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Hay un auge de casas rodantes por la COVID-19. ¿Es el estilo de vida para ti?

La cultura en torno a los vehículos recreativos fomenta la conexión, el voluntariado y la aventura.

Una pareja feliz de pie frente a su vehículo recreativo o R V

Photodisc/Getty Images

In English | Cuando la mayoría de gente se refugiaba en su hogar para no contagiarse de COVID-19, Dawn y Roger Haas emprendieron un viaje de 1,100 millas en su caravana para visitar a su familia en los Ozarks. En lugar de quedarse en campamentos durante el viaje, pasaron la noche en vergeles, viñedos y estaciones de esquí, donde recogieron manzanas, saborearon chardonnay e hicieron senderismo a través de hermosos paisajes.

La pareja tenía toda la tecnología que necesitaba en el vehículo para acampar, Así, se mantenía conectada, segura y cumpliendo con el distanciamiento social al alojarse en la casa rodante al llegar a su destino. Estas opciones hacen que la vida en las casas rodantes sea más atractiva que nunca —especialmente para los jubilados— durante la pandemia.

La jerga de los vehículos recreativos

No es necesario que te limites a los campamentos, hay muchos sitios donde puedes estacionar tu vehículo gratis. (Busca aplicaciones que te ayudarán a encontrarlos). Entre los lugares más interesantes donde los blogueros Mike y Jennifer Wendland han acampado se incluyen una granja de alpacas, un rancho de caimanes y un campo de golf. Resulta que algunas prácticas de estacionamiento tienen sus propios nombres (enlaces en inglés):

• "Mooch docking": instalarse en el camino de entrada de la casa de un amigo o familiar y conectarse a su suministro eléctrico.
• "Crack docking": Pasar la noche en el estacionamiento de Cracker Barrel.
• "Wal docking": Pasar la noche en el estacionamiento de Walmart.

Este “estilo de vida está ganando gran popularidad principalmente debido a la COVID” dice Mike Wendland. Él y su esposa Jennifer Wendland, ambos periodistas jubilados, pasan aproximadamente tres cuartas partes del año en la carretera. Los Wendland bloguean, tienen un pódcast y un canal de YouTube y administran un grupo en Facebook que cuenta con 45,000 miembros aficionados a las casas rodantes.

Viajar en un vehículo recreativo —a veces llamado una casa motorizada— no solo se trata de conducir una casa sobre ruedas y conectar el vehículo a los servicios en un campamento estatal. Se ha creado toda una cultura y un estilo de vida en torno a esta práctica. Con la tecnología actual es fácil encontrar respuestas a tus preguntas sobre los mejores lugares para acampar, dónde encontrar una lavandería en una localidad específica o cómo reparar una llanta pinchada.

Independientemente de tus intereses o motivos para salir a la carretera, puedes encontrar un grupo de vehículos recreativos al cual unirte. ¿Has emprendido una aventura con tus hijos? Conéctate con otros que educan a sus hijos "sobre la marcha”. Muchas personas viajan en vehículos recreativos para realizar proyectos de servicio y obras de caridad. Hay comunidades para propietarios de casas rodantes jubilados o mayores de 55 años, comunidades lujosas similares a complejos turísticos y, por supuesto, también están las comunidades de campamentos tradicionales.

"Cada noche en un campamento nace una comunidad totalmente nueva; las personas encienden una fogata, acercan sus sillas y se reúnen alrededor del fuego. La necesidad de formar parte de una comunidad positiva es lo que atrae a muchas personas a este estilo de vida”, explica Mike Wendland.

Explora la vida en una casa rodante

Los Haas se interesaron por la vida en casas rodantes cuando Roger, un ingeniero jubilado de 56 años, sobrevivió un ataque cardíaco hace aproximadamente 20 años. La pareja decidió jubilarse temprano.

Dawn, de 53 años, que trabajaba en diseño instruccional, quería tomarse la vida con más calma. Roger se pasó un año investigando casas rodantes antes de comprar una. “Fuimos a muchas exhibiciones de vehículos recreativos”, dice. Decidieron comprar una casa remolcable de “quinta rueda”, que se engancha a una camioneta u otro vehículo grande. Compraron una Ford F250 diésel para “dejar una menor huella de carbono”.

La caravana, indica Dawn, tiene techos de 13 pies de altura, muchas ventanas, un dormitorio con una puerta que se cierra, una cocina con un fregadero doble, amplías encimeras, una isla, dos despensas y paredes deslizantes que se ensanchan para transformar el vehículo de 37 pies en aproximadamente 400 pies de espacio habitable.

Mujer arrancando una manzana de un árbol

Cortesía Dawn Haas

Dawn Haas recoge manzanas en el vergel donde estacionaron su casa rodante durante un viaje de Nueva York a los Ozarks en Misuri.

Cuando sus tres hijos se hicieron mayores y dejaron de vivir en casa, los Haas vendieron su vivienda de cinco dormitorios en el 2019 y compraron una pequeña casa de una sola planta en Macedon, Nueva York, con un área pavimentada para estacionar el vehículo recreativo. De esta manera, explica Dawn, si el coronavirus se convierte en un problema, podrán trasladarse a la casa rodante y “aislarnos si tenemos visitas”.

Aunque los Haas habían viajado antes en una caravana, este estilo de vida es relativamente nuevo para ellos. Se hicieron socios de Harvest Hosts (en inglés), una red de personas que permiten que se estacionen vehículos recreativos en su propiedad sin ningún cargo. Ahora, cuando viajan, tienen la opción de quedarse en huertos, granjas, viñedos, cervecerías y atracciones participantes en la red, en lugar de acampar en un parque estatal o campamento. Dawn recuerda cuando pasaron una noche en una granja en Misuri, “contemplando las estrellas y escuchando a los coyotes en la distancia”, y otra noche en una pista de esquí en Ohio donde admiraron las vistas al subir y bajar en el telesilla.

Con el tiempo, dice Dawn, quieren trabajar juntos como pareja para complementar sus ingresos de jubilación, y han estado mirando workingcouples.com (en inglés), un sitio web con listados de empleos en todo el país. Les gusta la idea de dirigir un campamento algún día (en inglés).

Viajeros con una misión

Algunos propietarios de vehículos recreativos se convierten en voluntarios ambulantes a través de grupos de afiliación religiosa u otras organizaciones que los conectan con comunidades necesitadas.

Anne y Max Armstrong, jubilados de Remlap, Alabama, no quisieron “pasar la jubilación esperando a que llegara la hora de cócteles cada día. Necesitábamos un propósito”, explica Anne. Ella es una enfermera profesional jubilada y él, también jubilado, dirigía los servicios de manejo de emergencias en su condado. A través de su iglesia metodista se unieron a Nomads On a Mission Active in Divine Service (en inglés), que conecta a voluntarios con proyectos de servicio comunitario en todo el país. En enero del 2020, los Armstrong viajaron a los Cayos de Florida para trabajar en hogares dañados por el huracán Irma, y en noviembre se dirigieron a Hattiesburg, Misisipi, para ayudar en los esfuerzos de asistencia ante desastres después de un tornado.

"Queremos ayudar a mejorar un poco la vida de otras personas porque nos consideramos muy afortunados”, comenta Anne.

Mary, de 67 años, y su esposo Dave Vandeveld, de 81, llevan 22 años viajando en una casa rodante. Ella era ginecóloga obstetra y él era un empresario y trabajador social antes de jubilarse y empezar a trabajar como administradores para Care-A-Vanners (en inglés), un programa de Habitat for Humanity International que “ayuda a las filiales locales de Habitat a acelerar sus programas de reconstrucción después de un desastre”, señala Mary. Realizan su trabajo administrativo en su vehículo recreativo.


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¿Cuánto cuesta una casa rodante?

Desde las restricciones a los viajes por la pandemia establecidas en marzo, se ha producido un auge en las ventas de vehículos recreativos, y es incluso difícil comprar uno. “No es raro tener que esperar un año o más para que se fabrique un vehículo recreativo”, dice Wendland. (Puedes alquilar uno en sitios web como Outdoorsy.com [en inglés]). Cuando se consiguen, “en la mayoría de los casos se trata de caravanas remolcables y autocaravanas pequeñas y ligeras”.

Los Haas pagaron alrededor de $150,000 por su caravana de quinta rueda y su camioneta. Pero puedes gastar entre $25,000 y $300,000 por un vehículo recreativo, dependiendo de las comodidades que elijas, como chimenea, opciones para lavado de ropa y electrodomésticos gourmet de tamaño estándar.

"No debes pensar que este estilo de vida significa que vas a vivir de manera más económica”, dice Dawn. “Estás reduciendo el tamaño de tu vivienda, pero los gastos asociados no deben tomarse a la ligera”. Aparte del vehículo, deberás tener en cuenta los gastos de combustible, costos del campamento, internet y el seguro.

Como dice Wendland, la “idealización de este estilo de vida ha cegado a muchas personas ante sus realidades”. Él y Jennifer tienen un programa en vivo en YouTube los domingos por la noche. “Lo que más nos piden es que brindemos consejos sobre cómo comenzar, a lo que yo respondo: ‘No vendas tu hogar permanente hasta que estés seguro de que quieres este estilo de vida'”.

Cómo conectarte si viajas en una casa rodante

Enlaces en inglés

Nomads On a Mission Active in Divine Service, patrocinado por Global Ministries, la Iglesia Metodista Unida, uno de los muchos grupos de vehículos recreativos con una misión cristiana.

Care-A-Vanners, patrocinado por Habitat for Humanity International.

Harvest Hosts, una red de más de 600 anfitriones que invitan a viajeros con vehículos recreativos autónomos a quedarse gratuitamente en sus propiedades.

Boondockers, una plataforma en internet que permite a sus miembros planificar estadías de una noche con otros miembros de manera gratuita cuando viajan por un área. Muchos ofrecen electricidad y agua a sus huéspedes para aquellos que prefieren la conexión de servicios.

RVillage, una manera electrónica de conectarse con otros aficionados a los vehículos recreativos. Los socios pueden encontrarse en ruta para establecer conexiones. La inscripción es gratuita.

FMCA (anteriormente, Family Motor Coach Association) y Escapees son asociaciones similares a la AAA pero para propietarios de vehículos recreativos. Ofrecen educación, asistencia en carreteras y beneficios comunitarios y de viajes para sus socios. Escapees tiene un subgrupo llamado Xcapers para los dueños de vehículos recreativos que tal vez aún estén trabajando y criando a sus hijos.

Esta lista de clubes de vehículos recreativos cubre prácticamente todos los gustos e intereses.

Esta lista de libros incluye buenos recursos que pueden ser útiles para las personas interesadas en vivir en una casa rodante.

¿Qué casa rodante es mejor para ti?

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