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¿Cómo no subir de peso cuando tienes ciática?

Consejos para romper el círculo vicioso asociado con el dolor y la dieta a seguir.

Mujer con dolor de espalda

Istock

Uno de los dolores más temidos e incapacitantes es el de la ciática, un padecimiento ocasionado por la compresión o inflamación del nervio ciático, el más grueso y largo de nuestro cuerpo. La ciática provoca dolor y hormigueo a lo largo del nervio ciático. Estas manifestaciones pueden presentarse desde la parte baja de la espalda, en el área de los glúteos, hasta la región posterior del muslo, la pierna e incluso los dedos de los pies.

Cualquier condición que afecte al nervio ciático, como una hernia de disco en el área lumbar de la columna vertebral, una contracción muscular o incluso tumores, puede dar origen a la ciática. Este padecimiento afecta entre el 10 y el 40% de la población en algún momento de su vida, especialmente entre los 45 y 64 años de edad.

Los efectos de la ciática pueden ser devastadores. El dolor constante es altamente discapacitante y se asocia con una alta tasa de absentismo laboral, que repercute no solo en la salud física y mental de quien la padece, sino también en la seguridad financiera. 

Un círculo vicioso

La inmovilidad genera un círculo vicioso, que propicia el sobrepeso, el cual a su vez empeora los síntomas del padecimiento. De hecho, uno de los principales riesgos de la ciática es la llamada kinesofobia, es decir un temor desmesurado a moverse por miedo al dolor. Esta condición aumenta también la debilidad muscular, que estimula el incremento del dolor y representa uno de los grandes impedimentos para la recuperación de las personas con ciática. 

En la actualidad, el tratamiento está enfocado en preservar, en la medida de lo posible, la actividad física de las personas con ciática. Pero nos preguntamos: ¿Cómo voy a mantener una actividad física y no subir de peso, si apenas puedo moverme a causa del intenso dolor y la debilidad que provoca la ciática?

Acepto que no es fácil, pero es posible. De hecho, es necesario, ya que forma parte de la mayoría de los esquemas de tratamiento para mejorar tu calidad de vida. Para poder seguir adelante con tus actividades diarias hay que controlar tu dolor, para lo cual hay múltiples analgésicos y antiinflamatorios. Desafortunadamente, cada uno tiene sus efectos secundarios.

En el caso de los antiinflamatorios no esteroideos, el mayor efecto secundario es la irritación gástrica; también pueden causar otros efectos. Los opioides pueden provocar molestias gastrointestinales, hormonales, del sistema nervioso, depresión respiratoria y por supuesto adicción. En cuanto a la inyección epidural de corticoesteroides, se recomienda en personas con una ciática aguda y en las primeras semanas de la aparición del dolor, pero no como tratamiento a largo plazo.  

Finalmente, la cirugía está indicada cuando el manejo conservador no funciona y hay una hernia de disco, una estenosis del foramen o el llamado síndrome de cauda equina, una condición poco frecuente en la que existe una compresión y daño del grupo de nervios que sale de la parte inferior de la médula espinal. 

¿Qué hacer para no subir de peso en medio de la crisis?

A continuación, te comparto algunos lineamientos claves para lidiar con la ciática sin subir de peso:

  • Usa parches de frío o calor para reducir la inflamación en el área y evita permanecer parado o sentado por largos períodos de tiempo.
  • Acostúmbrate a caminar erguido con una buena postura y fortalecer los músculos del abdomen y la espalda.
  • En la medida que el dolor te lo permita, haz estiramientos de forma tal que bajes tu tronco hasta tocar el suelo mientras estás de pie y sin doblar las rodillas.
  • Si tienes oportunidad, practica la natación todos los días, de lo contrario, asegúrate de caminar lo más que puedas. 

La dieta a seguir

En cuanto a la alimentación, una de las sugerencias para contrarrestar la inflamación y a la vez bajar de peso es la dieta cetogénica que ha demostrado favorecer una rápida reducción de peso y ser de utilidad en el tratamiento de la epilepsia, cuyo mecanismo tiene similitudes con la generación del dolor.

Esta forma de alimentación implica una drástica reducción de carbohidratos en la dieta por lo que el cerebro utiliza cuerpos cetónicos como fuente de energía. Así podrás adelgazar, reducir el dolor provocado por la ciática e incrementar tu actividad física por lo que generas un círculo virtuoso que con toda seguridad contribuirá a mejorar tu calidad de vida.

Como siempre recomiendo, antes de someterte a este régimen alimenticio, debes consultar a tu médico para descartar posibles contraindicaciones.

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