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¿Deberías presentar una reclamación de seguros?

​Es tu derecho... pero no siempre es la mejor decisión.

Ilustración de una casa en medio de una lluvia y truenos que caen.

CHRIS GASH

In English

Hacía menos de un año que mi hija y su familia ocupaban su casa cuando unas fuertes tormentas arrasaron su vecindario en agosto pasado. La lluvia entró en la cocina, en la sala de estar y en la sala de juegos, y ocasionó daños considerables. Mi yerno llamó para preguntar: “¿Nos conviene presentar una reclamación a la aseguradora? Hace tan poco que vivimos en esta casa. ¿Y si nos aumentan las tarifas o nos dejan sin cobertura?”.

Sus inquietudes no eran exageradas. Las compañías de seguros de vivienda no pueden aumentar tus tarifas ni dejarte sin cobertura en la mitad del período efectivo de la póliza solo por presentar una reclamación, pero cuando llega el momento de renovar pueden incrementarlas hasta en un 20%. Si presentaste varias reclamaciones, pueden incluso rehusarse a renovarte la póliza, dice el Insurance Information Institute, la agrupación del sector de seguros. Lo mismo se aplica a las pólizas de seguro de automóviles, que típicamente cuestan $637 más por año para los clientes responsables de un accidente, según cálculos de Bankrate.com.

Y, sin embargo, como le pregunté a mi yerno, ¿no es esa la razón por la que contrataste el seguro? Presentar una reclamación es tu derecho como consumidor. Además, menos de la mitad de todas las reclamaciones de seguros para propietarios causan un alza en las tarifas, según informa el sector. Aquí te explicamos cómo decidir si vale la pena arriesgarse a presentar una reclamación.

1. Evalúa el tipo de reclamación

Es más probable que suban las tarifas tras presentar una reclamación por lesiones personales o por un incidente que, en opinión de la aseguradora, podría volver a ocurrir o se debió a negligencia. “La manera más fácil para que no te renueven la póliza es presentar un par de reclamos de daño por agua ocasionado por fugas de plomería”, dice el exagente de seguros Bill Wilson, director ejecutivo de InsuranceCommentary.com.

Por el contrario, las reclamaciones por daños climatológicos rara vez causan alzas en las primas y muchos estados prohíben a las aseguradoras aumentar las tarifas por ese motivo. (Sin embargo, las compañías de seguros pueden aumentar las tarifas de todos los clientes de una zona azotada por condiciones climáticas nuevas y más destructivas).

Si has presentado anteriormente reclamaciones o si los dueños anteriores presentaron varias reclamaciones similares sobre tu vivienda, eres más susceptible a un aumento de tarifas. Las aseguradoras pueden ver tu expediente de reclamaciones, tanto del seguro de tu automóvil como de tu vivienda, a través de lo que se conoce como informes CLUE. (“Comprehensive Loss Underwriting Exchange”, una base de datos de intercambio de información sobre reclamaciones que se utiliza para tomar decisiones de suscripción de seguros). Puedes pedir tu informe CLUE sin costo en consumer.risk.lexisnexis.com (en inglés).


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2. Determina lo que puedes pagar

Cuando los daños a tu vivienda o a tu automóvil apenas superan el deducible de la póliza de seguro, la mayoría de las personas optan por no presentar una reclamación. En la jerga del sector de seguros, el costo total que el cliente está dispuesto a pagar antes de llamar a la aseguradora se conoce como “seudodeducible”. Incluye el deducible propiamente dicho y la cantidad extra que está dispuesto a pagar. ¿Cuál debería ser tu tope? Derek Tharp, profesor adjunto de Finanzas de University of Southern Maine, que ha estudiado los seudodeducibles, sugiere que, independientemente de cuál sea la cantidad del deducible real, el seudodeducible ideal para los propietarios de viviendas oscila entre $500 y $1,500. Si puedes permitírtelo, tal vez te convenga superar ese límite.

3. Avisa a tu aseguradora

Si tuviste un accidente, aunque no haya causado daños ni lesiones, notifica a tu empresa de seguros de auto.

“Siempre doy aviso de un accidente vehicular a menos que haya chocado contra mi propia casa”, dice Wilson. Este es el motivo: supongamos que apenas golpeas el parachoques de otro vehículo y no se observa daño en ninguno de los autos. No obstante, más tarde el otro conductor denuncia una lesión o un problema mecánico grave. En esa situación, alertar pronto a tu compañía de seguros podría protegerte de un fraude o de que rechacen la reclamación por no haberla presentado correctamente. En muchos estados las aseguradoras no pueden aumentar las primas por denunciar un accidente sin una reclamación, a menos que te hayan aplicado una multa o una citación por una infracción de tránsito. Y en otros estados, es improbable que las empresas aumenten tus tarifas por alertarlas.

Hay otras maneras de evitar o limitar el aumento de las primas. Varias aseguradoras de vehículos, como Farmers, Geico, The Hartford y Progressive, ofrecen un perdón o exención por el primer accidente. También podrías conseguir reducir tus primas con un deducible más alto, un curso de repaso de conducción o instalando más equipos de seguridad en tu vehículo o vivienda.

¿Qué pasó entonces con mi hija y mi yerno? Por ahora todo bien. Presentaron una reclamación, que su aseguradora investigó y pagó rápidamente. Y les renovaron la póliza sin un aumento de tarifa.

 

Linda Stern, exredactora de temas relacionados con Wall Street en Reuters, ha escrito sobre finanzas personales desde la década de 1980.