Skip to content
 

10 síntomas estomacales que nunca debes ignorar

Pueden indicar cáncer, COVID-19 u otra enfermedad grave.

Hombre con sus manos en el abdomen en señal de dolor

SRDJAN RADEVIC / EYEEM / GETTY IMAGES

In English

Todos tenemos problemas estomacales de vez en cuando, y usualmente el malestar digestivo ocasional no es motivo de preocupación. Sin embargo, los médicos indican que hay varios síntomas gastrointestinales que no debes ignorar, porque pueden ser señales de algo serio.

"He visto muchos casos en los que los pacientes han esperado demasiado para buscar atención médica", dice la Dra. Christine Lee, gastroenteróloga en Cleveland Clinic.

Dado que ciertos estudios demuestran que el coronavirus puede causar síntomas gastrointestinales, los pacientes tienen aún más motivos para tomar en serio las náuseas, los vómitos y la diarrea persistente, según los médicos.

Estos son 10 síntomas que nunca debes ignorar y lo que pueden significar.

1. Diarrea persistente (especialmente si también hay fiebre, tos o pérdida del gusto y el olfato) 

La diarrea y otros síntomas gastrointestinales pueden ser algunos de los primeros signos de infección por COVID-19 y aparecer antes de los síntomas más conocidos, como tos o fiebre, señala el Dr. Brennan Spiegel, director de investigación de servicios de la salud del Cedars-Sinai Medical Center, en Los Ángeles.

"No esperes a tener tos o dificultad para respirar para hacerte una prueba de detección de COVID-19" si tienes diarrea, náuseas, vómitos o dolor abdominal durante más de un día, advierte Spiegel.


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


Los estudios demuestran que hasta la mitad de los pacientes que padecen de COVID-19 tienen síntomas gastrointestinales, y entre el 15 y el 20% solamente tienen síntomas gastrointestinales. La diarrea es el síntoma de este tipo más frecuente, seguido de náuseas, vómitos y dolor abdominal. Las personas que se infectan de la variante ómicron también informan que la diarrea es uno de los síntomas, según la aplicación ZOE COVID Study (en inglés).

La investigación de Spiegel reveló que, por lo general, los pacientes con COVID-19 que tienen diarrea tienen de cuatro a cinco episodios al día.

"Un episodio de diarrea puede no significar nada", indica Spiegel. "Sin embargo, cuando hay tres o cuatro episodios por día que persisten durante dos días y no tienes antecedentes de diarrea, es conveniente consultar con el médico, ya sea que estemos en una pandemia o no".

Si no se debe a la COVID-19, la diarrea persistente podría indicar otro tipo de infección o un problema subyacente, como colitis ulcerosa o síndrome de intestino irritable.

2. Sangre en las heces

Ya sea de color rojo vivo, rojo oscuro o negro, ver sangre en el inodoro puede ser aterrador. Por suerte, usualmente no es mortal, señala el Dr. Nicholas E. Anthony, gastroenterólogo en Atrium Health en Charlotte, Carolina del Norte. Las causas más comunes son las hemorroides y fisuras anales (rupturas en el revestimiento del ano). Pero la sangre en las heces puede ser uno de los primeros síntomas de cáncer de colon, especialmente si también hay un cambio en tus hábitos intestinales o en la forma de las heces. Debido a que el cáncer de colon es más común entre las personas mayores de 50 años, es especialmente importante que los adultos de mayor edad no esperen para ir al médico. Otras causas posibles del sangrado son pólipos en el colon, enfermedad inflamatoria intestinal, colitis y diverticulosis.

3. Calambres fuertes después de comer 

Los calambres fuertes son una señal de advertencia de una obstrucción intestinal, una enfermedad grave que requiere tratamiento médico inmediato. También es un síntoma clásico del síndrome del intestino irritable (SII), un trastorno digestivo crónico que ha estado en aumento desde el comienzo de la pandemia de COVID-19. Los expertos no están seguros de cómo la COVID-19 está relacionada con el SII, dice Spiegel. Podría ser que el virus cambia el microbioma intestinal o el revestimiento del sistema intestinal, lo que desencadena el SII. O el aumento en los casos podría deberse al estrés y la ansiedad relacionados con la pandemia. Otros síntomas del SII incluyen dolor abdominal (a menudo relacionado con las evacuaciones), hinchazón, gas, diarrea o estreñimiento. 

4. Dificultad para tragar

Si sientes que la comida se te queda atascada en la garganta o te causa dolor a medida que baja, eso puede ser una señal de algo serio. "Lo más preocupante es el cáncer de esófago", dice Anthony. El cáncer de esófago es más común en adultos de 55 años o más, y es tres o cuatro veces más probable que ocurra en hombres que en mujeres, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Otras posibles causas de la molestia al tragar incluyen una infección, una úlcera, una llaga o tejido cicatricial (que se puede originar si tienes reflujo ácido crónico). Además, a una cantidad cada vez mayor de personas les están diagnosticando esofagitis eosinofílica, una enfermedad alérgica inflamatoria crónica que es una causa importante de los problemas para tragar. Para identificar la causa de tu problema, es probable que tu gastroenterólogo inserte un tubo con una cámara por tu garganta en un procedimiento llamado endoscopia.

5. Pérdida inexplicable de peso (especialmente si ocurre con dolor abdominal)

La pérdida de peso cuando no has cambiado tu dieta o hábitos de ejercicio es un síntoma común de muchas enfermedades graves, incluido el cáncer, dice Lee. "La mayoría de las personas aumentan de peso a medida que envejecen porque su metabolismo se desacelera", explica. "Si estás perdiendo peso sin mucho esfuerzo, eso es una señal de alerta". Consulta con un médico si has bajado un 5% o más de tu peso corporal en un período de 6 a 12 meses. Aunque es un síntoma de algunos tipos de cáncer, un estudio del 2014 publicado en la revista American Family Physician (en inglés) halló que en los pacientes mayores de 65 años a menudo esa pérdida de peso se debe a otras causas, como úlceras pépticas, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal o hiperactividad de la tiroides.

6. Estreñimiento crónico o prolongado (especialmente si tienes dolor)

Casi todos experimentamos episodios ocasionales de estreñimiento, y los estudios demuestran que es especialmente prevalente entre los adultos mayores. El estreñimiento usualmente se define como tres evacuaciones o menos por semana. Quizás parezca poco importante, pero si no tratas el estreñimiento, con el tiempo las heces en el colon pueden volverse tan grandes y sólidas que tu cuerpo no las puede eliminar —y eso puede ser doloroso o hasta mortal, advierte Anthony—. "Si ocurre por más de siete días, tienes que ir al médico", dice. El estreñimiento puede ser causado por una amplia variedad de problemas, incluidos ciertos medicamentos, una dieta baja en fibra o trastornos médicos, como el síndrome de intestino irritable, problemas de tiroides, diabetes o, en casos excepcionales, cáncer colorrectal.

7. Dolor abdominal repentino e intenso

Un dolor punzante que no cede puede indicar apendicitis aguda (si está en la parte inferior derecha), diverticulitis o una infección seria. El contexto es importante, señala Lee, porque los calambres musculares y otros problemas también pueden manifestarse como dolor punzante. "Si eres un atleta escalando rocas y sientes un dolor punzante en el abdomen que solo dura un segundo, probablemente solo sufriste un tirón en un músculo", comenta. Si es algo serio, explica, usualmente el dolor se intensifica y no mejora.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


8. Acidez estomacal frecuente, intensa o que empeora 

La acidez estomacal ocasional —una sensación de ardor e incomodidad en el pecho— es común entre los adultos mayores y por lo general se puede tratar con medicamentos de venta libre. Pero si la acidez estomacal es frecuente y empeora, o si no responde a los medicamentos, es posible que tengas la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), un trastorno en el que la válvula entre el estómago y el esófago no se cierra correctamente. Si no se trata, la ERGE puede llevar a complicaciones como la erosión o el estrechamiento del esófago, o una enfermedad precancerosa llamada esófago de Barrett. En casos poco comunes, la acidez estomacal intensa también puede indicar un trastorno más grave, como cáncer de esófago o una hernia.

9. Abdomen hinchado 

No es inusual sentirte hinchado después de comer mucho. Pero hay una diferencia entre la hinchazón y la distensión, un aumento real en el tamaño abdominal. "¿Ves literalmente que tu abdomen se infla? ¿Su circunferencia es más grande?", pregunta Spiegel. Si la respuesta es sí —y el síntoma persiste después de haber tenido bastante tiempo para digerir una comida—, puede ser una señal de que se forma exceso de líquido o gas en los intestinos pequeños como resultado de una obstrucción, inflamación, un crecimiento excesivo bacteriano o una enfermedad gastrointestinal.  

10. Sentirse saciado después de comer muy poco

Si te sientes lleno a pesar de que no comiste mucho, la causa más común es la gastroparesia, una enfermedad en la que los alimentos permanecen en el estómago por más tiempo de lo que deberían. Puede suceder cuando una enfermedad grave "entorpece el sistema eléctrico del estómago", dice Anthony, por lo que la gastroparesia puede ser un efecto secundario a largo plazo de la COVID-19. La gripe, las operaciones estomacales y la diabetes también pueden desencadenar el trastorno. Aunque puede resolver por sí solo, tu médico puede recetar medicamentos que estimularán tu estómago para que se contraiga y acelerarán la digestión. Si no se trata de gastroparesia, otras causas más graves de saciedad precoz incluyen una úlcera, una obstrucción o un tumor.  

Aunque no tengas uno de los síntomas mencionados arriba, no dejes de ver a un gastroenterólogo si sospechas que algo está mal, dice Lee. Mientras más temprano detectes un problema, tendrás más opciones y mejores probabilidades de manejarlo adecuadamente.

"Cuanto más tiempo hago esto, me doy cuenta de que no importa lo que diga el libro de texto —los pacientes conocen su cuerpo—", observa Lee. "Si algo no es normal para ti, entonces es una señal de alerta, aun si no está en la lista de las cinco causas principales. Si tienes una molestia, debes hacerte un chequeo".

Nota de redacción: Este artículo, publicado el 11 de febrero del 2020, se actualizó para incluir síntomas adicionales y efectos secundarios a largo plazo relacionados con la COVID-19.

Michelle Crouch es una escritora colaboradora que ha cubierto temas de salud y finanzas personales para algunas de las principales publicaciones para consumidores del país. Su trabajo se publicó en Reader's Digest, Real Simple, Prevention, The Washington Post y The New York Times.