las cuales tomarte las cosas con calma puede hacer que seas más saludable y feliz. Así que piensa en bajar la velocidad en estos casos:

Listo para levantarte

Por fin, una razón para quedarte un rato en la cama. Resulta que cuando te levantas rápido de la cama, a veces tu cerebro y cuerpo de más de 50 años no pueden mantenerse a la par, lo cual aumenta el riesgo de caerte a causa de un mareo o tropezarte debido a dolores en las articulaciones o un calambre.

Tu estrategia para tomártelo con calma: estírate en la cama. El movimiento más eficaz se llama “Ensartar la aguja”, según Joel Harper, autor de Mind Your Body: 10 Core Concepts for an Optimally Balanced You (Cuida tu cuerpo: 10 conceptos esenciales para balancearte). Te relajará la parte exterior de las caderas y la parte trasera de los muslos, dos zonas que se vuelven más tirantes con la edad.

Haz lo siguiente: acuéstate de espaldas con las rodillas dobladas y la planta de los pies apoyada en la cama. Sube la pierna izquierda y cruza el tobillo sobre la parte delantera del muslo derecho, más arriba de la rodilla. Luego, coloca las manos debajo del muslo derecho y jala con cuidado hacia ti. ¿Lo sientes? Mantén la posición y respira profundo cinco veces, dice Harper. Estira cada lado dos veces.

Cepillarte los dientes

Cuidado con tu boca. Las investigaciones demuestran que la inflamación asociada a problemas de las encías está relacionada con enfermedades del corazón y demencia, aunque los científicos no han descubierto una relación directa causa-efecto.

¿Tu primer paso preventivo? Asegúrate de controlar la placa dental, esa sustancia blanca y pegajosa que te cubre de sarro los dientes a lo largo de las encías, dice Jonathan B. Levine, un prostodoncista y especialista en salud bucal en Nueva York.

Tu estrategia para tomártelo con calma: tómate tu tiempo. La persona promedio en Estados Unidos solamente se cepilla por 45 segundos en vez de los 2 minutos recomendados, y solo el 15% de nosotros hacemos un esfuerzo para limpiarnos con hilo dental con regularidad. Intenta llevarte el cepillo de dientes a la ducha; es más probable que te cepilles por más tiempo. “El acto de cepillarse y limpiarse con hilo dental elimina físicamente la placa dental del espacio crítico donde la encía se encuentra con el diente”, dice Levine. “Esto no puede hacerse con apuro, y cuando nos apuramos, presionamos demasiado duro”. Presionar demasiado duro, en particular mientras nos cepillamos, separa las encías de los cuellos de los dientes, lo que vuelve los dientes más sensibles, según Levine.

Busca energía

Los niveles naturales de cortisol, la hormona del estrés, alcanzan su punto máximo aproximadamente 30 minutos después de despertarse, y la cafeína estimula el cortisol. Por eso, esperar hasta unas horas después —cuando tus niveles decaigan de manera natural— para tomarte la primera taza de café te dará energía cuando el cuerpo la necesite. Pero no omitas la cafeína. Un estudio pequeño de adultos mayores de entre 61 y 77 años, publicado en la revista Nutritional Neuroscience, descubrió que el equivalente a dos tazas de café filtrado mejoró tanto las destrezas motoras cognitivas como las perceptuales, al ayudar a que las personas circularan entre una multitud o se mantuvieran concentradas en una tarea más fácilmente.

Tu estrategia para tomártelo con calma: mezcla entre media y dos cucharaditas de un suplemento alimenticio de fibra en polvo en un vaso de ocho onzas de agua fría temprano por la mañana, en vez de tomar café. Un suplemento de fibra hecho de cáscara de psyllium, tal como Metamucil, o un polvo genérico de cáscara de psyllium, puede ayudarte a bajar el colesterol y estabilizar el azúcar en sangre, lo cual es muy importante si tienes diabetes o prediabetes, además de que ayuda a la digestión y controla el apetito.

Además, planea tomarte la cafeína de la tarde alrededor de las 2:30 p.m., cuando tendrás otro descenso del cortisol.

Mover el cuerpo

El entrenamiento de resistencia es esencial para envejecer con salud. Mantiene fuertes los músculos, los huesos y las articulaciones, además de mejorar el equilibrio y ayudar a prevenir la osteoporosis.

Mientras que hacer ejercicios rápidos en el gimnasio tiene beneficios, el “entrenamiento negativo” —demorarse más durante la parte “fácil” de los ejercicios en vez de cuando se empuja o se jala— puede ser mejor, según Ellington Darden, un destacado especialista en entrenamiento negativo que escribió The Body Fat Breakthrough (Un gran logro contra la grasa corporal). “Hace trabajar toda la estructura de las articulaciones, lo cual da como resultado más fuerza, estabilidad y amplitud de movimiento”, dice.

Tu estrategia para tomártelo con calma: demórate el doble de tiempo al bajar unas pesas de lo que te demoras al subirlas. Por ejemplo, si realizas una flexión de piernas, tómate cuatro segundos para bajar el cuerpo y dos segundos para subirlo. Aplica este principio cuando uses pesas o máquinas con pesas, o al realizar ejercicios con peso corporal.

Enojarte

¿La mejor manera de calmar la rabia? No enojarte en primer lugar.

Esto es un reto, en términos biológicos: cuando te enojas, el cuerpo bombea hormonas del estrés, tales como el cortisol y la adrenalina, las cuales te alimentarán la rabia. Si eres un hombre mayor de 60 años, los niveles reducidos de testosterona pueden afectar tu estado de ánimo y hacer que te enojes más rápido.

Tu estrategia para tomártelo con calma: pide un breve receso y vuelve a empezar; sal a caminar, escucha música suave o respira profundo unas cuantas veces antes de regresar a la situación, dice Elinor Robin, una especialista en mediación basada en Boca Ratón, Florida. “Si todos están dispuestos a bajar el ritmo, podemos engañar nuestra biología básica y tener un mejor resultado al final”, dice.

Meterte en problemas por un Tweet

La velocidad de las comunicaciones es fabulosa si se te pincha una llanta, pero esa rapidez mata cuando contestas primero y haces preguntas después. Y si no estás familiarizado con exactamente quién puede ver los mensajes que publicas, tus tuits y tus mensajes de texto, puedes terminar escribiendo una respuesta por acto reflejo a alguien de confianza, y descubrir que accidentalmente la compartiste con todo el mundo.

Estas respuestas sarcásticas —o respuestas inocentes que quizás se malinterpreten— pueden envenenar las relaciones de maneras que son difíciles de superar.

“Estamos en mitad de una verdadera epidemia de emociones intensas en línea. Esto aplica al correo electrónico, los mensajes de texto, Twitter, Facebook, todo”, dice el investigador Ryan Martin, un profesor adjunto y director del departamento de psicología en la University of Wisconsin–Green Bay. “Cuando no puedes tener en cuenta ni el tono de voz ni la expresión facial, es más probable que entiendas mal”.

Tu estrategia para tomártelo con calma: reaccionar demasiado rápido a un desaire percibido es un problema de control de los impulsos, dice Martin. En vez de contestar, simplemente cierra el mensaje desagradable y vuélvelo a mirar después. Tal vez descubras que malinterpretaste el mensaje original o reaccionaste de forma exagerada al contenido. “Incluso esperar cinco minutos es mejor que un minuto”, señala Martin.

Escribir para ayudarte a bajar el ritmo

Todos tenemos nuestra propia manera de desafiar la tiranía del tiempo.

Pero una cosa que se ha comprobado que es útil para ayudarte a bajar la velocidad es escribir tus pensamientos y sentimientos. A mano. En un papel.

“La belleza de escribir es que te permite capturar tus pensamientos creativos”, dice Richard Quis, coautor de Thinking Anew: Harnessing the Power of Belief (Pensar de nuevo: cómo aprovechar el poder de creer).

Pero no es solamente escribir; es tomarte el tiempo para pensar y procesar los sucesos recientes de la vida. Este ritual es una manera eficaz para que analices las situaciones con creatividad y permanezcas centrado durante los momentos difíciles.

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

Lea Esto