Javascript is not enabled.

Javascript must be enabled to use this site. Please enable Javascript in your browser and try again.

Mitos sobre el cabello que debes olvidar Skip to content
 

10 mitos sobre el cabello que (quizás) debes dejar de creer

Lo bueno, lo malo y lo enredado.

Diane Sawyer, Viola Davis y Sandra Bullock enseñando sus cortes de cabello

OB KIM/WIREIMAGE, JNI/STAR MAX/GC IMAGES, KEVIN MAZUR/WIREIMAGE

In English |  ¿Quién dice que no puedes ser canosa y sexy, o tener el cabello largo después de los 50 años? ¿O que el cabello corto se ve desarreglado, o que teñirse de un rubio platino es de mal gusto después de cierta edad? Hemos descartado todas esas creencias y reglas. Pero, ¿qué tal esas otras pequeñas e inquietantes fábulas que siempre tenemos en mente? ¿Cepillarse el cabello cien veces al día lo hace más saludable? ¿Significa que tenemos caspa si tenemos un cuero cabelludo escamoso? ¿Puede tu cabello acostumbrase a un champú y dejar este de funcionar? ¿Es cierto o solo un cuento? Esta es la realidad (que comparto solo entre nosotras): algunas de las respuestas son más complicadas que un simple sí o no.

Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


1.  Mito: Cepillar el cabello cien veces al día lo mantiene saludable.

Realidad: Cepillar es una forma de fricción que, si se hace en exceso —como cien veces— dañará todo tipo de cabello, pero especialmente el cabello fino, débil y frágil. Sin embargo, cepillarse suave y brevemente para estimular la circulación en el cuero cabelludo y distribuir los aceites naturales desde las raíces hasta las puntas sí es beneficioso. Con cepillarse el cabello seco unas cuantas veces con un cepillo de cerdas naturales basta. Evita los cepillos de cerdas sintéticas o con ventilación, desecha los cepillos viejos con cerdas rotas o dobladas y nunca te cepilles el cabello si está mojado. Si tienes el cabello largo, dóblate desde la cintura hacia adelante y cepilla desde las raíces hasta las puntas, o simplemente cepíllate el cabello parada.

Ellen Burstyn enseñando su corte de cabello y sonriendo

MATTHEW EISMAN/GETTY IMAGES

Ellen Burstyn muestra su color natural en el estreno de la película "Sully" en Nueva York, en el año 2016.

2.  Mito: El estrés te pone canosa.

Realidad: ¡Jamás! Si eso fuera cierto, todos estaríamos canosos en la escuela secundaria. Ponerse canoso es algo genético. Cuando las células que producen melanina —el pigmento del cabello— dejan de producirla, se pierde el color. En la actualidad no hay pruebas científicas que muestren que el estrés acelere el ponerse canoso, pero sí puede hacer otras cosas desagradables. Por ejemplo, el cabello pasa por etapas de descanso durante las cuales los folículos no crecen. El estrés extremo puede acelerar esta etapa de crecimiento. Así que dentro de tres meses podrías experimentar una pérdida del cabello mayor de lo normal, y el pelo nuevo que crece podría ser canoso. Consulta con tu médico para eliminar cualquier cambio en el cabello que posiblemente se deba a los efectos secundarios de medicamentos, causas hormonales u otra enfermedad.

3.  Mito: Tu cabello se acostumbra al mismo champú.

Realidad: Sí y no. Pero no es del todo tu imaginación. Si piensas que tu champú y acondicionador ya no funcionan bien, es porque las necesidades de tu cabello han cambiado. Probablemente te hayas cortado, teñido, relajado o alisado el cabello. O te lo has dejado crecer, te has agregado una extensión o has vuelto a tu textura natural. O te has mudado a otro clima o comenzado a usar productos distintos para arreglarte el cabello. O has descuidado tus costumbres, por ejemplo, te lavas el cabello con menos frecuencia, no haces el acondicionamiento profundo una vez a la semana, no te lo enjuagas lo suficiente o te lo enjuagas demasiado. De hecho, probablemente sea una combinación de estas cosas. Es hora de emparejar tu cabello actual con tu rutina nueva.

Viola Davis y Sandra Bullock enseñando su corte de cabello

JNI/STAR MAX/GC IMAGES, KEVIN MAZUR/WIREIMAGE

Viola Davis, estupenda con su cabello natural en los premios Golden Globe del 2018; Sandra Bullock luce una cola de caballo en los premios Óscar del 2012.

4.  Mito: Las colas de caballo, las rastas y las trenzas son una elección elegante para todos los días.

Realidad: ¡Absolutamente! Sin embargo, la tensión y tracción constante sobre el cabello que producen los estilos que tiran de él —incluidos las colas de caballo, las trenzas, los postizos, las rastas, las trenzas estilo africano o las extensiones— pueden causar entradas o la quebradura del cabello, que lo deja más fino, debilitado y dañado. De hecho, la alopecia por tracción puede imitar la calvicie de patrón femenino, así que evita el daño antes de que se vuelva irreversible. Cambia tu peinado y aflójalo. Prueba un peinado recogido suavemente que deje secciones de cabello colgantes. Hazte trenzas más grandes e imperfectas que comiencen en la nuca. Cambia dónde colocas las colas de caballo (cuando decidas lucir una) y usa ligas forradas de tela (no elásticas). Opta por tu textura natural. O aparta el cabello de tu rostro con un pañuelo o venda suave de tela.

5.  Mito: Un último enjuague con agua fría le da más brillo al cabello.

Realidad: El agua helada seguramente te despertará, pero no cerrará la cutícula del cabello (¡o tus poros, si vamos al caso!), para que se mantenga liso. Cada uno de los cabellos tiene una "cutícula", o capa exterior compuesta de células solapadas, como las tejas de una casa. La teoría de que el agua fría hace que el cabello se mantenga liso no es cierta. Solo teñirse cambia la cutícula al hinchar sus células; secar el cabello con una toalla áspera levanta las capas de células de la cutícula y hace que el cabello se encrespe. Lavarse el cabello con agua tibia (no agua caliente vaporosa) y enjuagarlo con agua tibia a fresca, puede minimizar el encrespado de la cutícula. Opta por un acondicionador o producto para arreglarte el cabello de buena calidad que aumente el brillo del cabello y no necesite enjuagarse o un tratamiento de vez en cuando en un salón de belleza para mantener el cabello teñido lustroso y ayudar a que refleje la luz.

Diane Sawyer enseñando su corte de cabello

ROB KIM/WIREIMAGE

Diane Sawyer se ve glamorosa en el 2012 con un peinado corto frente a un monumento conmemorativo.

6.  Mito: Cortarse las puntas del cabello con frecuencia hace que crezca más rápidamente.

Realidad: ¿Qué? El cabello crece desde los folículos en el cuero cabelludo; el resto está muerto. Cada seis a ocho semanas, córtate las puntas un poquito —en la terminología de los salones de belleza en inglés, esto se conoce como "dusting"— para evitar que las horquillas se extiendan más hacia arriba. Evitará que el cabello largo se vuelva fibroso, y el cabello de cualquier largo o textura se verá más espeso. Y debo aclarar: las horquillas no se pueden reparar o volver a sellar, según afirman ciertos productos. Son el resultado del daño causado por las cerdas dobladas de los cepillos, los peines con dientes rotos, arreglar y peinarse a temperaturas supercalientes, el sobreprocesamiento del cabello por los tintes... y la edad. El cabello que cuelga hasta media espalda tiene muchos años: solo crece un cuarto de pulgada al mes, independientemente de su etnicidad o textura. (Su crecimiento puede notarse menos en el cabello crespo dado que a medida que el cabello se enrosca u ondula, se encoje). El cabello también crece más rápidamente en el verano (por el aumento de circulación en la piel y el cuero cabelludo), mientras que las temperaturas bajas del invierno desvían el flujo sanguíneo a los órganos internos para mantener la temperatura del cuerpo.

7.  Mito: Espera lo máximo posible entre el lavado y secado del cabello para evitar su caída o dañarlo.

Realidad: Lava tu cabello lo suficientemente. No necesariamente necesitas un champú con agua diario, pero lávatelo un día sí y un día no o cada dos días por lo menos. El cuero cabelludo, como la piel facial, es como un imán para las células muertas, la acumulación de productos, el exceso de aceites y las bacterias. Aunque nos encanta el champú seco por su capacidad de aumentar el volumen y darle al cabello una fragancia fresca, y nos encantan los productos para arreglar el cabello por su destreza en ayudar al cabello a lucir más liso, brillante, abundante o crespo (elige el que aplique), dejarlos en tu cuero cabelludo por mucho tiempo puede causar picazón o irritación. ¡Lávate el cabello!

Téa Leoni enseñando su corte de cabello en una escena de Madam Secretary de CBS

SARAH SHATZ/CBS VIA GETTY IMAGES

Téa Leoni, que interpreta el papel de Elizabeth McCord en el programa "Madam Secretary" de CBS, con un peinado corto.

8.  Mito: Es mejor teñirse el cabello cuando está sucio.

Realidad: El tinte se adhiere mejor al cabello cuando este está limpio y libre de la acumulación y los residuos de productos. Lávate el cabello la noche antes de teñírtelo, aunque sea solo un retoque de las raíces, y entonces acondiciónalo como acostumbras. Pero no uses productos para arreglártelo tales como geles, un champú seco, espumas o sueros hasta después del tinte. Los aceites naturales forman una barrera que protege el cabello durante los procesos químicos y evitan el ardor en el cuero cabelludo sensible. Entonces espera 72 horas antes de volverte a lavar el cabello, para que el color se quede completamente integrado en la cutícula. El cabello excesivamente grasoso y sucio (ya sea después de ejercitarte fuertemente en el gimnasio o una clase de yoga caliente, o tras pasar un fin de semana de barbacoas, pamelas y natación sin lavarte el cabello), no permite que el tinte se desarrolle debidamente y permanezca en el cabello. Lávate el cabello 72 horas después de teñírtelo para que el tinte se fije, y también evita las piscinas con cloro que destiñen el tinte o les dan un tono verde metálico.

9.  Mito: Las escamas en las camisetas y blusas negras significan que tienes caspa.

Realidad: ¡Espera! La caspa la provoca un cuero cabelludo grasoso o un hongo tipo levadura que estimula la sobreproducción y acumulación de células muertas y su desprendimiento. Normalmente las escamas son grandes y amarillosas y el cuero cabelludo tiene un aspecto grasoso. Aunque por otro lado, las escamas podrían solo deberse a la falta de humedad en un cuero cabelludo seco, el uso de demasiados productos o enfermedades de la piel tales como la psoriasis, la dermatitis seborreica o el eccema. Prueba un champú para la caspa de venta libre con piritiona de zinc, ácido salicílico o sulfuro de selenio por unas cuantas semanas. Los cambios de clima, el estrés y hasta el consumo de demasiado azúcar pueden provocar la picazón en el cuero cabelludo. También puede tratarse de una reacción al tinte para el cabello. Consulta con un dermatólogo para recibir un diagnóstico si no te mejoras.

10.  Mito: Debes evitar usar acondicionador si tienes el cabello fino y delgado.

Realidad: ¡Nunca! Y no, esas combinaciones de champú y acondicionador en uno no son para ti. El uso de un acondicionador humectante, nutritivo e hidratante por separado después del champú es una parte esencial de tu régimen para mantener el cabello saludable. Úsalo para desenredar el cabello mojado (para que no se quiebre) y para lograr un aspecto más abundante y saludable. Las fórmulas modernas de alta tecnología en forma de espuma, suero o líquido no pesan y usan una combinación de extractos botánicos, proteínas y antioxidantes para agregar cuerpo, fuerza y brillo. Hasta los acondicionadores que no se enjuagan mantienen el cabello limpio, los mechones separados y permiten que al secarse el cabello quede abundante y flexible. Una advertencia: si tienes el cabello tan fino que expone el cuero cabelludo, aplica el acondicionador desde mediados del tallo piloso hasta las puntas, evitando el área de las raíces.

También te puede interesar

¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.