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Los veteranos combaten el trastorno por estrés postraumático escribiendo sus pensamientos

Además de escribir, las actividades de componer canciones y hacer películas ayudan a controlar el problema.

Un grupo de veteranos en una clase de composición de canciones

Sandra Davidson, cortesía del North Carolina Arts Council

Ron Capps, fundador del Veterans Writing Project (Proyecto de escritura para veteranos) a la derecha, ha expandido el proyecto a la composición musical. Dirigió un retiro en mayo del 2019 en Kill Devil Hills, Carolina del Norte.

In English | Cuando Ron Capps fundó el Veterans Writing Project, colgó un letrero manuscrito junto a su escritorio. Este decía: “o tú controlas la memoria o la memoria te controla a ti”.

Desde su inicio hace nueve años, el proyecto ha ofrecido talleres gratuitos de escritura y composición musical a veteranos y sus familiares. Hasta la fecha, el programa ha llegado a 5,000 personas en 22 estados.

“Cada veterano tiene su historia”, dice Capps, de 61 años, quien prestó servicio en Afganistán, Kosovo, Ruanda, Darfur e Irak. “Sin embargo, la mayoría necesita ayuda para contar esa historia”.

Transferir al papel esos recuerdos, que por lo general son traumáticos, o convertirlos en canciones o hacerlos parte de un proyecto cinematográfico, con frecuencia se considera útil para reducir los índices de suicidio entre los veteranos. Cada día, unos 17 exmiembros del servicio en todo el país se quitan la vida y la tasa de suicidios es 1.5 veces más alta que para las personas que nunca prestaron servicio en el Ejército, según el Departamento de Asuntos de Veteranos.

Gráfica muestra cifras relacionadas con el suicidio de veteranos

La fortaleza tiene repercusiones mentales

Clarissa Burton prestó servicio en la Marina de EE.UU. durante seis años y empezó a sufrir trastorno por estrés postraumático (TEPT) antes de que se la diera de baja honorablemente en 1990. Ella dice que “estaba a punto de suicidarse”.

“A la mayoría de los veteranos se les dice solamente que se aguanten, que sean fuertes”, expresa. “Pero se necesita mucha energía para alejar los pensamientos oscuros. Es agotador”.

Burton, de 56 años, fue a una sesión de escritura en Washington en la primavera del 2013. Durante ese tiempo, se dio cuenta que “un dolor de dos veteranos no es el mismo. Sin embargo, todos necesitamos que se nos permita decir lo que pensamos, poder escribir cosas y poder expresarnos sin que se nos diga que lo superemos”.

Después de participar en el proyecto de escritura, junto con veteranos que trabajaban en poesía, cuentos cortos, obras de teatro y proyectos cinematográficos, Burton regresó a casa y hasta la fecha ha escrito cinco libros para niños y dos libros de poesía.

Los seminarios están abiertos a veteranos, miembros del servicio y sus familiares adultos. No se hace distinción entre los veteranos que presenciaron combate o quienes, como Burton, prestaron servicio en territorio estadounidense.

Los veteranos retribuyen

Los veteranos que, como Capps, tienen títulos de escritura avanzados instruyen a otros veteranos.

10 síntomas del TEPT

Entre las señales del trastorno de estrés postraumático figuran:

1. Anulación de eventos, lugares o pensamientos que podrían recordar la experiencia

2. Pesadillas

3. Dificultad para dormir

4. Emociones distorsionadas como culpabilidad o vergüenza

5. Reexperimentación de un hecho traumático, lo cual incluye síntomas físicos como un ritmo cardíaco acelerado o sudor

6. Pensamientos aterradores

7. Pérdida de interés en actividades agradables

8. Pensamientos negativos sobre uno mismo o el mundo

9. Sensaciones tensas, estar nerviosos o sobresaltarse fácilmente

10. Problemas para recordar características clave del trauma

Fuente: National Institutes of Health (en inglés)

A más de 500 se les han publicado sus historias en la revista literaria O-Dark-Thirty del Veterans Writing Project (en inglés).

Esos autores incluyen a Jay Snyder, de 77 años, quien prestó su servicio en Vietnam en 1965 y 1966. Durante su despliegue, cuando su unidad luchaba sin parar todo el tiempo que pasó en el país, empezó a mantener correspondencia con Jeanne Carson, la compañera de habitación de su hermana en la universidad.

Ellos se casaron cuando regresó Snyder a casa y adoptaron a un hijo, un refugiado vietnamita, quien terminó trabajando en el Senado de EE.UU.

El mismo Snyder ocupó cargos administrativos en el Gobierno estatal de Pensilvania y fue director de oficiales para la Asociación de Tenis de Estados Unidos. Fue el árbitro de silla en nueve juegos finales de Grand Slam y trabajó en tres Olimpiadas. 

Después de jubilarse en el 2002, empezó a escribir más sobre sus experiencias militares y finalmente viajó desde su casa, en las afueras de Harrisburg, a un seminario de Veterans Writing Project en Washington, D.C.

“En algún momento, te das cuenta de que tienes que sacar esa caja, esa parte de tu vida, y abrirla”, dice Snyder. “No puedes descartar esos recuerdos para siempre, sin importar cuán traumáticos sean”.

En la sesión final de su seminario, se le pidió a Snyder que leyera algo de lo que había escrito.

Aunque estaba acostumbrado a hablar frente a grupos de personas, admite que "esa ocasión fue realmente emotiva. Aun así, fue muy gratificante hacerlo”.

El ensayo de Snyder, “Dog Tags to Death”, se publicó posteriormente en la revista trimestral del proyecto.

Escribir puede llevar a la composición musical

Después de que Capps empezó su programa, escribió el currículo para el National Endowment for the Arts cuando empezó a ofrecer terapias de artes creativas para miembros del servicio en Walter Reed National Military Medical Center en Bethesda, Maryland, y en Fort Belvoir (Virginia) Community Hospital, ambos en el área de Washington. Dichos centros clínicos de Fuerzas Creativas (en inglés) ahora funcionan en 10 lugares desde Alaska hasta Florida.

Los instructores del Veterans Writing Project visitan con regularidad las clínicas en el área de la capital, y trabajan con veteranos recién heridos. Se aconseja a los estudiantes a que se den un tiempo, incluso media hora al día, para dedicarlo a su trabajo creativo y contar su historia personal.

Después de obtener una maestría en escritura en Johns Hopkins University, Capps recurrió a la música como su siguiente forma de expresión creativa y curativa. Capps, quien una vez intentó suicidarse, usó el último de sus beneficios como soldado para tomar clases en la Facultad de Música de Berklee College, en Boston.

Este año el National Veterans Creative Arts Festival rindió homenaje a dos de sus canciones y él dará el discurso principal el 2 de noviembre en la Veterans Health & Wellness Conference (Conferencia de salud y bienestar para veteranos) en Austin, Texas. El Veterans Writing Project tuvo su primer taller de composiciones musicales este año en Kitty Hawk, Carolina del Norte.

“Piensa en un recuerdo traumático como algo caliente”, dice Capps. “Si lo tocas, te quemas”.

Cuando agregas escritura, arte, danza o música “a la mezcla, es como ponerse un guante”, dice. “Podemos levantar, sostener, moldear y manipular el recuerdo en vez de que el recuerdo nos controle. Transferí historias de mi mente al papel como una forma de adquirir control sobre ellas. Para mí, el trabajo que hago con el Veterans Writing Project como una manera de transmitir esas habilidades a otros".

Programas de arte, música y escritura ayudan a sobrellevar el TEPT

Más de una docena de programas terapéuticos están funcionando por todo el país para ayudar a los veteranos a controlar recuerdos traumáticos relacionados con su servicio en el ejército (enlaces a páginas en inglés).

Armed Services Arts Partnership. Los talleres en el área de Washington, D.C., de esta organización sin fines de lucro con sede en Alexandria, Virginia, incluyen improvisación y comedia de monólogos.

Combat Paper. Los talleres y exhibiciones por todo el país de esta organización con sede en Burlington, Vermont, muestran la fabricación de papel y la transformación de uniformes militares usados a papel artesanal.

Help Heal Veterans, también conocido como Help Hospitalized Veterans. La organización sin fines de lucro con sede en Winchester, California, ofrece estuches terapéuticos de manualidades a veteranos hospitalizados y confinados en casa para ayudarlos a mejorar sus habilidades motrices, y a enfrentar el trastorno de estrés postraumático y las lesiones cerebrales traumáticas.

Military Experience & the Arts. Artistas y escritores trabajan con mentores con el fin de pulir sus obras para publicaciones de la organización sin fines de lucro con sede en Morgantown, West Virginia, que destaca obras de arte, ensayos, poemas e historias cortas de veteranos y sus familias.

SongwritingWith:Soldiers. Se conecta a veteranos y miembros militares del servicio activo con compositores musicales profesionales en esta organización sin fines de lucro con sede en Nashville, Tennessee, para crear canciones en retiros por todo el país. PBS emitió un concierto de una hora a principios de octubre que está disponible en transmisión por video.

Theater of War Productions. Actores trabajan con la compañía con sede en Nueva York para presentar lecturas dramáticas de obras seguidas por debates interactivos diseñados para explorar temas que incluyen la guerra y la salud mental.

War Writers Campaign. La editorial sin fines de lucro con sede en Parker, Colorado, ayuda a veteranos a crear sus historias y poesía, y les da regalías por las ventas de publicaciones.

• Warrior Music Foundation. La fundación sin fines de lucro con sede en Bowie, Maryland, trabaja para reducir suicidios por TEPT entre los miembros del servicio activo y servicio veterano en partes de Maryland y Pensilvania a través de terapia musical gratis.

Warrior Songs. La organización sin fines de lucro con sede en Madison, Wisconsin, ayuda a los veteranos a transformar sentimientos enterrados en canciones y otros medios creativos.

Warrior Writers. Los retiros y talleres por todo el país que ofrece esta organización sin fines de lucro con sede en Filadelfia ayudan a miembros del servicio activo y servicio de veteranos a expresar sus experiencias a través de la pintura, fotografía y escritura.

Veteran Artist Program. La organización sin fines de lucro con sede en Brooklyn, Nueva York, ayuda a veteranos a compartir su trabajo y explorar oportunidades profesionales en las artes.

Veterans Book Project. La artista de Minnesota, Monica Haller, y otras personas que prestaron servicio en las guerras en Afganistán e Irak —o se vieron afectadas de algún modo por las mismas— han creado más de cuatro docenas de libros para perpetuar sus experiencias.

Veterans Writing Project. Los talleres gratuitos para escribir y componer canciones por todo el país de la organización sin fines de lucro en Silver Spring, Maryland, dan a los veteranos, miembros del servicio y sus familias la capacidad de contar sus historias y publicarlas en la revista literaria trimestral de la organización.

Fuente: Veterans Families United

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