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La pandemia llevó al aumento de peso, mayor consumo de bebidas y más insomnio

Una encuesta revela que el aumento de estrés en la población generó a conductas poco saludables.

Persona parada sobre una báscula de peso corporal

Getty Images

In English | A inicios de la pandemia, Sandra Tullock empezó a aumentar de peso, a tomar una copa adicional de chardonnay por las noches y a tener dificultades para dormir.

La mujer de 64 años, de Jamaica, Queens, en la ciudad de Nueva York, se había sometido anteriormente a una cirugía de derivación bariátrica y bajó 100 libras, por lo que su aumento de peso y otros problemas resultaban preocupantes. Ella atribuye estos problemas a la ansiedad en torno a la COVID-19.

"Vivo sola y no me di cuenta de lo mucho que me hacía falta estar con mis amistades", dice Tullock. "Eso me afectó".

Tullock no es la única. La pandemia de COVID-19 está perjudicando la salud física y psicológica de las personas en Estados Unidos, según se revela en la más reciente encuesta de la American Psychological Association (APA).


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En la encuesta, realizada hacia fines de febrero por Harris Poll, se reveló que muchos adultos en Estados Unidos —especialmente los padres de menores de 18 años, los trabajadores esenciales, los jóvenes, y las personas negras y latinas— han experimentado cambios no deseados en el peso corporal, están tomando más bebidas alcohólicas y no están durmiendo tanto como quisieran.

"A lo largo de la pandemia, nos ha preocupado el nivel de estrés prolongado, agravado por el dolor emocional, el trauma y el aislamiento que vive la población estadounidense", señaló Arthur C. Evans Jr., director ejecutivo de la APA. "En esta encuesta se revela una crisis secundaria que probablemente tendrá graves consecuencias en la salud mental y física durante muchos años".

Entre los hallazgos de la encuesta figuran los siguientes:

  • El 61% de los adultos han experimentado un cambio no deseado en el peso corporal
  • El 67% duermen más o menos del tiempo deseado
  • El 23% están tomando más bebidas alcohólicas; esta cifra es del 52% para los padres de hijos de entre 5 y 7 años.

En la encuesta se reveló que los adultos jóvenes tienen mayores probabilidades de reconocer que su salud mental ha empeorado: el 46% de la generación Z, el 33% de la generación X, el 31% de los milénicos, el 28% de los boomers y el 9% de la generación silenciosa informaron de tener estos problemas.

"Vivo sola y no me di cuenta de lo mucho que me hacía falta estar con mis amistades. Eso me afectó".

— Sandra Tullock

Jennifer Kelly, presidenta de la APA, señaló que se necesita más apoyo para las personas más desprotegidas, los trabajadores esenciales y los padres de familia que sufren de estrés a causa de la pandemia.

"Debemos hacer más por apoyar las comunidades en general, los trabajadores esenciales y los padres porque continúan lidiando con las exigencias de la pandemia y empiezan a mostrar las consecuencias físicas del estrés prolongado", dice Kelly.

Se observan disparidades raciales

No sorprende que las personas se hayan visto afectadas por la pandemia, sobre todo en lo que respecta al aumento del peso corporal, según afirma el Dr. David Buchin, director de Cirugía Bariátrica en Northwell Health Huntington Hospital en Huntington, Nueva York.

"Todo el mundo se sentía estresado y recurrió a las comidas reconfortantes", dice Buchin. Otros factores negativos eran el aburrimiento, la falta de actividad física y el estar encerrado en casa con fácil acceso a la despensa y el refrigerador.

En la encuesta se reveló que los latinos tuvieron mayores probabilidades de experimentar cambios físicos no deseados durante la pandemia:

  • El 71% de los latinos experimentaron cambios de peso, frente al 64% de los negros, el 58% de los blancos y el 54% de los asiáticos.
  • El 78% de los latinos tenían problemas para dormir, en comparación con el 76% de los negros, el 63% de los blancos y el 61% de los asiáticos.
  • El 87% de los hispanos experimentaron un cambio en su nivel de actividad física, frente al 84% de los negros, el 81% de los asiáticos y el 79% de los blancos.
Brian Benavidez

Cortesía de Brian Benavidez

Ninguno de los datos mencionados sorprendería a Brian Benavidez, de 52 años y habitante de Brooklyn, Nueva York. Él dice que el estrés ocasionado por la pandemia le afectó el sueño. Sus preocupaciones por la salud de su familia, por su propio trabajo y por los estudios y la situación social de su hijo le impedían quedarse dormido, y se despertaba durante la noche. "Todos estos factores se combinaron con altísimos niveles de estrés, y me resultaba difícil descansar bien por las noches", comenta Benavidez.

Además, como antes tomaba la mitad de una cerveza por semana, ahora consumo con regularidad vino, cerveza y cócteles varios días a la semana. "Era por el estrés y también por el aburrimiento", dice.

Aun así, evitó aumentar de peso, y el tiempo libre que le quedaba durante el confinamiento lo pasaba haciendo ejercicio e incluso practicando yoga por primera vez en su vida.

Después de tener dificultades con el sueño, Benavidez creó estrategias para mejorarlo. Por ejemplo, dejó de ver las noticias con tanta frecuencia y empezó a usar una máscara para dormir y a escuchar pódcast que lo ayudaran a quedarse dormido. Ha venido disminuyendo su consumo de bebidas alcohólicas, aunque no a los niveles de antes de la pandemia.

Tullock también está volviendo a establecer buenos hábitos. Está comiendo mejor y trabaja con un entrenador para hacer más ejercicio. Además, ya recibió la vacuna, lo cual ha ayudado a aliviar su estrés.

"Me parece que ya vamos saliendo de eso", dice Tullock. "Me siento un poco más protegida".

5 consejos para volver a establecer buenos hábitos

Algunas personas habrían desarrollado malos hábitos durante el año de la pandemia, dice el Dr. David Buchin, especialista en cirugía bariátrica. Aquí se ofrecen algunas recomendaciones para volver a establecer buenos hábitos:

1. Sigue un horario. Levántate y acuéstate aproximadamente a la misma hora cada día. Si trabajas de forma remota, imagina que estás en la oficina para tu jornada laboral.

2. Deja de comer refrigerios. Come el desayuno, el almuerzo y la cena, pero no vayas a la despensa o al refrigerador a otras horas.

3. Vístete todos los días. Aunque estés trabajando desde casa, no pases todo el día en pijama.

4. Aumenta la actividad física. Si el gimnasio está cerrado, en internet se ofrece una amplia selección de videos y programas para hacer ejercicio —algunos gratuitos, otros de bajo precio— que puedes probar en la casa, de acuerdo con el nivel de acondicionamiento físico que tengas.

5. Prueba una competencia amistosa. Buchin y sus colegas están compitiendo entre ellos para ver quién puede perder el mayor porcentaje de grasa corporal en tres meses.

Michelle R. Davis se sumó en el 2020 a AARP en calidad de reportera, editora y productora, y supervisa la sección de aarp.org dedicada al hogar y la familia. Anteriormente, fue reportera sénior y estratega de redes sociales para EdWeek Market Brief y corresponsal sénior de Education Week. Además, trabajó cinco años como corresponsal regional en la oficina de Knight Ridder ubicada en Washington, donde daba cobertura sobre el Congreso y la Casa Blanca. 

Peter Urban es un escritor y editor que se especializa en noticias sobre la salud. Urban trabajó veinte años como corresponsal en Washington D.C., para periódicos en Connecticut, Massachusetts, Ohio, California y Arkansas, incluido un período como jefe de la oficina de Washington de Las Vegas Review-Journal. Su trabajo independiente se ha publicado en Scientific American, Bloomberg Government y CTNewsJunkie.com.