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Ron Howard enfoca su lente en José Andrés y World Central Kitchen

El director habla con AARP sobre su nuevo e inspirador documental, ‘We Feed People’.

El actor y director Ron Howard y el chef Jose Andres.

Evan Agostini/Invision/AP

El director Ron Howard (izquierda) y el chef José Andrés en el estreno de “We Feed People” en el SVA Theatre en Nueva York, el 3 de mayo del 2022.

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Al pensar en el actor, director y productor Ron Howard, lo más probable es que pensemos en su prolífica obra de largometrajes (ParenthoodSplashApollo 13A Beautiful Mind). Sin embargo este mes, el director de 68 años, ganador de premios Óscar, se vuelve documentalista: su empresa Imagine Entertainment y National Geographic Documentary Films nos traen We Feed People (transmitido por Disney+ - enlace en inglés), una mirada inspiradora a la organización de asistencia para catástrofes World Central Kitchen (WCK - enlace en inglés), del famoso chef José Andrés, cuyos voluntarios se hacen presentes después de un desastre, natural o provocado, y cocinan para decenas de miles de personas. WCK, que ha servido más de 70 millones de comidas, está trabajando actualmente en la zona de guerra en Ucrania.​ 

Howard habló con AARP sobre lo que aprendió de Andrés y World Central Kitchen, por qué siempre ha sido un amante de la historia y qué siente al ver que sus hijos siguen sus pasos en la industria del entretenimiento.


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Muchas de sus obras con guion también se basan en la realidad: Apollo 13, A Beautiful Mind

Frost/NixonCinderella Man, Rush. Me encantan. Me encanta la historia. En la escuela secundaria era coeditor del periódico. Sabía que nunca iba a ser un documentalista dedicado al 100%, pero igualmente me fascinaba el género. Jonathan Demme, Spike Lee, Martin Scorsese... unos pocos cineastas de gran peso me confiaron que había una manera de hacer ambas cosas e igualmente poner mucho de uno en ello. Para mí ha sido muy significativo y apasionante. También me encanta la compañía de los documentalistas que se dedican solo a eso. Son en gran manera como los periodistas: inquisidores, aventureros. Lo encuentro energizante para la creatividad. Es fantástico estar en este punto de mi vida y sentir pasión por las dos versiones de mi trabajo profesional.

¿Qué es distinto cuando se hace un documental?

Puedes ser más directo sobre la forma en que encaras la narración. Puedes usar voces en off con más facilidad que en el material con guion. Debes hallar la manera de utilizar la edición, las tomas, la música para intentar transmitir un sentimiento, ya que no pudiste montar las escenas.

En realidad, este no es su primer documental. En el 2012 tuvo la oportunidad de internarse tras bastidores en un festival de música fundado por Jay-Z.

Me sentí intimidado. Le dije a Jonathan Demme [The Silence of the LambsStop Making Sense]: “Tú eres tan bueno en los dos medios [largometrajes y documentales]. ¿Qué opinas?”. Me dio el mejor de los consejos: “¡Hazlo! Te va a encantar, porque eres curioso, tienes interés y te importa la gente. Vas a poder usar más de lo que has hecho en tu carrera de lo que crees, así que no vas a estar tan verde como piensas que estarás. Vas con una actitud y un punto de vista sobre tu sujeto, y entonces estás listo para descubrir la verdadera historia, la historia más profunda”.


¿Cuál es la historia más profunda de Andrés y World Central Kitchen?

Yo no me había dado cuenta de lo pequeña que es la organización, de que dependen principalmente de activar —yo siempre lo llamo “delegar”— personas locales, comenzando con restauradores, chefs y cocineros, y gente que con frecuencia está en medio de los desastres. Ese era un valor oculto que yo no apreciaba. No se trata tanto de crear una organización gigantesca que llega y resuelve los problemas de todos. En realidad es una cuestión de liderazgo inspirado que cuenta apenas con los recursos suficientes, la experiencia y la fuerza de voluntad. Ellos hacen que las personas realmente se ayuden a sí mismas y logren mucho. Fue muy interesante. Ese fue uno de los motivos por los que quise cerrar la película con el joven Ángel andando en bicicleta, porque ese es un ejemplo de un muchacho que simplemente se presentó. José solo trata de darle algo de comer, y antes de que te des cuenta, él es parte de eso, él está a la cabeza. Es inspirador, y José dice que ese tipo de cosas suceden todo el tiempo.

Me dio esperanzas y un cierto anhelo de que ese tipo de transformación pueda ocurrir en muchas otras áreas en las que estamos luchando aquí en Estados Unidos.

Espero que sea así, y sé que José lo espera. No se trata solamente de comida, aunque él está muy interesado en la importancia de los alimentos y la seguridad alimentaria y lo que puede significar en todo el mundo. También es un tipo de modelo para la forma en que las organizaciones pueden crecer y marcar una tremenda diferencia. Es uno de los motivos por los que decidí componer la historia de origen y usar tantas filmaciones anteriores que ellos tenían de cuando la organización estaba aún sin pulir, cuando iban encontrando su camino, cuando cometieron algunos errores y después tuvieron que recuperarse.

​¿Qué le pareció Andrés como sujeto de un documental?

Me pareció un ser fascinante. Interesado en la historia, la literatura, el cine además de la comida, la política —no tanto a nivel partidista, sino a un nivel práctico, hacer que los sistemas funcionen—. Apareció en Rebuilding Paradise [un documental de Imagine del 2020 sobre las repercusiones de los incendios de Paradise, California] porque estaba allí haciendo trabajo voluntario. Uno de los productores me dijo: “¿Sabes? Él sería una gran historia. Creo que uno de estos días se ganará el Premio Nobel”. Y después la misma gente que había hecho Rebuilding Paradise en Nat Geo estaba queriendo hacer algo sobre José. Todo calzó perfectamente en forma inmediata.


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José Andrés (derecha) cargando una bandeja de comida junto al Director de Respuesta a Emergencias de World Central Kitchen, Sam Bloch.

Sebastian Lindstrom/National Geographic

José Andrés (derecha) lleva una bandeja de comida junto a Sam Bloch, director de respuesta a emergencias de World Central Kitchen.

¿Qué le pareció la idea a Andrés?

Estaba algo reacio. Ha hecho esos programas que se concentran más que nada en la comida y tal vez apenas algo en su punto de vista. Le aseguré que a mí me importaban los voluntarios, el espíritu de voluntariado, cómo trabajaban. Le dije: “¿Has visto Apollo 13? Lo único que a mí me interesa es el proceso”. Se rio, pero ese es el modo en que encaramos el documental.

Durante el tiempo que pasaron en casa por la COVID, muchas personas descubrieron documentales excelentes en los servicios de transmisión directa, cosas para las que tal vez antes no tenían tiempo. ¿El medio se está expandiendo?

El público ha descubierto realmente el valor de entretenimiento que tienen los documentales. En Imagine Entertainment ahora tenemos nuestra propia división de documentales. Es un tipo diferente de entretenimiento, porque se trata de satisfacer la curiosidad, sorprender al espectador con ideas y percepciones. No es una experiencia de palomitas de maíz; no es ese tipo de escapismo. Tenemos alrededor de 20 documentales planeados para este año.

¿Cuáles son las historias no descubiertas que esperan ser narradas?

Estoy muy interesado en una mirada con más matices a la educación, la forma en que funciona bien y la forma en que no, cómo la sociedad elige invertir en ella. Estoy interesado en los aspectos de la vida de las personas sin techo. Me estoy preparando para hacer un documental largo muy completo sobre Jim Henson. Es apasionante comprender su trayectoria y ver de dónde surgieron muchas de las ideas que formaron a generaciones de niños. Él es una caja de sorpresas.

¿Qué otra cosa está haciendo?

Thirteen Lives, basado en el rescate del equipo de fútbol juvenil de la caverna inundada en Tailandia. Estuve trabajando con algunos actores que nunca habían estado frente a una cámara y con muchos profesionales con experiencia —algunos hablaban inglés, otros no—, junto con Viggo Mortensen, Colin Farrell y Joel Edgerton. Queremos presentar esto en forma bien investigada y matizada, y aun así reconocer el drama y el suspenso que tuvo. Fue un año de tratar con héroes a un nivel humano muy granular.

Usted trató de evitar vivir en Hollywood cuando criaba a sus hijos, pero sus hijas Bryce Dallas Howard y Paige Howard están en el negocio del entretenimiento. ¿Ha aceptado eso?

Sí, porque están allí por la razón correcta. Otra de mis hijas, Jocelyn, está casada con un escritor. Es un ambiente estimulante, creativo. Las alienta a continuar profundizando su propia comprensión del mundo y cómo calzan ellas en él, lo que tienen para ofrecer. Creo que se torna atemorizante cuando las personas se vuelven a ello con la ilusión de que va a resolver problemas.

¿Cuál es el secreto de su longevidad en esta industria?

​Siempre amé esto, desde que era un niño [en la serie de la década de 1960 Andy Griffith Show]. No tuve mucho que decir acerca de iniciarme en esta actividad. Es como que sucedió, pero siempre supe que quería seguir en ella. Hallaba que la energía alrededor del set y la creatividad para resolver problemas eran realmente electrizantes.

Gayle Jo Carter, exeditora de entretenimiento de la revista USA WEEKEND, ha entrevistado a muchas celebridades para AARP, USA WEEKEND, USA Today, Parade, Aspire y Washington Jewish Week.