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Cómo el color de la piel podría ser una amenaza para la salud

Estudios recientes sugieren que algunos dispositivos médicos modernos aumentan las desigualdades raciales en la atención de salud.

Médico coloca un oxímetro en el dedo de un paciente

SEVENTYFOUR / GETTY IMAGES

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Si te han atendido en un hospital o una clínica, seguramente te midieron el nivel de oxígeno en la sangre colocándote un oxímetro de pulso en un dedo de la mano y te tomaron la temperatura pasándote por la frente un dispositivo portátil. Los médicos confían en esos dispositivos médicos modernos para obtener mediciones rápidas y precisas que los ayuden a atenderte; esos dispositivos han demostrado ser fiables, al menos en general.

Desde hace años, se han expresado inquietudes de que las mediciones de los oxímetros de pulso y de los termómetros de arteria temporal podrían ser inexactas entre las personas de piel más oscura. Pero no había pruebas de que este tipo de imprecisiones eran lo suficientemente significativas como para afectar el tratamiento de los pacientes. Sin embargo, investigaciones recién publicadas sugieren que estos dispositivos médicos modernos no son tan precisos como deberían ser para garantizar que todas las personas de piel más morena reciban cuidado médico adecuado.


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La Administración de Alimentos y Medicamentos acaba de anunciar (en inglés) que el 1.º de noviembre se reunirá un panel de expertos para “hablar sobre las preocupaciones actuales de que los oxímetros de pulso podrían ser menos precisos entre personas cuya pigmentación es más oscura”. El panel asesor “también hablará sobre los factores que podrían impactar la precisión y la función de los oxímetros de pulso, las pruebas disponibles sobre la precisión de esos oxímetros, las recomendaciones para pacientes y profesionales de la salud, y la cantidad y el tipo de datos que los fabricantes deberían proporcionar para evaluar la precisión de los oxímetros de pulso y orientar otras medidas regulatorias según sea necesario”.

Los hallazgos de los estudios

Investigadores de la Facultad de Medicina de University of Michigan, en una carta de diciembre del 2020 publicada en la revista The New England Journal of Medicine (en inglés), informaron que al analizar una muestra amplia de adultos hospitalizados, encontraron mayores variaciones en las cifras de los oxímetros de pulso entre los pacientes negros que entre los blancos.

Informaron que los pacientes negros tuvieron una “hipoxemia silenciosa” con una frecuencia casi tres veces mayor que los pacientes blancos. La hipoxemia silenciosa o asintomática se define como tener un nivel de saturación de oxígeno en la sangre arterial menor del 88%, a pesar de que la medición con un oxímetro de pulso haya sido del 92% o mayor. Los niveles de saturación de oxígeno (en inglés) que se consideran normales son de un 96% o más.

“Dado el uso generalizado de la pulsioximetría para la toma de decisiones médicas, estos hallazgos tienen varias consecuencias importantes, en particular durante la actual pandemia por la enfermedad por coronavirus del 2019 (COVID-19). Nuestros resultados sugieren que depender de la pulsioximetría para el triaje de pacientes y para ajustar los niveles de oxígeno que se administran podría aumentar el riesgo de hipoxemia (en inglés) entre los pacientes negros”, escribieron los autores. Según Cleveland Clinic (en inglés), la hipoxemia, una disminución anormal de la concentración de oxígeno en la sangre, puede ser potencialmente mortal.

Varios estudios adicionales publicados en los últimos meses han ampliado los hallazgos del estudio en Míchigan.

En investigaciones encabezadas por Brigham and Women’s Hospital y Beth Israel Deaconess Medical Center en Boston, se descubrió que los oxímetros de pulso fueron menos confiables para medir los niveles de saturación de oxígeno entre los pacientes negros, hispanos y asiáticos atendidos en la unidad de cuidados intensivos que entre los pacientes blancos. Además, esos pacientes recibieron terapia con oxígeno menos a menudo que los blancos, según un estudio de julio del 2022 publicado en la revista JAMA Internal Medicine (en inglés).

“Es importante tener en cuenta que los oxímetros de pulso nos dan un cálculo, pero eso no es solo una cifra. Usamos ese cálculo para tomar decisiones médicas, tales como cuánto oxígeno administrarle a un paciente”, dijo en un comunicado el Dr. Eric Gottlieb, autor del estudio. “Para los pacientes a quienes atendemos, tiene un sentido real, porque el origen de las desigualdades raciales en tratamiento se puede remontar a estas diferencias entre mediciones”.

JAMA Internal Medicine (en inglés) publicó en mayo del 2022 otro estudio, realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins University en 7,126 pacientes con COVID-19. Entre esos pacientes, los investigadores descubrieron que las probabilidades de tener una hipoxemia silenciosa fueron mayores entre los asiáticos (30.2%), los negros (28.5%) y los hispanos no negros (29.8%) en comparación con los blancos (17.2%). Según el informe, un análisis adicional reveló que estas desigualdades estuvieron asociadas con “un retraso significativo o una falta de reconocimiento de que pacientes negros e hispanos reunían las condiciones para recibir tratamiento contra COVID-19”.

Más allá de los oxímetros de pulso

En un estudio realizado por investigadores de Emory University en Atlanta, también se plantearon inquietudes de que la falta de precisión de los termómetros de arteria temporal para medir la temperatura corporal de los pacientes de tez más oscura podría causar retrasos en “tratamiento médico y con antibióticos” para los pacientes negros con fiebre no detectada.

“Si bien la diferencia absoluta entre las temperaturas orales y temporales fue baja, los hallazgos sugieren que esta discrepancia, combinada con los umbrales de uso común para la fiebre, podría llevar a que la fiebre pase desapercibida entre muchos pacientes negros”, escribieron los investigadores en una carta de investigación de septiembre del 2022 publicada en JAMA (en inglés).

Los investigadores señalaron que el termómetro usado en el estudio “ha sido evaluado en más de 100 ensayos clínicos”.


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Mejorar los dispositivos médicos

En un artículo de opinión (en inglés) que acompañó al estudio de Hopkins sobre oxímetros de pulso, Valeria S.M. Valbuena, residente de cirugía general en Michigan Medicine, sugiere que los profesionales de la salud deberían insistir en que los dispositivos médicos no se diseñen basados solo en los pacientes blancos.

“La próxima generación de monitores de oxígeno se debe diseñar y probar para que funcione igual entre todos los pacientes. Sin embargo, sin que haya presión sobre el mercado, esto es poco probable. Los sistemas de hospitales, el personal médico y las agencias reguladoras deben presionar para que haya escrutinio regulatorio y equidad en el diseño, limitando las opciones de compra a los dispositivos que tienen el mismo desempeño en pacientes de todos los tonos de piel”, escribió Valbuena.

Mientras tanto, señala que ya existen opciones de oxímetros de pulso más precisos.

“Los defectos de diseño del oxímetro de pulso se han corregido en algunos dispositivos. Estos dispositivos mejorados usan más longitudes de onda de luz y se desempeñan igualmente para distintos tonos de piel; se han estado usando en entornos limitados, pero no se han producido ni distribuido ampliamente”, escribió Valbuena.

Peter Urban es un escritor y editor que se especializa en noticias sobre la salud. Urban trabajó veinte años como corresponsal en Washington, D.C., para periódicos en Connecticut, Massachusetts, Ohio, California y Arkansas, incluido un período como jefe de la oficina de Washington del Las Vegas Review-Journal. Su trabajo independiente se publicó en Scientific American, Bloomberg Government y CTNewsJunkie.com.