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10 señales iniciales de advertencia de la demencia que no debes ignorar

Cómo identificar indicios tempranos de que tu ser querido podría sufrir de demencia o de Alzheimer.

Hombre preocupado y su esposa lo consuela

ISTOCK/GETTY IMAGES

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A partir de los 50 no es extraño tener problemas ocasionales para hallar la palabra adecuada o recordar dónde ponemos las cosas.

Pero la dificultad persistente con la memoria, la cognición y la capacidad de llevar a cabo las tareas cotidianas puede ser una señal de algo más grave.

¿Qué es la demencia?

La demencia en realidad no es una enfermedad, según Mayo Clinic. Es un término "comodín" que abarca cualquier cambio en el cerebro que cause una pérdida de funciones que interfiera con la vida diaria. Puede disminuir la concentración, la capacidad de prestar atención, las habilidades del lenguaje, la resolución de problemas y la percepción visual. La demencia también puede dificultar que una persona controle sus emociones e incluso puede llevar a cambios en la personalidad.

Aproximadamente 6.5 millones de personas en Estados Unidos viven con la enfermedad de Alzheimer, el tipo más común de demencia, aunque muchos expertos dicen que ese número es probablemente mayor. Y se calcula que su prevalencia llegará a casi 13 millones para el 2050, según un informe del 2022 de la Alzheimer's Association (en inglés). En todo el mundo, más de 55 millones de personas padecen de demencia, según la Organización Mundial de la Salud. 


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Enfermedades que causan demencia

Estos problemas son las causas principales de la demencia. Muchos pacientes sufren de demencia mixta, una mezcla de dos tipos o más, como la combinación de la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular.

Enfermedad de Alzheimer. La enfermedad de Alzheimer se caracteriza por placas amiloides y fibras enredadas en el cerebro junto con la pérdida de conexiones entre células nerviosas. El daño aparece inicialmente en el hipocampo, una zona del cerebro relacionada con la formación de recuerdos, y se extiende gradualmente desde ahí.

Demencia vascular. El segundo tipo de demencia más común es el resultado del daño a los vasos sanguíneos que llevan la sangre al cerebro. Tiende a afectar la concentración, la organización, la capacidad de resolver problemas y la rapidez del pensamiento más de lo que parece afectar la memoria.

Demencia del cuerpo de Lewy. Los cuerpos de Lewy, unos depósitos anormales de proteínas en el cerebro, afectan el equilibrio químico del cerebro y provocan problemas de comportamiento, humor, movimiento y pensamiento.

Trastornos frontotemporales. La causa de demencia más común entre personas de 65 años o menos es el daño degenerativo a los lóbulos frontal y temporales del cerebro. Los síntomas pueden incluir apatía; dificultad al comunicarse, caminar o trabajar; cambios emocionales; y comportamiento impulsivo o inapropiado. Fuente: Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, Mayo Clinic

Fuentes: National Institute on Aging, Mayo Clinic

Si alguien muestra signos de demencia, es importante consultar a un experto médico que pueda realizar pruebas y hacer un diagnóstico. Varias enfermedades, a menudo tratables —desde infecciones hasta una deficiencia de vitaminas—, pueden causar síntomas similares a los de la demencia, por lo que es necesario descartarlos primero. 

Si es demencia, deberás planificar cómo llevarás a cabo su cuidado, sobre todo a medida que avanza la enfermedad.

10 señales iniciales de advertencia 

Estos son algunos síntomas que debes tener en cuenta:

1. Dificultad para realizar tareas diarias. Todo el mundo comete errores, pero una persona con demencia podría tener cada vez más problemas para hacer cosas como manejar las facturas mensuales o seguir una receta de cocina, dice la Alzheimer's Association. También podría tener problemas para concentrarse en sus tareas, tardar más en llevarlas a cabo o tener dificultad para completarlas.

2. Repetición. Hacer una pregunta una y otra vez o contar la misma historia sobre un evento reciente varias veces son indicadores comunes de la enfermedad de Alzheimer leve o moderada, según la Clínica Cleveland.

3. Problemas de comunicación. Toma nota si un ser querido tiene dificultad para unirse a conversaciones o para seguirlas, si se detiene de golpe en medio de un pensamiento o si le cuesta encontrar las palabras o el nombre de los objetos.

4. Perderse. Las personas con demencia podrían tener dificultad con sus capacidades visuales y espaciales. Según Mayo Clinic, eso puede manifestarse mediante problemas como perderse al conducir.

5. Cambios de personalidad. Es causa de preocupación si un ser querido comienza a actuar inusualmente confundido, sospechoso, temeroso o ansioso; si se enoja fácilmente o pierde el interés en actividades y parece deprimido.

6. Confusión sobre el dónde y el cuándo. Otro signo preocupante es la desorientación con respecto al tiempo; por ejemplo, olvidar rutinariamente qué día de la semana es, dice Jason Karlawish, profesor de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania y codirector del Penn Memory Center.

7. Colocar las cosas fuera de lugar. Una persona con demencia puede poner cosas en lugares inusuales y tener dificultad para recordar dónde las puso, señala la Alzheimer’s Association. 

9. Pérdida de interés. No sentirte especialmente sociable de vez en cuando es una cosa, pero una pérdida repentina y rutinaria de interés en la familia, los amigos, el trabajo y los eventos sociales es una señal de advertencia de demencia. 

10. Olvidar viejos recuerdos. La pérdida de memoria que se vuelve más persistente suele ser uno de los primeros signos de demencia. 

Algunas personas con pérdida de memoria o con problemas relacionados con la atención, la toma de decisiones, el lenguaje o el razonamiento podrían tener un problema denominado deterioro cognitivo leve (DCL). El trastorno causa un declive notable, pero los cambios son menos serios que en los casos de demencia, y las personas pueden seguir llevando a cabo sus actividades diarias, según Cleveland Clinic.

Quienes tienen DCL tienen un mayor riesgo de desarrollar demencia.

Dónde encontrar ayuda

Cuando tu ser querido muestra síntomas preocupantes, el primer paso suele ser consultar a su médico de atención primaria. Pero si quieres un diagnóstico definitivo, necesitarás ver a especialistas en campos como neurología, geriatría o psiquiatría geriátrica.

Si no encuentras a nadie, el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento recomienda contactar al departamento de Neurología de una facultad de medicina local. Algunos hospitales también tienen clínicas que se centran en la demencia.

Los especialistas querrán saber sobre el historial médico y los hábitos del paciente (¿Hace ejercicio? ¿Fuma?), además de su historial médico familiar.

Estudios recientes sugieren que hasta la prevalencia entre parientes lejanos puede aumentar tu riesgo de demencia. Los médicos también llevarán a cabo exámenes físicos y neurológicos para descartar otras causas tratables de los síntomas de demencia. Y los factores modificables, como la presión arterial alta, el tabaquismo, la diabetes y la actividad física insuficiente, pueden aumentar el riesgo de demencia de una persona. 

Hay problemas de salud que pueden simular demencia

Muchas enfermedades tratables pueden causar síntomas similares a los de la demencia. Estos son algunos de los más comunes:

  • Consumo excesivo de alcohol
  • Ansiedad, depresión o estrés
  • Coágulos sanguíneos, infecciones o tumores cerebrales
  • Delirio
  • Lesiones en la cabeza
  • Problemas de los riñones, el hígado o la tiroides
  • Efectos secundarios de los medicamentos
  • Deficiencias de vitaminas

Fuente: Instituto Nacional sobre el Envejecimiento

¿Cómo se diagnostica la demencia?

Estos son algunos de los métodos que usan los médicos para diagnosticar la demencia:

• Las pruebas cognitivas y neuropsicológicas evalúan las habilidades de lenguaje y matemáticas, la memoria, la resolución de problemas y otros tipos de funcionamiento mental.

• Las pruebas de sangre son relativamente nuevas cuando se trata de diagnosticar la demencia y todavía están limitadas en entornos clínicos. Los médicos pueden pedir una para medir los niveles de beta amiloide, un sello distintivo de la enfermedad de Alzheimer. 

• Las imágenes del cerebro, como las tomografías computarizadas (CT), las resonancias magnéticas (MRI) o las tomografías de emisión positrónica (PET), pueden detectar cambios en la estructura y la función cerebrales. Estas pruebas también pueden identificar derrames, tumores y otros problemas que pueden provocar demencia.

• Las evaluaciones psiquiátricas pueden determinar si un problema de salud mental está causando los síntomas o influyendo en ellos.

• Las pruebas genéticas son importantes, en particular si alguien tiene síntomas antes de los 60 años. El inicio temprano de la enfermedad de Alzheimer está firmemente ligado a los genes de cada persona, dice Mayo Clinic. Habla con un asesor genético antes y después de hacer las pruebas.

Nota de redacción: este artículo se publicó originalmente el 22 de octubre del 2019. Ha sido actualizado con información más reciente.

Patrick J. Kiger es un escritor colaborador de AARP. Ha escrito para una amplia variedad de publicaciones, incluidas Los Angeles Times Magazine, GQ y Mother Jones, además de los sitios web de Discovery Channel y National Geographic.