Skip to content

¡Bienvenido! AARP es tu guía para navegar la vida y planear tu futuro con Salud, Dinero y Amor. Conócenos mejor

 

El futuro de la pérdida de peso

Nuevas investigaciones acerca de la grasa "buena", el ayuno intermitente y la “píldora de dieta”.

Una persona sostiene un reloj despertador y sobre una mesa hay uvas y una cinta de medir

NATPOL RODBANG /EYEEM/GETTY IMAGES

In English | Si la creciente cantidad de cinturas en expansión significa que necesitamos estrategias para bajar de peso de inmediato, la buena noticia es que los científicos finalmente están adquiriendo más conocimientos matizados de por qué subimos de peso y cómo podríamos bajarlo más fácilmente. Las siguientes son algunas conclusiones y avances destacados del año pasado (y lo que pueden significar para tu propio esfuerzo de no subir de peso).

Tienes razón, es más difícil mantenerlo

Mantener un peso saludable se vuelve más difícil a medida que envejecemos, incluso si tu régimen de alimentación y ejercicio permanece igual. Si bien puedes saber esto por experiencia propia, solo muy recientemente los científicos han podido respaldar este hecho. Según nuevas investigaciones del reconocido centro médico sueco Karolinska Institute, el cambio en el peso más tarde en la vida se debe a la desaceleración de la eliminación y el almacenamiento de lípidos (grasas) relacionada con la edad. En el estudio de 13 años recién publicado, se encontró que las personas que no compensaban esta desaceleración natural al ingerir menos calorías aumentaron de peso corporal en aproximadamente un 20% durante el período del estudio. Las investigaciones previas mostraron que una forma clave de acelerar la rotación de lípidos en el tejido adiposo es el ejercicio. Los expertos indican que esta nueva investigación respalda aún más este concepto, lo que significa que la ciencia de vanguardia recomienda ir al gimnasio con más frecuencia.

El ayuno intermitente realmente controla el hambre

Los nuevos datos científicos sobre el ayuno intermitente demuestran que el éxito de esta estrategia de dieta cada vez más popular no se debe a la restricción del consumo de alimentos, sino a la disminución del apetito. Publicado en la revista Obesity, el estudio del Pennington Research Center se anunció en la literatura científica como el primero en rastrear cómo el tiempo entre comidas afecta el metabolismo energético. Pero también se midieron las hormonas que controlan el apetito, como la ghrelina, y se encontraron niveles bajos cuando los participantes seguían un horario en el que cenaban aproximadamente al mismo tiempo que algunas personas habrían justo acabado de almorzar.

Lo que está en juego, dice el Dr. Steven Heymsfield, director del Departamento de Metabolismo y Composición Corporal de Pennington Biomedical y presidente de The Obesity Society, es cómo comer más temprano parece sincronizarse mejor con nuestro reloj corporal. “Hay ritmos circadianos todo el día. Ciertos procesos fisiológicos llegan a su máximo nivel temprano en el día. En el estudio se encontró que cuando las personas comían en el régimen [más temprano], tenían procesos metabólicos que eran mucho más favorables para comer menos y procesar mejor los nutrientes”. 

Los investigadores también encontraron que comer entre las 8 a.m. y las 2 p.m. —en lugar de entre las 8 a.m. y las 8 p.m., como lo hizo el grupo de control— también puede ayudar a que las personas quemen más grasa.

La grasa parda parece ser prometedora

No todas las grasas son iguales. Existen la grasa blanca, que es posiblemente problemática y es energía almacenada para usar después, y la grasa parda “buena”, que tiene muy interesados a los científicos. “El motivo por el que la grasa parda es tan interesante es que es un órgano cuya función principal es convertir las calorías en calor”, afirma el Dr. Aaron M. Cypess, Ph.D., investigador del Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales. “Si activas la grasa parda en los animales, es extremadamente útil para combatir la obesidad”. 

Actualmente, los investigadores se centran en cómo activar esta grasa parda en los seres humanos (se ha logrado hacerlo al exponerla al frío) y en determinar cómo exactamente quema calorías. En un estudio publicado a principios de este año, un grupo de investigadores también descubrió que la grasa parda hace más que solo crear calor que elimina calorías. En específico, los participantes que tenían más grasa parda, según se determinó por medio de una tomografía por emisión de positrones (TEP), pudieron filtrar y eliminar mejor los aminoácidos de cadena ramificada (AACR) de la sangre que las personas con menos actividad. Los AACR, que se encuentran en alimentos y en forma de suplementos, son fundamentales para la buena salud, pero tener demasiados en la sangre está relacionado con diabetes y obesidad. Los expertos dicen que podrían ser un objetivo útil en las estrategias para bajar de peso en el futuro.

Otras investigaciones en este campo se concentran en convertir la grasa blanca en grasa beige (que tiene propiedades para quemar calorías parecidas a las de la grasa parda). Partiendo del trabajo previo en el que se mostró que el resveratrol (un compuesto que se encuentra en la fruta y el vino) podría usarse para modificar estas grasas, la Dra. Shu Wang, profesora asociada del Departamento de Ciencias Nutricionales de Texas Tech, se concentró en lo que hasta ahora había sido el problema: dirigir el resveratrol al objetivo de grasa blanca. Su solución fue un sistema de nanopartículas descubierto recientemente que encierra el resveratrol y lo lleva directamente a las células de grasa blanca y las transforma en beige.

Los resultados preliminares de un estudio con animales son prometedores: después de cinco semanas de administración dirigida de resveratrol, los investigadores observaron una reducción del 40% de grasa subcutánea más una reducción del 50% de grasa visceral, el tipo que se encuentra dentro del abdomen.

Ya que solo tenemos una pequeña cantidad de grasa parda en el cuerpo, Heymsfield dice que él y otros investigadores todavía necesitan estudiar nuevas formas de aumentarla.  “¿Podrías trasplantarle grasa parda a una persona? O, ¿le podrías dar un medicamento que promoviera la proliferación de grasa parda? Pienso que las personas están muy interesadas en estas preguntas, pero ese tipo de investigación todavía se encuentra en una etapa muy temprana”, indica.

Una “píldora” de dieta más segura puede estar en camino

En abril, la Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó Plenity, una forma sin estimulantes de disminuir el apetito para las personas con un índice de masa corporal (IMC) de 25 a 40, un intervalo que incluye a personas que no son técnicamente obesas. Los usuarios se toman una cápsula con agua antes del almuerzo y una antes de la cena. Cuando llega al estómago, se liberan miles de partículas hechas de celulosa derivada de plantas y ácido cítrico, entre otras cosas. Estas partículas luego absorben agua y te hacen sentir satisfecho. A diferencia de otros supresores de apetito aprobados, Plenity no es un medicamento que afecta el cerebro, y está clasificado por la FDA como un “dispositivo”. Sus fabricantes esperan que esté disponible con receta médica en el 2020.

“Hasta ahora, este producto ha sido relativamente seguro, pero sus efectos en el peso son bastante moderados”, afirma el Dr. Heymsfield de Pennington. En un estudio doble ciego controlado con placebo, financiado por la farmacéutica Gelesis, Inc., el 59% de los pacientes que tomaron Plenity lograron bajar un 5% de peso; en el grupo que tomó un placebo, solo el 42% bajaron de peso. Pero en los pacientes con prediabetes o diabetes tipo 2 (que no se estaban tratando con medicamentos), aquellos que tomaron Plenity tuvieron 6 veces más probabilidades de bajar un 10% o más de peso corporal que aquellos que tomaron un placebo.

 

Lisa Arbetter es una periodista independiente cuyo trabajo ha sido reseñado en InStyle, Women’s Wear Daily y Family Circle. También es ex editora en jefe de Stylewatch.

Siguiente:

Longevidad

Cómo las células senescentes podrían llegar a aumentar la longevidad algún día o hasta curar el dolor de la artritis.

¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.