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3 demandas judiciales que podrían terminar con la discriminación por edad

Ya sea que busques empleo o trates de conservar el que ya tienes, tus derechos se ponen a prueba en los tribunales.

Hombre mayor trabajando en una construcción y aprendiendo de las demandas que podría terminar la discriminación por edad

GETTY IMAGES

El resultado de tres demandas que se encuentran en los tribunales nos dejará ver si la ADEA en verdad protege a los trabajadores mayores.

In English |  Los trabajadores mayores, que bien podrían escribir códigos en Silicon Valley o hacer repuestos para aviones en el centro de Kansas, descubren que sus ambiciones profesionales se ven frustradas por la discriminación por edad. Y están litigando en los tribunales.

Durante los últimos 50 años, la Age Discrimination in Employment Act (ADEA, Ley federal contra la Discriminación por Edad en el Empleo) y una sólida red de leyes estatales han protegido los derechos en el lugar de trabajo para las personas de más de 40 años que, legalmente, podrían haber sido marginadas como en las generaciones anteriores.

Pero a medida que los trabajadores de edad avanzada buscan permanecer más tiempo en el empleo o conseguir uno nuevo, los límites de la protección que ofrecen estas leyes se ponen a prueba. Tres casos que se abren paso en los tribunales pueden dar respuesta a preguntas claves sobre el grado de protección que ofrecen las leyes actuales contra la discriminación por edad a los trabajadores mayores.

¿Se puede rechazar a una persona que busca empleo porque tiene demasiada experiencia?

Gracias a las leyes contra la discriminación por edad, los empleadores ya no pueden publicar anuncios que digan cosas como "no se admiten solicitudes de personas mayores de 55 años". ¿Pero qué hay de una descripción que diga que los candidatos no pueden tener más de cierta cantidad de años de experiencia? Sorprendentemente —incluso después de cinco décadas de leyes antidiscriminatorias— no está claro si las personas que buscan empleo están protegidas contra tácticas como estas, que no son explícitamente discriminatorias, pero que, en la práctica, parecen muy propensas a perjudicar a los trabajadores mayores.

En el 2014, Dale Kleber, un abogado con experiencia que entonces tenía 58 años, solicitó empleo como abogado sénior en CareFusion, una compañía de dispositivos médicos en Illinois. Cuando no le concedieron una entrevista —la empresa contrató a un joven de 29 años en su lugar—, Kleber presentó una demanda por discriminación por edad, citando el máximo de siete años de experiencia que la descripción del puesto indicaba. En su respuesta a la demanda, CareFusion declaró que estableció el tope basándose en la "preocupación razonable" de que un candidato con experiencia superior al máximo de siete años no estaría satisfecho con las responsabilidades del trabajo y "llevaría a problemas de retención".

"Existen muchas razones por las que un empleador no querría contratar a personas que exceden los requisitos mínimos para un trabajo, pero no se las debería descartar de manera arbitraria", expresa Laurie McCann, quien, como abogada sénior de AARP Foundation Litigation, es parte del equipo jurídico que representa a Kleber. Para ganar, primero tendrán que convencer al tribunal que la ADEA protege a las personas que buscan empleo, como Kleber, de las políticas o prácticas del empleador que no afectan la edad y que tienen un impacto adverso en las personas de 40 años o más, un argumento que el tribunal de distrito rechazó. El caso se encuentra ahora ante la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Séptimo Circuito en Chicago, con un fallo previsto para principios del año próximo.

¿Te pueden despedir debido a los costos de tu seguro médico?

En el 2013, Spirit AeroSystems —una compañía en Wichita (Kansas) que fabrica repuestos para aviones— despidió a 360 empleados. Veinticuatro de esos trabajadores han presentado una demanda por discriminación por edad, argumentando que la compañía manipuló sus evaluaciones de desempeño laboral y, posteriormente, los despidió en función de su edad y para evitar tener que pagar los costos potencialmente altos de su seguro médico. Muchos más se han unido a la demanda.

De acuerdo con la demanda, antes de los despidos, la compañía identificó a los empleados (y a sus parientes) cuyos gastos de atención médica los convirtieron en "interesados de alto costo". Muchas de las enfermedades que colocaban a los empleados en esta categoría eran enfermedades más comunes entre las personas mayores, como diabetes, hipertensión, enfermedades cardíacas y cáncer.

Lo sospechoso es que justo antes de que Spirit llevara a cabo la reducción de personal, la compañía decidió autofinanciar sus beneficios de atención médica", destacó McCann. (AARP está correpresentando a los demandantes). El cambio al modelo autofinanciado significa que Spirit asume toda la responsabilidad por el pago de la participación del empleado en las reclamaciones médicas cubiertas por el seguro de salud de la compañía. Las enfermedades costosas para los empleados se convertirían en un gasto importante para la empresa. Muchos otros empleadores evitan estos riesgos pagando a la aseguradora una tarifa regular.

"Las reducciones de empleados nunca son fáciles; sin embargo, todas las decisiones se basan en criterios relacionados con el trabajo y no son discriminatorias", declaró Spirit. "Estamos seguros de que la evidencia en este caso demostrará que Spirit cumple con la ley en sus prácticas de empleo".

La demanda se encuentra actualmente en la fase de descubrimiento.

¿La discriminación por edad es común en Silicon Valley?

Durante años, los trabajadores mayores han dicho que las empresas de tecnología de Silicon Valley premian a los jóvenes por sobre la experiencia al contratar empleados. Una demanda colectiva creciente contra Google podría contribuir en gran medida a probar si esa crítica es correcta.

Cheryl Fillekes, una ingeniera de sistemas que solicitó sin éxito cuatro puestos distintos en Google entre el 2007 y el 2014, presentó la demanda en el 2015. Expresó que uno de los encargados de contrataciones de Google hasta le dijo que pusiera las fechas de graduación en su currículum "para que los entrevistadores vieran su edad". La queja de Fillekes también señala que la edad promedio de los empleados de Google es de 29 años, en comparación con los 42.8 años para los programadores de computadoras y los 41.7 años para los ingenieros de hardware a nivel nacional.
 
Al menos 269 demandantes han firmado el caso.

Google negó las acusaciones, afirmando que cuenta con fuertes políticas antidiscriminatorias. El caso se encuentra actualmente en el proceso de descubrimiento, mientras Google intenta recopilar más información sobre algunos de las personas que recientemente se unieron a la demanda.

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