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¿Cómo mantenerte sano durante tus viajes?: Consejos para disfrutar de las vacaciones de verano 

 

Cómo comprar zapatos que queden perfectos

Sigue estos pasos para encontrar un par realmente cómodo.

Una pareja mayor compara zapatos deportivos en una tienda

GETTY IMAGES

In English | La próxima vez que deslices los pies en tu par favorito de mocasines o zapatillas con correa, toma en cuenta lo siguiente: estudios sugieren que cerca del 70% de nosotros usamos zapatos que no se adaptan adecuadamente al ancho o largo de nuestros pies.

El motivo —dice Ray Margiano, director general de Foot Solutions, una franquicia de calzado y artículos ortopédicos— se encuentra en la forma en que compramos y en el hecho de que los adultos a menudo comienzan por seleccionar los zapatos equivocados del exhibidor. El resultado puede ser incomodidad después de pagarlos y un dolor que va más allá de los dedos de pie torturados. “Nuestros pies son la base de nuestro cuerpo”, explica él. “La mala alineación corporal que causa la desalineación de los pies puede afectar las rodillas, las caderas, la espalda superior e inferior e incluso el cuello”. A continuación te explicamos cómo lograr un mejor calce durante mucho tiempo.

Ve a una zapatería en persona

Claro, elegir zapatos en internet es rápido y fácil, pero es importante probarse calzado a la antigua —en una tienda— en vez de echar un par en tu carrito virtual de compras. Adam Stuhlfaut, propietario de Shoes-n-Feet, una zapatería especializada en Bellevue, Washington, cree firmemente en su tipo de tienda. “Comprar zapatos es como encontrar un mecánico para tu auto”, dice él. “Busca un negocio local más pequeño, donde los empleados vendedores están capacitados y tienen experiencia”. Ellos se tomarán el tiempo de trabajar contigo y conversar sobre tu estilo de vida: ¿cómo es un día normal para ti? ¿Pasas mucho tiempo al aire libre, sobre pavimento, o vives en una residencia con alfombra en una comunidad de vivienda para adultos mayores?


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Haz que midan tus pies

"Muchas personas tienden a mantenerse en un número de calzado”, dice Margiano. “Todo el tiempo atendemos a mujeres que están tratando de acomodar sus pies en zapatos del mismo número que usaban en la universidad, e insisten que sus pies no han cambiado”. Pero sí cambian. “Hay muchos ligamentos en los pies que sostienen ajustadamente esos 26 huesos”, dice Beth Gusenoff, un cirujano podólogo en el Departamento de Cirugía Plástica en University of Pittsburgh. “A medida que envejecemos, perdemos elasticidad en los ligamentos y nuestros pies se expanden”.

Algo más que tener en cuenta: “Un número de zapato en una marca casi nunca coincide con el número en otra marca”, dice Alex Kor, un podólogo de Lebanon, Indiana. Esto es particularmente cierto, dice, para los zapatos deportivos, que a menudo se fabrican en países con diferentes estándares de números de calzado.

Cómpralos en la tarde

"Los pies tienden a acumular líquido e hincharse durante el día, a medida que estamos de pie y caminamos”, dice Kor, quien sugiere probarse zapatos después de las 3 o 4 p.m., para así encontrar zapatos que no se sentirán apretados algunos días. Y pon atención a los calcetines. “Debes asegurarte de que los calcetines que tengas puestos al ir a la tienda sean apropiados para el tipo de zapato que terminarás usando con ellos".

Dobla el calzado

"Incluso en los zapatos casuales necesitas estructura”, dice Jenny Sanders, una biomecánica en medicina deportiva de San Francisco. “Las mujeres usan zapatos planos y otro tipo de zapatos que no tienen soporte, y están caminando demasiado”. Idealmente, debes buscar zapatos que sean más rígidos en la media suela. “Intenta doblar el zapato entre la parte del talón y el antepié”, dice Kor. “Si se dobla fácilmente, no obtendrás suficiente soporte”. Y nunca confundas acolchado con soporte, dice Stuhlfaut: “Mucha gente mayor, particularmente si sus pies son sensibles, tienden a equivocarse al elegir cosas que son muy, muy suaves. Pero un zapato en una tienda no debería sentirse como una pantufla; debería sentirse como que hay que ablandarlo un poco. Yo le digo a la gente que los cimientos de su casa son de concreto, no de algodón”.

Revísalos, desde el talón hasta la punta

Sí, deberías tener espacio entre la punta de los dedos y la parte superior del zapato (busca un espacio como del ancho del pulgar). Pero toma en cuenta la forma de un zapato, así como el número. Las zapatillas de punta y los zapatos punta de ala comprimirán los dedos y posiblemente crearán juanetes y dedos en martillo. Una punta más amplia brindará más espacio. “Muchas personas piensan que eso significa el ancho del zapato, pero no es así”, dice Kor. “La punta se mide de lado a lado, alrededor del área de los dedos; el ancho del zapato se mide en el antepié. Puedes tener un zapato que tenga un ancho considerable, pero seguir teniendo una punta estrecha, y eso pondrá presión en los dedos”. (Stuhlfaut observa que deberías sentir que puedes “tocar el piano con los dedos").

Tambalearse con tacones altos puede producir dolor en el antepié y hacer que el tendón de Aquiles se endurezca con el tiempo. “Eso va a pasar de todas formas conforme envejeces, pero lo vas a empeorar más rápido”, dice Kor, quien sugiere no usar tacones de más de 1 1/2 pulgadas.

Toma en cuenta la parte inferior

"En las comunidades de jubilados, la gente pasa mucho tiempo en pisos con alfombra, y eso puede ser un riesgo de tropiezo”, dice Stuhlfaut. Pero si bien necesitas tracción, ten cuidado con los zapatos con suela de goma, que pueden ser pesados y no ideales para personas mayores con menos movilidad y problema para levantar los pies o que necesitan andadores para moverse. Una mejor opción: poliuretano, que es durable pero más ligero. Una vez que se ablanda, el material también ofrece tracción, sin que se sienta pegajoso sobre la alfombra, como podría suceder con la goma. A quienes sufren dolor de artritis se les puede facilitar caminar con zapatos con suela mecedora, de marcas como HOKA y Clarks. Diseñados con una suela gruesa y talón redondeado, “ayudan a impulsar el pie hacia adelante”, dice Alan Bass, un podólogo de Manalapan, Nueva Jersey.

Deja que entre aire

La piel rajada entre los dedos —lo que puede deberse a humedad atrapada— puede ser una molestia o hasta un riesgo de salud. “Cuando la gente pide un zapato respirable, me voy a los zapatos atléticos”, dice Stuhlfaut. “Los zapatos hechos con una malla para la circulación de aire son de los mejores”. Tu selección de calcetines también cuenta, porque si no permiten absorber la humedad, los pies no permanecerán secos. Los calcetines que incluyen material de lana —digamos, una combinación de lana y algodón acrílico— tienden a ser mejor que algodón puro, dice Kor.

Pregunta sobre características especiales

Asegúrate de informarle al vendedor si tienes algún problema específico en los pies. Lo más probable es que alguna característica del calzado pueda adaptarse a eso. Por ejemplo, quienes tienen diabetes, dedos en martillo u otros problemas de fricción pueden considerar zapatos que no tienen costuras en el interior para evitar el roce. Otra opción: zapatos con profundidad extra, donde el zapato o la punta es más alta, lo que crea un ajuste más holgado y más espacio para las áreas sensibles. “Para los juanetes”, dice Stuhlfaut, “tenemos un zapato en el que deslizas el pie y cuenta con un panel de cuero elástico integrado en el área de los juanetes”.

Plantillas y artículos ortopédicos

Cuándo podrías necesitarlos y cuándo Medicare quizás pague por ellos

Los zapatos sacados directamente de la caja podrían funcionar para algunas personas, pero tal vez otras necesiten que su calzado se modifique con plantillas a la medida. “La plantilla puede ser fundamental porque en la mayoría de los zapatos que compramos hoy en día, las plantillas son simplemente una pieza barata y no dan el soporte apropiado para el pie”, dice Margiano.

Aunque con frecuencia las plantillas se usan para soporte, también pueden usarse para crear volumen o reducirlo. “Si alguien tiene capas de grasa delgadas en la parte inferior del pie, puede añadir almohadillas en el zapato para que calce mejor”, dice Stuhlfaut. La gente con graves problemas de los pies —digamos, úlceras del pie diabético, dedos en martillo o fascitis plantar— pueden considerar accesorios ortopédicos recetados, que son aparatos hechos a la medida que brindan soporte y reducen la presión en la parte inferior del pie. Normalmente cuestan entre $300 y $800.

Las personas diabéticas que tienen riesgo de úlceras del pie deben explorar el programa Therapeutic Shoes & Inserts (plantillas y zapatos terapéuticos) de Medicare, dice Bass. Medicare pagará el 80% del costo de los zapatos para diabéticos y accesorios ortopédicos para quienes cumplen con los requisitos. Para obtener más información, pregúntale a tu podólogo o visita medicare.gov/coverage/therapeutic-shoes-inserts.

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