Skip to content

Es el momento de reevaluar tu cobertura de Medicare: Revisa esta guía sobre el período de inscripción abierta.

 

¿Deberías renunciar a una inspección de casa en un mercado de bienes raíces en auge?

Ventajas y desventajas que tomar en cuenta a la hora de competir por las propiedades más codiciadas.

Casa con cartel de venta en el patio

Feverpitched/Getty Images

In English

La agente de bienes raíces de Mary O’Grady le dio un consejo desconcertante cuando buscaba comprar una vivienda el año pasado.

"Me dijo que si no renunciaba a la inspección, era probable que ni siquiera tomaran en cuenta mi oferta", dice O'Grady, de 67 años, de Rochester, Nueva York. "Tenía una enorme angustia por eso".

Las inspecciones de viviendas pueden ser un elemento de decisión en la compra de una casa. Con las inspecciones se descubre problemas en la infraestructura y el equipo de la casa, problemas en el techo, sistemas mecánicos defectuosos y otros defectos graves.

Sin embargo, un mercado de bienes raíces en auge ha hecho que mucha gente, como O'Grady y otros, deje pasar la oportunidad de descubrir esos defectos. De hecho, el 27% de los compradores renunció a las inspecciones en julio, según la National Association of Realtors.

"Nunca había visto un mercado como este", dice Pat Ford, una agente de bienes raíces en Spring Hill, Tennessee, quien lleva 37 años en el sector.

Los compradores de viviendas de hoy se enfrentan a un inventario de viviendas limitado, competencia con múltiples ofertas y guerras de ofertas que han elevado los precios a niveles récord, especialmente en áreas urbanas populares y en zonas residenciales adyacentes. 

Mary O'Grady

Cortesía de Stephen Colby

Mary O'Grady renunció a una inspección y luego encontró problemas en su nuevo hogar.

O'Grady, quien tuvo 15 minutos para recorrer la vivienda colonial de 1,800 pies cuadrados que compró, descubrió rápidamente que su angustia estaba justificada. Una vez que se mudó, descubrió la gotera en el cabezal de la ducha y el grifo de la bañera, lo que suponía una fuga de cinco galones en 24 horas. Según el primer cálculo de reparación se habría requerido sacar todo del baño, la bañera de hierro fundido y los accesorios originales, lo cual costaba casi $20,000. O’Grady finalmente encontró a alguien que podía hacer el trabajo por $5,000, sin tocar la bañera.

Aunque en general se siente feliz con su casa, O'Grady estaba "muy preocupada" por el problema que surgió de sorpresa, y aconseja que, si un comprador planea no hacer una inspección, este lleve a un amigo inspector u otra persona con conocimientos sobre casas para explorar completamente una propiedad.

"Hay que tener en cuenta el hecho de que a veces no hay vendedores honestos", dice. “O quizás se debe dar por sentado, que no es una buena manera de pensar sobre la gente. Pero nadie quiere estar en esta situación".

Ventajas y desventajas de la inspección

Si bien la demanda se ha reducido un poco desde la compra de O'Grady, el mercado "es como un portaaviones: no cambia de rumbo en un instante", afirma Tom Matthews, agente de bienes raíces en Concord, Massachusetts. "Cuando cambia, cambia poco a poco".

La alta demanda de vivienda sigue impulsada por la COVID-19 y el ingreso al mercado de los milénicos, según Jessica Lautz, vicepresidenta de Demografía y Perspectivas de Comportamiento de la National Association of Realtors. La pandemia y el trabajo a distancia están impulsando a la gente a mudarse.

En lo que respecta a las inspecciones de viviendas y a la posibilidad de omitirlas, los compradores de viviendas tienen ventajas —o desventajas— según el estado en el que vivan.

Massachusetts, por ejemplo, donde Matthews tiene su sede, es uno de los pocos estados que todavía sigue una doctrina legal conocida como caveat emptor, una frase en latín cuya traducción es "que el comprador tenga cuidado". Esto significa que un vendedor no está obligado legalmente a revelar la mayoría de los defectos de la propiedad, solo los defectos materiales conocidos, lo que hace que una inversión financiera tan grande sin una inspección sea particularmente riesgosa.

Dicho esto, renunciar a una inspección de la vivienda hace que una oferta sea más atractiva para los vendedores. (Al fin y al cabo, es un mercado de vendedores). Con varios compradores compitiendo por una propiedad, cuantos menos obstáculos tenga una oferta, más probable será que se destaque.

Pat Ford

Cortesía de Theresa Johnson

Pat Ford, agente de bienes raíces desde hace mucho tiempo, dice que el mercado inmobiliario es extremadamente competitivo.

Hacer una apuesta

Otra cosa que hay que recordar es que una inspección de la vivienda no es la única forma de conocer más sobre una posible nueva residencia. Matthews recomienda hacer las averiguaciones necesarias e ir al ayuntamiento para verificar si se han obtenido los permisos apropiados en el pasado, verificar con la junta de salud local si hay algún problema potencial y llamar a las puertas de los vecinos para pedir información.

Y el hecho de que renuncies a una inspección completa no significa que no puedas obtener una inspección condensada previa a la oferta, que cuesta aproximadamente un tercio de una inspección completa y toma una cuarta parte del tiempo.

Matthews dice: “Hay que tener cuidado, porque se trata de cientos de miles —o millones— de dólares. Una vez que eres dueño de la vivienda, eres dueño de ella. No puedes devolverla".

Hacer una oferta en este mercado puede parecer un juego de azar, especialmente con lo fácil que puede ser apegarse emocionalmente a una propiedad.

"Es similar a una mano de póquer", dice Ben Partridge, de 70 años, agente de bienes raíces en Richmond, Virginia. "No sabes cuáles son las otras ofertas, pero tienes que jugar tu mejor mano y esperar conseguir la propiedad".

Ford, la agente de bienes raíces de Tennessee, entiende que los clientes pueden renunciar a una inspección porque temen perder una casa en la que ya se imaginan viviendo. Pero para aquellos que se niegan a hacerlo, ella tiene algunas palabras de aliento: “Si pierdes una casa porque hiciste una oferta contingente, hay otra para ti. Así es como lo veo".

Robin L. Flanigan colabora con artículos sobre salud mental, educación y temas de interés humano para varias publicaciones nacionales. Trabajó como reportera para diversos periódicos y sus escritos también se publicaron en People, USA Today y Education Week. Es autora del libro infantil M is for Mindful.