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El Dr. Antonio Mignucci salva a los manatíes del peligro de extinción en Puerto Rico

Su misión: llevar la lucha por preservar esta especie a todo el mundo.

 

Un encuentro con un delfín juguetón a los 9 años despertó una pasión por los mamíferos marinos tropicales que se convertiría en un proyecto de vida para el Dr. Antonio Mignucci, director del Centro de Conservación de Manatíes y catedrático de la Universidad Interamericana de Puerto Rico. Mignucci, también fundador de la organización de conservación internacional Red Caribeña de Varamientos, centra su trabajo en la rehabilitación de estas especies, y se especializa en el manatí caribeño.​

“Me dediqué a estudiarlos, a conocerlos y también a enseñar para lograr su conservación”, dice Mignucci, que subraya la fragilidad de estos animales en su entorno natural y la importancia de levantar conciencia a nivel global. “¿Qué vamos a hacer para que pueda participar todo el mundo? ¿Cuáles son las estrategias que tú, como persona, puedes usar para que sobrevivan los manatíes?

AARP conversó con el Dr. Mignucci sobre su proyecto, el trabajo de conservación, los voluntarios y el alcance comunitario en beneficio del planeta. A continuación, te presentamos una versión editada de la entrevista.​


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Antonio Mignucci cuida de un manatí en el agua

Antonio Mignucci

Bajo la autoridad de los permisos USFWS MB50377D, MA69720D, & MA791721, & PRDNER CSN LOA 2020-2025.

¿Por qué eligió a los manatíes?​

Trabajo con los manatíes porque están en alto peligro de extinción. Comencé con delfines y un poquito con focas, pero fueron los manatíes los que llamaron la atención por la necesidad que tenían de que se les dedicara esfuerzos de conservación. Antes a los manatíes los pescaban por su carne. Hoy hay otras amenazas que los ponen en peligro, [como] los choques con embarcaciones, la degradación del ambiente, mucha gente en el agua, ocupando su territorio.

​¿Cuál es el mayor desafío que tiene en Puerto Rico para la conservación de manatíes?

​Las lecciones más importantes que hemos visto a través de estos años [tienen que ver con] la fragilidad de los animales en el medioambiente marino. O sea, puede que se salven, pero a la vez, pueden morir en cualquier momento. En Florida, 1,000 manatíes murieron el año pasado porque se están acabando las hierbas marinas. Si sucede lo mismo en Puerto Rico, los manatíes desaparecerán para siempre. ​Lo que más afecta a los manatíes en nuestra isla son los choques con las embarcaciones. Pero no son los choques por las hélices que los corta, es la velocidad… Al manatí no le da tiempo de escuchar al bote y sumergirse para escapar. Al navegar tan rápido, [el bote] pasa por encima y lo golpea…, le rompe el hueso y, por tanto, le hace daño interno y causa su muerte. La mejor manera de conservar a los manatíes es siendo proactivos en la conservación de esta especie. Eso quiere decir que cuando tú vas al mar, tienes que ser consciente. Por ejemplo: no pisar las hierbas marinas; navegar responsablemente, no a velocidad; no tirar basura en el ambiente acuático. Todos estos aspectos, poco a poco, van ayudando a preservar generaciones futuras de manatíes. No hacerlo acelera su extinción.​

Su equipo de trabajo solo consta de nueve personas. ¿Qué papel cumplen los voluntarios en la realización de sus proyectos?

​El Centro de Conservación de Manatíes es una alianza entre la Red Caribeña de Varamientos, una organización sin fines de lucro, con la Universidad Interamericana. Y, a través de la participación de los estudiantes, es que podemos llevar a cabo este trabajo. Tenemos de 60 a 80 voluntarios que dan el apoyo necesario para poder implementar este proyecto. Tenemos muchachos que trabajan en las noches… o sábado y domingo, son gente comprometida. Lo que necesitamos es volverlo contagioso a todo el mundo.​

¿Qué importancia tiene el alcance comunitario?

​El alcance comunitario es lo que nos permite explicarle a la gente por qué hacemos [esto], cómo lo hacemos, y cómo pueden ayudar. Eso finalmente ayudará a preservar la especie. Nosotros recibimos alrededor de 10,000 personas al año que ven de primera mano el trabajo que hacemos. Pero el alcance comunitario no solamente es a través de una visita directa, sino también de las redes sociales. Así que como organización ambiental uno tiene que estar activo en Facebook, Twitter, Instagram y todos los medios nuevos para poder lograr cambios en el comportamiento… a favor de la conservación.


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​¿Cómo es la rehabilitación y el impacto en la comunidad científica?​

Cuando un manatí llega para […] la rehabilitación, lo primero es atender su condición médica; eso puede tomar unos 4 o 5 meses. Pero luego de eso, especialmente en las crías que son casi recién nacidas, [podría] tomar dos años llevarlas a que estén listas para liberarse. Y uno piensa que puede ser solamente eso, dos años, pero no es así. Tienen que pesar —por lo menos— 550 libras. Pero también son importantes nuestros logros académicos. Muchas veces nos preguntan cómo es rehabilitar a un manatí o cómo hacerle los estudios genéticos, y eso lo hacemos a través de publicaciones científicas que les sirve a nuestros colegas para que puedan hacer lo mismo.

​¿Cómo ve el proyecto de conservación a largo plazo?​

El ambientalismo ha cambiado en los años que hemos estado envueltos en rescatar y rehabilitar manatíes. Las personas no son las mismas. Las generaciones van cambiando. Es importante que [las generaciones] velen por el futuro, para que continúe este tipo de proyectos…, tanto ambiental como de conservación de especies. Es gratificante ser un ente inspirador, no solamente como persona sino como institución. La realidad es que empieza a nivel individual y tiene que regarse al nivel colectivo.​