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Una evaluación de las ventajas y desventajas del seguro de cuidados a largo plazo

Infórmate y toma la mejor decisión para ti y los tuyos.

Mujer ayudando a un hombre con un andador

Getty Images

Nota del editor: Este artículo fue sacado del libro Planning for Long-Term Caregiving for Dummies (en inglés) escrito por Carol Levine y traducido por el Departamento de Traducciones de AARP.

El seguro de cuidados a largo plazo es un producto que parecía destinado a llenar un gran vacío en las maneras de pagar por este tipo de cuidados. Sin embargo, solo entre 7 y 9 millones de estadounidenses han comprado estas pólizas y dicha cobertura solo paga cerca del 12% de los gastos de cuidados a largo plazo a nivel nacional. Para aquellos que reciben los beneficios, es sin duda una gran ventaja.

A fin de decidir si te conviene tener un seguro de cuidados a largo plazo, debes tener en cuenta varias cosas. Primero, esta es mi breve definición del seguro de cuidados a largo plazo: una póliza que compras cuando estás sano y a una edad en la que puedes pagar las primas, con la expectativa de que cuando llegues a una etapa en la vida en la que necesitarás ayuda en tu propio hogar o en un hogar geriátrico, los beneficios estarán disponibles para ayudarte a pagar por los cuidados que necesites. Esto es lo que se promete y de hecho, lo que se cumple para algunas personas. Por eso es buena idea averiguar sobre el seguro de cuidados a largo plazo para ver si se ajusta a tu situación (como piensas que será).

Medicare y los seguros privados no cubren todas las necesidades de una persona mayor. El seguro de cuidados a largo plazo se creó para ayudar a llenar este vacío. Para comenzar, los elementos más importantes que no cubren las Partes A y B de Medicare ni los seguros privados son los siguientes:

Cuidados en un hogar geriátrico (a excepción de estadías a corto plazo para rehabilitación). En el 2013, la tarifa anual media por una habitación privada en un hogar geriátrico era $83,950, según la encuesta Genworth sobre costos del cuidado.

Instalaciones de vivienda asistida. El costo medio anual es $41,400, pero estos costos varían dependiendo del lugar y los servicios que se proporcionen.

Centros de cuidado diurno para adultos. El cuidado a tiempo parcial tiene una tarifa diaria media de $65.

Asistentes para cuidados en el hogar (excepto en circunstancias limitadas y a corto plazo). La tarifa media para pagos por cuenta propia que cobra una agencia registrada de cuidados a domicilio es $19 por hora.

Equipo médico duradero hecho a la medida. Este costo puede variar desde unos cuantos cientos de dólares hasta muchos miles de dólares.

Suministros desechables (con unas cuantas excepciones). Deducibles, coseguros y copagos.

Algunos costos de los medicamentos recetados. La Parte D de Medicare cubre estos costos, pero tiene un período sin cobertura (o “doughnut hole”) que requiere que pagues hasta llegar a un límite indicado (consulta el capítulo 10).

Modificaciones para la vivienda o el vehículo. Alimentos especiales.

Dependiendo de la póliza, el seguro de cuidados a largo plazo ayudará a llenar algunos de estos vacíos, pero no todos. Por ejemplo, los cuidados en un hogar geriátrico y los asistentes para cuidados en el hogar por lo general se incluyen, pero no las modificaciones para la vivienda o el vehículo.

Por supuesto, estos costos varían a lo largo del país. Pero vivas donde vivas, se acumulan rápidamente y sus precios no bajarán. Si necesitas estos elementos o servicios por años, pueden sobrecargar el presupuesto familiar. Un estudio reciente sobre los gastos de bolsillo en los últimos cinco años de la vida reveló un promedio de $38,688 para los individuos y $54,412 para las parejas en las que uno de los cónyuges fallece. El dinero gastado en la atención de salud excedió los bienes básicos totales del hogar para la cuarta parte de los participantes y sobrepasó los bienes no relacionados con la vivienda para el 43%. La enfermedad de Alzheimer fue la más costosa ($66,155), mientras que la enfermedad gastrointestinal costó $31,069.

A fin de calcular tus necesidades de cobertura adicional para los gastos de los cuidados a largo plazo, ten en cuenta todos tus bienes: ahorros, cuentas personales de jubilación, planes 401(k), ingresos del Seguro Social y otros. Si todavía trabajas, asegúrate de aportar el máximo permitido. Quizá descubras que tienes más recursos económicos a los cuales recurrir de lo que pensabas.

Tendrás que plantearte las siguientes tres preguntas generales para determinar si te conviene el seguro de cuidados a largo plazo:

  • ¿Debería comprar un seguro de cuidados a largo plazo?

  • ¿Debería seguir pagando las primas más costosas de mi póliza existente?
  • ¿Cómo puedo asegurarme de que me proporcionen los beneficios que espero recibir?

Las tres secciones a continuación ayudan a responder cada una de estas preguntas. También incluyo una sección sobre las pólizas híbridas, las cuales están cobrando impulso en el mercado.

Cómo comprar seguro de cuidados a largo plazo

En su mayoría, la decisión de comprar un seguro de cuidados a largo plazo se debe hacer antes de llegar a la edad de jubilación. Por lo general el costo es prohibitivo para una persona mayor, o el seguro no está disponible debido al estado de salud de la persona. El seguro de cuidados a largo plazo funciona con evaluación de riesgos por razones médicas, lo cual quiere decir que a las personas con enfermedades preexistentes que es probable empeoren puede que se les excluya del mercado por medio de los precios o quizá no se les ofrezca cobertura. La mayoría de las personas que compran el seguro de cuidados a largo plazo tienen entre 50 y 69 años, aunque algunas empresas venden pólizas a personas entre 70 y 79 años.

La decisión de comprar el seguro de cuidados a largo plazo depende de muchos factores, como por ejemplo tu edad (o la de tus padres), estado de salud, otros ahorros o bienes que se puedan usar para pagar los cuidados a largo plazo, además de otras responsabilidades económicas como la matrícula universitaria de los hijos. A estas consideraciones basadas en hechos, yo añadiría una relacionada con las emociones: tu tolerancia al riesgo y la incertidumbre.

Si te sentirás más seguro al contar con una póliza de seguro de cuidados a largo plazo y puedes pagar las primas, entonces tu tarea será investigar las opciones y seleccionar una empresa en la que confíes. Treinta y un estados ahora tienen opciones de seguro grupal de cuidados a largo plazo que no requieren evaluaciones médicas. Comprar la póliza como parte de un grupo podría brindar —pero no garantiza— alguna protección contra aumentos considerables en las primas, los cuales han pasado a ser comunes incluso entre las pólizas de grupos grandes. Podrías reunir los requisitos para obtener algunos créditos limitados en los impuestos federales para las pólizas de seguro de cuidados a largo plazo que sean elegibles, y algunos estados también tienen créditos impositivos.

Algunas empresas les ofrecen a sus empleados un seguro grupal de cuidados a largo plazo. Deberías tener en cuenta esta posibilidad si tienes un trastorno médico que te impediría reunir los requisitos para obtener cobertura de manera individual. Si tu salud es buena, deberías comparar el costo de la opción ofrecida por el empleador con lo que pagarías de forma individual. Quizá la cobertura individual te resulte menos costosa. También recuerda que tu empleador podría dejar de ofrecer el seguro o cambiar de aseguradora, lo cual tendría consecuencias económicas para ti. Consulta el informe de políticas sobre el seguro de cuidados a largo plazo contratado por empleadores en www.thescanfoundation.org/sites/default/files/TSF_CLASS_TA_No_14_Employer_LTCi_Participation_FINAL.pdf (en inglés).

Empleados actuales o exempleados del gobierno federal, miembros activos o jubilados de las fuerzas armadas y sus familiares elegibles pueden solicitar cobertura del Federal Long-Term Care Insurance Program (Programa Federal de Seguro de Cuidados a Largo Plazo). Puedes solicitarlo en cualquier momento del año. Se excluyen ciertos trastornos médicos o combinaciones de trastornos indicados en la solicitud en www.ltcfeds.com/epAssets/documents/full_underwriting_app.pdf (en inglés). Puedes obtener más información en www.ltcfeds.com/eligibility/index.html (en inglés) o por teléfono si llamas al 1-800-582-1337.

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