Skip to content

¿Cómo mantenerte sano durante tus viajes?: Consejos para disfrutar de las vacaciones de verano 

 

8 maneras de conectarse con los nietos después de distanciarse por la pandemia

Es posible que tus nietos hayan adquirido nuevos intereses o hayan pasado a una nueva etapa.

Abuelo con los y nietos construyendo un rompecabezas

Getty Images

In English | Como muchos abuelos, Jackie Dishner pasó los quince meses de restricciones provocadas por la COVID-19 visitando ocasionalmente a sus cuatro nietos desde el auto o hablando con ellos por videoconferencia. Por eso, cuando por fin pudo entrar en la casa de uno de ellos, su nieta de cuatro años dio por sentado que no conocía la casa. Haciendo un gesto con el brazo, le anunció que podía guiarla hasta el baño.

"Había olvidado que yo ya sabía dónde estaba el baño", cuenta Dishner, que vive en Phoenix. "Cuando son tan pequeños, es increíble lo mucho que crecen en un año".

La experiencia de Dishner ilustra cómo la separación forzosa a causa de la pandemia ha tenido consecuencias a gran escala, pero también a pequeña escala. Muchos abuelos se han perdido más de un año de la vida de sus nietos o han tenido que conformarse con verlos crecer por FaceTime o Zoom. Ahora ha llegado el momento de volver a conectar con ellos, y sus nietos ya no son los mismos de marzo del 2020.

Jackie Dishner y sus nietos

Cortesía de Jackie Dishner

Jackie Dishner y su esposo Richard Albrecht han vuelto a conectarse con sus nietos.

El bebé de antes de la pandemia es ahora un niño en edad de preescolar que derrocha confianza. El bromista de secundaria se ha convertido en un adolescente huraño. Y el adolescente es ahora un estudiante universitario, que quizá luzca un nuevo tatuaje.

"La gente tiene que volver a encontrarse", dice Lisa Ibekwe, especialista en el control de la ira y trabajadora social clínica que dirige The Comfy Place, un centro de terapia en la zona de Atlanta. Puede que incluso quienes antes tenían una relación cercana tengan que volver a conocerse, porque "lo cierto es que hemos pasado tanto tiempo encerrados que muchos han salido cambiados de esta experiencia".

Y eso incluye a los nietos. Los abuelos que intentan volver a conectar con sus nietos tienen que empezar por aceptar que la pandemia ha cambiado a todo el mundo, señala Ibekwe. Un año es mucho tiempo en la vida de un niño, incluso en tiempos "normales": los niños adquieren nuevas habilidades, descubren nuevos intereses, pasan a otras etapas de desarrollo. Por todo ello, es posible que no conecten con los abuelos de la misma manera que antes. Y también es posible que la pandemia les haya causado un trauma.

Los abuelos también son personas diferentes de las que eran antes de la COVID-19 y pueden reaccionar de forma diferente, para bien o para mal, ante sus nietos.

"Nadie va a salir de esto siendo la misma persona de antes, ni siquiera un niño pequeño cuya vida parece haber conservado cierta normalidad", explica Ibekwe. "Por la propia naturaleza del funcionamiento del cerebro, todo el mundo va a salir cambiado de esta experiencia".

Los abuelos desempeñan una función importante

Los cambios provocados por la pandemia pueden ser especialmente difíciles para los más pequeños porque su cerebro es diferente al de los adultos. Los niños no siempre disponen del lenguaje o el vocabulario necesarios para expresar su ansiedad o su aislamiento, dice Ibekwe. Por ello, se expresan a través de su estilo o de su comportamiento, que pueden ser muy diferentes a los de hace un año.

Los abuelos pueden ser fundamentales en el proceso de recuperación pospandemia, añade. "Los abuelos pueden proporcionar el apoyo adicional necesario. Son como esa almohada mullida que siempre eliges en la cama".


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


Los abuelos deben saber escuchar y validar los sentimientos de sus nietos, añade Ibekwe. No te ofendas si los gustos de un nieto han cambiado y ya no le gusta tu plato estrella, o si ha entrado en la adolescencia y ya no quiere dar un paseo contigo. "Asegúrate de que, cuando interactúes con el niño, este se sienta escuchado y visto", dice Ibekwe. Eso fomenta la capacidad de los niños de defenderse por sí mismos, dice.

Los abuelos también deben tranquilizar a sus nietos si estos están preocupados por otra pandemia u otra ronda de restricciones de distanciamiento social, aconseja. "Como abuelo, los apoyas, los amas y los ayudas a reducir la ansiedad simplemente estando presente, manteniéndote en contacto, asegurándote de que estén bien y haciéndoles saber que los amas", dice Ibekwe.

¿Cómo puedes aplicar el consejo de Ibekwe para recuperar la relación con tus nietos? Te presentamos algunas sugerencias suyas y de otros expertos:

1. Sé paciente y persistente, pero no insistente

Jane Greenberg, psicóloga jubilada que vive en las afueras de Filadelfia y tiene cinco nietos, quería volver a conectar con su nieta de 22 meses acompañándola a la guardería. Pero la niña se resistió a que Greenberg se subiera en el asiento trasero del auto. Así pues, Greenberg no insistió y, al día siguiente, volvió a intentarlo. Su nieta acabó por relajarse. "Tienes que saber hasta dónde se sienten cómodos contigo", dice Greenberg, que tenía una consulta de terapia con su esposo y trabajaba con personas de todas las edades, incluidos padres. Se puede negociar con ellos, pero es preferible dejar que sean los nietos quienes decidan, comenta. "Y eso puede ser difícil para algunos abuelos".

2. Interésate por ellos

Pregunta a los padres o directamente a tus nietos qué les interesa ahora. "Esta tarea es esencial porque tienes que conocer a los niños, saber qué les gusta", dice Greenberg.

3. Establece rituales especiales para la relación

Greenberg y el resto de la familia preparan sushi juntos, pero se puede hacer algo mucho más sencillo, como hornear galletas. Y si la actividad parece un poco traviesa, como ir a comprar donas a primera hora de la mañana aún en pijamas, es todavía más divertido. (Eso sí, asegúrate de que los padres aprueben la actividad).

4. Aguza tu curiosidad, no tus comentarios

Resiste la tentación de hacer comentarios sarcásticos sobre la ropa, las perforaciones corporales o los tatuajes de tus nietos, aconseja Ibekwe. En lugar de eso, pregúntales por qué un símbolo concreto es importante para ellos. "Si te presentas como alguien que está abierto a escuchar el porqué y va a respetar la decisión independientemente de que le guste o no, con el tiempo forjarás una mejor relación con esa persona porque no se sentirá juzgada", explica.

5. Deja que los nietos sean los expertos

Durante el aislamiento, Greenberg recibió lecciones de ajedrez por parte de su nieto de ocho años por videoconferencia. "Todavía me gana", dice.

6. Regálales algo, pero no te excedas

Cuando se vuelvan a ver, no es necesario colmar a los nietos de regalos. En lugar de eso, piensa en un objeto que llame su atención y que tal vez inspire una actividad, como una caña de pescar o semillas para plantar en el jardín, dice Greenberg.

7. Lleva la lectura a otro nivel

Jean Reagan es la autora de How to Babysit a Grandpa y otros títulos de humor similares que ayudan a fortalecer los lazos entre nietos y abuelos. (Y resulta que también es la hermana de Greenberg). "Una de las grandes ventajas de leer libros juntos es que irán creando tranquilamente esta pequeña cultura, un momento breve pero precioso en el que el tiempo se detiene y las listas de tareas pendientes desaparecen", dice Reagan, que vive en Salt Lake City y cuenta con una dilatada experiencia leyendo cuentos a jóvenes entusiastas.

En su libro How to Read to a Grandma or Grandpa, sugiere leer en un lugar ambientado: si el libro trata sobre insectos se puede leer en el jardín; y si el libro trata sobre camiones, cerca de una obra de construcción. "Puedes ir variando el lugar donde lees", dice.

8. Intenta romper el hielo

Reagan dice que los zapatos pueden ser un buen punto de partida tanto para los nietos ya mayores como para los más pequeños. A los niños más pequeños, "siempre les digo: 'Guau, me encantan tus zapatos. Parecen muy rápidos'", dice. "Entonces, los niños que son muy tímidos asoman el pie desde detrás de su mamá para que puedas ver mejor el zapato. Hablar de zapatos nunca es intimidante".

Susan Moeller colabora con artículos sobre estilo de vida, salud, finanzas y temas de interés humano. Fue reportera y redactora de varios periódicos; también escribe artículos y ensayos para The Boston Globe Magazine y para su estación local de NPR, entre otros medios.

¿Qué opinas?

0 %{widget}% | Add Yours

Debe registrarse para comentar.