Skip to content

¡Bienvenido! AARP es tu guía para navegar la vida y planear tu futuro con Salud, Dinero y Amor. Conócenos mejor

 

Los graves efectos del cierre de Gobierno más largo en la historia

Aunque se han mantenido las funciones del Seguro Social y Medicare, las consecuencias del cierre se sienten en los parques nacionales y los aeropuertos.

Letrero que anuncia el cierre de una entidad estatal

Getty Images

In English | Avanza el cierre de Gobierno más largo en la historia del país y muchos servicios con los que cuentan los adultos mayores  —como el Seguro Social y el correo postal— permanecen intactos. Pero, aun así, la interrupción prolongada de nueve agencias principales tiene un efecto generalizado.

Aproximadamente 800,000 de los 2.1 millones de trabajadores federales fueron despedidos temporalmente sin recibir su salario, aunque aproximadamente 450,000 empleados "esenciales" siguen en sus puestos.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


Recientemente, el presidente Trump firmó un proyecto de ley que asegura que los trabajadores federales serán remunerados por el tiempo que pasaron sin trabajar, pero eso no sucederá hasta que termine el cierre. Además, esa legislación no aplicará a los cientos de miles de contratistas que trabajan para el Gobierno federal.

El cierre parcial que comenzó el 22 de diciembre afecta a los departamentos de Agricultura, Comercio, Seguridad Nacional, Interior, Justicia, Estado, Transporte, Tesoro, y Vivienda y Desarrollo Urbano. Estas agencias son responsables de muchísimos servicios, como la inspección del suministro de alimentos de la nación, el control de seguridad de los aeropuertos y la tramitación de las declaraciones de impuestos.

El resto del Gobierno federal tiene fondos. Esto incluye a agencias como el Departamento de Salud y Servicios Humanos y la Administración del Seguro Social, que paga las reclamaciones de Medicare y efectúa los pagos del Seguro Social a las personas jubiladas o con discapacidades.

Como el cierre avanza, el Gobierno ha estado llamando a más empleados federales para que regresen a sus trabajos, la mayoría sin recibir su salario.

Unos 150 empleados, despedidos temporalmente de la Administración de Alimentos y Medicamentos, volverán la semana próxima para realizar las inspecciones de seguridad de ciertos medicamentos y de los alimentos de alto riesgo, como los quesos, frutas y vegetales, así como la fórmula para bebés. El Departamento de Estado afirma que encontró suficientes fondos no usados en el presupuesto del año pasado para reincorporar a 8,000 diplomáticos que habían sido despedidos temporalmente y pagarles por dos semanas. A principios del cierre, el Servicio de Impuestos Internos (IRS) anunció que más de la mitad de sus empleados —unos 46,052— regresarían a sus puestos, sin recibir salario, para que los contribuyentes puedan recibir sus reembolsos del impuesto sobre la renta a tiempo.

Pero otros servicios gubernamentales con los que cuenta el público se han cerrado o limitado. Los trabajadores de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), que realizan el control de pasajeros en los aeropuertos, están faltando al azar por enfermedad, lo que ha resultado en esperas más largas de lo normal en los puntos de control de seguridad. A pesar de que algunos estados están ayudando para mantener los parques nacionales populares tales como el Gran Cañón y la Estatua de la Libertad abiertos, la mayoría de los parques no está prestando servicios, y aunque permanezcan abiertos, la basura se ha estado amontonando por semanas. También, el Departamento de Agricultura ha dejado de expedir préstamos hipotecarios a prestatarios de ingresos bajos y módicos, y la Administración Federal de Vivienda (FHA) afirma que no proveerá las aprobaciones necesarias para obtener una hipoteca inversa.

"Hay muchas áreas que afectan nuestras vidas, aunque no sean de primera línea como el Seguro Social y Medicare", dice Norm Ornstein, académico residente del American Enterprise Institute y experto veterano en asuntos congresionales. 

La práctica de cerrar la Administración porque el Congreso no haya aprobado y el presidente no haya firmado los proyectos de ley necesarios para financiarlo se remonta a 1980, hace casi 40 años. Desde entonces, ha habido 20 cierres parciales o completos. Antes del cierre actual, que ha alcanzado un número récord de días, el más largo de la historia sucedió en 1995; este duró 21 días.

"Cuanto más tiempo dure el cierre, el público confiará menos en la capacidad del Gobierno de solucionar sus problemas", dice Molly Reynolds, miembro sénior del Brookings Institution a cargo de estudios sobre gobernabilidad. "A largo plazo, no es bueno para nosotros como país".


¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.