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¿Recibiste la vacuna y el refuerzo, y aún te contagiaste de COVID? Te decimos qué hacer

En la era de ómicron, las infecciones posvacunación se están volviendo más comunes.

Una mano, con guante, sostiene una prueba de covid

MASSIMILIANO FINZI / GETTY IMAGES

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Con la capacidad de ómicron de superar algunas de las defensas de la vacuna, los expertos predicen que un número cada vez mayor de personas vacunadas en Estados Unidos darán positivo a la COVID-19 a medida que la nueva variante se propague. Incluso algunas personas que recibieron el refuerzo tendrán resultados positivos en las pruebas de coronavirus, aunque su protección contra la hospitalización y la muerte por una infección sigue siendo fuerte.

Entonces, ¿qué debes hacer si tienes un caso de COVID posvacunación? AARP habló con varios expertos sobre el tema. Estos son sus consejos.

1. No te alarmes

En primer lugar, no se recomienda entrar en pánico. De hecho, “Cada vez que te encuentras en una situación estresante de atención médica, perder la calma es probablemente lo más peligroso que puedes hacer”, ya que nubla tu capacidad de pensar clara y positivamente sobre lo que necesitas hacer para mejorar, dice el Dr. Robert Hopkins Jr., profesor de Medicina Interna y Pediatría y director de la División de Medicina Interna General de University of Arkansas for Medical Sciences.

Algunas preocupaciones son comprensibles, especialmente si tienes enfermedades subyacentes que pueden exponerte a un mayor riesgo de complicaciones por la COVID. Pero es importante tener en cuenta que “la abrumadora mayoría de las personas que tienen una infección grave después de la vacunación y la dosis de refuerzo estarán bien”, dice el Dr. Benjamin Springgate, jefe de sección de Medicina Comunitaria y de Población de la Facultad de Medicina Health New Orleans de Luisiana State University (LSU).  


Para información actualizada sobre la COVID-19 visita aarp.org/ElCoronavirus


Las investigaciones emergentes demuestran que incluso después de ómicron, el refuerzo es aproximadamente un 75% eficaz contra la COVID sintomática y puede ser aún más eficaz contra la enfermedad grave. “Y el beneficio que estamos viendo de vacunarnos y recibir el refuerzo es que las personas tienen una menor probabilidad de terminar en el hospital, y de tener resultados y enfermedades graves”, dice Springgate.  

Además, la evidencia sugiere (en inglés) que la variante ómicron —que ahora es responsable de alrededor del 95% de los nuevos casos de COVID-19 (en inglés) en Estados Unidos— causa una enfermedad menos grave que sus predecesores, aunque las investigaciones continúan.

“Queremos ser cautelosos en esa declaración, ya que desafortunadamente eso no se aplica a todos”, señala Jodie Guest, profesora y vicepresidenta del Departamento de Epidemiología de la Facultad de Salud Pública Rollins de Emory University. Además, la variante delta, que algunos estudios han descubierto causa una enfermedad más grave que otras versiones del virus, sigue circulando y contribuyendo al aumento actual de infecciones y hospitalizaciones.

2. Habla con tu médico

Los expertos dicen que un resultado positivo de COVID casi siempre justifica una llamada a tu proveedor de atención médica. Un médico que conoce tu historial de salud puede ayudarte a navegar por un plan de tratamiento que tenga en cuenta cualquier enfermedad que pueda empeorar la infección, como diabetes, enfermedades cardíacas, enfermedades renales, obesidad —hay muchas—. Si tienes un riesgo particularmente alto de hospitalización, puede que tu médico quiera comenzar con uno de los pocos tratamientos de COVID para evitar que la enfermedad avance a un estado peligroso.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) recientemente autorizó dos nuevas pastillas recetadas de Merck y Pfizer que ayudan a mantener fuera del hospital a las personas en alto riesgo de sufrir complicaciones por la COVID-19. Estos antivirales orales están actualmente en escasez, pero se espera que haya más disponibilidad en los próximos meses. Los tratamientos de anticuerpos monoclonales son otra opción para las personas de alto riesgo, dependiendo de la variante que causó la infección. Dos de los tres tratamientos de anticuerpos disponibles no son eficaces contra ómicron, solo delta. Y al igual que las nuevas pastillas, este anticuerpo que combate a ómicron también es difícil de encontrar durante el aumento actual del coronavirus. 

3. Aíslate de los demás

Contraer COVID, incluso si no tienes síntomas, significa que necesitas aislarte de los demás para no contagiar el virus.

Si estás asintomático o tienes síntomas leves, las nuevas pautas actualizadas (en inglés) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan un período de aislamiento de cinco días, siempre y cuando los síntomas estén mejorando (sin contar la pérdida del gusto y el olfato, que tarda un tiempo en regresar) y no tengas fiebre. Después, usa una mascarilla durante cinco días cuando estés cerca de otras personas. La decisión se basó en nuevos datos que sugieren que las personas son más infecciosas al principio de la infección, justo en el momento en que aparecen los primeros síntomas. Además, ómicron parece tener un período de incubación más corto, lo que significa que hay una brecha menor entre el momento de la infección y el comienzo de los síntomas.

Sin embargo, incluso si no tienes síntomas después del quinto día, Guest recomienda hacerte una prueba casera de antígenos antes de volver a reunirte con otros. “Si la prueba es positiva, debes anticipar que eso significa que todavía eres contagioso para los demás y que tu aislamiento debe continuar”, dice. Las personas que están gravemente enfermas con COVID o que tienen un sistema inmunitario comprometido pueden necesitar aislarse por más tiempo —al menos 10 días, según los CDC—. 

Si vives con otras personas, la idea del aislamiento puede parecer imposible, pero en realidad solo significa “intentar limitar tu contacto con ellas lo más que puedas”, dice Springgate. Si hay una habitación libre o un lado vacío de la casa, alójate ahí, y si dejas la burbuja para ir a espacios compartidos como la cocina o el baño, usa una mascarilla de alta calidad, como una KN95. “Eso realmente puede marcar una diferencia y reducir la probabilidad de infectar a quienes te rodean”, agrega Springgate. Sin embargo, si otras personas en tu hogar también tienen COVID, no hay necesidad de permanecer separadas. 

¿Vives solo? Infórmale a un amigo o familiar que tienes COVID y que necesitas permanecer aislado por unos días, dice Guest, y asegúrate de que alguien verifique cómo estás por teléfono, mensaje de texto o correo electrónico todos los días. Además, cuando tu período de aislamiento termine y los síntomas desaparezcan, no dudes en regresar al mundo, dice la Dra. June McKoy, geriatra y profesora de Medicina en la Facultad de Medicina Feinberg de Northwestern University.

“Sabemos lo perjudicial que ha sido el aislamiento, especialmente para los adultos mayores. No quiero ver a los adultos mayores volver a un modo de pánico en el que no van a ningún lado, no hacen nada”, dice. “Me gustaría que se aislaran rápidamente y que cuando se sientan mejor, salgan y vuelvan a vivir su vida”, mientras siguen tomando todas las precauciones recomendadas.

“No te olvides de hacer cosas sencillas como lavarte las manos, mejorar la calidad del aire interior y usar mascarillas para la prevención inmediata de infecciones”, agrega Hopkins.

4. Vigila los síntomas

Si recibes un refuerzo, es menos probable que experimentes síntomas significativos de COVID, dice Guest, “pero debes anticipar fatiga, fiebre, posiblemente secreción nasal y dolor de garganta”.

Además, cualquier síntoma que tengas no debe permanecer demasiado tiempo. “Parece que las personas que han recibido una dosis de refuerzo eliminan el virus más rápido”, agrega Guest. “Por lo tanto, es posible que tengas síntomas por más tiempo si estás [vacunado, pero] todavía no has recibido un refuerzo”.

Los síntomas leves a moderados se pueden manejar en casa con muchos líquidos y medicamentos de venta libre, como acetaminofén (Tylenol) e ibuprofeno (Advil) para aliviar la fiebre y los dolores musculares; solo asegúrate de que no interfieran con ningún otro medicamento que estés tomando. McKoy también recomienda suplementos de vitamina D y zinc, que, según ella, pueden ayudar a apoyar el sistema inmunitario; también debes verificar tus niveles de oxígeno con un oxímetro de pulso en casa.

Sin embargo, si llegas al punto en el que tienes dificultad para respirar —“por ejemplo, simplemente no puedes recuperar el aire”, dice Springgate— o si no puedes mantenerte hidratado, es hora de buscar atención médica inmediata. Otras señales de una emergencia incluyen dolor o presión persistente en el pecho; confusión; incapacidad para despertarse o permanecer despierto; fiebre alta que no mejora; y piel, labios o lechos ungueales pálidos, grises o azules.


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5. Recibe tu refuerzo si aún no lo has hecho

Si estás completamente vacunado, pero no has recibido el refuerzo, y te contagiaste de COVID-19, no es demasiado tarde para recibir esa dosis adicional. Siempre y cuando hayan pasado cinco meses desde tu segunda vacuna de Pfizer o Moderna (y dos meses si tuviste la vacuna de Johnson & Johnson de una sola dosis), puedes recibir un refuerzo tan pronto como desaparezcan tus síntomas. Si recibiste tratamiento con anticuerpos monoclonales, tendrás que esperar más. “Esperamos ver que la infección [de ómicron] lleve a cierta protección contra las infecciones subsiguientes de ómicron, pero, casi con certeza, una dosis de refuerzo más esa inmunidad será mejor que esa inmunidad por sí sola”, dice Springgate.

Otro beneficio de recibir el refuerzo poco después de un caso posvacunación: podría reducir el riesgo de experimentar síntomas nuevos o persistentes después de la enfermedad. “Hay algunos datos que respaldan que cuanto más rápido lo obtengas, menos probable será que tengas complicaciones a largo plazo por la COVID prolongada”, dice Guest.

6. Ten en cuenta que tu vacuna no fracasó

Varios expertos enfatizan que una infección posvacunación no es una señal de que las vacunas no funcionan. Si bien las personas vacunadas son menos propensas que las personas no vacunadas a contraer COVID, el trabajo principal de las vacunas es prevenir la muerte, y los datos federales (en inglés) indican que todavía lo están haciendo.

“Esto no es una indicación de que la tecnología detrás de la vacuna haya fracasado”, dice Springgate. “Es un reconocimiento de que se trata de un organismo completamente nuevo, un virus completamente nuevo recién mutado que puede evadir la serie anterior de dos dosis”. La vacuna de refuerzo actual sella una capa adicional de protección, y puede que en el futuro se necesite otra, agrega. Los tres fabricantes de vacunas han anunciado que están probando vacunas específicas contra ómicron que podrían estar disponibles esta primavera.

Rachel Nania escribe sobre atención médica y políticas de salud para AARP. Anteriormente fue reportera y editora de WTOP Radio en Washington, D.C. Recibió un Premio Gracie y un Premio Regional Edward R. Murrow, y también participó en un programa sobre demencia con la National Press Foundation.