Javascript is not enabled.

Javascript must be enabled to use this site. Please enable Javascript in your browser and try again.

Chef Zoe Muller - Recetas para pacientes con enfermedades crónicas - AARP Skip to content
 

‘Me apasionan dos cosas: la salud y la cocina’, chef Zoe Muller

Una creadora de recetas para pacientes de cáncer, diabetes y otras enfermedades crónicas.

Chef Zoe Muller sostiene su libro

Wayne Photos

Chef Zoe Muller.

Hay momentos que nos marcan para siempre: el nacimiento de un hijo, una mudanza a un país en el extranjero o el fallecimiento de un ser querido. Son acontecimientos que te cambian la vida radicalmente. Así fue para la chef mexicana Zoe Muller, oriunda de Monclova, en el estado de Coahuila.

Mucho antes de ella ser la conocida chef de Accesso Total/Ponle Sabor de la cadena Telemundo, Muller trataba de cuidar la dieta de su padre Eduardo. “Yo le decía a mi padre, ‘tú no puedes comer huevos estrellados por la mañana’”, dice. “Y él me decía, ‘pues a mí me gustan y me los voy a comer...’ Los latinos somos muy tercos y no nos cuidamos porque creemos que no nos va a pasar nada”.

Su padre falleció a los 42 años de un ataque al corazón. “Me marcó la muerte de mi padre. Murió a la misma edad que tengo yo ahora y por eso quise hacer cambios importantes en mi vida, por mis hijos y mi familia”, cuenta Muller al explicar por qué decidió ser una chef educadora en vez de una empresaria de la gastronomía. “Nunca me interesó trabajar en un restaurante cinco estrellas. Yo quiero marcar la diferencia en Estados Unidos para ayudar a los latinos a mejorar su salud”.

Con estos valores y pasiones como norte —la salud y la cocina— la chef Muller no solo trabaja en televisión, sino que educa a pacientes en el centro médico de Baylor University en Dallas, donde vive hace más de 20 años. Además, es co-autora con la nutricionista Holly Clegg de Alimentándose bien durante el cáncer, un libro de recetas modificadas para pacientes en tratamiento, pero que no dejan de tener un sabor latino.

Cuéntanos un poco de ese libro...

Holly, que es nutricionista, estuvo en una de mis presentaciones para los pacientes de cáncer en Baylor y me habló del proyecto. Mi sueño siempre ha sido tener un libro de salud y le dije que acababa de regresar de México, de recopilar las recetas de mis abuelas, y que estaba por comenzar mi primer libro. Ella sintió mi pasión y nos unimos para hacer este libro completamente en español.

¿Por eso le dedicas el libro a tus abuelas Eva y Ninfa que ambas fallecieron de cáncer?

Ese amor por mis abuelas me unió aún más a hacer algo tan importante como este libro y poder ayudar a las personas de habla hispana a enfrentar este problema. Los olores, las recetas de mis abuelas, las llevo en el corazón. La cocina es algo muy importante para los latinos y no podemos dejar de comer porque estamos enfermos. La cuestión es hacer cambios importantes que nos ayuden a contrarrestar los efectos secundarios de un cáncer.

Cuando te sientas a crear tus recetas ¿en qué te inspiras?

La inspiración siempre viene de los colores y sabores de aquellas recetas que hacían mi madre y mi abuela cuando yo venía de la escuela. Empiezo a escribirlas y automáticamente empiezo a cambiar ingredientes para hacerlas más saludables. Por ejemplo, a nosotros nos encantan las tortillas de maíz pero yo opto por ponerlas en el horno con un montón de condimentos ya sea con comino, páprika, pimienta, y es una manera de comer algo saludable sin tener que hundirlo en el aceite.

De la dieta latina ¿qué no debe faltar?

Una cosa que no puede faltar en mi cocina son las hierbas aromáticas, porque vienen a sustituir la sal que muchos de la cual nosotros ponemos demasiada en nuestros platillos. Y algo tan simple como la menta, la hierbabuena, la albahaca, esas hierbas aromáticas vienen a reemplazar todo el sodio y el cambio es dramático para la salud. Otra cosa que yo hago mucho en la cocina de la que casi nadie se ha dado cuenta, es incorporar peras o manzanas a la mayoría de mis caldos y mis albóndigas.

¿Qué otros ingredientes o técnicas sugieres para personas de 50 años o más?

Yo creo que una buena sopa o caldo, eso es primordial, sobre todo para personas que estén en terapias de cáncer. Siempre debe haber en la mesa un buen caldo y una buena sopa. Son muy versátiles, se les puede incorporar todo tipo de vegetales o incluso la manzana o la pera y no le cambia el sabor. A mi me encantan las espinacas, las zanahorias y hasta ponerles repollo, los ingredientes son infinitos, hasta las proteínas y las frutas.

¿Cuál es tu utensilio de cocina preferido?

Te podría decir que es mi termómetro, porque la temperatura interna de los alimentos crudos es muy importante. La carne roja y el pollo hay que cocinarlos a una temperatura interna determinada para evitar enfermedades.  Yo diría que ese es mi pequeño tesoro en la cocina.

Trabajas en Baylor dando clases de cocina y terapia alimentaria para pacientes con enfermedades de todo tipo. ¿En qué consisten?

Voy a impartir clases de terapia a los niños, les doy actividades de cocina en la que ellos pueden volver a sentir las texturas de la comida. Muchos de ellos tienen años sin probar algo sólido y yo les educo a sentir las texturas de la comida, a aprender de la cocina. Son pacientes de cáncer, diabéticos o han sufrido accidentes trágicos y están aprendiendo nuevamente a comer. A veces nos quejamos de cosas tan pequeñas y hay personas con tales necesidades de salud que son felices. Me enriquece mucho a mí este trabajo.

 

También te puede interesar:

¿Qué opinas?

0 |

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTÍCULO