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Suplementos dietéticos y efectos secundarios

Lo 'natural' no siempre es seguro, así que consulta con tu médico antes de tomar un suplemento.

Un frasco de vitaminas derramado

BSIP / GETTY IMAGES

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Todos sabemos que los medicamentos recetados pueden causar efectos secundarios; los anuncios de televisión no te permiten olvidarlo. Y muchas personas saben que tomar medicamentos de venta libre puede provocar síntomas no deseados (piensa en cómo algunos antihistamínicos pueden hacerte sentir soñoliento).

Sin embargo, cuando se trata de suplementos dietéticos, muchos consumidores no saben que su frasco de vitaminas o suplementos herbales y otros productos botánicos (como la equinácea y el ginkgo biloba) podrían tener riesgos. Y una gran razón se reduce a cómo se venden: “Tan abierta y libremente como la comida”, dice el Dr. Pieter Cohen, internista de Cambridge Health Alliance y profesor adjunto de Medicina en la Facultad de Medicina de Harvard, que estudia la seguridad de los suplementos.  


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 “Así que, al igual que puedes comprar brócoli o una lata de salsa de tomate, puedes comprar cualquier tipo de suplementos, productos botánicos o probióticos que quieras en la tienda”, dice. Y esto ayuda a crear una “falsa impresión” de que los polvos, las pastillas y las cápsulas no pueden causar daño.

Sin embargo, un estudio del 2015 (en inglés) publicado en el New England Journal of Medicine descubrió que alrededor de 23,000 personas terminan en la sala de emergencias cada año debido a los efectos adversos causados por suplementos dietéticos. Las reacciones que identificaron los investigadores variaron desde dolor de pecho y palpitaciones cardíacas hasta mareos y vómitos, y los adultos de 65 años o más tenían más probabilidades de ser hospitalizados debido a ellas.

Según la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA), las erupciones, la dificultad para respirar, diarrea, dolor intenso en las articulaciones o los músculos, dificultad para hablar y sangre en la orina son otros posibles efectos adversos (en inglés) que pueden deberse al uso de suplementos. Estos síntomas pueden variar de menos graves a mortales.

¿Sabías que…?

Las frutas y verduras frescas están repletas de vitaminas y minerales, pero los fabricantes también las agregan a los alimentos diarios, como los cereales para el desayuno y las bebidas. Por lo tanto, es posible que estés consumiendo más nutrientes de lo que piensas en tu dieta, e ingerir más de lo que necesitas aumenta el riesgo de efectos secundarios.

Fuente: Oficina de Suplementos Alimentarios de los Institutos Nacionales de la Salud

Cómo los suplementos pueden causar efectos secundarios

¿Cómo puede una vitamina o un producto vegetal causar reacciones adversas que generalmente se asocian con medicamentos poderosos? Las razones abarcan todo el espectro, dicen los expertos.

Los suplementos, que no están sujetos a los mismos estándares federales de aprobación que los de venta libre y los medicamentos recetados, a pesar de su uso extendido, contienen ingredientes activos que pueden tener fuertes efectos en el organismo, explica la Oficina de Suplementos Alimentarios de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH). Y en algunos productos, estos ingredientes pueden ser especialmente potentes.

Cohen señala el arroz de levadura roja como ejemplo: es un producto tradicional chino culinario y medicinal que se “ha usado durante cientos de años para tratar una variedad de problemas”. En Estados Unidos, los suplementos que contienen arroz de levadura roja a menudo se promocionan como eficaces para reducir el colesterol. Y eso se debe a que algunos productos de arroz de levadura roja (en inglés) contienen una sustancia producida por la levadura que es “químicamente idéntica al ingrediente activo del medicamento para reducir el colesterol lovastatin”, dice el Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de los NIH.

Algunos suplementos no contienen o contienen niveles bajos de esta sustancia (conocida como monacolin K), pero otros están formulados "más como un medicamento recetado", dice Cohen. A su vez, pueden causar los mismos tipos de efectos secundarios e interacciones con medicamentos que la lovastatina, como dolor muscular, debilidad y toxicidad hepática, según los NIH. Y a menudo, los consumidores no tienen forma de saber qué cantidad de esta sustancia similar a los medicamentos recetados está presente en un suplemento. 

Los suplementos también pueden interactuar con otros medicamentos de manera peligrosa. La vitamina K puede obstaculizar la eficacia de los anticoagulantes, mientras que la vitamina E puede aumentar su poder, lo que aumenta el riesgo de hemorragia. Y la hierba de Saint-John puede debilitar los efectos de algunos medicamentos para el corazón, antidepresivos y estatinas.

Los adultos mayores deben tener especial cuidado cuando se trata de posibles interacciones como estas, advierte Cohen, ya que “muchas personas mayores de 65 años están tomando medicamentos recetados”. De hecho, según un informe del Lown Institute, más de 4 de cada 10 adultos de 65 años o más toman por lo menos cinco medicamentos recetados al día, y casi el 20% toman 10 o más.

Productos naturales más usados por adultos en Estados Unidos

  1. Aceite de pescado/omega 3/DHA, ácidos grasos de la EPA
  2. Glucosamina o condroitina
  3. Probióticos/prebióticos
  4. Melatonina
  5. Coenzima Q10
  6. Equinácea
  7. Arándanos rojos (píldoras o cápsulas)
  8. Suplementos de ajo
  9. Ginseng
  10. Ginkgo biloba

Fuente: Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa/NIH

Además, las personas mayores no metabolizan los compuestos que se encuentran en los medicamentos y suplementos de manera tan eficaz como las más jóvenes. “Por lo tanto, tomar suplementos excesivos puede sin duda provocar más problemas en alguien con mayor dificultad para eliminarlos del organismo, porque los riñones no funcionan como lo harían en una persona de 20 o 30 años”, explica.

En algunos casos, la FDA ha identificado suplementos que contienen medicamentos recetados y otros ingredientes activos no incluidos en la etiqueta, lo que aumenta el riesgo de sufrir efectos secundarios y reacciones adicionales. Un estudio publicado en JAMA Network descubrió que ingredientes farmacéuticos (en inglés) se identificaron en 776 suplementos dietéticos entre el 2007 y el 2016. La mayoría se promocionaban para mejorar la actividad sexual, pérdida de peso o fortalecimiento muscular.

Sé un consumidor astuto

Las recomendaciones de los expertos no es evitar por completo los suplementos, sino tener cuidado cuando los uses. “Estos son productos de salud y deben considerarse como medicamentos de venta libre”, dice Cohen. “Sabemos que tenemos que tener cuidado con [medicamentos como la aspirina y el Motrin]. Y los suplementos deben tratarse de la misma manera”.

Su consejo: si te interesa comenzar un suplemento, vuelve a pensar por qué quieres tomarlo, y luego lleva esa preocupación a tu médico. “En realidad, sabemos que salir y tomar un multivitamínico solo para la salud general —para prevenir enfermedades cardíacas, cáncer, y otros— no funciona”, dice. Por lo tanto, pregúntale a tu médico si tienes un problema de salud que puede aliviarse con una vitamina, un mineral u otro producto. (También puedes consultar la nueva iniciativa Supplement Your Knowledge (en inglés) de la FDA para obtener una lista de otras preguntas (en inglés) que debes hacerle a un proveedor de atención médica sobre el uso de suplementos).

Si ya estás tomando un suplemento —y más de la mitad de las personas en el país lo están—, es importante informar a tu médico, dice Cara Welch, directora de la Oficina de Programas de Suplementarios Dietéticos en el Centro de Seguridad Alimentaria y Nutrición Aplicada de la FDA.  Lleva un registro de lo que estás tomando y con qué frecuencia. O, mejor aún, lleva las botellas a tu próxima cita para que tu médico pueda echar un vistazo “y ajustarlas en consecuencia, según lo que sabe sobre el paciente”, dice Welch.

Si se recomienda un suplemento, busca uno que tenga un sello de NSF International o U.S. Pharmacopeia, sugiere Cohen. Estos grupos de terceros prueban suplementos y verifican que contengan los ingredientes que figuran en la etiqueta y que no están contaminados con sustancias dañinas. Y recuerda que un suplemento “no debe afirmar que trata, cura ni previene enfermedades”, dice Welch. Si ves uno que lo indica, esa es una señal de alerta.

Por fin, si experimentas efectos secundarios o una mala reacción después de tomar un suplemento, deja de tomar el producto y denúncialo a la FDA (en inglés). “Tenemos médicos que revisan cada uno de esos informes de eventos adversos para ver si indican un problema con un producto en particular o con un ingrediente en particular”, dice Welch.