Skip to content

Es el momento de reevaluar tu cobertura de Medicare: Revisa esta guía sobre el período de inscripción abierta.

 

Los medicamentos para el Alzheimer que parecen ser prometedores

Un análisis del fármaco de inmunoterapia donanemab de Eli Lilly y otras opciones que podrían superar grandes obstáculos de investigación este año.

 Imagen de escaneo cerebral

ANDREW BROOKES/GETTY IMAGES

In English | Después de décadas, sigue sin encontrarse un tratamiento para el mal de Alzheimer, la devastadora enfermedad que afecta a más de cinco millones de personas en Estados Unidos. Ahora, un pequeño estudio publicado por la compañía farmacéutica Eli Lilly ofrece al menos un rayo de esperanza: demuestra que el medicamento experimental donanemab puede desacelerar de manera significativa el deterioro cognitivo del paciente.

El estudio de dos años —que dio seguimiento a 272 personas cuyos escaneos cerebrales mostraban la enfermedad de Alzheimer— determinó que la tasa de deterioro de los pacientes que tomaron el medicamento era un 32% más lenta que la de aquellos que recibieron un placebo. “Es muy alentador porque es la primera vez que un medicamento de este tipo ha tenido resultados positivos en los ensayos de la fase inicial”, dice el Dr. Lon Schneider, cátedra Della Martin en Psiquiatría y Neurociencia de la Facultad de Medicina Keck de University of Southern California. El medicamento, conocido como un anticuerpo monoclonal, se adhiere a las placas duras en el cerebro de amiloide (una proteína relacionada con el Alzheimer).

Si bien los resultados iniciales son alentadores, Schneider dice que se necesitan más datos. “Puede ser que todos simplemente tenían un deterioro cognitivo mínimo, en cuyo caso los resultados no son tan significativos”, afirma. (El fabricante del medicamento dijo que pronto publicará esta información en una revista clínica con revisión externa).

Pero esta no es la única noticia que ha entusiasmado a los investigadores de la enfermedad de Alzheimer. “Hay varios medicamentos nuevos que muy pronto podrían obtener aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), o que se están desarrollando, y que prometen realmente revolucionar el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer”, señala el Dr. Marwan Sabbagh, director del Lou Ruvo Center for Brain Health de la Cleveland Clinic en Las Vegas. Estos son algunos de los candidatos más prometedores.

Aducanumab: este medicamento, el cual está siendo evaluado por la FDA para su aprobación, es otro anticuerpo monoclonal similar a donanemab que se adhiere a las placas duras amiloides que son características de la enfermedad de Alzheimer. “Será revolucionario si se aprueba, ya que será el primer medicamento que ha demostrado poder desacelerar la progresión de la enfermedad de Alzheimer”, dice Sabbagh.

Pimavanserin: este medicamento antipsicótico, que ya fue aprobado para el tratamiento de las alucinaciones y el delirio en personas que padecen la enfermedad de Parkinson, está siendo evaluado por la FDA para el tratamiento de algunos de los síntomas conductuales y psicológicos de todas las demencias. “Las investigaciones demuestran que también es muy eficaz para tratar la psicosis y las alucinaciones relacionadas con la demencia”, afirma Sabbagh. “Esto es importante porque este tipo de episodios son la razón principal por la que los pacientes que padecen de Alzheimer ingresan a centros de cuidado de la memoria. Si los cuidadores pueden controlar estos síntomas, más personas podrán quedarse en casa”.

Atuzaginstat: existe un conjunto creciente de pruebas que indican que la bacteria P. gingivalis (la causa de la enfermedad de las encías) puede infectar el cerebro y causar la enfermedad de Alzheimer. Atuzaginstat se encuentra en la fase de ensayos clínicos para determinar si puede desactivar las gingipainas, las proteínas tóxicas que secreta la bacteria, las cuales pueden dañar las células sanas del cerebro.

NDX-1017: este medicamento —que se administra con una inyección diaria— es una pequeña molécula que mejora la actividad del factor de crecimiento de hepatocitos (HGF), una proteína que se encuentra en los tejidos del cuerpo, incluido el cerebro. Se cree que el HGF puede fortalecer las sinapsis o conexiones entre las células cerebrales y, por consiguiente, puede revertir el daño causado por la enfermedad de Alzheimer. Los análisis de ondas cerebrales de los pacientes muestran que el medicamento funciona rápidamente y puede provocar cambios en tan solo ocho días.

ALZ-801: este medicamento tiene una ventaja que otros medicamentos en la fase de ensayos clínicos no tienen, ya que se administra por vía oral y no mediante una inyección. A diferencia de los anticuerpos monoclonales, que se adhieren a las placas amiloides y las eliminan, este medicamento ataca durante una etapa más temprana del proceso e impide la formación de amiloide. En estos momentos, solo las personas con un alto riesgo genético de Alzheimer que tienen dos copias del gen APOE4 pueden participar en los estudios. Pero si esta investigación tiene éxito, el medicamento se pondrá a prueba en otros grupos que se encuentran en etapas tempranas de la enfermedad de Alzheimer, dice Sabbagh.

Lenalidomida (Revlimid): este medicamento, que se usa para el tratamiento de cánceres de sangre como el mieloma múltiple y la leucemia, se está estudiando en la Cleveland Clinic como posible tratamiento de la enfermedad de Alzheimer. “Nuestras primeras investigaciones indican que inhibirá las placas amiloides en el cerebro de ratones”, afirma Sabbagh.

Maneras más rápidas de diagnosticar el Alzheimer están en camino

Actualmente, la mayoría de los investigadores diagnostican el Alzheimer con tomografías por emisión de positrones (PET), para medir los depósitos amiloides en el cerebro, o con una punción lumbar, para medir los niveles de amiloide en el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal.

Pero los procedimientos son costosos (puede haber problemas con la cobertura del seguro), toman mucho tiempo y, si se realiza una punción lumbar, pueden ser dolorosos. Es por eso que los investigadores están en búsqueda de una mejor prueba de sangre menos costosa y más rápida. El Dr. Arman Fesharaki-Zadeh, neurólogo conductual y neuropsiquiatra de Yale Medicine, dice que en las investigaciones que él y otros científicos realizan sobre las pruebas de sangre se intenta encontrar “versiones anormales de proteínas tau”, las cuales también ayudarían a diagnosticar la enfermedad en etapas más tempranas. “Muchas personas me vienen a ver cuando la enfermedad ha avanzado tanto que ya no pueden participar en ensayos clínicos de tratamiento, lo cual es desgarrador”.

Pero también puede ser difícil medir este tipo de biomarcadores en la sangre, ya que existen en concentraciones muy pequeñas, dice Schneider. Por lo tanto, los investigadores han recurrido a las pruebas ultrasensibles, conocidas como ensayos, para ver si pueden detectar cantidades minúsculas de biomarcadores, como las proteínas amiloide y tau. Un estudio del 2019 publicado en la revista JAMA Neurology determinó que una de estas pruebas, un inmunoensayo de Elecsys, podía detectar estos marcadores en todas las etapas de la enfermedad de Alzheimer. “La idea es que se podría convertir en una herramienta de diagnóstico y detección, como otras pruebas de laboratorio que realizamos para otras enfermedades”, señala Schneider.

Nota: Estamos en proceso de reemplazar nuestro servicio de comentarios para usuarios. De este modo, es posible que los comentarios previos tomen algunos días en aparecer. Inicia sesión o regístrate gratis con AARP.org para compartir tus comentarios.