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10 tendencias que hay que dejar atrás en la nueva década

Hábitos y prácticas que es mejor dejar en el pasado.

Una foto composición de un vaso con soda, pajitas y un cigarrillo electrónico

GETTY IMAGES/AARP

In English | Algunas tendencias de la última década pasarán fácilmente a la siguiente (como el cabello platinado y las zapatillas glamorosas). Pero otras es mejor que las dejemos atrás.

Aquí hay diez cosas de los últimos 10 años que hay que abandonar a partir del 2020.

Una dieta baja en grasas

A juzgar por la cantidad de fotos de tostadas con aguacate compartidas en las redes sociales, uno podría suponer que los días de las dietas bajas en grasas han terminado. Pero la moda que alcanzó su punto máximo en la década de 1990 todavía está presente. Una encuesta reciente de Gallup encontró que más de la mitad de las personas en Estados Unidos intentan evitar las grasas en su dieta.

El problema: evitar las grasas en ocasiones tiene como consecuencia que la persona consuma alimentos procesados y con carbohidratos en exceso.

"Hubo una consecuencia imprevista" del movimiento bajo en grasas, dice Alice Lichtenstein, profesora de ciencias y políticas de nutrición en Tufts University y directora del Cardiovascular Nutrition Laboratory de la misma universidad.

"Cuando se eliminó la grasa de los productos, se reemplazó con carbohidratos refinados", por lo que muchos expertos en salud le atribuyen la epidemia de obesidad en el país, explica.

Consejo actual: incorpora "grasas saludables", como el aceite de oliva, el aceite de soja, el pescado rico en omega-3 y los aguacates, en una dieta equilibrada. Las grasas saturadas (crema, mantequilla y carnes grasas) se deben limitar.

"No sé cómo vamos a deshacernos de ese mensaje bajo en grasa, pero es algo que debería dejarse atrás", dice Lichtenstein.


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Fumar cigarrillos electrónicos

Cuando se introdujeron por primera vez los cigarrillos electrónicos, se promocionaron como una herramienta para dejar de fumar y una alternativa segura a los cigarrillos tradicionales, que causan más de 480,000 muertes cada año en Estados Unidos.

Pero durante la última década, las personas en el país han aprendido que los cigarrillos electrónicos no son inofensivos.

Vapear (el término utilizado para describir el uso de cigarrillos electrónicos) hasta ahora se ha relacionado con más de 2,500 hospitalizaciones y 54 muertes por lesiones pulmonares, informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). También ha convertido a una nueva generación en adictos a la nicotina, al mismo tiempo que hay muy poca evidencia de que los cigarrillos electrónicos ayuden a los fumadores adultos a dejar de fumar.

Sin embargo, existen métodos probados y seguros para dejar de fumar, incluida la terapia de reemplazo de nicotina y los medicamentos aprobados por el Gobierno federal. Los expertos en salud pública aún instan a cualquiera que quiera dejar de fumar a que hable con médicos, enfermeros o consejeros capacitados para encontrar la mejor estrategia.

Las pajitas de plástico

Un utensilio pequeño que alguna vez fue omnipresente en nuestra cultura de comida rápida se está volviendo cada vez menos común.

Las pajitas de plástico se están eliminando gradualmente en muchas áreas del país, gracias a los esfuerzos dirigidos por los legisladores locales y las grandes empresas, entre ellas Starbucks. Las prohibiciones son parte de un mayor esfuerzo para reducir todo el plástico de un solo uso que se acumula en los vertederos y contamina la vida silvestre y las vías fluviales.

Las personas en el país generaron 35.4 millones de toneladas de desechos plásticos y enviaron 26.8 millones de toneladas al vertedero en el 2017, informa la Agencia de Protección Ambiental (EPA) (en inglés). Las pajitas de plástico son parte de esa estadística; también son uno de los artículos de plástico que más basura generan, lo que significa que terminan en ríos, arroyos y océanos, según la agencia.

Muchas cafeterías y restaurantes ahora ofrecen pajitas de papel o que pueden transformarse en abono, como alternativa al plástico; los restaurantes y bares de moda han recurrido a las opciones de metal.

¿Te interesa frenar su uso? Ordena tu próxima bebida sin pajita. Si crees que necesitas una, carga con tu propia pajita reutilizable; hay muchas opciones de vidrio y metal, algunas con su propio estuche.

La col rizada

Sí, lo has leído bien: entrando en el 2020 le estamos diciendo “adiós” a la querida verdura de la década. Eso no quiere decir que no debas comer col rizada, porque sí deberías. Es una fuente de vitaminas y nutrientes. Pero también lo son otras verduras de hoja verde, incluidas las coles, los brotes de mostaza y el repollo chino.

Estas verduras tienden a estar frescas durante todo el año en la mayoría de los supermercados. También puedes encontrar opciones congeladas de alta calidad, que son excelentes para agregar a sopas y guisos, dice la experta en nutrición Lichtenstein.

¿No eres fanático de las variedades mencionadas hasta ahora? Sigue explorando. No hay escasez de vegetales ricos en nutrientes en el mercado.

"Las personas no deberían sentirse culpables y no deberían simplemente rendirse. Hay tantos otros que son equivalentes e igual de buenos para ti. Lo importante es que los consuman”, agrega Lichtenstein.

El aceite de coco

Otra tendencia que es "probablemente mejor dejar atrás" es el aceite de coco, argumenta Lichtenstein.

Una vez aclamado por sus beneficios para la salud, la evidencia más reciente dice que el aceite de coco "no tiene una ventaja bien establecida" y que muchas de sus declaraciones de propiedades saludables "no han sido fundamentadas", explica Lichtenstein. Y debido a que el aceite de coco es rico en grasas saturadas, "realmente hay señales de desventajas", agrega.

Las guías alimentarias actuales de EE.UU. alientan a las personas a elegir dietas bajas en grasas saturadas. El aceite de soja, el aceite de canola, el aceite de maíz y el aceite de oliva se consideran alternativas de cocina más saludables.

Leer solo la etiqueta en el frente del paquete

Si bien la etiqueta nutricional en la parte posterior del empaque de los alimentos está muy regulada, el frente de las cajas y bolsas sigue siendo el Lejano Oeste de los mensajes. Los productos están llenos de lenguaje que dice que un alimento es "natural", "sin azúcar", "saludable para el corazón" y "una buena fuente de vitaminas".

El problema con estas etiquetas, dice Lichtenstein, es que pueden hacer que un alimento parezca más saludable de lo que es.

"Algo puede ser muy bajo en azúcar y grasas saturadas, pero eso no necesariamente significa que sea bueno para ti si la realidad es que es alto en sodio", señala.

En lugar de confiar en las etiquetas engañosas en el frente del paquete, elige los alimentos según el panel de información nutricional y la lista de ingredientes, ubicados en la parte posterior de la caja o bolsa, según los expertos. Y opta por alimentos enteros y sin procesar siempre que sea posible.

El desperdicio de alimentos

Cada año se desperdician entre el 30 y el 40% del suministro de alimentos del país, según muestran los datos del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) (en inglés). Los esfuerzos recientes para frenar el desperdicio de alimentos se han intensificado con campañas que exigen a los consumidores que opten por frutas y verduras "feas", y que sean creativos con sus sobras.

Sin embargo, la mejor manera de reducir el desperdicio de alimentos es "no crearlo en primer lugar", dice el USDA. Se alienta a los consumidores a comprar de manera inteligente, planificar comidas y comprar solo lo que se necesita.

Si tienes una nevera llena de vegetales de aspecto flácido, los puedes hervir en una olla grande para una sopa rápida y fácil. Y toma las fechas de "vender antes de" y "usar antes de"  como recomendaciones. La comida caducada puede causar enfermedades, pero demasiadas personas tiran comida que todavía es buena debido a etiquetas confusas, según un estudio de Harvard.

Por último, usar las sobras para hacer abono puede ayudar a reducir la cantidad de comida que termina en la basura. Cuando la comida se descompone en el vertedero, libera metano, "un potente gas de efecto invernadero", informa la EPA.

Las bebidas endulzadas con azúcar

Estudio tras estudio muestran que las bebidas endulzadas con azúcar pueden afectar los objetivos de salud, agregar calorías innecesarias y acumular libras no deseadas. Afortunadamente, hay muchas alternativas a los jugos y refrescos tradicionales.

La floreciente industria del agua con gas ofrece opciones carbonatadas para aquellos que anhelan la efervescencia. Los aparatos que infunden fruta natural en el agua son una buena opción para las personas que quieren sabor.

Si actualmente bebes refrescos y estás buscando reducir el consumo, prueba una versión sin calorías, que ofrece una "clara ventaja" cuando se consume con moderación, dice Lichtenstein.

Un estudio de Harvard encontró que tomar una bebida endulzada artificialmente por día en lugar de una azucarada redujo el riesgo de muerte prematura.

Las visitas al consultorio médico

La telemedicina está cambiando la forma en que los médicos y los pacientes se reúnen para un chequeo.

Cada vez más hospitales y médicos programan citas a través de videoconferencias (Johns Hopkins Medicine y Cleveland Clinic ofrecen visitas virtuales, por ejemplo). Y algunos proveedores de atención médica hacen el monitoreo de los niveles de presión arterial, sueño y actividad de los pacientes a través de dispositivos que se llevan puestos.

Los reclamos al seguro para los servicios de telesalud crecieron en un 53% del 2016 al 2017, según la American Medical Association, y los expertos esperan que el campo continúe avanzando.

Si tienes dificultades para recibir servicios de atención médica de la manera tradicional, pregúntale a tu proveedor si es posible realizar visitas remotas. Más del 75% de los hospitales en Estados Unidos se conectan con pacientes y realizan consultas médicas a través de la tecnología, informa la American Hospital Association.

Considerar los alimentos de origen vegetal procesados como la opción más saludable

Atrás quedaron los días de las hamburguesas vegetarianas aburridas y secas. Las hamburguesas gruesas, jugosas, similares a la carne (pero sin carne) han estallado en el mercado, y las principales marcas han llegado a los lugares de comida rápida y menús de restaurantes.

Pero la experta en nutrición Lichtenstein dice que los consumidores deben tener precaución antes de devorar un plato lleno de sustitutos de la carne. El producto tiene algunos beneficios sobre la carne de res, como una huella de carbono más baja. Pero las hamburguesas falsas son altamente procesadas y tienen mucho sodio, señala Lichtenstein. También tienen aproximadamente la misma cantidad de calorías que una hamburguesa de res, informan los científicos.

"No podemos simplemente mirar un aspecto individual de la comida. Sí, desde una perspectiva de sostenibilidad, es probable que existan ventajas de los alimentos a base de plantas, pero eso no significa que todos los alimentos de origen vegetal sean más saludables o mejores que la otra opción", dice Lichtenstein.

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