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¿Qué deberías saber antes de arrendar un automóvil?

Cómo puedes ahorrar dinero, obtener la última tecnología y disfrutar de otros beneficios en vez de ser propietario.

Pareja de adultos mayores en un automóvil, recibiendo las llaves de su auto nuevo.

DjelicS / Getty Images

In English | Al arrendar un automóvil, tienes las mismas responsabilidades de un propietario de auto—seguro, tasas de registro, inspecciones, responsabilidad legal—, pero no eres el propietario. El banco o la compañía de arrendamiento lo es. Ese arreglo no resulta atractivo para todo el mundo, pero definitivamente hay beneficios en lo que respecta a arrendar en comparación con comprar un automóvil nuevo. Por lo menos, arrendar, normalmente, ofrece pagos mensuales más bajos. Además, particularmente importante para los conductores mayores, obtienes tecnología y características de seguridad nuevas cada cierta cantidad de años. Y, por lo general, un arrendamiento dura 36 meses o 36,000 millas, lo que coincide con la garantía de la mayoría de los automóviles, lo que te evita los costos de reparación inesperados.

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Mejor aún: Si es tu primer arrendamiento, probablemente tengas un automóvil usado que puedas intercambiar como parte del trato, lo que reducirá tus pagos. (Solo ten en cuenta que no tendrás esa ventaja cuando llegue el momento de arrendar nuevamente).

De hecho, el atractivo de los pagos más bajos del arrendamiento es lo suficientemente fuerte como para que casi un tercio —el 31.3%— de las transacciones de automóviles nuevos correspondieron a arrendamientos en el primer semestre del 2018, lo que representa un aumento en comparación con el 25.7% durante el primer semestre del 2013, nos informa Edmunds.com, sitio investigativo y de compras de automóviles.

Este es un ejemplo simplificado de la razón por la cual arrendar pueda resultar tan atractiva, usando información de carpaymentcalculator.net.

Encuentras un CR-V de Honda del 2018, uno de los SUV más exitosos en Estados Unidos, por $33,500 ($35,000 al salir con impuestos y otros cargos). Tienes un automóvil para intercambiar valorado en $10,000, y consigues una oferta que no requiere ningún pago inmediato cuando firmes el arrendamiento. Con un préstamo a 3 años al 5%, que es el promedio aproximado actual, según Bankrate.com, tendrías un pago mensual considerable de $749. Un arrendamiento a tres años reduce el impacto mensual a $287.

Increíble. Necesitarías un préstamo a 8 años para que el pago del préstamo se aproxime al del arrendamiento. Sí, es cierto que te quedarías con el automóvil después de pagar el préstamo, pero ¿por cuánto tiempo?

A continuación, lo que debes considerar.

Elige el automóvil adecuado. En el caso de un arrendamiento, se paga por la depreciación del automóvil; por lo tanto, elegir uno que mantenga su valor reduce el pago mensual. Pero eso limita tus opciones: ¿Que te parecería un Toyota, un Toyota o un Toyota? La camioneta de tamaño mediano Tacoma, la camioneta de tamaño completo Tundra y el SUV 4Runner de esta marca ocupan los tres primeros puestos en la categoría de mejor valor de reventa de los premios de Kelley Blue Book (en inglés) del 2018. Después de tres años, valen aproximadamente entre el 65 y el 70% de su valor como nuevas.

La información se divide en segmentos, así que puedes encontrar los principales competidores entre, digamos, las categorías de sedán, minivan o SUV. (Usamos los pronósticos de depreciación de kbb.com (en inglés) en el ejemplo del CR-V mencionado anteriormente). El Jeep Wrangler y cinco camionetas siguen a las tres de Toyota, que ocupan los primeros puestos. El primer auto es el WRX de Subaru, un sedán de alto rendimiento, en el puesto N.º 10.

“Los vehículos que son populares y tienen buenos valores de reventa —los SUV y los Toyota”, son las mejores opciones desde el punto de vista financiero, dice Ronald Montoya, editor sénior sobre asesoramiento al consumidor en Edmunds.com.

Pareja de adultos viendo un automóvil en un concesionario.

Westend61 / Getty Images

Entiende la oferta. Los arrendamientos (o alquileres) “tienen muchas variables”, dice Montoya, quizá simplificando el asunto.

Primero, el precio es negociable —aunque al comprar un automóvil, puedes esperar resistencia de los concesionarios—. Puedes averiguar a cuánto se venden los modelos similares en tu área si visitas Truecar.com, kbb.com y Edmunds.com. También puedes obtener una cotización del departamento de ventas por internet del concesionario antes de visitar la sala de exhibición. Es difícil que un vendedor la cuestione.

El precio acordado, más los cargos (impuestos sobre las ventas y el cargo por transacción o documentación del concesionario del que aparentemente nadie se puede escapar, por ejemplo), menos el valor que se estima tendrá el automóvil al finalizar el arrendamiento, termina siendo la cantidad básica por pagar. Eso es el costo capitalizado, conocido en inglés como “cap cost”, en el vocabulario de arrendamiento.

A menudo, los fabricantes tienen ofertas de arrendamiento que reducen el precio. Algunas incluyen la inflación artificial del valor de reventa, o residual, esperado del automóvil al finalizar el arrendamiento. Lo que es bueno ahora, porque los pagos son más bajos, pero es malo en el futuro si quieres comprar el automóvil cuando finalice el arrendamiento, porque tendrás que pagar el precio residual inflado.

Entiende el “factor monetario". El factor monetario, que equivale al interés, no siempre se menciona. Si fuera el caso, pregunta. Se supone que se exprese como un pequeño decimal, como por ejemplo 0.002. Multiplicas esa cifra por 2,400 para obtener la tasa de interés equivalente —un 4.8% para fines de nuestro ejemplo—. No debería ser mayor que el interés del préstamo de un automóvil nuevo. Y esa cifra (2,400) siempre forma parte del cálculo; no está relacionada con la duración del arrendamiento, según LeaseGuide.com.

A veces, el factor monetario se menciona erróneamente para que parezca que es una tasa de interés baja, quizás 2.0 en nuestro ejemplo anterior. Por lo tanto, ajusta los 2,400 (a 2.4, en el ejemplo anterior) y seguirás obteniendo el 4.8%.

Otros concesionarios podrían trabajar con prestamistas que ofrecen mejores factores monetarios u otros vehículos que pudieran tener factores monetarios más bajos. Compara precios.

Toma en cuenta la duración del alquiler y el millaje anual. ¿Es la duración del arrendamiento adecuada para ti e incluye suficiente millaje? Quizás conduzcas aproximadamente 10,000 millas al año, pero tus seres queridos se acaban de mudar lejos y tendrás que conducir el doble por las visitas, lo que provocaría una penalidad por millaje en tu límite anual de 12,000 millas. O quizás sea todo lo contrario —no te gustan los viajes largos— y puedas optar por un arrendamiento de bajo millaje o, incluso, por uno de los de dos años disponibles en algunos modelos. Esos tienen límites de millaje entre 15,000 y 24,000 durante el plazo de dos años.

Puedes dar algún dinero para reducir los pagos mensuales. Puede que los anuncios publicitarios de “$0 en el momento de la firma” te hayan convencido de que arriendes, pero puedes dar algo de efectivo para reducir tus pagos. A eso se le conoce como la “tarifa de reducción del costo capitalizado”. Solo evita exagerar. “Tu meta es que el pago inicial sea lo más bajo posible porque no lo recuperarás”, advierte Montoya.

Considera un seguro de protección garantizada para automóviles (GAP). Conduces fuera del concesionario y un borracho estrella su automóvil contra el tuyo en el primer semáforo. Por suerte, no sales lastimado, pero tu automóvil sufre unos buenos daños.

Para ti el automóvil sigue siendo nuevo, aunque un poco destrozado. Pero una vez que el concesionario lo vendió, pasó a ser un automóvil usado y se depreció. Estás en apuros si no tienes el seguro GAP. Este paga la diferencia entre lo que tu seguro de automóvil normal cubre y el saldo del arrendamiento o préstamo, de manera que no te encuentres sin automóvil y con un saldo a pagar alto.

“En algunos casos, se incluirá (el seguro GAP)”, afirma Montana. “No es tan costoso en relación con el precio del automóvil. Si no hiciste un pago inicial importante, cubrirá [la diferencia entre] lo que vale el vehículo y lo que debes”.

Pregunta si el contrato de arrendamiento incluye esta cobertura de seguro GAP especializada. Bankrate.com sugiere: “Si no la tiene, considera buscar un automóvil con un plan de arrendamiento que la tenga”.

Y hay coberturas especializadas que podrían parecer una trampa pero que pueden ser valiosas, dice Montoya. Debido a que debes devolver el auto arrendado en buenas condiciones, explica, “a veces las personas quieren cobertura por ‘rayones en los rines’”. Esta paga las reparaciones si rayas los neumáticos al rozar el encintado cuando te estacionas, por ejemplo, para que no te hagan pagar por ello al finalizar el arrendamiento.


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