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Los consumidores se enfrentan a la "reduflación" en el supermercado

No es tu imaginación: los rollos de papel higiénico son cada vez más pequeños.

Pasillo de un supermercado con cajas de papel para el baño y cajas de cereal

AFP / GETTY IMAGES

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El aumento en los precios de todo, desde la gasolina hasta los alimentos, les está costando dinero a los consumidores. Pero esa no es la única forma en que están siendo afectados. Para combatir el aumento en los costos de fabricación, conocidos en la industria como los costos de insumos, los fabricantes están reduciendo el tamaño de los envases y les dan a los consumidores menos por el mismo precio.

Esto se conoce como "reduflación" y existe desde la década de 1960. Generalmente se produce en periodos de alta inflación, lo que les permite a los fabricantes transferir el aumento en el costo de los ingredientes y la mano de obra sin que los consumidores se enteren.

"Es una táctica que las empresas han empleado durante mucho, mucho tiempo cuando el costo de insumos se incrementa", dice Akshay Rao, profesor de la Facultad de Administración Carlson de University of Minnesota. "Empezó cuando las máquinas expendedoras solo aceptaban ciertas monedas. Era difícil cambiar el precio de los productos en las máquinas expendedoras, de modo que los fabricantes redujeron la cantidad proporcionada por el precio".

En febrero, la inflación llegó a su nivel más alto en los últimos 40 años, y la reduflación ha vuelto a ser habitual. Desde el papel higiénico hasta el yogur, los consumidores y sus defensores están observando el encogimiento de muchos productos populares. "Estamos en medio de una ola de reducción, dice Edgar Dworsky, fundador de Consumer World y defensor de los consumidores, que ha seguido la evolución de la reduflación durante más de 30 años. "Algunos fabricantes están haciendo ambas cosas, subiendo los precios y encogiendo los productos".

Detectar la reduflación puede ser difícil. Requiere que calcules cuánto peso del producto vas a recibir por el precio. La mayoría de las tiendas de comestibles están obligadas a mostrar este dato, conocido como precio unitario, pero a menudo está oculto en la letra pequeña y puede ser difícil que las personas mayores lo vean.


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"Es parte de la estrategia. Ni la tienda ni los fabricantes quieren que te concentres en el precio por unidad", dice Rao. "Quieren que te fijes solamente en el precio de venta al público. Así te comunican el costo y la calidad". Sin embargo, Rao dice que los consumidores deben centrar su atención en el precio unitario y vigilarlo semana por semana, para determinar si están pagando más por menos. Si un artículo se reduce de 40 piezas a 36, eso equivale a un aumento de precio del 10%. "Es un caso clásico de "caveat emptor" (que el comprador tenga cuidado). Si no eres un comprador astuto, se aprovecharán de ti", dice Rao.

Los rollos de papel higiénico se están encogiendo ​

La ola de reduflación va desde el papel higiénico hasta las galletas. Toma como ejemplo, Cottonelle y Charmin, dos populares marcas de papel higiénico. Con el aumento de los costos de fabricación, ambos fabricantes adoptaron una estrategia de reduflación. Dworsky dice que el invierno pasado Cottonelle redujo el número de hojas en sus megarrollos, de 340 hojas de 1 capa a 312 hojas por rollo. La versión suave se redujo de 284 a 268 hojas de 2 capas.

Charmin redujo el tamaño de sus megarrollos ultrasuaves de 264 hojas de doble capa a 244. Su súper megarollo se redujo de 396 hojas a 366. "Sigo esperando que las toallas de papel vuelvan a encogerse, ya que hace tiempo que eso no sucede", dice Dworsky. "Yo estaría pendiente de eso".

La comida y los refrigerios se están haciendo más chicos

Los fabricantes también están reduciendo una serie de refrigerios para hacerle frente a la creciente inflación. Recientemente, Snyder's Pretzels actualizó la marca, pero el envase se ha reducido. Antes, una bolsa de trozos de pretzel sabor mostaza con miel y cebolla pesaba 12 onzas, ahora son 11.5 onzas.

Keebler’s Chips Deluxe con M&Ms se redujo de 11.3 onzas a 9.75. El tamaño familiar sufre un mayor golpe al pasar de 17.2 a 14.6 onzas. Mientras tanto, Dworsky dice que los paquetes de Keebler E.L. Fudge perdieron 1.3 onzas y 20 calorías por galleta. 

Los paquetes de barritas Earth's Best Organic Sunny Day tienen ahora siete barritas en vez de ocho, y el yogur flip de Chobani tiene 4.5 onzas, en vez de 5.3. Para no quedarse atrás en la moda de las reducciones, Gatorade ha lanzado un nuevo diseño, más pequeño, para su popular bebida deportiva. Tras años de mantenerlo en 32 onzas líquidas, la empresa lo redujo a 28 onzas líquidas.

Las onzas del champú y del jabón líquido para el cuerpo se evaporan

Hasta los productos de consumo de salud y belleza se están viendo mermados. Pantene modificó el envase de su acondicionador, pasando de un frasco a un tubo de 1.6 onzas líquidas. El jabón líquido para el cuerpo Dove pasó de 24 a 22 onzas. "Los fabricantes tienden a reducir el tamaño porque saben que la mayor parte de los compradores no lo van a notar porque los consumidores no están conscientes del peso neto", dice Dworsky. "Tienen que estar conscientes del peso neto y no solo de los precios".

 

Donna Fuscaldo es una escritora y editora colaboradora especializada en finanzas personales y salud. Lleva más de dos décadas escribiendo y cubriendo noticias para varias publicaciones nacionales, como The Wall Street Journal, Forbes, Investopedia y HerMoney.