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En exclusiva: La mitad de los hogares de ancianos en EE.UU. tienen personal infectado

Un análisis de AARP concluyó que un cuarto de los hogares no tienen suficientes trabajadores ni equipo de protección personal.

In English | Más de seis meses después de que el coronavirus comenzara su marcha mortal por los hogares de ancianos en Estados Unidos donde ha cobrado decenas de miles de vidas, más de un cuarto de los centros del país reportan no tener suficiente equipo de protección personal ni trabajadores, y casi la mitad tienen por lo menos un miembro del personal infectado con COVID-19, según un nuevo análisis de datos del Gobierno que llevó a cabo AARP.

En algunos estados, las cifras son mucho mayores. En Maine, Nuevo México y Nuevo Hampshire, por ejemplo, más de la mitad de los hogares de ancianos reportaron no tener suficiente equipo de protección personal, lo que se define como menos de una semana de reserva de mascarillas N95, mascarillas quirúrgicas, protección para los ojos, batas, guantes y desinfectante para manos elaborado con alcohol. 

En Dakota del Sur y en Kansas, más de la mitad de los hogares de ancianos reportaron tener una escasez de enfermeros, asistentes o ambos, según las necesidades del centro y las normas internas de dotación de personal por paciente.  Y en Alabama, Tennessee y Florida, más del 70% de los hogares de ancianos reportaron infecciones de COVID-19 entre el personal. 


El nuevo análisis se basa en datos que reportaron los mismos hogares de ancianos y que recogió el Gobierno federal durante cuatro semanas desde fines de agosto hasta fines de septiembre. Si bien en algunos estados la situación es mucho peor que en otros, en los cincuenta estados y el Distrito de Columbia hubo uno o más hogares de ancianos que reportaron una cantidad inadecuada de equipo de protección, escasez de personal e infecciones entre el personal.  Todos los estados y D.C. también reportaron uno o más casos de COVID-19 entre los residentes de hogares de ancianos, mientras que 46 estados y D.C. reportaron una o más muertes por COVID-19 entre los residentes.  

“Ningún estado está haciendo las cosas bien”, indica Bill Sweeney, vicepresidente sénior de Asuntos Gubernamentales de AARP, y agrega que los resultados del análisis son “profundamente desalentadores”. 

“Si bien la pandemia ha sido inesperada para todos nosotros, el control básico de infecciones es algo que debería haber estado sucediendo en los hogares de ancianos desde hace mucho tiempo”, señala. “Estos son lugares donde las personas son vulnerables ante las infecciones, ya sea de COVID-19 o de otro tipo. Por lo tanto, que estos centros aún no tengan equipo básico de protección, incluso ahora que tenemos un virus mortal en el aire, es indignante e inaceptable”. 

Las infecciones entre el personal casi coinciden con las infecciones entre los residentes

Durante meses, proporcionar equipo de protección adecuado y elaborar planes para atenuar la escasez de personal han sido los “principios básicos” que establecieron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) para el control de infecciones por COVID-19 en los hogares de ancianos, que en general albergan adultos mayores que padecen enfermedades subyacentes y que tienen un mayor riesgo de contraer infecciones y trastornos graves a raíz de la enfermedad. 

Sin embargo, en 18 estados, más del 30% de todos los hogares de ancianos reportaron escasez de equipo de protección personal, y en 26 estados y D.C., más del 30% de los hogares de ancianos no tienen suficiente personal. Las mascarillas N95 fueron el artículo de protección personal con mayor demanda en todo el país, y el 12% de todos los hogares de ancianos reportaron no tener suficientes. Además, los asistentes de los hogares de ancianos (asistentes de enfermería certificados, ayudantes de enfermería y de medicación, y técnicos de medicación) fueron los miembros de personal en mayor demanda, y el 27% de todos los hogares de ancianos reportaron no tener suficientes. 


Sin embargo, tan alarmante como esa escasez es la cantidad de infecciones entre el personal. El total nacional de casos de COVID-19 entre el personal es prácticamente igual al de los residentes: 26,945 miembros de personal frente a 28,405 residentes. No obstante, solo un cuarto de todos los hogares de ancianos del país reportaron casos de residentes en su establecimiento, lo que significa que las infecciones de miembros del personal están mucho más extendidas y ocurrieron en el doble de centros. 

Los estudios indican que la infección entre los miembros de personal es uno de los causantes principales de las infecciones entre los residentes. Para Sweeney, las infecciones de miembros del personal a causa de la COVID-19 son “realmente un problema preocupante”. 

“Se trata de personas a quienes no se les paga nada bien, que no tienen acceso a licencia por enfermedad, que pueden estar trabajando en varios hogares de ancianos para poder mantenerse y sin saberlo estar transmitiendo el virus entre diferentes centros”, explica.

Muchos asistentes de enfermería ganan menos de $15 por hora, y hay una gran rotación de personal. Según la National Association of Health Care Assistants, en los hogares de ancianos trabajan cerca de 700,000 asistentes de enfermería certificados (CNA) que conforman la amplia mayoría del personal de cuidados que trabaja en los hogares de ancianos. 

“No culpo al personal, ya que hacen lo mejor que pueden. Pero sí culpo a las empresas y a la industria de hogares de ancianos que no proporcionan pruebas de detección, apoyo ni la compensación necesaria para atraer y retener personal competente”.

El análisis estuvo a cargo del Instituto de Política Pública de AARP (en inglés) y el Scripps Gerontology Center de Miami University en Ohio (en inglés), y se basa principalmente en datos que los Centros de Servicios de Medicare y Medicare (CMS). Los hogares de ancianos tienen certificación federal y deben presentar sus datos al Gobierno cada semana. El análisis de AARP utiliza datos correspondientes al período del 24 de agosto al 20 de septiembre, durante el cual el 95% de los 15,366 hogares de ancianos del país presentaron datos referentes a las cuatro semanas. 

El análisis se concentra en cinco categorías esenciales vinculadas a la COVID-19 —casos de residentes, muertes de residentes, suministro de equipo de protección personal, casos de personal y escasez de personal— y toma datos únicamente de hogares de ancianos con certificación federal. El análisis de AARP se concentra en estas áreas debido a que representan factores críticos en la prevención de casos y muertes vinculados a la COVID-19 en los hogares de ancianos. En el futuro, AARP planea publicar un nuevo análisis sobre estos cinco temas cada mes, a medida que nuevos datos federales estén disponibles.

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