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¿Por qué me duelen tanto los pies?

Problemas comunes de los dedos de los pies, los talones y los arcos que sobrevienen con la edad y cómo aliviarlos.

Un hombre masajea uno de sus pies

PETER DAZELEY/GETTY IMAGES

In English | En el transcurso de una vida promedio, los pies nos ayudan a caminar 110,000 millas, que es más de cuatro vueltas alrededor de la Tierra. Lo logran gracias a que son una verdadera maravilla anatómica: tienen la impresionante cantidad de 28 huesos, 33 articulaciones y más de 100 tendones, músculos y ligamentos.

Y sí, el modo en que se desgastan o desgarran todas esas articulaciones y esos músculos puede afectar tu estilo de vida en gran medida. “Los problemas de los pies afectan la calidad de vida, ya sea para salir por la noche o para jugar una ronda de golf”, señala Alan Bass, un podiatra de Nueva Jersey que también es representante de la American Podiatric Medical Association (APMA).


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No debe sorprendernos que a veces duelan, y aún más a medida que envejecemos. Un estudio que publicó la revista europea Maturitas en el 2016 descubrió que una de cada cuatro personas de 45 años o más tiene dolor en los pies, en especial en la parte delantera y en los dedos, que puede afectar la movilidad y el equilibrio e incluso ser un factor de riesgo de caídas. Entonces, ¿cuál es exactamente la causa de estos dolores, y cuándo debes consultar a un médico?

“Los problemas más comunes de los pies, sin importar la edad, en general son consecuencia del uso excesivo y de la forma y la estructura del pie, la superficie sobre la que se apoyan, el nivel de actividad, el peso que cargan y el calzado que usamos”, señala Alex Kor, un podiatra de Indiana que también es representante de la APMA.

Si visitas a un podiatra porque tienes dolor de pies, señala Bass, “primero observamos la estructura del pie y el modo en que camina y se para la persona, y luego tal vez tomemos radiografías. Sin embargo, el tratamiento se adapta a cada paciente individual”. Con eso en mente, estas siete dolencias son las que más probablemente te diagnostiquen como causa de tu problema:

Fascitis plantar

Esta inflamación del ligamento de la fascia plantar, que va desde el talón hasta la parte anterior del pie, puede causar dolor tanto en el talón como en el arco, y a veces se relaciona con espolones calcáneos (depósitos de calcio debajo del hueso del talón). “Si hablas con diez podiatras, todos te dirán que la fascitis plantar es el problema más común que ven en su consultorio cada día”, indica Kor. “La he visto en todos, desde atletas adolescentes hasta personas de 95 años”. Señala que una causa común es usar zapatos inadecuados, sin importar lo que hagas. “Los pies no conocen la diferencia entre caminar sobre una pista, correr en una banda caminadora o pararte en tu casa de ocho a diez horas por día”.


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Casi todos los casos de fascitis plantar se resuelven en ocho a doce meses, señala Pedro Cosculluela, un cirujano ortopédico del Houston Methodist Hospital que se especializa en problemas del pie y el tobillo. Dice que algunos médicos tratan el problema con inyecciones de cortisona o plasma enriquecido con plaquetas. Fuera de eso, Kor recomienda no comprar nunca zapatos sin verlos y probarlos primero. “Debes levantar el zapato, ya sea calzado para el gimnasio, para correr o para vestir, y doblarlo. Si se dobla en el arco, en general es de mala calidad y será más probable que tengas problemas por el uso excesivo, como fascitis plantar”. Los zapatos que tienen buen soporte no tienen por qué ser caros, añade Kor, quien recuerda a un paciente reciente que compró un par de zapatos adecuados por $14 y en un mes sintió un gran alivio de su dolor.

Osteoartritis

“Con el paso de los años llegan los problemas en las articulaciones”, dice Bass, “porque no caminamos sobre arena, sino que caminamos sobre cemento y asfalto”. Con frecuencia eso lleva a la osteoartritis, que es una enfermedad degenerativa y dolorosa del cartílago articular y el hueso adyacente. “Vemos artritis en el tobillo, la articulación debajo del tobillo, el centro del pie, el dedo gordo y en muchas áreas”, dice Cosculluela.

¿Qué puedes hacer? Limitar la actividad de los pies, bajar de peso, usar zapatos adecuados, agregar plantillas acolchadas, recibir terapia física, tomar antiinflamatorios, recibir inyecciones de esteroides y limitarte a hacer ejercicios sin impacto. “Siempre les digo a las personas que si han tenido dolor de pies durante un año, es probable que correr, caminar o saltar no sean los ejercicios adecuados para hacer”, indica Kor. “En cambio, es mejor hacer ejercicios como por ejemplo pedalear en una bicicleta estática, nadar, hacer ejercicios aeróbicos en el agua, usar la máquina elíptica o la máquina de remo, es decir, hacer actividades que no afecten los pies”, dice Kor. “Si tienes sobrepeso, bajar 20 libras tal vez te alivie el dolor al caminar”.

Juanetes

El nombre técnico es hallux valgus, y es un padecimiento común y doloroso que se manifiesta como una prominencia ósea en la articulación del dedo gordo, y a veces causa que este dedo se desvíe hacia los dedos más pequeños. ¿Las causas? Por ejemplo, el factor hereditario, que se puede agravar por los años de usar zapatos demasiado angostos o tacones muy altos. “Y las personas que tienen un arco más bajo o un pie más plano son más propensas a tener juanetes”, señala Bass. “Aparte de la cirugía, no hay mucho que podamos hacer para curar un juanete”, dice Cosculluela. “Sin embargo, a menos que cause dolor y limite la actividad, no operamos”. Sin tener en cuenta si te operas o no, debes lidiar con la biomecánica, lo que significa que debes usar plantillas ortopédicas. Un podiatra puede tomar el molde de tu pie para hacerlas a medida, lo que puede ser costoso. Bass también recomienda la marca Powerstep, que se consigue con facilidad.

Dedos en martillo

Esto sucede cuando alguno de los dedos más pequeños se flexiona hacia arriba. A veces se debe al uso de zapatos de punta muy ajustada, como sospechabas, y a veces a que las personas que tienen pies muy planos no tienen el soporte adecuado a lo largo del tiempo. Según Kor, “si las estructuras de tejido tendinoso y blando no reciben suficiente soporte, los tendones que llegan a los dedos empiezan a tirar, lo que puede causar el dedo en martillo”. ¿Qué puedes hacer? Usar zapatos con punta más ancha siempre que puedas. Señala que “como los juanetes, los dedos en martillo son deformidades del pie y no existe un dispositivo que los cure de forma definitiva”, aunque los pequeños protectores que se llevan por encima de los dedos del pie pueden reducir la fricción contra el zapato.

Menos amortiguación

Así como notas que pierdes colágeno en la cara, tal vez también lo estés perdiendo lentamente en los pies. “En la parte anterior del pie y en el talón hay almohadillas de grasa que a veces se atrofian con la edad”, señala Kor, que observa este problema particularmente en fumadores. Al igual que con otras dolencias, es recomendable usar plantillas ortopédicas, plantillas de venta libre y zapatos con mucho soporte. Bass se inclina por las marcas New Balance, Brooks y Clarks.

Neuroma de Morton

El neuroma de Morton, un padecimiento incómodo que se produce a consecuencia de la hinchazón o inflamación de un nervio, afecta la parte anterior del pie y en general entre los dedos más pequeños. Puedes sentir como si tuvieras una piedrita en el zapato, y casi siempre afecta a las mujeres que han usado calzado demasiado angosto o con tacones altos. La solución es usar zapatos con punta más ancha o agregar plantillas diseñadas especialmente para este problema, ya sea con o sin receta médica.

Demasiada sequedad en la piel

La piel de los pies, como toda la piel, se vuelve más seca con la edad, por lo que se pueden formar grietas. “Estas fisuras pueden ser peligrosas”, señala Kor, “en particular en las personas neuropáticas, es decir, que no tienen sensación en los pies. Las grietas son lugares propicios para las infecciones bacterianas. Con frecuencia las personas sumergen los pies en agua, pero eso deshidrata la piel y empeora las grietas”. En cambio, señala, humecta la piel después de la ducha con Eucerin, Aquaphor o Lac-Hydrin, este último con receta médica.

Edema

La hinchazón de los pies y los tobillos puede responder a muchas causas, incluso una mala circulación, diabetes y un estilo de vida más sedentario. “Un trastorno llamado insuficiencia venosa, en el que las venas dejan de funcionar bien, puede causar la acumulación de líquido en los pies al final del día”, señala Kor. “Esto puede causar un trastorno llamado estasis venosa en el que la sangre se estanca, irrumpe a través de la piel y forma una herida abierta que llamamos úlcera por estasis venosa”. Su consejo es elevar los pies sobre el nivel de la cintura durante 20 a 30 minutos por lo menos dos veces al día, usar medias de compresión y preguntarle al médico si también debes tomar medicamentos.

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